La Estación Espacial Internacional se prepara para acoger a un inquilino atípico, el “blob”, un organismo inclasificable que fascina a los biólogos, que el martes entrará en órbita para ser usado en un experimento educativo encabezado por el astronauta francés Thomas Pesquet.
Desde la Tierra, varios centenares de estudiantes de entre 8 y 17 años, reproducirán el experimento a partir del próximo otoño boreal con ese curioso ser vivo, que no es ni un animal ni una planta ni un hongo. Los alumnos estarán guiados por el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS).
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El “blob”, llamado “Physarum polycephalum”, está compuesto por una sola célula y varios núcleos. Parece una masa esponjosa de color amarillo, no tiene ni boca ni patas ni cerebro. Y, sin embargo, come, crece, se desplaza (muy lentamente) y posee unas sorprendentes capacidades de aprendizaje.
Sus núcleos pueden dividirse a voluntad y el organismo puede ponerse en periodo de latencia (sin morir) deshidratándose. Es en ese estado, llamado “esclerocio”, varios trozos de “blob” entrarán en el espacio, a bordo de una nave de carga de abastecimiento de la Estación Espacial Internacional.
Cuando el astronauta los rehidrate, en septiembre, cuatro esclerocios de unos 0,5 cm se despertarán a 400 km de la Tierra, en unas placas de Petri, y cumplirán con dos protocolos: uno probará la actitud de los “blobs” al ser privados de alimento y el otro aportará alimento a los más afortunados (copos de avena).
“¿Tercera dimensión?”
El objetivo es observar los efectos de la ingravidez en ese organismo. “Hoy, nadie sabe qué comportamiento tendrá en [situación de] microgravedad: en qué sentido se desplazará, si tomará la tercera dimensión yendo hacia arriba o en sentido oblicuo...”, se preguntó Pierre Ferrand, profesor de Ciencias de la Vida y de la Tierra en el CNES, uno de los artífices del proyecto.
“Tengo curiosidad por ver si se desarrolla formando pilares”, apuntó la especialista en “blobs” Audrey Dussutour, directora de investigación en el Centro de Investigación sobre la Cognición Animal del CNRS, en Toulouse, en el sur de Francia.
En tierra, miles de especímenes de “blob” cortados de la misma cepa (LU352) de la de sus congéneres espaciales, serán repartidos entre 4.500 escuelas, centros de secundaria y liceos de Francia. “Más de 350.000 alumnos ‘tocarán’ al ‘blob’”, comentó Christine Correcher, responsable de proyectos educativos de la agencia espacial.
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Entre finales de agosto y principios de septiembre, los profesores recibirán un kit con entre 3 y 5 esclerocios y un tutorial para llevar a cabo el experimento. Cuando Thomas Pesquet humedezca sus “blobs”, en el espacio, los alumnos harán lo mismo en clase. A partir de entonces, se llevarán a cabo varias sesiones de observación para comparar el comportamiento de los especímenes de la Tierra con el de los enviados al espacio.
Como el “blob” pone en entredicho algunas teorías científicas, se espera que dé lugar a numerosos debates en clase. “Por ejemplo, en la teoría celular, una de las más antiguas, se dice que toda célula se divide en dos células. Con el ‘blob’, esto no funciona, porque es una célula única que crece sin dividirse nunca”, señala Pierre Ferrand.
Otra rareza: “Mientras que la mayoría de los organismos utilizan dos tipos sexuales, ¡el ‘blob’ tiene más de 720! Es un organismo ‘con cajones’ que nos dice que la vida está hecha de multitud de originalidades”, agrega el profesor. El “blob” apareció en la Tierra hace más de 500 millones de años, antes que los animales. Durante mucho tiempo se lo consideró un hongo, pero luego fue apartado de ese reino y desde los años 1990 forma parte de la subclase de los amebozoos, al que pertenecen las amebas.
Fuente: AFP.
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Un espacio de libertad, encuentro y pensamiento crítico
- Jimmi Peralta
- Fotos: Mariana Díaz
Medio siglo de existencia celebra hoy el Centro Cultural de España Juan de Salazar (CEEJS), uno de los íconos de la actividad cultural de Asunción. El Gran Domingo de La Nación conversó con su directora, Laura Mesa, quien comparte algunas novedades que ofrecerá el espacio en este especial aniversario en el que reabre sus puertas con importantes reformas.
La apuesta institucional concreta a la divulgación cultural y la creación en Asunción tiene como uno de sus referentes fundamentales al Centro Cultural de España Juan de Salazar, que hoy celebra sus 50 años de existencia, reabriendo sus puertas y estrenando novedades edilicias.
Este proyecto, que nació en 1976, pasó por diferentes etapas, siendo un refugio de libertad en momentos de dictadura, una escuela de divulgación y formación de público en otro, y el sostén de proyectos emblemáticos de la ciudad posteriormente.
La reapertura del Juande tendrá lugar hoy a las 19:00 con música y una propuesta gastronómica, además de otras actividades que se irán desarrollando a lo largo de la semana.
En el marco de este aniversario, La Nación/Nación Media conversó con la actual directora del Centro, Laura Mesa.
–¿Qué representa para la comunidad del Juande y la AECID la celebración de estos 50 años?
–Un hito histórico. Por un lado, somos el primer centro y, por tanto, el más antiguo de la Red de Centros Culturales de AECID en el exterior y, por otro, siempre ha sido reconocido a nivel local como un lugar emblemático, donde se ha trabajado impulsando y acompañando muchos procesos culturales locales, al mismo tiempo que se abrían espacios de diálogo e intercambio tanto a nivel iberoamericano como con España. También supone una gran oportunidad para evaluar lo construido y empezar a pensar en cómo imaginamos los próximos 50 años, en un momento en el que el mundo enfrenta diferentes crisis y donde la cultura puede seguir siendo ese motor de desarrollo, además una herramienta excelente de mediación.
REESTRUCTURACIÓN DE LA CASA
–¿Qué trabajos de branding, de metas o de infraestructura tienen planificados en este marco?
–Llevamos los dos últimos años haciendo una reestructuración importante de la “casa”. Tanto a nivel de seguridad y cumplimiento de la normativa vigente como pensando en una redefinición de espacios en función de los usos para los que más son demandados. Durante estos cuatro meses que hemos cerrado las puertas al público hemos trabajado en la actualización de nuestras salas de exposiciones, la renovación del auditorio, que incluye toda su caja escénica y el patio de butacas, así como una planta completa de luces y nuestros nuevos telones, trabajos todos ellos muy coordinados y con el apoyo de los mejores técnicos locales, que conocen a la perfección el funcionamiento de un auditorio como el nuestro, que tiene la particularidad de ser reversible y poder realizar funciones tanto hacia el interior como hacia nuestro jardín. Estrenamos nueva recepción, sumamos un nuevo espacio expositivo más, un jardín vertical en el camino hacia convertir nuestro patio en un lugar que se convierta en un refugio climático y otros equipamientos que nos conecten más y mejor con nuestro entorno, con nuestros vecinos, como son el parklet, que invitan a recuperar esa tradición de “veredear” y refuerza nuestro trabajo por el derecho a la ciudad y el apoyo en la revitalización del centro histórico de Asunción.
–¿Cuáles son los eventos más importantes que planean para este año?
–Este año reabrimos las puertas recordando también el centenario de la llegada de Josefina Plá a Paraguay y por ello hemos puesto varias acciones en marcha. A principios de año se incluyó su legado in memoriam en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes y le hemos dedicado nuestra fachada de Herrera, con un mural de gran dimensión desarrollado por un colectivo de jóvenes artistas urbanas, coordinadas por la artista Raya del Río. Este mural se inspira en sus grabados y estará acompañado de una muestra en el nuevo espacio expositivo de la antesala de nuestro auditorio, un trabajo en el que se muestran por primera vez muchos de los grabados de colecciones particulares, así como otras ilustraciones raras de la artista, junto a cerámicas de la colección del propio Centro.
LA CULTURA COMO DERECHO
–Haciendo una revisión histórica, ¿cuáles fueron los objetivos cumplidos más relevantes en estas décadas?
–Ha sido, sigue siendo y continuará siendo un espacio de libertad, de encuentro, de pensamiento crítico, una auténtica casa común para creadores, colectivos y públicos diversos. A lo largo de cinco décadas, el Centro ha demostrado que la cultura es un derecho, pero también un bien público y una poderosa herramienta de cooperación, que no hay desarrollo posible sin diversidad cultural, sin participación ciudadana, sin diálogo entre comunidades, en definitiva, sin derechos culturales. El Centro Cultural de España en Asunción puede ser un ejemplo de cómo la cooperación cultural se construye desde el respeto, desde la escucha y desde el trabajo en red hoy. Tras su renovación, miramos al futuro con el mismo compromiso: seguir impulsando una cultura viva, crítica y transformadora, capaz de responder a los desafíos de nuestro tiempo. Porque si algo nos enseñan estos 50 años del Juan de Salazar, es que la cultura no es un lujo ni un complemento para el desarrollo. Es, sin duda, uno de sus pilares más fundamentales.
–¿Existen eventos, acciones o anécdotas concretas que hayan ocurrido en estos 50 años que se celebren o se recuerden en el marco del aniversario?
–50 años dan para escribir todo un libro, una novela ficcionada en la que muchos se verían reconocidos. Hacemos una media de 250 proyectos al año, sin contar con aquellos de la cesión de espacios y solo el año pasado alcanzamos a un público de 30.000 personas. Si lo multiplicamos por 50, nos dan muchos ratos para anécdotas. Por el centro han pasado muchos artistas y profesionales españoles muy destacados de todos los tiempos: Paco Ibáñez, Chano Domínguez, Clara Montes, Alberto García Alix, Javier Ruibal, Mona Martínez. Muchas personalidades de la cultura e instituciones, pero lo que sin duda impacta mucho es conocer de primera mano cómo el centro ha formado parte de los inicios y de la vida de tantos profesionales de Paraguay. En el marco del 50 aniversario y con el objetivo de dar voz a muchas de ellas, fuimos contactando poco a poco y el sí rotundo acompañado del relato de su relación con nuestro espacio fue el denominador común. Es muy emocionante escuchar el cariño con el que todos recuerdan las diferentes etapas en las que estuvieron involucrados.
VÍNCULOS HISTÓRICOS
–¿Cómo se pueden juzgar y/o valorar el interrelacionamiento entre las culturas de España y de Paraguay logrado a través de los distintos proyectos del Centro?
–Los vínculos históricos, culturales, literarios, migratorios, diplomáticos y políticos son muchos. Paraguay es un país hermano. El Centro Cultural de España Juan de Salazar se ha convertido en un espacio que forma parte de la memoria cultural y democrática de Paraguay y que es muy importante para la AECID desde su nacimiento en 1976. En un contexto político complejo, este Centro ha sido mucho más que un lugar para la cultura. Esto no hubiera sido posible si la construcción del Centro como un gran proyecto no hubiera ido acompañada del apoyo y trabajo de proximidad tanto con las instituciones públicas locales, pero sobre todo con las comunidades que conforman su sociedad civil, ya que trabajamos con colectivos no solo del sector cultural, sino en temas mucho más amplios como derechos humanos, igualdad, medioambiente, patrimonio, etc.
–El Juande fue durante la dictadura un espacio de resistencia y de protección para los artistas comprometidos. ¿Qué representa para la historia del Centro eso?
–Para la historia del Centro Cultural ese pasado representa una de sus capas más profundas y constitutivas. El Centro Cultural ha sido históricamente un espacio de encuentro donde ejercer libremente la libertad de expresión y de ideas. Ha sido fundamental su papel durante la dictadura militar como “refugio” para creadores e intelectuales, así como también ha sido y es un espacio que apuesta por el acceso, la defensa y la promoción de los derechos culturales.
Representa además la convicción de que la cultura es un derecho. En el ejercicio del arte y de la libertad de expresión en un contexto restrictivo, la cultura permitió generar fisuras, ofreciendo un lugar donde circularan ideas, lenguajes y sensibilidades que no encontraban otros canales.
LLEGADA A NUEVOS PÚBLICOS
–Como espacio de divulgación y de propuestas, ¿cuál es la forma en la que el Juande piensa hoy su relación con los artistas y el público?
–En los últimos años hemos trabajado por la mejora del acceso a nuestro espacio común de trabajo, haciendo un esfuerzo en la transparencia a la hora de presentar las propuestas locales, que se enmarcan sobre todo en el eje de trabajo de apoyo a la creación, festivales e intercambio de experiencias y para lo que sacamos anualmente nuestra Ventanilla de Iniciativas, pero también trabajando bilateralmente en la programación anual del Centro, fruto de diferentes espacios de trabajo. Es cierto que el proceso de reestructuración nos ha requerido un esfuerzo extra para lograr una mejor sistematización y ordenación, pero llegamos a este aniversario con nuestras energías renovadas y el convencimiento de seguir abriendo espacios de diálogo y escucha, y apoyando el acceso a la cultura como un bien público global de primera necesidad. Trabajar en la construcción de nuevos públicos es una tarea continua del equipo, por un lado, para incorporar temas de actualidad y, por otro, para llegar a esas otras franjas etarias a las que no estábamos llegando tanto, adolescentes y adultos mayores.
–El rol educativo y de “creación de público” fue importante en la agenda asuncena en estos años. ¿Buscará el Juande ampliar en un futuro mayormente su territorio de influencia?
–La descentralización de la cultura es fundamental, sobre todo en un país donde las oportunidades en los territorios se reducen significativamente y así lo pensamos desde el Juan de Salazar. Desde hace varias décadas venimos trabajando en el programa extramuros con experiencias muy significativas como el trabajo en los bañados o el proyecto Laboratorio del Alma, desarrollado junto con Lizza Bogado y Dahia Valenzuela en el penal femenino del Buen Pastor. Nuestra gran asignatura pendiente es salir del Gran Asunción, pero en ese sentido, este año hemos comenzado una colaboración con la Casa del Bicentenario de las Artes Visuales, con quienes acabamos de finalizar un recorrido de cine con motivo del 8 de marzo que ha llevado la película española “Soy Nevenka” a lugares como Pilar, Villarrica, Encarnación o Ciudad del Este y la idea es darle continuidad a lo largo de todo el año.
En lo educativo, el año pasado pusimos en marcha un programa de mediación con las escuelas del Centro Histórico, que incluye visitas guiadas a todas nuestras exposiciones y trabajo del equipo en las escuelas.
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Un conejito de peluche se colará en la Estación Espacial Internacional
Cuando la próxima misión a la Estación Espacial Internacional (EEI) despegue la semana que viene desde Cabo Cañaveral, en el sur de Estados Unidos, un recuerdo especial se colará a bordo: un conejito de peluche. La astronauta estadounidense Jessica Meir, integrante de la tripulación de cuatro miembros, reveló el domingo que llevará consigo este juguete que pertenece a su hija de tres años.
Los astronautas que van a la EEI, que orbita a 400 kilómetros sobre la Tierra, suelen llevar pequeños objetos personales para tener cerca durante su estancia de varios meses en el espacio. “Tengo un pequeño conejo de peluche que pertenece a mi hija de tres años, y en realidad ella tiene dos de estos porque uno fue un regalo”, dijo Meir, de 48 años, en una rueda de prensa en línea.
“Así que uno se quedará aquí abajo con ella, y el otro estará allí con nosotros, viviendo aventuras todo el tiempo”, añadió. La agencia espacial estadounidense NASA prevé que la Crew-12 de SpaceX parta el miércoles temprano rumbo a la EEI en un cohete Falcon 9 de SpaceX.
La misión reemplazará a la Crew-11, que regresó a la Tierra en enero, un mes antes de lo previsto, durante la primera evacuación médica en la historia de la estación espacial. Meir, bióloga marina y fisióloga, se desempeñó como ingeniera de vuelo en una expedición de 2019-2020 EEI y participó en las primeras caminatas espaciales realizadas exclusivamente por mujeres.
El domingo reflexionó sobre los desafíos de ser madre y sobre lo difícil que será separarse de su pequeña durante ocho meses.
“Pero espero que algún día se dé cuenta de que esta ausencia fue significativa”, y “ojalá la inspire a ella y a otras personas en el mundo”, añadió. Meir viajará con Jack Hathaway, de la NASA; Sophie Adenot, de la Agencia Espacial Europea; y el cosmonauta ruso Andrey Fedyaev.
Esta tripulación será una de las últimas en vivir a bordo de este laboratorio científico del tamaño de un campo de fútbol. Habitada de forma continua durante el último cuarto de siglo, la envejecida EEI está programada para ser impulsada hacia la órbita terrestre antes de estrellarse en un punto aislado del océano Pacífico en 2030.
El final de la EEI
El final programado de la Estación Espacial Internacional (EEI) en 2030 marca también el de un cuarto de siglo de cooperación entre países en el espacio, un sector que se ha vuelto más que nunca crucial.
“Es un momento muy interesante en la evolución de la exploración”, considera Lionel Suchet, director general delegado del Centro Nacional francés de Estudios Espaciales (CNES), en declaraciones a AFP.
“La historia de los vuelos tripulados es, ante todo, la carrera espacial. Los rusos se centraron en los vuelos de larga duración, con estaciones. Los estadounidenses, en los vuelos de corta duración, con la Luna. Eran dos vías separadas y una lógica de competición”, explica este ingeniero que coordinó numerosos proyectos durante los primeros años de la EEI, poco después de haber visto cómo se desorbitó la estación Mir, la antecesora rusa de la EEI, en 2001. “Uno de los puntos positivos de la EEI es que construimos un programa de cooperación, el único que sigue existiendo hoy”, apunta.
“Catedral”
“La EEI es una catedral dedicada a la cooperación humana y a la colaboración más allá de las fronteras, las lenguas y las culturas”, afirma por su parte John Horack, exdirector de la división científica y de sistemas de misión de la NASA. “Desde hace más de 25 años, tenemos gente en el espacio las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año. Esto demuestra que podemos encontrar soluciones en lugar de pelearnos cuando deseamos interactuar unos con otros”, insiste Horack, titular de la Cátedra Neil Armstrong de Política Aeroespacial en la Universidad Estatal de Ohio.
Pero lógicamente el material se ha ido deteriorando con el tiempo.
La NASA anunció en 2024 que había elegido a SpaceX, de Elon Musk, para construir un módulo capaz de impulsar la EEI --de un tamaño parecido a un campo de fútbol-- hacia la atmósfera terrestre, lo que permitirá destruirla tras ser retirada en 2030.
“Este módulo reducirá la velocidad de la EEI y permitirá una entrada precisa sobre el océano Pacífico, lejos de la tierra firme, de poblaciones y de cualquier otro peligro potencial. Varios grandes artefactos espaciales, entre ellos la Mir y el Observatorio de Rayos Gamma, fueron desorbitados de este modo, aunque la EEI es mucho mayor que esos dos últimos”, explica Horack.
Privatización del espacio
Después de 2030, China será el único país que posea una infraestructura de este tipo en órbita baja, con su estación Tiangong. Estados Unidos apuesta por estaciones espaciales privadas, que podrían acoger tanto a astronautas de la NASA como a otros clientes. “Entramos en una era en la que las estaciones espaciales --como las lanzaderas, los satélites-- tendrán una dimensión mucho más comercial”, estima Horack.
“Serán construidas y explotadas por empresas privadas, a menudo compañías que colaboran a escala mundial, cuyos clientes serán las agencias espaciales nacionales, los programas espaciales...”, añade.
Varias empresas estadounidenses ya trabajan en estos proyectos, entre ellas Axiom Space y Blue Origin. También es el caso de compañías europeas.
Pero “el modelo de negocio será ampliamente institucional porque sabemos que a los países siempre les interesa enviar astronautas en órbita baja”, matiza Suchet.
“Termina una era”, zanja por su parte Horack. “Debemos crecer como seres humanos en nuestra capacidad para viajar por el espacio y en el uso del espacio para mejorar la vida social, económica, educativa y la calidad de vida de todos, en todas partes del mundo”, concluye citando al exdirector de la Agencia Espacial Europea Jean-Jacques Dordain: “Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, vayamos juntos”.
Fuente: AFP.
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La Estación Espacial realizó con éxito su primera evacuación médica
Cuatro tripulantes de la Estación Espacial Internacional (EEI) amerizaron este jueves con éxito en el océano Pacífico después de que el problema médico de uno de ellos obligara a acortar la misión. La agencia espacial estadounidense (NASA) no quiso revelar qué miembro de la tripulación sufre un problema de salud ni dar detalles, pero subrayó que el regreso a la Tierra no constituye una situación de emergencia.
Se trata de la primera vez que se realiza una evacuación médica desde la EEI, un centro internacional de investigación en órbita. Tras cinco meses en el espacio, los astronautas estadounidenses Mike Fincke y Zena Cardman, el ruso Oleg Platonov y el japonés Kimiya Yui se desacoplaron de la EEI a las 22:20 GMT del miércoles, según imágenes en vivo de la NASA.
A las 0:41 (8:41 GMT) la cápsula Dragon de SpaceX que transportaba a los cuatro amerizó con éxito frente a las costas de San Diego. El tripulante afectado por el problema médico “estaba y sigue en estado estable”, declaró Rob Navias,un responsable de la NASA. “Todos estamos bien. Todos a bordo están estables, a salvo y bien atendidos”, dijo por su parte Fincke, uno de los astronautas, en un mensaje en las redes sociales esta semana.
“Fue una decisión deliberada para permitir que las evaluaciones médicas adecuadas se realicen en Tierra, donde existe toda la capacidad diagnóstica. Es la decisión correcta, aunque tenga un punto agridulce”, añadió. Los miembros de la misión, llamada Crew-11, llegaron a la EEI a principios de agosto y debían permanecer en la estación hasta mediados de febrero, cuando iban a ser relevados por otra tripulación.
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“Duda persistente”
James Polk, jefe médico y de salud de la NASA, explicó que el “riesgo” y “la duda persistente sobre cuál es exactamente el diagnóstico” de la persona afectada llevaron a la decisión de adelantar el regreso de la tripulación. El astronauta estadounidense Chris Williams y los cosmonautas rusos Serguéi Kud-Sverchkov y Serguéi Mikáev, que llegaron a la estación en noviembre a bordo de una nave rusa Soyuz, permanecieron en la EEI.
La agencia espacial rusa Roscosmos opera junto con la NASA en la estación y ambas se turnan para transportar a un ciudadano del otro país hacia y desde el complejo orbital, uno de los pocos ámbitos de cooperación bilateral que aún perduran entre Estados Unidos y Rusia. La Estación Espacial Internacional está habitada de forma continua desde el año 2000 y es un ejemplo de cooperación multinacional con participación de Europa, Japón, Estados Unidos y Rusia.
Situada a unos 400 kilómetros de la Tierra, la EEI funciona como un banco de pruebas para investigaciones sobre la exploración del espacio profundo, incluidas futuras misiones para volver a llevar humanos a la Luna y, posteriormente, a Marte.
Un alto cargo de la Nasa, Amit Kshatriya, recordó que los cuatro astronautas evacuados fueron entrenados para afrontar situaciones médicas imprevistas y elogió la forma en que han gestionado la situación. Se prevé que la EEI deje de funcionar después de 2030. Luego descenderá gradualmente de su órbita hasta desintegrarse en la atmósfera sobre una zona remota del océano Pacífico conocida como Punto Nemo, un cementerio de naves espaciales.
Fuente: AFP.
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UMAX inauguró su Aula Magna Digital
La Universidad María Auxiliadora (UMAX) marca un nuevo hito en la educación superior paraguaya, con la puesta en marcha del Aula Magna Digital, el primer espacio pionero en innovación educativa del Paraguay.
El Aula Magna Digital de la Universidad María Auxiliadora (UMAX) es un espacio innovador que une tecnología, conocimiento y experiencia, transformando la enseñanza universitaria en una experiencia inmersiva y sin fronteras.
UMAX marca un nuevo hito en la educación superior paraguaya, presentada durante la inauguración oficial el 21 de octubre en las instalaciones de la Universidad, ubicada en Mariano Roque Alonso.
Con esta nueva infraestructura, la casa de estudio reafirma su compromiso con la excelencia académica y la innovación pedagógica, posicionándose como pionera en entornos educativos digitales e inteligentes en el país y en la región.
El Aula Magna Digital está equipada con tecnología de clase mundial; Kramer, Sennheiser y Microsoft Teams Rooms, lo que permite la integración de recursos audiovisuales en tiempo real, transmisiones en vivo desde el Centro de Simulación Médica y una experiencia educativa que conecta a estudiantes presenciales y remotos de manera simultánea.
Cuenta con dos pantallas interactivas de 86 pulgadas, audio profesional de alta fidelidad, conectividad de alta velocidad y 70 butacas ergonómicas en disposición escalonada, garantizando visibilidad, confort y calidad en cada clase o conferencia.
El espacio permitirá realizar conexiones académicas internacionales, clases híbridas y demostraciones clínicas en vivo, acercando a los estudiantes a experiencias reales desde las aulas universitarias.
A la ceremonia de inauguración asistieron directivos, docentes, colaboradores y miembros de la comunidad universitaria, así como autoridades nacionales e internacionales invitadas, quienes fueron testigos de este importante avance tecnológico y académico para la educación superior en Paraguay.
Innovación que transforma la educación. Con una inversión superior a 5.000 millones de guaraníes y el respaldo de marcas tecnológicas líderes, el Aula Magna Digital representa un paso firme hacia la educación del futuro.
La Universidad María Auxiliadora continúa demostrando que “el conocimiento no tiene límites”, impulsando proyectos que integran ciencia, tecnología y aprendizaje colaborativo para formar a los profesionales del mañana.