El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó este martes un programa de combate al crimen organizado, días después de abordar el asunto en una reunión en Washington con su par estadounidense, Donald Trump, y a cinco meses de buscar la reelección.

“El acto de hoy es una señal para decirle al crimen organizado que en poco tiempo no serán más los dueños de ningún territorio”, afirmó Lula en un acto en Brasilia.

Poderosos grupos criminales como el Comando Vermelho (CV) y el Primeiro Comando da Capital (PCC) controlan territorios de Brasil como favelas de Rio de Janeiro y otras ciudades. Se lucran con el narcotráfico y otros negocios ilegales.

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La inseguridad es una de las preocupaciones centrales de los brasileños y uno de los reproches más habituales hacia el izquierdista Lula, tachado de laxo por los opositores.

“Le dije al presidente Trump que si estaba dispuesto a encarar con seriedad el combate al crimen organizado, Brasil tenía experiencia y quería trabajar en conjunto”, señaló el mandatario.

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Brasil y Estados Unidos firmaron en abril un acuerdo de intercambio de inteligencia y datos aduaneros para frenar el tráfico de armas y drogas.

El plan anunciado este martes llega en medio de un debate sobre la posibilidad de que Estados Unidos designe al CV y el PCC como grupos terroristas, una denominación rechazada por el gobierno de Lula bajo el argumento de la soberanía.

El programa apunta a desarticular las estructuras económicas y operativas de las facciones criminales mediante su asfixia financiera, el combate del lavado de dinero y del tráfico de armas.

Para ello, el gobierno prevé recursos directos de 1.000 millones de reales (200 millones de dólares) para 2026 y 10.000 millones de reales adicionales (USD 2.000 millones) para que estados y municipios adquieran equipamiento especializado como drones, vehículos blindados y cámaras corporales.

Entre las medidas figura también la implantación de estándares de seguridad máxima en las prisiones, para cortar el mando que líderes de las facciones ejercen desde las cárceles.

El anuncio llega a menos de cinco meses de los comicios en los que Lula, de 80 años y quien ha gobernado en total por tres periodos, se debe enfrentar con el senador Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, en prisión domiciliaria por golpismo.

Ambos aparecen empatados en las últimas encuestas de intención de voto.

  • Fuente: AFP

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