Por Yvelice Villalba M.
El cultivo de las plantas en macetas y tener en miniaturas tiene su origen en China, hace más de 2000 años. Se llamaba punsai y eran más bien paisajes en miniatura. Comenzaron a ser cultivados por monjes taoístas ya que para ellos los árboles son sagrados, y dicen que “los árboles nacen en el suelo atraviesan el mundo de los hombres y tocan el cielo”.
Los primeros bonsáis eran árboles que por las condiciones en que vivían, en las montañas, no desarrollaron gran tamaño, estos fueron encontrados por los monjes cuando iban a meditar, siendo recolectados y llevados a los templos.
Mas tarde el bonsai migra a Japón donde se convierte en un símbolo de status en las clases altas, alcanzando así un gran desarrollo tanto estética como filosóficamente, mejorando sus técnicas de cultivo y convirtiéndose en lo que hoy conocemos como bonsai.
En nuestro país existen algunos cultivadores y promotores del bonsái. Uno ellos es Victor Suarez, un contador público de profesión, pero amante del bonsái desde los 9 años de edad, año en que conoció un bonsái en un restaurant chino que visitó con su familia en Asunción.
“Recuerdo que el dueño del local tenía un bonsai al lado de su caja, fui a ver al pequeño árbol porque me llamaba la atención y el señor me comento que el árbol tenía 10 años. Para mí fue sorprendente en ese momento que un árbol, así de pequeño sea más viejo que yo, nunca olvidé ese momento y la curiosidad que origino en mí. Con aquella imagen en mi memoria, ya después de varios años, comencé a hacer intentos de cultivos pero fue aproximadamente en el año 1998 que salió a la venta unos fascículos coleccionables de una bonsaista argentina llamada Marita Gurruchaga que fui adquiriendo y adentrándome más en el mundo del bonsai”, cuenta.
Agrega: “Mis investigaciones fueron profundizándose, estudié y leí muchos libros, hablé con maestros tanto a nivel nacional como extranjero buscando siempre enriquecer el conocimiento y las técnicas. Sobre todas las cosas, el bonsai nos enseña humildad, siempre uno espera encontrar a algún maestro que pueda aportar un conocimiento nuevo porque es tan amplio que no existe nadie que sepa todo”.
Aunque Victor no es ingeniero forestal o agrónomo, él ama cultivar bonsai. Ahora tiene 38 años de edad, y junto a su esposa Nathalia Acosta, administradora de Empresas, y su hijo de 8 años cuidan en sus tiempos libres el Vivero Bosques de Oriente, un espacio que tienen en su casa donde enseñan sobre el cultivo y cuidado del bonsai. Además es presidente de la Asociación Paraguaya de Bonsái, que se creó hace dos años aproximadamente con la ayuda de la Comisión del 80 Aniversario de la Inmigración Japonesa al Paraguay. La entidad difunde el arte del bonsái y asesora a las personas interesadas en adquirir bonsais. (Consultar sobre las actividades en la Fan Page del Facebook como Asociación Paraguaya de bonsai).

El vivero tiene a la venta  bonsai desde G. 250.000 guaraníes hasta llegar a los G. 4.000.000.
El vivero tiene a la venta bonsai desde G. 250.000 guaraníes hasta llegar a los G. 4.000.000.

MICROEMPRESA
“Bosques de Oriente es una micro empresa familiar. Si bien yo soy la cara visible del vivero, dando los cursos o atendiendo a las consultas de las personas, toda la parte propiamente logística, administrativa y empresarial se encarga mi señora, mi hijo si bien no tiene tareas definidas es muy entusiasta y trata de ayudar en todo lo que estamos haciendo siempre, de esta manera el mismo se va sintiendo parte del vivero y va aprendiendo paulatinamente las técnicas de este arte milenario, mientras compartimos momentos agradables en familia. Se podría decir que juntos formamos un gran equipo”, cuenta.
Añade que el vivero lo fueron armando de a poco, pero desde un principio tropezaron con problema ante la falta de materiales e insumos, y herramientas para bonsai en el país,. “Es así como en el año 2011 empezamos ofreciendo algunos insumos de bonsái, que habíamos adquirido de un comercio de bonsáis que había cerrado. Nuestra sorpresa fue que la gente no llamaba pidiendo insumos, sino queriendo comprar bonsáis o en busca de conocimiento de cómo cultivarlos. Fue ahí donde surgió la idea de comenzar a vender algunos arbolitos, que en principio fue una decisión difícil ya que uno les va tomando mucho cariño con los años de trabajo, y sobre todo porque es ese momento nunca los había cultivado con fines comerciales, sino como parte de mi pasión. Hoy en día no solo vendemos bonsais e insumos, también ofrecemos servicios de guardería, hospital, mantenimiento, cambio de sustratos y macetas, poda de raíces, estilización, asesoramiento, mesas para exposición de bonsais y macetas artesanales, estos dos últimos productos son de fabricación propia del vivero”, cuenta Victor.
NEGOCIO A LARGO PLAZO
Según Victor Suarez, el bonsai es un negocio a largo plazo, la mayor inversión en un bonsai es el tiempo que el cuidador hace en su desarrollo, muchas veces eso engaña a las personas que piensan que deja un gran margen de ganancia. “Pero si pensamos por ejemplo que un bonsai de 4 años vendemos en G. 250.000, sin contar la maceta, abonos, etc., solo estamos ganando 152 guaraníes por día (1640 días: 250.000 guaraníes). No obstante nos deja una suficiente ganancia como para cubrir los gastos de manutención del vivero y hacer que este vaya creciendo de manera sostenida”, señala.
PROYECTOS
Victor nos contó que la microempresa actualmente se encuentra en avanzadas tratativas para traer al país la representación de una de las más grandes y prestigiosas fábricas de macetas para bonsai de la región. “Probablemente para finales de setiembre ya tengamos los primeros productos a disposición de nuestros clientes. Además, otro de nuestros proyectos más inmediatos es lanzar el primer sustrato (es el suelo en el que se desarrolla la planta) creado especialmente para bonsais elaborado con componentes 100% nacionales aquí en el vivero. Si bien, hay varios sustratos empleados para cultivos en general, el que elaboramos en el vivero está basado en la obtención de un mejor medio de desarrollo para el bonsai, como almacenador de nutrientes, buen medio de anclaje, buen filtro de agua y oxigenación con humedad equilibrada”, comenta.
CURSOS
El vivero también ofrece cursos en otoño y primavera, los días sábados. “Los primeros cursos lo iniciamos en el 2014 y a partir de allí lo venimos realizando de forma sistemática, en turnos mañana y tarde. Los cursos realizamos en marzo y setiembre (otoño y primavera) de cada año, por el clima caluroso que tiene nuestro país. Durante 4 sábados y tiene muy buena aceptación tanto en personas que aman el bonsai como en aquellas que buscan una forma de desestresarse o algún tipo de terapia donde reencontrar ese contacto con la naturaleza. Recibimos participantes de todos los puntos del país”.
Comentó que en el último curso han contado con la presencia de participantes provenientes de Ciudad del Este, Villarrica, Cnel. Oviedo, CuruguatyCuruguaty, San Pedro y ciudades de Gran Asunción. “Está en los planes a mediano plazo ir a dar los talleres en dichas ciudades debido al gran interés de parte de la gente que constantemente nos consulta”.
Los cursos son para principiantes, es decir no se requiere de ningún conocimiento previo, aunque también solemos organizar cursos avanzados para quienes ya concluyeron el primer curso.
Para las personas que están interesadas en participar en los cursos, las clases del turno tarde arrancarán el 02 de setiembre y las clases del turno mañana el 09 de setiembre. Pueden comunicarse al 0982875100, al mail bosquesdeoriente@hotmail.com o buscar en Facebook como Bosques de Oriente – Bonsai y comunicarse al Inbox. Los lugares son limitados para garantizar una buena calidad de enseñanza

ARBOLES EN BONSAI
En nuestro país, los arboles autóctonos que se usan para cultivar como bonsai, y dan muy buenos resultados, son el yvapuru, guavyyu, ñangapiry, tatarê, samu'u, calliandra, entre otros.
Entre las especies exóticas, las más demandadas son los cerezos, olmos, y algunas variedades originarias del Japón como la serissa que probablemente fueron introducidas al país con la llegada de los primeros inmigrantes.
"Entre las plantas más solicitadas para comprar están los bonsais de lapacho, pero lastimosamente el lapacho es un árbol que por sus características no es una planta ideal para bonsai y es muy difícil que llegue a florecer como bonsái. Las personas normalmente solicitan especies que den flores", expone.
BONSAI PARA COMPRAR
El vivero tiene a la venta bonsai desde G. 250.000 guaraníes hasta llegar a los G. 4.000.000. En Paraguay hay bonsais de coleccionistas que pueden ser vendidos fácilmente a G. 15.000.000.
CONTACTOS
Correo: bosquesdeoriente@hotmail.com
Facebook: Bosques de Oriente – Bonsai.

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