El fenómeno mundial de la resistencia antimicrobiana, tan peligroso como una pandemia, amenaza con destruir un siglo de progreso médico, alertó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el viernes.
La resistencia a los antimicrobianos se produce cuando las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos son resistentes a los efectos de los medicamentos, incluidos los antibióticos, lo que dificulta el tratamiento de las infecciones comunes y aumenta el riesgo de propagación de enfermedades, formas graves de infección y muerte.
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Con motivo de la Semana Mundial de los Antimicrobianos (de 18 al 24 de noviembre), la OMS, en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), lanzó el viernes un grupo de alto nivel “encargado de combatir la crisis que se acelera de la resistencia a los medicamentos”.
Sus dos copresidentas son la primera ministra de Bangladés, Sheikh Hasina, y su homóloga de Barbados, Mia Mottley. Este grupo reunirá a jefes de Estado, ministros y dirigentes de empresas y organizaciones de la sociedad civil.
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“La resistencia a los antimicrobianos no parece tan urgente como una pandemia, pero es igualmente peligrosa”, afirmó el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una conferencia de prensa.
La resistencia a los antimicrobianos es “una de las mayores amenazas para la salud de nuestro tiempo” que “podría destruir un siglo de progresos médicos y nos deja indefensos frente a infecciones que hoy pueden ser tratadas fácilmente”, advirtió. Los antimicrobianos son armas esenciales para luchar contra las enfermedades en los seres humanos, los animales y las plantas. Incluyen antibióticos, antivirales, antifúngicos y antiparasitarios.
Fuente: AFP.
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La palabra que se resiste a desaparecer
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: AIP / SNC
Entre las maracas y el adorno de plumas, las primeras palabras hermosas emergen como llamas y tenue neblina cada vez que se invoca a Ñamandu Ru Ete Tenondegua durante los primeros resplandores del día. Antes de convertirse en escritura, antes de ser clasificada por gramáticas y diccionarios, la palabra fue canto, rito, memoria y una manera de habitar el mundo.
En la dimensión originaria de la lengua quizá se encuentre una de las claves para comprender una pregunta que atraviesa la historia paraguaya: ¿quién decide qué palabras merecen ser escuchadas?
Hablar de lenguas supone hablar también de poder. No existen únicamente idiomas que tienen más o menos palabras, mayor o menor complejidad gramatical o diferentes capacidades expresivas. Existen, sobre todo, lenguas a las que una sociedad concede autoridad y otras a las que relega a determinados espacios periféricos. Hay lenguas autorizadas para la ciencia, la política, la universidad y la literatura mientras que otras quedan confinadas al hogar, al mercado, al afecto o al ritual.
El problema, entonces, no parece estar en las lenguas, sino en las jerarquías que construimos alrededor de ellas.
El guaraní constituye uno de los ejemplos más evidentes. Su historia está marcada por una honda paradoja: es una lengua profundamente arraigada en la vida cotidiana paraguaya y, al mismo tiempo, ha sido relegada de numerosos ámbitos considerados prestigiosos.
El antropólogo y lingüista hispano-paraguayo Bartomeu Melià advertía que el problema del guaraní no residía en una supuesta incapacidad interna, sino en su evolución histórica. La marginación cultural y social lo confinó a determinados campos semánticos, mientras otros ámbitos –especialmente la ciencia y la técnica– le permanecían prácticamente vedados. Esto a pesar de que el guaraní posee recursos potenciales para formar neologismos, crear expresiones nuevas o directamente incorporar préstamos.
DIMENSIÓN POLÍTICA
La cuestión adquiere así una dimensión política. Una lengua no deja de hablar de ciencia porque carezca de capacidad para hacerlo; deja de hacerlo cuando una sociedad decide que la ciencia debe hablarse en otra lengua.
Algo semejante ocurre cuando se juzga la riqueza de un idioma según la cantidad de términos que posee para designar números, objetos o categorías abstractas.
El antropólogo norteamericano Marvin Harris cuestionaba esa mirada al señalar que la especificidad o generalidad de un discurso responde a las necesidades culturales de cada sociedad. Allí donde resulta necesario distinguir grandes cantidades, una lengua desarrolla recursos para hacerlo; cuando esa precisión no es relevante para la vida cotidiana, puede bastar con expresiones generales como “poco”, “mucho” o “demasiado”.
¿Quién posee entonces el vocabulario más rico? La pregunta pierde sentido cuando comprendemos que las lenguas no son inventarios universales de palabras, sino herramientas construidas por comunidades concretas para desenvolverse en mundos concretos.
Por eso las jerarquías lingüísticas nunca son puramente lingüísticas. Son sociales, económicas, históricas y políticas.
DIGLOSIA
El Paraguay suele presentarse como un país bilingüe. Pero la coexistencia de dos lenguas no significa necesariamente igualdad entre ellas.
El bilingüismo puede esconder una distribución profundamente desigual de funciones: una lengua para los espacios oficiales y otra para los espacios cotidianos; una para escribir y otra para hablar; una para la universidad y otra para la intimidad; una para el poder y otra para la vida.
Durante siglos se instaló la idea de que civilizar equivalía a dejar atrás lo indígena; que avanzar significaba abandonar la oralidad para abrazar la escritura, sustituir la tradición por la modernidad y transformar la supuesta barbarie en civilización.
La lengua fue uno de los territorios fundamentales de esa operación. Melià lo expresó con contundencia al señalar que el estado de las lenguas constituye un claro indicador de lo ocurrido con las sociedades americanas. Si la conquista comenzó con la ocupación del territorio, su culminación puede encontrarse en la ocupación de la lengua.
Conquistar una lengua significa, en cierto modo, conquistar la posibilidad de nombrar el mundo.
COSMOVISIÓN
Nombrar un territorio de una manera u otra implica inscribir sobre él una determinada cosmovisión. Y cuando una comunidad pierde sus palabras, no pierde solamente vocabulario: pierde una parte de las categorías con las cuales interpreta su existencia.
El guaraní sin dudas habla. Está en las calles, en las casas, en los mercados, en los campos, en los fogones. Habla en los afectos y en los insultos, en el humor y en las canciones, en las ceremonias y en la conversación cotidiana. Pero cuando llega a determinadas instancias, su voz comienza a perder volumen.
Es allí donde Melià advertía sobre el peligro del alingüismo: una sociedad que pierde progresivamente la capacidad de pensar, decir y reconocerse en su propia lengua. Una lengua se encuentra dominada cuando queda confinada al coloquio íntimo y se le niega vigencia en aquello que una sociedad define como el “mundo de la cultura”.
A pesar de ello, la palabra guaraní todavía persiste. Excluida de determinados espacios de la llamada “alta cultura”, la voz indígena continúa levantándose junto a los fogones. Sigue resonando en el opy y en el tangara, allí donde la palabra todavía conserva algo de su antigua dimensión sagrada.
No se trata de decidir si una lengua es superior a otra. Se trata de preguntarnos qué mundo desaparece cuando una lengua deja de ser capaz de nombrarlo. La palabra no es un mero instrumento para describir la realidad, sino que forma parte de aquello que hace posible existir dentro de ella.
De ahí que defender una lengua no consista solamente en conservar palabras antiguas. Consiste en preservar una determinada manera de mirar, de recordar, de relacionarse con los otros y con la tierra.
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Joyero resistió a un asalto y con martillo hizo correr a delincuente
Ciudad del Este. Agencia Regional.
Un solitario asaltante irrumpió en una joyería, desenfundó su arma de fuego y apuntó hacia la persona que se encontraba atendiendo en el local. Le exigió la entrega de las joyas exhibidas en la vitrina. Ante esto, al instante la víctima tomó un martillo que tenía cerca y con ello intentó resistir al solidario delincuente.
Acto seguido, el afectado consiguió ahuyentar al hombre que lo estaba amenazando, lo hizo retroceder y salir del local. No obstante, en la huida consiguió agarrar dos cadenas de plata para luego correr hacia la motocicleta en la cual había llegado a la joyería.
A su salida, el agresor realizó disparos cuyos proyectiles impactaron en el techo del local asaltado, según reportó el personal de la Comisaría 5ª. de Hernandarias. Ocurrió ayer jueves a las 17:45 en el local denominado “Joyería y Relojería Albert”, ubicado sobre las calles Juan Bautista Flores y 25 de Agosto, zona céntrica de Hernandarias.
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Fue víctima Alberto Adrián Achar Rojas, de 70 años, propietario de la citada joyería. El autor portaba presumiblemente una pistola y llegó al local en una motocicleta de color negro.
De acuerdo con los datos recabados por el personal policial por parte de la víctima, la presencia solitaria del delincuente habría permitido que el joyero enfrentara a su agresor con lo primero que tenía a la mano, un martillo, aún con un arma de fuego en manos de su atacante.
En el lugar del hecho quedó un casquillo percutido, presumiblemente del arma de fuego con la cual el asaltante efectuó los disparos. Intervinieron agentes de criminalística y el caso fue comunicado al Ministerio Público.
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Fracasa acuerdo sobre pandemias de OMS por discordias sobre ganancias de laboratorios
Los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) no lograron un acuerdo sobre un elemento clave del tratado sobre pandemias al término de una nueva ronda de negociaciones, anunció el lunes la agencia de la ONU. Esta séptima sesión del Grupo de Trabajo Intergubernamental (GTI), inaugurada el 6 de julio y concluida la semana pasada, tenía como objetivo “redactar y negociar” el anexo relativo al Sistema de Acceso a los Patógenos y Participación en los Beneficios (PABS), sin el cual el acuerdo global sobre pandemias no puede entrar en vigor.
Inicialmente estaba previsto que este anexo quedara finalizado antes de mayo de 2026, pero las negociaciones son extremadamente lentas. La nueva ronda de conversaciones en la sede de la OMS, en Ginebra, concluyó el viernes con apenas algunos avances limitados. Los Estados miembros de la OMS “hicieron avanzar las negociaciones” sobre el sistema PABS, “al tiempo que coincidieron en que son necesarias nuevas conversaciones para finalizar un marco que permita una respuesta más rápida, más eficaz y más equitativa ante futuras pandemias”, señaló la OMS en un comunicado, en el que anunció una octava ronda de negociaciones el 14 de septiembre.
Según la OMS, las discusiones permitieron, no obstante, simplificar el proyecto de texto y centrarse en aspectos técnicos, entre ellos los contratos que sustentan este mecanismo, las redes de laboratorios encargadas de manipular y compartir los patógenos y sus secuencias genéticas, así como la definición de los beneficios derivados del intercambio de esos patógenos.
“Aunque persisten algunas diferencias, pueden superarse si mantenemos presente nuestro objetivo común: un mundo en el que los patógenos y la información científica se compartan con rapidez y en el que los beneficios derivados de ello se distribuyan de forma justa y equitativa”, declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, citado en el comunicado. “Esta tarea es esencial y urgente. La próxima pandemia no esperará. Nosotros tampoco debemos esperar”, añadió.
Fuente: AFP.
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El ébola en RD Congo se propaga “más rápido” que epidemias anteriores, alerta OMS
El brote de ébola declarado hace dos meses en la República Democrática del Congo (RDC) se propaga “más rápidamente que todas las epidemias anteriores”, alertó el jueves el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Es la tercera epidemia de ébola más importante jamás registrada: en los últimos meses se ha propagado más rápidamente que todas las epidemias anteriores”, declaró a periodistas Tedros Adhanom Ghebreyesus.
“Hasta la fecha, se han notificado 2.003 casos, de los cuales 796 han sido mortales. A título comparativo, la epidemia de ébola de 2018 [en la República Democrática del Congo] tardó más de 10 meses en alcanzar los 2.000 casos confirmados”, explicó. Aquella epidemia, la más mortífera en el país, causó casi 2.300 muertos entre los 3.500 enfermos registrados entre 2018 y 2020.
Tedros precisó que la “mayor preocupación” actual de la OMS reside en la transmisión en la provincia de Ituri (noreste), foco de este brote, donde, según él, “más del 80 % de los nuevos casos se detectan fuera de las listas de contactos conocidos”.
No existe ni vacuna ni tratamiento contra la variante Bundibugyo, responsable del actual brote de ébola, pero la OMS informó que comenzó este mes los ensayos clínicos con dos tratamientos: el anticuerpo monoclonal MBP134 y el antiviral remdesivir, por separado o en combinación.
Uganda sin enfermos
Uganda ya no tiene ningún paciente infectado con el virus del Ébola, puesto que el último enfermo registrado fue dado de alta ayer jueves tras recuperarse. Sin embargo, el país deberá esperar 42 días sin detectar nuevos casos para ser declarado oficialmente libre del virus, anunciaron las autoridades en Kampala. El actual brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo en la República Democrática del Congo (RDC), en la provincia nororiental de Ituri, fronteriza con Sudán del Sur y Uganda.
Según el Ministerio de Salud de Uganda, el país registró 20 casos confirmados de contagio; dos pacientes fallecieron y los demás se recuperaron. “Hoy estamos felices, en la unidad de tratamiento del ébola del hospital Mulago, de ver salir al último paciente afectado” por este virus, declaró a la prensa el ministro ugandés de Salud, el Dr. Chris Baryomunsi, acompañado, entre otros, por el representante en Uganda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Dr. Kasonde Mwinga.
“Ahora debemos contar 42 días” sin que se registre un nuevo caso “para confirmar que hemos derrotado al ébola”, añadió el ministro. Ese período equivale al doble del tiempo máximo de incubación del virus, de acuerdo con las directrices de la OMS.
El ministro explicó que cientos de personas que habían estado en contacto con los pacientes fueron puestas en aislamiento durante 21 días y posteriormente dadas de alta.
Por su parte, la República Democrática del Congo, epicentro del brote, confirmó hasta ahora cerca de 2.000 contagios, de los cuales más de 700 fueron mortales.
La OMS advirtió el martes que la magnitud real de la epidemia podría ser entre dos y cuatro veces mayor, subrayando que el virus se está propagando más rápidamente que nunca en la historia.
Actualmente no existe ni vacuna ni tratamiento específico contra el virus Bundibugyo, responsable del brote actual. Sin embargo, la OMS informó el martes del inicio del primer ensayo clínico de un tratamiento antiviral.
El ébola, que ha causado la muerte de más de 15.000 personas en África durante los últimos 50 años, provoca una fiebre hemorrágica altamente contagiosa, que se transmite a través de los fluidos corporales de personas infectadas, tanto vivas como fallecidas.
Espera de 21 días
Estados Unidos impuso el miércoles una orden de “prohibición de embarque” para ciudadanos estadounidenses que hayan viajado a la República Democrática del Congo, como parte de un esfuerzo para impedir la propagación del ébola.
La orden de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, CDC, impedirá a los pasajeros abordar vuelos comerciales con destino a Estados Unidos, a menos que la persona haya pasado 21 días fuera del país centroafricano que atraviesa un mortífero brote del virus. Las personas que no son ciudadanas estadounidenses y que han estado en el país centroafricano ya tenían prohibido viajar a Estados Unidos.
Fuente: AFP.