Pocos días después de haber confirmado que tiene coronavirus, el hijo de 62 años de Rainiero de Mónaco y Grace Kelly hizo saber a los ciudadanos de su país que está bien. La Casa Real emitió un comunicado diciendo que: “El príncipe Alberto de Mónaco permanece confinado y recluido en su residencia oficial y está siguiendo todas las medidas y restricciones impuestas por las autoridades sanitarias”. También se reitera que el hermano de Carolina de Mónaco permanece monitoreado constantemente y que recibe varias veces al día la visita de su médico de cabecera y los especialistas del Hospital Center Princesa Grace.

Por su parte, el príncipe Alberto habló en exclusiva con Monaco Matin acerca de su estado de salud. “Tengo los síntomas habituales, es una especie de gripe. Me han dicho que tome paracetamol, que me mida la temperatura y la tasa de saturación de oxígeno en la sangre”, manifestó. Como muestra de que se encuentra bien, confirmó que sigue adelante con sus compromisos profesionales; continúa trabajando desde la oficina de su residencia y está en contacto permanente con los miembros de su gabinete, de su gobierno, así como de sus colaboradores más cercanos.

Aclaró que desde el domingo 15 por la mañana no ve a su esposa, la princesa Charlene, ni a sus hijos, los mellizos Jacques y Gabriella de Mónaco, y que no saldrá de casa “hasta que los médicos me den luz verde”. Contó que, además, está reforzando su sistema inmunológico tomando “mucha vitamina C, suplementos naturales y cápsulas de eucalipto para fortalecer la resistencia pulmonar”.

SUCESOR

Alberto Grimaldi recibe el trato de Su Alteza Serenísima y, aunque se sabe que su estado de salud es estable, surge la pregunta de ¿quién podría sucederlo en caso de que su salud se agravara y el monarca monegasco perdiera la vida? Como en el principado de Mónaco se aplica la ley sálica –solo los hombres pueden ser herederos– y el príncipe heredero es su hijo Jacques, de tan solo 5 años, la regencia tendría que pasar a manos de su mamá, la princesa Charlene, esposa de Alberto II. “La regencia es ejercida por el cónyuge del príncipe fallecido que tiene la custodia del niño o, en su defecto, por el heredero más cercano en la orden de sucesión. La regencia solo puede ser ejercida por una persona de nacionalidad monegasca”, enfatiza la ley. Todo apunta a que la sudafricana y ex nadadora olímpica Charlene Wittstock, de 42 años, tomaría el cargo en lo que el pequeño Jacques llegue a la mayoría de edad. Pero en caso de que ella no quisiera tomar esa responsabilidad, pasaría a manos de la hermana mayor de Alberto, la princesa Carolina.