- Por Gloria Ocampos-Prieto
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- Fotos: Cristóbal Núñez
El embajador de Costa Rica en Paraguay, Jeison Andrés Granados Sánchez, ofreció una recepción con motivo de las fiestas patrias de su país. La República de Costa Rica conmemoró 204 años de vida independiente, un acontecimiento que motivó un elegante encuentro en uno de los hoteles más emblemáticos de Asunción: el Gran Hotel del Paraguay.
El centenario establecimiento de la calle De la Residenta esquina Padre Pucheau es un sitio lleno de historia que conserva su esencia original, fusionando en su estética el estilo colonial y neoclásico con un toque moderno y sofisticado.
En este escenario se reunieron los distinguidos invitados del embajador Granados, quien recibió las salutaciones de colegas diplomáticos, representantes de organismos internacionales y amigos de la embajada.
“Costa Rica y Paraguay comparten mucho más de lo que aparentan las distancias geográficas. Nos unen valores: la defensa de la democracia, el respeto al derecho internacional, la fe en la educación como motor de desarrollo y la convicción de que la cooperación es el camino para superar los desafíos comunes”, expresó el diplomático durante el acto protocolar.
“Nuestras relaciones, cada uno desde sus experiencias, reflejan retos iniciales, retos similares en la lucha contra la pobreza, la búsqueda de mayor equidad social y la consolidación de nuestras instituciones”, añadió Granados. Destacó que ambos países están en un momento promisorio de su relación bilateral.
“El comercio empieza a abrir nuevas oportunidades, el diálogo político y diplomático se fortalece y el intercambio académico y cultural ofrece un horizonte fértil. Paraguay ha sido para Costa Rica un socio confiable y un amigo sincero y desde esta sede deseo de afirmar la voluntad de mi país de seguir estrechando estos lazos de hermandad”, manifestó.
CAFÉ A PARAGUAY
En otro momento, el embajador Granados también puso en relieve el hecho de que uno de los mayores emblemas de Costa Rica, el café, que por generaciones ha sido símbolo de identidad nacional y motor de progreso, está a las puertas de ingresar al mercado paraguayo.
“Este paso representará no solo una oportunidad económica, sino también un puente cultural, porque en cada grano de café costarricense hay historia, hay manos trabajadoras, hay un relato de esfuerzo y un orgullo nacional. Y será un honor para nosotros compartirlo con este querido pueblo”, significó. Los invitados disfrutaron de una agradable velada, brindaron con vinos y hubo una barra de tragos con productos de La Mercantil del Este SA.
La cocina del hotel se encargó del servicio gastronómico que consistió en tablas de quesos y jamones y bocaditos calientes y fríos; además, hubo una mesa de bombones y dulces. Para matizar la noche, se sortearon premios otorgados por empresas que se sumaron al evento.

