Unas 3.000 personas se dieron cita en el Club Centenario para vivir, como cada setiembre, la fiesta de primavera más espléndida y exclusiva del país.
La institución reunió a distinguidos socios e invitados especiales en un evento lleno de glamorosos detalles, preparadoconespecial esmero por la subcomisión de fiestas que se lució nuevamente con otra edición exitosa de la tradicional gala estival.
Para tan significativo acontecimiento, el decorador Armando Teme montó una ambientación moderna, de líneas y texturas orgánicas, basada en flores naturales de colores fucsia y rosa, con paneles y follajes verdes.
De la cena se encargó el restaurante Talleyrand; como plato de entrada hubo bruschetta de mozzarella, caponatta a la oliva, rúculafresca, aceitedealbahaca y pesto de morrones.
El plato principal fue lomito relleno de cremoso de panceta y nueces, reducción de Malbec, emulsión de papas y hierbas, cubos de batata y calabaza asadas a la miel negra y texturas de mandioca cuatro quesos.
De postre, se sirvió crema 3 leches y tierra de brownie y frutillas frescas. La fiesta se prolongó hasta la salida de los primeros rayos de soldeestesábado, conlamusicalización de los DJ Nacho Casals, Matías y Gianluca Lozano, y Pipo Pineda.

