Un cohete de SpaceX despegó el jueves hacia la Estación Espacial Internacional (ISS) con lo necesario a bordo para llevar a cabo una serie de experimentos científicos, incluidos habitantes sorprendentes: calamares.
La nave, cuyos servicios son contratados por la NASA, se lanzará desde Florida y la cápsula Dragon se desprenderá del cohete Falcon 9 aproximadamente 12 minutos después del despegue.
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El sábado debe acoplarse a la ISS. En su interior viajan ejemplares jóvenes de una especie de calamar (Euprymna scolopes), que servirán para estudiar el efecto de la ingravidez en las interacciones entre bacterias y sus hospedadores.
A bordo de la ISS, algunos de los calamares serán expuestos a bacterias. Los otros se mantendrán intactos. Después de 12 horas, todos serán congelados hasta que regresen a la Tierra, donde serán estudiados.
“Los animales, incluidos los humanos, dependen de los microbios para mantener saludables sus sistemas digestivo e inmunológico”, dijo Jamie Foster, responsable principal del experimento, citado en un comunicado. “Todavía no entendemos completamente cómo los vuelos espaciales alteran estas interacciones”.
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Por tanto, el experimento podría ayudar en el futuro a desarrollar técnicas para proteger la salud de los astronautas que participan en misiones a largo plazo en el espacio.
También a bordo del cohete de SpaceX viajan tardígrados, también conocidos como osos de agua, unos organismos microscópicos conocidos por su resistencia. Los científicos quieren estudiar cómo se adaptan en el espacio. Además, algodón, un ecógrafo portátil... En total, la misión de reabastecimiento lleva más de 3.000 kg de carga científica.
Fuente: AFP.
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Un espacio de aprendizaje y resguardo de los saberes tradicionales
- Jimmi Peralta
- Fotos: Gentileza
En el marco de las actividades que se realizan como parte del Plan de Salvaguarda del Poncho Para’i de 60 Listas, una institución cultural ubicada en Piribebuy busca rescatar su historia, técnica de elaboración, saberes tradicionales y el valor sociocultural del trabajo realizado por las artesanas de este emblemático tejido paraguayo.
“La Escuela de Salvaguarda responde a la necesidad de transmitir, preservar y fortalecer la técnica tradicional de elaboración del poncho. Su enfoque no corresponde al de una capacitación convencional orientada únicamente a la inserción laboral, sino a una formación cultural e integral, donde se comprende la elaboración del poncho desde la experiencia cultural, la práctica social, los saberes ancestrales y el valor del objeto cultural como patrimonio vivo”, explica Gustavo Agüero, director de Protección del Patrimonio Cultural Inmaterial del Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA), respecto a la reciente habilitación de la Escuela de Salvaguarda del Poncho Para’i de 60 Listas, en Piribebuy.
Esta iniciativa que se da en el marco del Plan de Salvaguarda del Poncho Para’i de 60 Listas, que consolida un espacio de formación orientado a fortalecer la transmisión intergeneracional de esta técnica.
La sistematización de los saberes vinculados a la elaboración del poncho para’i de 60 listas no surge de manera reciente ni aislada. El IPA viene desarrollando desde hace varios años un proceso sostenido de documentación, preservación y promoción de técnicas y saberes tradicionales.
DIMENSIÓN CULTURAL Y TRADICIONAL
“Dentro de este proceso se han desarrollado materiales de apoyo y registro, entre ellos publicaciones como el libro ‘Poncho para’i de 60 listas’, actualmente en proceso de actualización, además de contenidos metodológicos y lineamientos formativos que sirven de base para la Escuela de Salvaguarda. Todo ello busca organizar y transmitir el saber empírico de las artesanas respetando su dimensión cultural y tradicional”, explica el director.
La Escuela de Salvaguarda inició sus actividades el pasado 13 de abril. La institución está dirigida a participantes con trayectoria previa en la técnica, lo que permite desarrollar un proceso de enseñanza más profundo, sostenido y personalizado. En este modelo, las maestras artesanas Rosa Segovia, Fidelina Burgos y Adriana Ávalos Santacruz ocupan un rol central no solo como transmisoras de la técnica, sino como portadoras vivas de un sistema cultural integral.
El proceso formativo abarca múltiples dimensiones que se transmiten de manera directa y experiencial: la técnica del tejido, el conocimiento tradicional, incluyendo el uso de terminología en guaraní, las prácticas sociales vinculadas al trabajo artesanal y el valor simbólico del poncho dentro de la comunidad. De este modo, la enseñanza trasciende lo técnico y se convierte en una experiencia de aprendizaje cultural integral.
ESPACIO DE INTERPRETACIÓN
El Centro de Interpretación del Poncho Para’i de 60 Listas funciona en la sede del Museo Histórico Pedro Pablo Caballero de Piribebuy, un distrito del departamento de Cordillera con mucha historia. El espacio fue concebido para acercar a la comunidad y a los visitantes a la historia, el simbolismo y la relevancia cultural de este tejido tradicional.
“El museo y espacio de interpretación responden a la necesidad de generar un lugar donde la ciudadanía pueda comprender las distintas dimensiones del poncho para’i de 60 listas: su historia, técnica de elaboración, saberes tradicionales y el valor sociocultural del trabajo realizado por las artesanas”, comenta Agüero.
Esta acción forma parte de un conjunto de estrategias articuladas que integran el plan de salvaguarda de esta técnica reconocida en la lista de patrimonio cultural inmaterial que requiere de medidas de salvaguarda urgente de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).
El espacio del Poncho Para’i de 60 Listas expone un acervo vinculado tanto al objeto cultural como a todo el universo sociocultural que lo rodea. Además de los ponchos, se exhiben herramientas tradicionales utilizadas en su elaboración, como telares e hilos, así como materiales que permiten comprender el proceso de producción, la historia del poncho, las técnicas artesanales y los saberes transmitidos de generación en generación.
ACCIONES INTEGRALES
Los pilares para fortalecer la valoración del poncho para’i de 60 listas abarcan distintas etapas del proceso de salvaguarda: formación, diseño, promoción y comercialización.
“En primer lugar, se trabaja en la formación y fortalecimiento de las propias artesanas, entendiendo que la valoración del poncho comienza desde quienes lo elaboran y transmiten el saber tradicional. Asimismo, se impulsa la actualización de propuestas estéticas, como la incorporación de nuevas gamas cromáticas y diseños que permitan ampliar su uso y acercarlo a nuevos públicos, siempre respetando la técnica tradicional”, explica el funcionario.
El plan incorpora también el trabajo en la promoción y difusión del valor histórico, cultural y artesanal del poncho mediante campañas en redes sociales, espacios museográficos y materiales de difusión.
COMERCIALIZACIÓN
El último eslabón sería la comercialización, que constituye otro eje fundamental, buscando posicionar el poncho como una pieza artesanal de alto valor cultural y patrimonial.
“La salvaguarda del poncho para’i de 60 listas es un proceso continuo que requiere tiempo, planificación y sostenibilidad. En ese marco, además de la habilitación de la Escuela de Salvaguarda, se prevé asegurar la continuidad de los procesos formativos para que, año tras año, nuevas instructoras y artesanas puedan seguir transmitiendo este saber tradicional”, agrega.
Entre otras acciones, el pasado miércoles 20 de mayo se realizó el Concurso de Maestría en la Elaboración del Poncho Para’i de 60 Listas, una iniciativa orientada a reconocer y visibilizar la destreza técnica de las artesanas.
Asimismo, se encuentran en desarrollo la actualización y reedición del ya citado libro, además de estrategias de promoción y difusión cultural. Todas estas acciones forman parte de un proceso integral de salvaguarda que busca garantizar la preservación y transmisión de este patrimonio cultural inmaterial a futuras generaciones.
“EMPEZÓ A VENDERSE MÁS COMO PIEZA CULTURAL”
Adriana Ávalos es una tejedora de Piribebuy que ve el reconocimiento del poncho y en la escuela oportunidades de preservar su oficio.
“La escuela garantiza que la técnica no se muera. El problema grande es que hay pocos jóvenes tejiendo. La escuela forma a la próxima generación y eleva el nivel técnico de todos. Esperemos que sea una escuela permanente para enseñar”, comenta Ávalos, artesana tejedora de poncho para’i de 60 listas de Piribebuy.
Para las trabajadoras de esta pieza, el reconocimiento por parte de la Unesco en 2023 abrió una oportunidad para la puesta en valor de su producto.
“En Piribebuy el reconocimiento ayudó a que el cliente entienda por qué el poncho para’i de 60 listas vale más. El impacto en general es positivo para quienes ya hacen productos de calidad. El poncho empezó a venderse más como pieza cultural, utilizándose en apliques en uniformes en instituciones publicas”, comentó Ávalos, quien es una de las transmisoras de conocimientos de artesanía en la escuela recientemente habilitada.
Desde su mirada, el trabajo de puesta en valor puede permitirles llegar a un precio final rentable y sostenible en el tiempo, considerando la inversión en materia prima y tiempo de trabajo invertidos en la creación de cada poncho.
“La gente local a veces no paga el precio real. Hace falta educar al comprador paraguayo para que entienda por qué cuesta lo que cuesta. Sin eso, dependés solo del turista”, señaló.
En ese marco, considera que el espacio de interpretación del museo permite difundir más sobre el modo de producción de cada pieza y lo relevante de su aporte.
“Pasa de ser un producto a ser una historia. El museo da contexto, preserva técnicas antiguas y le da prestigio. Cuando un cliente entra y ve el proceso, deja de regatear tanto. También sirve para atraer turismo”, concluyó.
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Un espacio de libertad, encuentro y pensamiento crítico
- Jimmi Peralta
- Fotos: Mariana Díaz
Medio siglo de existencia celebra hoy el Centro Cultural de España Juan de Salazar (CEEJS), uno de los íconos de la actividad cultural de Asunción. El Gran Domingo de La Nación conversó con su directora, Laura Mesa, quien comparte algunas novedades que ofrecerá el espacio en este especial aniversario en el que reabre sus puertas con importantes reformas.
La apuesta institucional concreta a la divulgación cultural y la creación en Asunción tiene como uno de sus referentes fundamentales al Centro Cultural de España Juan de Salazar, que hoy celebra sus 50 años de existencia, reabriendo sus puertas y estrenando novedades edilicias.
Este proyecto, que nació en 1976, pasó por diferentes etapas, siendo un refugio de libertad en momentos de dictadura, una escuela de divulgación y formación de público en otro, y el sostén de proyectos emblemáticos de la ciudad posteriormente.
La reapertura del Juande tendrá lugar hoy a las 19:00 con música y una propuesta gastronómica, además de otras actividades que se irán desarrollando a lo largo de la semana.
En el marco de este aniversario, La Nación/Nación Media conversó con la actual directora del Centro, Laura Mesa.
–¿Qué representa para la comunidad del Juande y la AECID la celebración de estos 50 años?
–Un hito histórico. Por un lado, somos el primer centro y, por tanto, el más antiguo de la Red de Centros Culturales de AECID en el exterior y, por otro, siempre ha sido reconocido a nivel local como un lugar emblemático, donde se ha trabajado impulsando y acompañando muchos procesos culturales locales, al mismo tiempo que se abrían espacios de diálogo e intercambio tanto a nivel iberoamericano como con España. También supone una gran oportunidad para evaluar lo construido y empezar a pensar en cómo imaginamos los próximos 50 años, en un momento en el que el mundo enfrenta diferentes crisis y donde la cultura puede seguir siendo ese motor de desarrollo, además una herramienta excelente de mediación.
REESTRUCTURACIÓN DE LA CASA
–¿Qué trabajos de branding, de metas o de infraestructura tienen planificados en este marco?
–Llevamos los dos últimos años haciendo una reestructuración importante de la “casa”. Tanto a nivel de seguridad y cumplimiento de la normativa vigente como pensando en una redefinición de espacios en función de los usos para los que más son demandados. Durante estos cuatro meses que hemos cerrado las puertas al público hemos trabajado en la actualización de nuestras salas de exposiciones, la renovación del auditorio, que incluye toda su caja escénica y el patio de butacas, así como una planta completa de luces y nuestros nuevos telones, trabajos todos ellos muy coordinados y con el apoyo de los mejores técnicos locales, que conocen a la perfección el funcionamiento de un auditorio como el nuestro, que tiene la particularidad de ser reversible y poder realizar funciones tanto hacia el interior como hacia nuestro jardín. Estrenamos nueva recepción, sumamos un nuevo espacio expositivo más, un jardín vertical en el camino hacia convertir nuestro patio en un lugar que se convierta en un refugio climático y otros equipamientos que nos conecten más y mejor con nuestro entorno, con nuestros vecinos, como son el parklet, que invitan a recuperar esa tradición de “veredear” y refuerza nuestro trabajo por el derecho a la ciudad y el apoyo en la revitalización del centro histórico de Asunción.
–¿Cuáles son los eventos más importantes que planean para este año?
–Este año reabrimos las puertas recordando también el centenario de la llegada de Josefina Plá a Paraguay y por ello hemos puesto varias acciones en marcha. A principios de año se incluyó su legado in memoriam en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes y le hemos dedicado nuestra fachada de Herrera, con un mural de gran dimensión desarrollado por un colectivo de jóvenes artistas urbanas, coordinadas por la artista Raya del Río. Este mural se inspira en sus grabados y estará acompañado de una muestra en el nuevo espacio expositivo de la antesala de nuestro auditorio, un trabajo en el que se muestran por primera vez muchos de los grabados de colecciones particulares, así como otras ilustraciones raras de la artista, junto a cerámicas de la colección del propio Centro.
LA CULTURA COMO DERECHO
–Haciendo una revisión histórica, ¿cuáles fueron los objetivos cumplidos más relevantes en estas décadas?
–Ha sido, sigue siendo y continuará siendo un espacio de libertad, de encuentro, de pensamiento crítico, una auténtica casa común para creadores, colectivos y públicos diversos. A lo largo de cinco décadas, el Centro ha demostrado que la cultura es un derecho, pero también un bien público y una poderosa herramienta de cooperación, que no hay desarrollo posible sin diversidad cultural, sin participación ciudadana, sin diálogo entre comunidades, en definitiva, sin derechos culturales. El Centro Cultural de España en Asunción puede ser un ejemplo de cómo la cooperación cultural se construye desde el respeto, desde la escucha y desde el trabajo en red hoy. Tras su renovación, miramos al futuro con el mismo compromiso: seguir impulsando una cultura viva, crítica y transformadora, capaz de responder a los desafíos de nuestro tiempo. Porque si algo nos enseñan estos 50 años del Juan de Salazar, es que la cultura no es un lujo ni un complemento para el desarrollo. Es, sin duda, uno de sus pilares más fundamentales.
–¿Existen eventos, acciones o anécdotas concretas que hayan ocurrido en estos 50 años que se celebren o se recuerden en el marco del aniversario?
–50 años dan para escribir todo un libro, una novela ficcionada en la que muchos se verían reconocidos. Hacemos una media de 250 proyectos al año, sin contar con aquellos de la cesión de espacios y solo el año pasado alcanzamos a un público de 30.000 personas. Si lo multiplicamos por 50, nos dan muchos ratos para anécdotas. Por el centro han pasado muchos artistas y profesionales españoles muy destacados de todos los tiempos: Paco Ibáñez, Chano Domínguez, Clara Montes, Alberto García Alix, Javier Ruibal, Mona Martínez. Muchas personalidades de la cultura e instituciones, pero lo que sin duda impacta mucho es conocer de primera mano cómo el centro ha formado parte de los inicios y de la vida de tantos profesionales de Paraguay. En el marco del 50 aniversario y con el objetivo de dar voz a muchas de ellas, fuimos contactando poco a poco y el sí rotundo acompañado del relato de su relación con nuestro espacio fue el denominador común. Es muy emocionante escuchar el cariño con el que todos recuerdan las diferentes etapas en las que estuvieron involucrados.
VÍNCULOS HISTÓRICOS
–¿Cómo se pueden juzgar y/o valorar el interrelacionamiento entre las culturas de España y de Paraguay logrado a través de los distintos proyectos del Centro?
–Los vínculos históricos, culturales, literarios, migratorios, diplomáticos y políticos son muchos. Paraguay es un país hermano. El Centro Cultural de España Juan de Salazar se ha convertido en un espacio que forma parte de la memoria cultural y democrática de Paraguay y que es muy importante para la AECID desde su nacimiento en 1976. En un contexto político complejo, este Centro ha sido mucho más que un lugar para la cultura. Esto no hubiera sido posible si la construcción del Centro como un gran proyecto no hubiera ido acompañada del apoyo y trabajo de proximidad tanto con las instituciones públicas locales, pero sobre todo con las comunidades que conforman su sociedad civil, ya que trabajamos con colectivos no solo del sector cultural, sino en temas mucho más amplios como derechos humanos, igualdad, medioambiente, patrimonio, etc.
–El Juande fue durante la dictadura un espacio de resistencia y de protección para los artistas comprometidos. ¿Qué representa para la historia del Centro eso?
–Para la historia del Centro Cultural ese pasado representa una de sus capas más profundas y constitutivas. El Centro Cultural ha sido históricamente un espacio de encuentro donde ejercer libremente la libertad de expresión y de ideas. Ha sido fundamental su papel durante la dictadura militar como “refugio” para creadores e intelectuales, así como también ha sido y es un espacio que apuesta por el acceso, la defensa y la promoción de los derechos culturales.
Representa además la convicción de que la cultura es un derecho. En el ejercicio del arte y de la libertad de expresión en un contexto restrictivo, la cultura permitió generar fisuras, ofreciendo un lugar donde circularan ideas, lenguajes y sensibilidades que no encontraban otros canales.
LLEGADA A NUEVOS PÚBLICOS
–Como espacio de divulgación y de propuestas, ¿cuál es la forma en la que el Juande piensa hoy su relación con los artistas y el público?
–En los últimos años hemos trabajado por la mejora del acceso a nuestro espacio común de trabajo, haciendo un esfuerzo en la transparencia a la hora de presentar las propuestas locales, que se enmarcan sobre todo en el eje de trabajo de apoyo a la creación, festivales e intercambio de experiencias y para lo que sacamos anualmente nuestra Ventanilla de Iniciativas, pero también trabajando bilateralmente en la programación anual del Centro, fruto de diferentes espacios de trabajo. Es cierto que el proceso de reestructuración nos ha requerido un esfuerzo extra para lograr una mejor sistematización y ordenación, pero llegamos a este aniversario con nuestras energías renovadas y el convencimiento de seguir abriendo espacios de diálogo y escucha, y apoyando el acceso a la cultura como un bien público global de primera necesidad. Trabajar en la construcción de nuevos públicos es una tarea continua del equipo, por un lado, para incorporar temas de actualidad y, por otro, para llegar a esas otras franjas etarias a las que no estábamos llegando tanto, adolescentes y adultos mayores.
–El rol educativo y de “creación de público” fue importante en la agenda asuncena en estos años. ¿Buscará el Juande ampliar en un futuro mayormente su territorio de influencia?
–La descentralización de la cultura es fundamental, sobre todo en un país donde las oportunidades en los territorios se reducen significativamente y así lo pensamos desde el Juan de Salazar. Desde hace varias décadas venimos trabajando en el programa extramuros con experiencias muy significativas como el trabajo en los bañados o el proyecto Laboratorio del Alma, desarrollado junto con Lizza Bogado y Dahia Valenzuela en el penal femenino del Buen Pastor. Nuestra gran asignatura pendiente es salir del Gran Asunción, pero en ese sentido, este año hemos comenzado una colaboración con la Casa del Bicentenario de las Artes Visuales, con quienes acabamos de finalizar un recorrido de cine con motivo del 8 de marzo que ha llevado la película española “Soy Nevenka” a lugares como Pilar, Villarrica, Encarnación o Ciudad del Este y la idea es darle continuidad a lo largo de todo el año.
En lo educativo, el año pasado pusimos en marcha un programa de mediación con las escuelas del Centro Histórico, que incluye visitas guiadas a todas nuestras exposiciones y trabajo del equipo en las escuelas.
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UMAX inauguró su Aula Magna Digital
La Universidad María Auxiliadora (UMAX) marca un nuevo hito en la educación superior paraguaya, con la puesta en marcha del Aula Magna Digital, el primer espacio pionero en innovación educativa del Paraguay.
El Aula Magna Digital de la Universidad María Auxiliadora (UMAX) es un espacio innovador que une tecnología, conocimiento y experiencia, transformando la enseñanza universitaria en una experiencia inmersiva y sin fronteras.
UMAX marca un nuevo hito en la educación superior paraguaya, presentada durante la inauguración oficial el 21 de octubre en las instalaciones de la Universidad, ubicada en Mariano Roque Alonso.
Con esta nueva infraestructura, la casa de estudio reafirma su compromiso con la excelencia académica y la innovación pedagógica, posicionándose como pionera en entornos educativos digitales e inteligentes en el país y en la región.
El Aula Magna Digital está equipada con tecnología de clase mundial; Kramer, Sennheiser y Microsoft Teams Rooms, lo que permite la integración de recursos audiovisuales en tiempo real, transmisiones en vivo desde el Centro de Simulación Médica y una experiencia educativa que conecta a estudiantes presenciales y remotos de manera simultánea.
Cuenta con dos pantallas interactivas de 86 pulgadas, audio profesional de alta fidelidad, conectividad de alta velocidad y 70 butacas ergonómicas en disposición escalonada, garantizando visibilidad, confort y calidad en cada clase o conferencia.
El espacio permitirá realizar conexiones académicas internacionales, clases híbridas y demostraciones clínicas en vivo, acercando a los estudiantes a experiencias reales desde las aulas universitarias.
A la ceremonia de inauguración asistieron directivos, docentes, colaboradores y miembros de la comunidad universitaria, así como autoridades nacionales e internacionales invitadas, quienes fueron testigos de este importante avance tecnológico y académico para la educación superior en Paraguay.
Innovación que transforma la educación. Con una inversión superior a 5.000 millones de guaraníes y el respaldo de marcas tecnológicas líderes, el Aula Magna Digital representa un paso firme hacia la educación del futuro.
La Universidad María Auxiliadora continúa demostrando que “el conocimiento no tiene límites”, impulsando proyectos que integran ciencia, tecnología y aprendizaje colaborativo para formar a los profesionales del mañana.
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Paraguayo contactó con la Estación Espacial Internacional y marcó un hito en la historia
Por Karina Ríos
Este miércoles, un compatriota se convirtió en el primer paraguayo en contactar con la Estación Espacial Internacional y marcó un hito en la historia del país. Mediante este contacto, alumnos del Pan American International School (PAIS) hablaron en tiempo real con astronautas de la ISS.
Tras varios años de intento, este 10 de setiembre el paraguayo Istvan German de Barath Jara, logró contactar con el espacio exterior y un grupo de estudiantes pudo realizar preguntas por un espacio de 10 minutos a un astronauta.
“Soy radioaficionado, en este contacto fui el operador de radio por PAIS. Me llena de orgullo y es un privilegio poder marcar un hito como primer paraguayo en contactar la ISS”, dijo Barath, en entrevista con La Nación/Nación Media.
Afirmó que los chicos pudieron hablar en tiempo real a través de un equipo de radio con un astronauta de la ISS mientras el satélite pasa sobre el país a 500 kilómetros de altura y a 28.000 kilómetros por hora.
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Toda una hazaña
Al momento del contacto, Istvan decidió priorizar que los chicos puedan hacer las preguntas y que reciban las respuestas por parte del astronauta designado, ya que por la velocidad que lleva la ISS, el tiempo de comunicación es muy limitado.
“En el primer minuto escuchamos una señal de fondo y empecé a transmitir y ahí se apaga la radio!!! De no creer. Al segundo intento cambiamos al equipo de backup que teníamos, ya no escuchamos nada entonces yo interrogué según las reglas… apenas suelto el botón escuché nítido el “fuerte y claro!” que me contestaba el Sr. Kimiya (astronauta designado) y casi me paralicé…“, expresó.
Seguidamente dijo: “Bienvenido al Pan American International School de Luque, Paraguay, ¿listo para las preguntas?”. Tras escuchar el ok, cedió el uso de la radio a los chicos, ya que los estudiantes son el objetivo del programa.
“Con esto se escribió el nombre de Paraguay en la historia de quienes lograron contactar con la ISS, un grupo muy selecto ya que el contacto se gestiona con el programa ARISS a través de la NASA. Esto pone al Pan American International School del Paraguay a nivel de instituciones educativas de gran prestigio a nivel mundial”, confirmó.
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Así empezó todo
La idea de contactar surgió a comienzos de 2023, cuando el compatriota retomó la radioafición, y se enteró sobre la modalidad de hacer contactos usando al satélite como “puente” y su equipo de radio que actúa como repetidora, pero para hablar con otras estaciones de radio.
“Estudiando sobre el tema me enteré de gente que consiguió contactar con astronautas, así me puse a investigar sobre el programa ARISS y si bien al comienzo sonaba muy lejos de mis posibilidades envié la solicitud”, apuntó.
Afirmó que luego de un año logró participar de unas pruebas que hizo la ISS y envió un reporte del resultado. “Poco después fui contactado consultando si seguía interesado y respondí al minuto que por supuesto que sí”, indicó.
Desde ese momento contactó con sus colegas radioaficionados de Brasil que tenían experiencia con la ISS, “y ahí empezaron los “milagros”… el “padrino” de esto podemos decir que fue Joselito (indicativo PY5LO), colega radioaficionado brasileño, que fabricó y envió los rotores, antena, guía, y soporte para todo lo que se llevó a cabo", remarcó.
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Sobre el programa ARISS
El compatriota explicó que el programa ARISS (Amateur Radio on the International Space Station) es una iniciativa educativa internacional que fue creada para conectar estudiantes con astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) a través de la radioafición.
“Se busca con esto inspirar el interés por la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM). Esto es sin duda un hito en la educación y en las ciencias del Paraguay”, expresó en LN.
Señaló que en su familia hubo varios radioaficionados, como su padre, abuelo y tíos, quienes guiaron sus pasos. “En lo personal es también un hito en mi vida… Esto es en recuerdo y homenaje a papá, Etele de Barath, que fue profesor de física y matemáticas", puntualizó.
Afirmó que está seguro de que en Paraguay hay gente capaz de logros extraordinarios. “Muchos de ellos son chicos que tienen intereses distintos a la mayoría y capaz no les dan lugar o adulto que no encuentra apoyo para avanzar con investigaciones o proyectos. También, chicas a las que les están diciendo que no pueden seguir una carrera porque es “de hombres”, nada de eso es cierto. Se demostró de sobra que no nos falta potencial", concluyó.
DATOS CLAVES
- El paraguayo Istvan busca difundir el programa e intentar conseguir más contactos para reflotar el interés por las ciencias y la técnica.
- El programa ARISS (Amateur Radio on the International Space Station) es una iniciativa educativa internacional.
- Los estudiantes contactan con astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) a través de la radioafición.