Por Carsten Pfau, consultor alemán

Por décadas, el Partido Demócrata de los EEUU pudo contar con el apoyo casi incondicional de dos grupos de votantes en elecciones presidenciales, siempre se llevaba el voto latino, y el voto afro-americano. Se puede hablar mucho acerca de las razones y la base histórica detrás de este fenómeno, comenzando con la época de John F. Kennedy, pero conociendo la causa no cambia el hecho.

Entre 80% y 95% de los votantes afro-americanos optaron desde los años 60 por el partido azul, y desde 1980 la comunidad latina favoreció a los Demócratas con porcentajes entre 56% (Jimmy Carter) y 72% (Bill Clinton).

Black Vote matters

Aproximadamente 13% de la población de los EEUU es considerado afro-americano. Como era de esperarse, Barack Obama logró un apoyo récord con 95% (2008) y 93% (2012) del voto negro, para convertirse en el primer presidente afro-americano de los EEUU.

En la campaña electoral del 2016, la candidata Demócrata, Hillary Clinton, cometió el grave error de dar por hecho el apoyo de este grupo, mientras Donald Trump fue el primer candidato Republicano que se dirigía directamente a la población negra con un mensaje emocional, pidiendo su apoyo.

La estrategia de Trump resultaba en una caída del voto negro para Clinton, que obtuvo solo 88%, y consiguiendo el magnate neoyorquino 8% (comparado con 4% en el 2008 y 6% en el 2012 para los Republicanos). Esa fina diferencia aseguraba la sorprendente victoria de Trump en estados tradicionalmente azules –Michigan, Pennsylvania, – que le llevaban a la presidencia.

Para el próximo noviembre, se estima un porcentaje entre 12% y 15% del voto negro para Trump, que sería un nuevo récord histórico para un Republicano.

El voto latino es crucial en el 2020

Desde el año 1980 se tiene como regla de oro que un candidato Republicano gana la presidencia si obtiene 30% o más del voto latino. En el 2016, las encuestas señalaron un bajo histórico para el partido rojo, basándose en la propuesta controversial de Trump, de querer construir un muro en la frontera con México, y algunas otras afirmaciones poco diplomáticas por parte del polémico billonario.

Sin embargo, 29% de los latinos sí votaron por el Republicano, mientras solo 66% votaron por Hillary Clinton, un porcentaje muy debajo del resultado obtenido por Obama en el 2012.

En las elecciones del corriente año 2020 se estima que Donald Trump podría obtener un resultado por encima de 45% del voto latino, que sería un nuevo récord para un político conservador.

Carsten Pfau, consultor alemán. Foto: Archivo

¿Qué impulsa el voto latino?

A muchos analistas les cuesta comprender porque un presidente que cumplió con su promesa electoral, de construir un muro en la frontera con México, podría conseguir tanto apoyo por votantes latinos. ¿Cuáles son los temas principales que impulsan el voto latino?

1) Migración legal: Trump se expresó en muchas ocasiones a favor de la migración legal. Metafóricamente describía en numerosas ocasiones su muro fronterizo con un portal enorme en el medio, abierto para tales personas que deseen venir a los EEUU de forma legal. Esa política convence tanto en la actualidad como lo hizo en el 2016 a la comunidad latina que había en algún momento optado por el camino legal, atravesando la burocracia migratoria, hasta obtener la nacionalización. Quien haya obtenido su Green Card de forma legítima, suele molestarse con migrantes ilegales.

2) Política pro-vida: No todos los latinos que viven en los EEUU están rigurosamente en contra del aborto, pero la mayoría sí se inclina hacia el lado pro-vida. En los últimos años, el partido Demócrata ha asumido posiciones cada vez más extremas a favor del aborto, argumentando hacia la legalización de este procedimiento en cualquier momento durante el embarazo, e inclusive en el noveno mes. En debates internos del partido, hasta surgió la posibilidad de legalizar la opción del aborto post-parto. Por otro lado, Donald Trump es el presidente más pro-vida en la historia, una posición que ha defendido categóricamente y sin retroceder. Forzado a elegir entre polos tan opuestos, y confrontados con ideas tan extremas, el voto latino (principalmente de religión católica) está optando por Trump.

3) Socialismo nunca más: Muchos latinos que actualmente viven en los EEUU son originalmente de Cuba, Venezuela, Nicaragua o Argentina. La gente que dejó atrás a dichos países para buscar una mejor vida en el norte, se fugó de la ideología socialista. Quien haya llegado a los Estados Unidos en busca de libertad, oportunidad y prosperidad, no quiere escuchar del candidato presidencial que está planeando implementar una forma más moderna del mismo Socialismo que arruinó su país. El partido Demócrata actualmente se divide en dos bloques. Por un lado los centristas que representan la línea de (Bill) Clinton, Obama y Biden, y por otro lado los ultra-izquierdistas, que apoyan las ideas de Sanders, Ocasio-Cortez y Harris. La candidatura del frágil Joe Biden solo se hizo posible tras un acuerdo interno entre los dos bloques, de ideologías muy opuestas. Hasta la fecha, Biden no ha logrado convencer a los votantes latinos, que no será dominado por los izquierdistas de su partido. En caso de duda, el voto latino va para Trump.

Cabe mencionar que, debido al sistema electoral tan particular de los EEUU, la carrera por la presidencia se muestra totalmente abierta hasta la fecha. Posiblemente, el vencedor será identificado recién el año que viene. En todo caso, el voto latino podría ser el factor clave para el resultado final.

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