- Por Gloria Ocampos-Prieto
- gloria.ocampos@nacionmedia.com
- Fotos: Jorge Jara y Matías Amarilla
Con un número récord de debutantes en toda la historia de sus fiestas de primavera, una tradición que nació en 1947, el Club Centenario celebró su emblemática gala estival la noche del pasado viernes 19.
La distinguida entidad social brilló y el glamour de las 140 jovenmás que nunca con la belleza citas que hicieron su presentación en sociedad, en una velada que tuvo todos los detalles para ser una experiencia realmente mágica y memorable.
Una decoración vanguardista orgánica, con guías de flores naturales como rosas, claveles y lirios en tonos fucsia y rosa, y paneles de follajes verdes varios crearon una atmósfera sofisticada para la celebración de este emblemático evento, disfrutado por más de 3.000 personas.
En esta ocasión, la fiesta tuvo algunas innovaciones; en el salón de honor “Óscar Pérez Uribe”, donde tradicionalmente se realiza la formación de las debutantes para la foto general, esta vez se dispusieron varias mesas para los invitados con una pantalla gigante para seguir la ceremonia de presentación que se realizaba en la pista central y jardines. Esto, teniendo en cuenta la gran cantidad de personas que tuvo la presente edición del evento. Entretanto, el salón “Veteranos del Chaco”, ex-Anexo II, sirvió de escenario para los sets de los fotógrafos para las clásicas postales familiares en la previa de la fiesta, y para el posado general de las chicas, antes del inicio del acto protocolar.
LA CEREMONIA
La solemne fiesta de debut, que tuvo como maestros de ceremonia a Marta Díaz Monjagata y Dani Willigs, se inició a las 22:00, un emotivo momento en que las señoritas descienden la suntuosa escalera vestida de flores para ser recibidas por sus padres y ser presentadas ante la sociedad. Cada jovencita recibió de parte de la directiva del club, encabezada por el presidente Eduardo María Livieres Guggiari, la medallita de oro recordatoria del significativo acontecimiento y una caja de bombones.
Protagonizando un momento de mucha gracia juvenil, las debutantes y sus elegantes acompañantes desfilaron luego entre el público que los animaba con vítores y aplausos en cada pasada.
La Orquesta Paraguaya de Salón, dirigida por el maestro Miguel Ángel Echeverría, interpretó los clásicos valses de primavera; las chicas bailaron primero con sus papás, luego con sus acompañantes y, finalmente, con abuelos, hermanos, tíos y amigos, dibujando algunas de las escenas más emotivas de la celebración.
La ceremonia tuvo un broche de oro mágico: un espectacular show de pirotecnia acompañada por la música “Viva la vida” de Coldplay que hizo estallar de emoción y alegría a las hermosas debutantes en una noche soñada que atesorarán para siempre en sus corazones.

