TORONTO
Los inmigrantes que trabajan en el sector tecnológico rehuyen de Estados Unidos, pero su vecino ya desenrolló la alfombra roja.
¿Qué podría convencer a un desarrollador de software de renunciar a un buen trabajo en Silicon Valley y cambiar el sol de California por los cielos invernales de Toronto? En el caso de Vikram Rangnekar, nacido en India y educado en Estados Unidos, la motivación fueron las restricciones impuestas a los inmigrantes que trabajan en el sector tecnológico con visas H-1B (se les recomienda no establecer empresas ni tomar vacaciones prolongadas) y una posible espera de veinte años para obtener la green card que necesitaba para establecerse. El creciente ambiente de rechazo a los inmigrantes durante el gobierno del presidente Donald Trump tampoco ayudó. Dos años más tarde, está convencido de que tomó la decisión correcta. “No quería pasar los mejores años de mi vida con una visa que impone tantas restricciones”.
20.000 EMPLEOS
Otros en la situación de Rangnekar han protagonizado un éxodo de empleados del sector tecnológico de Silicon Valley. Obligados por el costo de vida y la actitud menos positiva del gobierno estadounidense, se han dirigido a países como Canadá, donde se pronostica que se abrirán 200.000 empleos en el sector tecnológico para el 2020.
Canadá le apuesta a que, para cuando Estados Unidos se percate del costo de desalentar la migración, ese sector habrá logrado atraer a las personas más talentosas a su territorio.
EL PUNTO DE PARTIDA ES MUY PROMETEDOR
Toronto ya cuenta con experiencia en inteligencia artificial y una serie de empresas prometedoras, como Wattpad, una plataforma de narración de historias con 65 millones de lectores. La ciudad abrió más empleos tecnológicos en el 2017 que el área de la bahía de San Francisco, Seattle y Washington en conjunto. En Ottawa se encuentran las oficinas de Shopify, una plataforma pública de comercio electrónico con un valor de 19.000 millones de dólares canadienses (14.000 millones de dólares).
Montreal, otro activo centro de inteligencia artificial, es la sede del laboratorio Element AI, que cuenta entre sus fundadores a Yoshua Bengio, especialista en aprendizaje profundo, y otros laboratorios relativamente recientes de Facebook y Samsung.
Sin embargo, Canadá se clasifica en el tercer nivel de destinos globales, según un estudio sobre inversiones en primeras fases, “The Rise of the Global Startup City”, que cita entre sus autores al urbanista Richard Florida.
Para ascender en la clasificación, el gobierno ha hecho ajustes a sus programas de inmigración permanente y temporal. Quienes solicitan residencia permanente obtienen puntos adicionales si tienen habilidades tecnológicas. A quienes reciben visas temporales se les informa que sus cónyuges podrán trabajar.
El primer ministro Justin Trudeau con frecuencia subraya que, en el ambiente multicultural de Canadá, la diversidad siempre es bienvenida. Algunas veces también se mencionan los servicios de salud con financiamiento público. “Todo está diseñado para que Canadá destaque en comparación con las políticas nativistas de Trump”, indicó Ravi Jain, abogado de Toronto especializado en migración que tiene muchos clientes del sector tecnológico.
LA TÁCTICA ESTÁ FUNCIONANDO
Al parecer, la táctica está funcionando, en especial con los originarios de India, una fuerza poderosa de Silicon Valley, donde constituyen el mayor grupo de inmigrantes en el sector de tecnología. Los indios provenientes de Estados Unidos y otros lugares aprovecharon casi la mitad de las nuevas visas temporales (tiempo de procesamiento: dos semanas) que Canadá comenzó a emitir en junio del 2017 a solicitud de la industria tecnológica.
El número de ciudadanos de India que optaron por la residencia permanente, que tarda un poco más, aumentó entre el 2016 y el 2017 (un 83 por ciento para los solicitantes aceptados conforme a un programa federal de habilidades, un 122 por ciento para aquellos seleccionados por las provincias para cubrir vacantes específicas y un impresionante 538 por ciento para los aceptados con base en la experiencia laboral). “Me resulta muy claro por qué prefieren venir con nosotros”, comentó Allen Lau, director ejecutivo de Wattpad. “Estados Unidos ahora es menos abierto”.
De cualquier forma, el gobierno está consciente de que no puede confiarse, subraya Ahmed Hussen, ministro de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía. Por eso ha establecido cátedras en las universidades y renovado programas de apoyo; además, en su presupuesto más reciente asignó 2.500 millones de dólares canadienses en un plazo de cinco años al financiamiento directo de la industria para la innovación.
No basta con que Canadá atraiga a los inmigrantes descontentos que trabajan en el sector tecnológico de Silicon Valley. Ahora, Maple Valley, como algunos lo llaman, debe demostrarles que vale la pena quedarse.

