El biólogo François Gros, que participó entre otros en el descubrimiento del ARN mensajero, falleció el viernes a los 95 años, informó este domingo la Academia de Ciencias francesa.
“François Gros murió el 18 de febrero”, declaró a la AFP Etienne Ghys, matemático y secretario perpetuo de la Academia Francesa de Ciencias, un cargo que Gros ocupó entre 1991 y el 2000.
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Como codescubridor del ARN mensajero, el intermediario molecular del código genético del ADN, su contribución a la descodificación del gen fue crucial. Su trabajo preparó el camino, casi 60 años después, para el uso de esta tecnología en las principales vacunas utilizadas contra el COVID-19.
Gros nació en París, Francia, el 24 de abril de 1925. Fue autor de destacados libros y a lo largo de su carrera recibió premios como Orden Nacional del Mérito, Orden del Mérito Agrícola, entre varios otros, por su aporte a la ciencia.
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Fuente: AFP.
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Nuevas protestas en Francia y en Alemania
- AFP
La policía procedió a más de 290 arrestos en Francia ayer sábado, cuando cientos de miles de personas se manifestaron contra el aumento de precios, la desigualdad y la violencia policial, informó el Ministerio del Interior.
Las protestas “se desarrollaron bien en el marco de las manifestaciones declaradas”, subrayó el ministerio. Añadió que “elementos radicales” han “intentado en varias ciudades (Burdeos, Toulouse, Rennes, Lille, Nantes, Marsella, Lyon...) al final de la manifestación entrar en los centros urbanos para (cometer) degradaciones y saqueos”.
El ministro del Interior francés afirmó ayer que las manifestaciones en el país transcurrieron “bien” a pesar de lo que él calificó de “violencia inaudita” de grupos de alborotadores.
En una rueda de prensa, Laurent Nuñez ha señalado a grupos de “ultraizquierda” que se han enfrentado a las fuerzas de seguridad. Calificó de “intento de asesinato” el lanzamiento de un cóctel molotov en París contra un gendarme, que resultó “herido leve”.
CON CAÑONES DE AGUA
La policía alemana disparó cañones de agua para dispersar ayer sábado a los manifestantes que lanzaron fuegos artificiales y otros proyectiles, al final de unas multitudinarias protestas de jóvenes que degeneraron en tensiones en varias ciudades.
En Berlín, Fráncfort, Colonia y decenas de otras ciudades, los manifestantes salieron a las calles para participar en las protestas organizadas por el grupo “GenZ regelt!” (¡La Generación Z se encarga!), las últimas protagonizadas por una juventud desencantada en Europa.
Miles de agentes fueron desplegados en todo el país y, tras unas manifestaciones en su mayoría pacíficas, las tensiones aumentaron por la noche en algunos lugares.
En la ciudad de Colonia, donde tuvo lugar una de las mayores manifestaciones, la policía disparó cañones de agua para dispersar a una multitud después de afirmar que los manifestantes habían atacado a los agentes con fuegos artificiales.
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Chalecos amarillos convocan a protestar el 31 de octubre y crece el temor por Halloween en Francia
El movimiento de los chalecos amarillos llamó a una nueva jornada de protestas para el próximo 31 de octubre en Francia, en una convocatoria que eleva la tensión con el Gobierno de Emmanuel Macron. Los manifestantes pretenden movilizarse en defensa de las libertades públicas y denunciar las restricciones impuestas a las marchas no sindicales, mientras crece la preocupación por posibles episodios de violencia durante Halloween.
El anuncio se realizó este sábado 24 de octubre durante una conferencia de prensa en la plaza de la Bastilla, en París, antes de una manifestación contra el alto costo de vida y en apoyo a las reivindicaciones estudiantiles. La jornada concluyó por la noche, después de registrarse enfrentamientos en distintos puntos del país.
Los representantes del movimiento sostienen que existe un profundo malestar social que las autoridades no están atendiendo. También acusan al Ejecutivo de recurrir al desprecio, la falta de diálogo y la represión frente a los reclamos ciudadanos.
Benjamin Ball y Azelma Sigaux, integrantes de la coordinación de los chalecos amarillos, anunciaron que el próximo viernes se concentrarán frente a la Asamblea Nacional y los ayuntamientos para defender el derecho a manifestarse y otras libertades que, según denunciaron, están amenazadas.
Restricciones y tensión
La nueva convocatoria se produce en un escenario de fuerte confrontación entre el Gobierno y los movimientos sociales. Tras los disturbios y saqueos del 17 de octubre, las autoridades francesas endurecieron las medidas de seguridad y prohibieron numerosas manifestaciones no sindicales durante este sábado.
Para prevenir nuevos episodios de violencia, el Gobierno desplegó unos 70.000 policías y gendarmes en todo el territorio nacional. Sin embargo, las restricciones no lograron disipar el malestar de los sectores movilizados, que consideran las prohibiciones una señal de retroceso en las libertades públicas.
La próxima fecha concentra una preocupación adicional: las protestas coincidirán con Halloween, una celebración que también se realiza en Francia y que suele reunir a personas en las calles. En medio del clima de tensión, la posibilidad de que las concentraciones sociales coincidan con las actividades de esa noche alimenta los temores de nuevos enfrentamientos y desórdenes.
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Casi 1.000 detenidos en nuevas protestas
- AFP
Casi 1.000 personas fueron detenidas en los márgenes de las multitudinarias manifestaciones contra el encarecimiento de la vida que recorrieron ayer Francia, indicó el ministro del Interior, Laurent Núñez, que precisó que la cifra podría aumentar.
Nuñez destacó, sin embargo, que las manifestaciones “transcurrieron sin problemas”, aunque las fuerzas de seguridad se enfrentaron en ocasiones a “grupos de riesgo (...) la mayoría vestidos de negro, militantes de la extrema izquierda radical, de la ultraizquierda”.
La segunda gran jornada de movilización en una semana para reclamar medidas que compensen la caída del poder adquisitivo y mejores condiciones para los estudiantes de liceo se convirtió en una protesta contra el centroderechista Macron, que dejará el poder en mayo.
Bajo presión para evitar disturbios y saqueos, como los que conmocionaron al país la semana pasada y dieron la vuelta al mundo, su gobierno prometió que sería “intransigente”, mientras impuso toques de queda nocturnos desde el lunes en algunos barrios, prohibió algunas manifestaciones y movilizó 70.000 agentes.
En otras ciudades como Lyon, Lille y Nantes, los agentes dispararon gases lacrimógenos contra manifestantes por protestar en zonas no autorizadas. En Toulouse, un manifestante de 20 años resultó herido de gravedad en la mano, según las autoridades.
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Francia recurre a gases lacrimógenos y 70.000 agentes ante nuevas protestas sociales
Las fuerzas de seguridad empezaron este sábado a dispersar con gases lacrimógenos manifestaciones no autorizadas en Francia, que vive nuevas protestas sociales de chalecos amarillos, estudiantes y sindicatos una semana después de los disturbios que conmocionaron al país.
El gobierno del presidente centroderechista Emmanuel Macron, que abandonará el poder en mayo, está bajo presión para evitar nuevas escenas de caos como las vividas la semana pasada, muy comentadas por dirigentes extranjeros.
“Seremos intransigentes”, subrayó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, al anunciar el dispositivo policial: 70.000 agentes, unidades de élite policiales y soldados de la misión de vigilancia Sentinelle, así como blindados de la gendarmería, helicópteros, drones, etc.
En Lyon, las fuerzas de seguridad dispararon en la mañana granadas de gases lacrimógenos para dispersar un grupo de unas 150 personas cuando intentaban bloquear el tráfico en un sector en el que las autoridades prohibieron concentrarse, constató un periodista de AFP.
Las autoridades acusan de los disturbios a “grupúsculos de ultraizquierda” —antifascistas, anarquistas y anarco-autónomos—, a quienes se habrían sumado “delincuentes oportunistas”, especialmente jóvenes procedentes de los suburbios de las ciudades, para saquear tiendas.
Para retomar el control, decretaron desde el lunes toques de queda nocturnos en barrios de las grandes ciudades y prohibieron manifestaciones, siempre y cuando no las pidan actores “legítimos”, en palabras de Macron, como los sindicatos.
Además de Francia, importantes manifestaciones están previstas este sábado en Albania, Italia y España, en un contexto de movilización de la juventud, preocupación por el poder adquisitivo e impopularidad de los gobiernos.
El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O’Flaherty, instó a estos países a respetar el derecho a manifestarse y a dar prioridad a la “desescalada” en las operaciones policiales.
París blindado
En París, Marsella y Lyon, se autorizaron finalmente las marchas previstas contra el encarecimiento de la vida y para apoyar a los estudiantes que desde finales de septiembre reclaman mejores condiciones en los liceos, aunque en la capital la policía cambió el recorrido a última hora.
La semana pasada se manifestaron entre 550.000 y 800.000 personas en Francia.
El movimiento de los chalecos amarillos, que ya sacudió el primer mandato de Macron en 2018 y 2019, prevé unas 500 manifestaciones y acciones en 86 rotondas, 21 gasolineras, dos depósitos de petróleo, 33 estaciones de tren, tres puertos, 17 puentes y 17 peajes, según un mapa publicado en su sitio web.
Muchos de los desórdenes de la semana pasada se produjeron, en cambio, durante manifestaciones no autorizadas, que intentaron también acercarse a lugares estratégicos como los turísticos Campos Elíseos.
Blindados de la Gendarmería protegen este sábado el Palacio del Elíseo, sede de la presidencia, y la Asamblea Nacional, en París.
Ante las nuevas protestas, muchos comerciantes protegieron las vitrinas de sus negocios con tablones de madera, algunos piensan no abrir y otros defenderán ellos mismos sus comercios de eventuales pillajes.
El pasado sábado, casi 3.000 tiendas se vieron afectadas en Francia.
“Sobre el terreno he visto bates de béisbol, barras de hierro y escopetas de caza”, advirtió el presidente de las Cámaras de Comercio e Industria de Francia, Alain Di Crescenzo, quien llamó a “bajar la persiana” y a “dejar actuar a la policía”.
Los museos parisinos del Louvre, Orsay y Picasso y la Ópera de París cerraron excepcionalmente.
Con las autoridades ya bajo presión, un hombre de 39 años perpetró el viernes un “atentado terrorista racista” cerca de París, que dejó un muerto y cinco heridos, antes de ser detenido, según Macron.
Miles de personas empezaron además a manifestarse en Orleans contra el partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN), que celebra este fin de semana su congreso político entre fuertes medidas de seguridad.
A seis meses de la elección presidencial, su líder Marine Le Pen encabeza los sondeos, seguida de lejos por el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, el centroderechista Édouard Philippe y el socialdemócrata Raphaël Glucksman.
En este contexto tenso, el gobierno recibió una buena noticia el viernes: la agencia de calificación Moody’s mantuvo la nota de la deuda soberana de Francia, convencida de que la segunda economía de la Unión Europea logrará aprobar sus presupuestos de 2027 que prevén un fuerte ajuste fiscal y que las tensiones sociales se calmarán en los próximos meses.
Fuente: AFP.