Jerusalén, Indefinido | AFP | por Jonah MANDEL con Thierry TRANCHANT en Berlín

Antiguas osamentas halladas en Israel y analizadas en Alemania pueden ser la clave para resolver el enigma del pueblo de los filisteos y establecer por primera vez sus orígenes europeos mediante el análisis del ADN, según científicos.

Este descubrimiento sobre los orígenes de este pueblo establecido en la Antigüedad en el suroeste del país de Canaán, en una lengua de tierra en lo que actualmente corresponde entre Tel Aviv y Gaza, fue publicado el miércoles en el diario Science Advances, y calificado como "extraordinario" por uno de los arqueólogos del proyecto.

Hasta la fecha, los científicos no tenían ninguna información que permitiera trazar el origen de los filisteos. Sólo sabían que llegaron a esta región semita hacia el siglo XII a. C.

Los escritos bíblicos y egipcios los incluían en los llamados "pueblos del mar". Sus cerámicas rojas y negras, así como su arquitectura, podrían relacionarlos con las civilizaciones presentes en el mar Egeo.

"La idea según la cual los filisteos eran migrantes nunca antes había podido ser demostrada", explica Daniel Master, quien dirigió el equipo arqueológico que llevó a cabo las excavaciones en Ascalón, una de las cinco ciudades filisteas localizadas actualmente en el suroeste de Israel.

Las osamentas halladas en Ascalón, de la Edad de Bronce y de Hierro, fueron analizadas gracias a avanzadas tecnologías en Alemania.

Al comparar el genoma de las osamentas de los dos periodos, "descubrimos que los filisteos, que estaban presentes en la Edad de Hierro, tenían una parte de su genoma que no existía en los pueblos que vivían allí antes, en la Edad de Bronce", precisa Michal Felman, una de las investigadoras del Instituto Max Planck para las ciencias de la historia humana en Jena, Alemania.

"Esta parte del genoma parece derivar de un genoma europeo", añade.

"Hace 150 años que arqueólogos de todo el mundo trabajan sobre este tema", destaca por su parte Daniel Master, quien califica el hallazgo de "extraordinario".

“Ahora, con los resultados ADN a nuestra disposición, que muestran un aporte de origen europeo en Ascalón en el siglo XII (a. C.) podemos decir (...) que esta gente eran migrantes venidos a esta región en el siglo XII”, subrayó.

Primera migración rastreada

El equipo de Daniel Master descubrió en 2013 un cementerio filisteo en Ascalón del que se pudo obtener una amplia diversidad de muestras de ADN para ser analizadas por los arqueogenéticos.

Los resultados sin embargo no han sido publicados hasta ahora, ya que los métodos que permitían este tipo de investigaciones no estaban disponibles antes, asegura Michal Feldman.

Los científicos pueden averiguar el origen de los filisteos "en Europa, y probablemente en Europa del sur", pero "todavía no tienen suficientes datos para identificar la población exacta", precisa.

Las razones que llevaron a los filisteos a instalarse en las costas soleadas del este del Mediterráneo hacia el final de la Edad de Bronce siguen siendo, no obstante, un misterio.

Pero según Daniel Master, durante el siglo XIII a. C., se produjeron varias migraciones hacia el este del Mediterráneo. Es la primera vez que los científicos han podido rastrear una de ellas, señala.

Los filisteos, experimentados comerciantes y marinos, no practicaban la circuncisión, comían cerdo y perro, como lo demuestran los huesos hallados en las ruinas de las otras cuatro ciudades filisteas vecinas (Gat, Gaza, Asdod y Ecron) que formaban su Estado.

Esta misteriosa población desapareció hace 2.600 años, cuando los babilónicos conquistaron la región.

Su historia ha sido sobre todo transmitida por sus vecinos y enemigos, los israelitas, en la Biblia.

Se les menciona, en tono muy negativo, desde el Génesis, y especialmente en el libro de Samuel, donde se describe cuando unos guerreros filisteos se apoderaron del Arca de la Alianza judía y el famoso duelo entre el guerrero gigante filisteo Goliat contra David.