Meta, propietaria de Facebook, desveló el viernes su propia versión de inteligencia artificial detrás de aplicaciones como ChatGPT, y afirmó que daría acceso a los investigadores para encontrar soluciones a los peligros potenciales de la tecnología.
Meta describió su propia inteligencia artificial (IA), llamada LLaMA, como un modelo “más pequeño y de mayor rendimiento” diseñado para “ayudar a los investigadores a avanzar en su trabajo”, en lo que podría considerarse una crítica velada a la decisión de Microsoft de difundir ampliamente la tecnología, mientras mantiene en secreto el código de programación.
ChatGPT, respaldada por Microsoft, ha causado sensación en todo el mundo por su capacidad para generar en cuestión de segundos textos de gran calidad, como ensayos o poemas, utilizando una tecnología conocida como grandes modelos lingüísticos (LLM, por sus siglas en inglés).
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Los LLM forman parte de un campo conocido como IA generativa que también incluye la capacidad de ejecutar imágenes, diseños o código de programación de forma casi instantánea a partir de una simple petición.
Microsoft ha estrechado su colaboración con OpenAI, creador de ChatGPT, y a principios de este mes anunció que la tecnología se integraría en su motor de búsqueda Bing, así como en el navegador Edge. Google, viendo una repentina amenaza al dominio de su motor de búsqueda, anunció rápidamente que lanzaría en breve su propia IA lingüística, conocida como Bard.
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Pero reportes de intercambios inquietantes con el chatbot Bing de Microsoft, como amenazas y deseos de robar código nuclear, se hicieron virales, encendiendo las alarmas de que la tecnología no estaba preparada. Meta dijo que estos problemas, a veces llamados alucinaciones, podrían remediarse de mejor forma si los investigadores tuvieran un mayor acceso a la costosa tecnología.
OpenAI y Microsoft limitan estrictamente el acceso a la tecnología que hay detrás de sus chatbots, lo que suscita críticas de que están prefiriendo los potenciales beneficios a mejorar la tecnología más rápidamente para la sociedad. “Al compartir el código de LLaMA, otros investigadores pueden probar más fácilmente nuevos enfoques para limitar o eliminar estos problemas”, afirma Meta.
Fuente: AFP.
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Anthropic suspende acceso a su IA más potente por orden del gobierno de EE. UU.
La empresa estadounidense de inteligencia artificial Anthropic anunció que suspendió el acceso a la versión más potente de su tecnología en cumplimiento de una orden del gobierno de Estados Unidos que invoca un riesgo de seguridad nacional. Anthropic, creadora del chatbot Claude, informó el viernes por la noche del bloqueo de sus dos nuevos modelos puestos a disposición del público el martes: su versión muy restringida Mythos 5 y su variante limitada para el gran público, Fable 5.
El gobierno de Donald Trump ordenó, en virtud del control de exportaciones, cortar el acceso a estos modelos para “todo ciudadano extranjero, dentro o fuera de Estados Unidos”, incluidos “los empleados extranjeros” de Anthropic, indica el comunicado de la empresa. Al no poder filtrar a sus usuarios, Anthropic señala que se ha visto obligada a “desactivar de forma abrupta” ambos modelos para el conjunto de sus clientes.
La Unión Europea, que obtuvo acceso a Mythos a principios de junio tras varias semanas de negociaciones, declaró que esto subraya aún más “la necesidad de soberanía tecnológica de Europa”. “Tomamos nota de la declaración de Anthropic y estamos evaluando la situación”, declaró Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea, que este mes dio a conocer medidas destinadas a reducir la dependencia de los 27 Estados miembros de Estados Unidos y Asia en tecnologías clave, incluida la IA.
Según el medio estadounidense Axios, la directiva emana del secretario de Comercio, Howard Lutnick. El gobierno estadounidense habría dado la orden tras enterarse de que una empresa había conseguido eludir las salvaguardas implantadas para estos modelos, conocidos por detectar y explotar fallos de ciberseguridad con una rapidez y una precisión sin precedentes.
Consultado por la AFP, el Departamento de Comercio no respondió de inmediato. Anthropic cuestionó la decisión, que atribuyó a “un malentendido”. “No estamos de acuerdo con que el hallazgo de una posible vulnerabilidad (...), aunque limitada, deba ser motivo para retirar un modelo comercial que ya utilizan cientos de millones de personas”, señala en el comunicado.
“Si este estándar se aplicara al conjunto del sector, creemos que prácticamente paralizaría todos los nuevos despliegues de modelos” de IA de vanguardia, añade la empresa, en primera línea de la competencia mundial frente a OpenAI, Google y la china DeepSeek. Anthropic afirmó estar trabajando para restablecer “lo antes posible” el acceso a estos modelos de última generación, mientras que los demás siguen operativos.
“Intereses nacionales”
Fundada en 2021 por los hermanos Dario y Daniela Amodei y otros exejecutivos de OpenAI, Anthropic aboga desde hace tiempo por una regulación pública de la IA. En un ensayo publicado esta semana, Dario Amodei defendió un régimen de auditorías obligatorias para los modelos más potentes. Pero esto debe hacerse “en el marco de un procedimiento legal transparente, justo, claro y basado en hechos técnicos”, recuerda Anthropic en su comunicado. La directiva del viernes “no respeta estos principios”, denuncia la empresa.
“La seguridad y el acceso son ambos intereses nacionales. Esta noche (del viernes), solo uno de los dos ha sido escuchado”, señaló en X Vilas Dhar, presidente de una fundación filantrópica dedicada a la IA. A principios de junio, Trump adoptó un control facultativo por parte del gobierno sobre los modelos más avanzados, un giro en una administración hasta ahora dominada por los opositores a cualquier regulación, acusada de frenar la competencia con China.
Fable 5 es el primer modelo hecho público perteneciente a la clase Mythos, la gama más avanzada de Anthropic. La empresa había revelado la existencia de Mythos a principios de abril, pero restringió su uso a un consorcio de empresas e instituciones, el proyecto Glasswing, debido a sus capacidades para llevar a cabo ataques de ciberseguridad.
Fable 5 está limitado en ámbitos sensibles como la ciberseguridad y los riesgos de ataques biológicos y químicos. Su versión sin restricciones, Mythos 5, está reservada a unas 200 empresas, organizaciones y agencias estatales, ahora seleccionadas “en colaboración con el gobierno estadounidense”, según Anthropic. La seguridad, que Anthropic ha convertido en un argumento comercial central, ya enfrenta a la empresa con la administración Trump.
A principios de marzo, el Pentágono rescindió sus contratos con Anthropic, señalada como un “riesgo para la cadena de suministro”. Anthropic acudió a la justicia: afirma haber sido sancionada por negarse a que su tecnología se utilizara para la vigilancia masiva o para armas autónomas. Valorada en cerca de un billón de dólares, Anthropic anunció el 1 de junio que había presentado su solicitud de salida a Bolsa, al igual que su rival OpenAI.
Fuente: AFP.
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Sin el Pulpo Paul, la IA toma el relevo en predicciones mundialistas
En 2026, la inteligencia artificial sustituye a las tradicionales predicciones sobre el Mundial de fútbol: ChatGPT y Claude apuestan por España. En Francia, Le Chat, desarrollado por Mistral, se decanta por los Bleus y en China, DeepSeek y Qwen predicen el cuarto Mundial de Argentina. El Mundial 2026 es el primero en el que el uso de la IA está ampliamente extendido, y aficionados de todo el mundo lanzan sus preguntas sobre pronósticos del torneo de Norteamérica, para interés de la comunidad científica.
Esta tendencia a dejarse guiar por predicciones no humanas recuerda al fenómeno del Mundial 2010, el Pulpo Paul, que adivinaba resultados eligiendo entre dos peceras con comida, cada una de ellas con la bandera de uno de los equipos enfrentados. ChatGPT, la IA de OpenIA, fue lanzada al público el 30 de noviembre de 2022, en medio del pasado Mundial de Catar, y al margen de los expertos de Silicon Valley, pocos usuarios conocían el potencial de las IA generativas cuando Argentina se proclamó campeona.
Cuatro años después, hasta instituciones como bancos o universidades están poniendo a prueba los conocimientos futbolísticos de las IA. Analistas del Bank of America descubrieron que su chatbot de Microsoft Copilot se decantaba por España o Francia. Por su parte, la web de noticias tecnológicas Tom’s Guide le preguntó a Gemini (la IA de Google), ChatGPT y Perplexity y en todos los casos obtuvo como respuesta que España ganará el Mundial, con Francia como segunda opción también de forma unánime.
Precisamente, La Roja ganó su único mundial en 2010, una victoria “anunciada” por el Pulpo Paul.
Otra página de noticias, Decrypt, obtuvo resultados similares al preguntar a chatbots de occidente como ChatGPT y Claude, la IA de Anthropic. Sin embargo, al preguntar a las IA chinas como DeepSeek o Qwen, descubrió que ambas se decantan por Argentina.
Unos resultados que despiertan el interés científico.
Investigadores de la Ludwig Maximilian University, en Alemania, tratan de descubrir qué modelo será el más exacto en sus predicciones, evaluando la precisión de cada uno de ellos en cada partido en la web pública LLM SoccerArena.
“Necesitamos puntos de referencia que no solo pongan a prueba tareas abstractas, sino cómo los modelos se enfrentan a la información dinámica, a la incertitud y a resultados que pueden ser comprobados más tarde” y comparados con el resultado real, declaró en un comunicado el investigador de la LMU Stefan Feuerriegel.
Estos investigadores de Múnich están probando las previsiones de IA basadas en su conocimiento interno y también en su capacidad para integrar información encontrada en internet sobre factores condicionantes como lesiones, convocatorias o incluso qué predicciones arrojan los mercados de apuestas.
Fuente: AFP.
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IA, poder y verdad: el desafío de no perder el alma en la era de los algoritmos
Columnista invitado: César Palacios, @cespala comunicador, docente y estudiante de Antropología Social.
Vivimos en una época en la que la velocidad supera a la reflexión, donde la información circula más rápido que nunca, pero la verdad, paradójicamente, se vuelve cada vez más frágil. En este nuevo escenario, la inteligencia artificial no es solo una herramienta: es un espejo y lo que refleja no siempre es lo mejor de nosotros.
La reciente encíclica Magnifica humanitas del Papa León XIV plantea una advertencia que trasciende el ámbito religioso y se instala con fuerza en el corazón del debate contemporáneo: la tecnología no es neutral, lleva la huella de quienes la diseñan, la financian y la utilizan y en ese proceso, puede convertirse en un instrumento de progreso o en un vehículo de distorsión.
Hoy, uno de los riesgos más preocupantes no es la inteligencia artificial en sí misma, sino su convergencia con una cultura de la inmediatez que ha debilitado los filtros del pensamiento crítico. Vivimos en la era de la sobreinformación, pero también en la de la desinformación y en ese terreno, la verdad compite en desigualdad de condiciones con la emoción, el prejuicio y el interés.
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La encíclica advierte sobre una “arquitectura de la visibilidad” en la que lo viral desplaza a lo veraz y lo impactante pesa más que lo comprobado. En ese ecosistema, las fake news no son un accidente: a menudo son el resultado lógico de un sistema que premia la velocidad por encima de la certeza.
Y aquí emerge una responsabilidad ineludible: la de los medios de comunicación. Porque cuando un medio publica sin verificar, acusa sin pruebas y amplifica versiones sin contrastar, no solo comete un error profesional, contribuye, consciente o inconscientemente a erosionar uno de los pilares fundamentales de la democracia: la confianza.
La inteligencia artificial, en este contexto, puede agravar el problema. La capacidad de generar contenidos, automatizar narrativas o manipular imágenes y sonidos introduce un nuevo nivel de complejidad. No estamos solo ante noticias falsas: estamos ante la posibilidad de construir realidades alternativas con apariencia de verdad.
Por eso, la advertencia del Papa es profundamente vigente: no basta con una tecnología más avanzada; necesitamos una ética más sólida. La cuestión de fondo no es si la IA es buena o mala. La verdadera pregunta es: ¿Al servicio de quién está? ¿De la persona y el bien común o de las lógicas de poder, del lucro y de la manipulación?
En esta era digital, la verdad se convierte en un bien común que debe protegerse activamente. No alcanza con denunciar la desinformación, es necesario construir una cultura que valore la veracidad, fomente el contraste de fuentes que premie el rigor y no el escándalo.
Aquí, el desafío también es educativo, formar ciudadanos capaces de dudar, de preguntar, de no aceptar como cierto todo lo que aparece en una pantalla. Como señala la encíclica, incluso es necesario “educarnos en el ayuno de la IA”, es decir, recuperar espacios en los que el pensamiento humano no sea reemplazado, sino fortalecido.
Pero el desafío no es solo individual, es institucional. Los medios, las plataformas digitales, los sistemas educativos y los Estados deben asumir una corresponsabilidad ética. La libertad de expresión no puede ser excusa para la irresponsabilidad informativa. Y la innovación tecnológica no puede convertirse en coartada para eludir la verdad.
Porque cuando la verdad se debilita, lo que se erosiona no es solo el debate público, se erosiona la convivencia, la confianza y en última instancia, la democracia misma. En este contexto, la inteligencia artificial se convierte en un campo de disputa moral. Puede utilizarse para ampliar el conocimiento, mejorar la vida de las personas y fortalecer la transparencia. O bien puede usarse para confundir, manipular y concentrar el poder.
La elección no es tecnológica, es profundamente humana. Como lo plantea León XIV, estamos ante una bifurcación histórica: construir una nueva Babel, donde el ruido y la fragmentación dominen o edificar una “ciudad” en la que la verdad, la dignidad y el bien común orienten el desarrollo.
La pregunta, entonces, no es qué puede hacer la inteligencia artificial, la pregunta es qué estamos dispuestos a hacer nosotros para que no nos quite lo más importante: la capacidad de discernir, de dialogar y de decir la verdad.
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Ejecutivo dejó sin efecto decretos sobre energía de la Ande
En conferencia de prensa en Mburuvicha Róga, autoridades del Gobierno anunciaron que los decretos N° 5306 y 5307 sobre tarifas preferenciales de la Administración Nacional de Electricidad (Ande) quedaron sin efecto.
El jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez, anunció que la decisión se enmarca en la búsqueda del equilibrio para dejar de exportar energía y contar con tarifas adecuadas que generen excedentes.
“El 50 % de la energía de Paraguay se sigue exportando cuando tenemos esta misión de utilizarla a nivel interno, crear industrias de todo tipo y apoyar este crecimiento de los nacionales y extranjeros que están viendo a nuestro país de una manera diferente”, explicó Giménez.
Por su parte, el presidente de la Ande, Félix Sosa, destacó el trabajo coordinado entre instituciones y gremios en conjunto desde el comienzo del análisis de los decretos para potenciar la industrialización del país mediante un suministro energético confiable.
“Desde el comienzo, del Gobierno del Paraguay y la Ande se han mostrado abiertos para poder escuchar a todos los sectores. Resultado de ese trabajo coordinado se ha realizado la modificación de los decretos”, explicó.
En ese sentido, mencionó que el decreto N° 5306 se modificó con el N° 5860 donde la tarifa para la inteligencia artificial fue igualada con la tarifa de la criptominería, mientras que el decreto N° 5307 fue modificado a través del decreto N° 5831 limitando la potencia a ser contratada en esa actividad a 250 MW.
Atracción de inversiones
Marco Riquelme, titular del MIC, detalló que la decisión fue toamda enmarcados en la estrategia de atracción de inversión extranjera directa. “Las industrias que están tocando la puerta de de nuestro país son industrias más grandes de las que estamos acostumbradas. Para que vengan las empresas grandes el desafío que estas requieren unas instituciones más complejas, productos y caminos más complejos para otorgar contratos energéticos”, destacó.
Asimismo, detalló que hoy Paraguay está posicionado como un referente en atracción de inversiones. “Esto es un poco lo que condice con lo que está haciendo el presidente de posicionar al Paraguay como un jugador referente y de confianza en el mundo. Queremos velar por la armonía del ambiente para hacer negocios en el país”, dijo.
A su vez, destacó que esto no significa un freno a las industrias convergentes o de combustibles verdes, sino que habla de la necesidad de reformular las estrategias. “Esto es algo nuevo, y lo nuevo requiere la necesidad de probar, reformular y seguir intentando”, mencionó Riquelme.