Con La señora Jurumi, un cuento ilustrado y "apto para niños de 1 a 100 años", el autor Javier Viveros, nos lleva de la mano por una historia en la que priman la solidaridad, la amistad sincera y el cuidado de la naturaleza. Conversamos con Viveros de eso y de su trabajo como editor y vicepresidente de la SEP.

Por: Marycruz Najle (marycruz.najle@gruponacion.com.py). Fotos: Gentileza Javier Viveros.

Acaba de llegar a las librerías "La señora Jurumi", un libro que anuncian como destinado a "niños" de 1 a 100 años ¿cómo estás viviendo estos momentos?

La señora Jurumi es un libro para niños que contiene un cuento con numerosas ilustraciones a todo color. Es gratificante ver concluido el trabajo, ver ya en papel las imágenes tanto tiempo contempladas en la computadora y estoy muy contento por la gran recepción que ya le está dando el público, según me han contado los amigos de Servilibro y El Lector.

El trabajo, además de estar dedicado a los niños de todas las edades, tiene una historia muy inspirada en la naturaleza…

Si bien el cuento está pensado para niños, puede ser disfrutado por personas de cualquier edad; está localizado en el Chaco, los sucesos tienen lugar en medio de la aluvionante flora y fauna de nuestra región occidental.

Javier Viveros, autor de la señora Jurumi y actualmente vicepresidente de la Sociedad Paraguaya de Escritores (SEP).
Javier Viveros, autor de la señora Jurumi y actualmente vicepresidente de la Sociedad Paraguaya de Escritores (SEP).

¿Qué historia nos cuentan -a grandes rasgos- éstos personajes como los osos hormigueros y tagua, además de otros personajes de la fauna chaqueña?

La señora Jurumi y su cachorro Timi son dos preciosos osos hormigueros que sienten hambre, pero por alguna razón no sale ninguna termita pegada a sus lenguas cuando las meten en el takuru. Enterado de eso, Lito, el tagua detective, se propone ayudarlos. Y lo hará, si es que el fuerte y siempre soberbio Jaguarete no hace de ellos su almuerzo.

EL NOMBRE DE SU MADRE

Es una edición trabajada por vos y por supuesto con el concurso de Juan Moreno, a través de un trabajo que además de relatar bellamente una historia, es muy esclarecedora. ¿Cuánto cuesta sacar adelante una edición y trabajar además en un tema como este?

Entraña una inversión económica y, principalmente, de tiempo. El cuento lo escribí en marzo y, desde entonces, Juan lo fue dibujando en los resquicios que le dejaban los trabajos por encargo que forman parte de su día a día. Además de los dibujos que relatan la historia, el libro tiene una sección de entretenimientos que incluye imágenes para colorear, sopa de letras, laberinto y las siete diferencias. Hemos elegido papel de alta calidad para tapa y tripa; no se ha dejado detalle librado al azar: es un libro para coleccionar.

¿Qué podés contarnos de la Editorial Rosalba que publica este libro?

Mi afán perfeccionista me ha llevado a ejercer el rol de editor en el pasado. Llegué a publicar por mi cuenta Punta karaja, una colección de cuentos de fútbol, después entregué a la imprenta los libros de historieta bélica Epopeya – Guerra del Chaco, Epopeya Binacional y Epopeya – Guerra Guasu.

El vanidoso jaguareté, agresivo y soberbio, es el peligro al que deben enfrentarse la señora Jurumi y su cachorro Timi.
El vanidoso jaguareté, agresivo y soberbio, es el peligro al que deben enfrentarse la señora Jurumi y su cachorro Timi.

Lo que hice ahora es formalizar esa actividad, decidí bautizarla y para ello di al sello editorial el nombre de la mujer más importante de mi vida: el de mi madre. La editorial publicará esporádicamente obras, con ediciones muy cuidadas, donde no se dejen hilachas o detalles al azar. Pocos, pero buenos libros.

¿Qué se puede aprender "de boca" de la Señora Jurumi, además de entretenerse con una buena historia?

Cuando escribí el cuento, elegí muy conscientemente no poner una moraleja explícita como la de los fabulistas de ayer. Pero un lector atento va a encontrar en la historia tanto los beneficios de la amistad y la solidaridad, como los efectos perniciosos del daño infligido al medio ambiente.

LA SEP

Yendo ahora al Javier Viveros vicepresidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay (SEP), vemos que las actividades son muy variadas y abundantes. ¿Qué podrías compartir con nosotros de lo mucho que hicieron y hacen desde la directiva actual?

La Comisión Directiva ha estado muy activa. En estos quince meses al timón hemos lanzado el portal web de la SEP, hemos conseguido -de manera orgánica- alrededor de 3000 nuevos seguidores en la fan page, asociamos a numerosos escritores, hemos elaborado -a pedido del Ministerio de Cultura de la República Dominicana- una antología de poesía y otra de narrativa paraguaya y las presentamos en la Feria del Libro de Santo Domingo; además, hemos sacado la revista digital Pykasu (nos encontramos preparando el segundo número), hemos organizado el evento "Palabra de Roa" en Asunción y lo llevamos a ciudades de otros departamentos, celebramos los 29 y 30 años de la SEP, homenajeamos a grandes valores de nuestra literatura, dictamos talleres de guion en las ferias del libro de Caacupé y Asunción, también un taller de poesía y cuento en Coronel Oviedo, organizamos una charla sobre Derecho de Autor con la DINAPI, prestamos apoyo como jurado y proveímos premios a varios concursos, hicimos donaciones de libros, entre varias otras actividades.

Uno de los proyectos más importantes que encaramos es la continuación del Fondo Editorial de la SEP, que nos permitió -con el invaluable apoyo de editoriales como Arandurä y Servilibro- dar a conocer la ópera prima de narradores talentosos como Ricardo Loup y Ricardo Benítez Rolandi. Es un proyecto en plena marcha que pronto dará a imprenta otros buenos títulos que contribuirán a solidificar el corpus de nuestra literatura.

Hay un renovado – o nuevo- interés en diferentes ciudades y departamentos por realizar con cada vez más éxito de participación de escritores y público, de Ferias del Libro. ¿Es así y cómo lo valorás desde tu posición en el gremio y también como escritor?

Así es. Este año se hizo por primera vez la Feria del Libro de Caacupé y también la de Alto Paraná. Son noticias excelentes y gratas, pues estas ferias son medios espléndidos para descentralizar la cultura y tumbar los muros que separan a la gente de los escritores y de sus libros.

Es muy difícil "encasillar" a Javier Viveros como autor. No es frecuente encontrarse con un señor que se dedica con pasión a los relatos y cuentos, a la poesía y hasta se atreve con el teatro, los haiku, las letras de canciones, los ñe´ënga y es además de bilingüe como escritor, es guionista de historietas y cine. ¿Cuál de todos ellos es el más cómodo rol de Javier Viveros?

Todos esos géneros no son otra cosa que ropajes distintos con los que se viste la palabra escrita, ella es el factor común que los vertebra. Soy esencialmente narrador, lo que me gusta es contar historias. Mi género predilecto y en el que me siento más a gusto es el cuento.

¿Algún proyecto para el futuro inmediato o ganas de hacer algo que tal vez se concrete en el 2018?

Mi proyecto más cercano es la escritura de una novela, una que está creciendo como estalactitas en mi cabeza y a la que espero poder muy pronto bajar a la computadora. Tengo la convicción de que el tránsito por esos diferentes géneros tenía como único objetivo desembocar en la novela, ese género-vampiro que puede nutrirse de todos los otros bebiéndoles su savia impune.