Miami, Estados Unidos | AFP

Meteorólogos estadounidenses redujeron este jueves sus previsiones para la temporada de huracanes, al informar que las condiciones del océano sugieren ahora que es probable que el Caribe y el Atlántico registren este año una cantidad de tormentas menor al promedio.

Este pronóstico llega luego de que la región sufriera en 2017 una temporada particularmente devastadora: 10 huracanes azotaron el Atlántico y los que tocaron territorio estadounidense costaron a este país 306.000 millones de dólares, lo que la convirtió en la temporada de huracanes más cara de la historia.

Aún no existen cifras oficiales sobre la cantidad de muertos que dejó el huracán María en septiembre en Puerto Rico, pero un estudio independiente de la Universidad de Harvard arrojó que 4.645 personas fallecieron a lo largo de los siguientes cuatro meses a causa de la tormenta.

"Las condiciones en el océano y en la atmósfera están conspirando para producir una temporada de huracanes en el Atlántico menos activa de lo que se predijo inicialmente en mayo", informó el Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

Los expertos ahora calculan que 2018 verá entre nueve y 13 tormentas lo suficientemente potentes como para merecer un nombre, cuatro a siete de las cuales se convertirán en huracanes.

De ellos, calculan que no habrá más de dos huracanes importantes, es decir con vientos de más de 178 Km/hora, hasta que termine la temporada, el 30 de noviembre.

Más temprano este año, la NOAA había anticipado que éste sería un año "cerca de lo normal", con 10 a 16 tormentas con nombre, entre ellas cinco a nueve huracanes.

Una temporada de huracanes promedio produce 12 tormentas con nombre, de las cuales seis son huracanes.

Los funcionarios estadounidenses alertaron a los residentes de las costas que de todos modos preparen previsiones y tengan listos su planes de evacuación, ahora que la región entra en el momento álgido de la temporada.

Las autoridades suelen alertar que "basta con una sola tormenta" para devastar a una comunidad y que no se debe bajar la guardia porque haya un menor número de ellas.

Además, el pronóstico se aplica a la cantidad de tormentas que podrían formarse, pero no es posible predecir si es que tocarán o no tierra.

"Vendrán más tormentas, la temporada de huracanes está lejos de haber terminado. Los urgimos a continuar preparados y vigilantes", dijo Gerry Bell, meteorólogo del Centro de Predicciones Climáticas de la NOAA.

La temporada del Atlántico 2018 ha visto hasta ahora cuatro tormentas con nombre, entre ellas dos huracanes.

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