La Semana Santa es una época excepcional para com­partir con los hijos, disfrutar de su compañía, desa­rrollar actividades que muchas veces la intensa rutina de nuestra vida cotidiana no nos permite. Una buena idea es preparar una de las recetas infaltables en las mesas de los días santos y que es la rosca de Pascua que todos los domingos de Gloria se comparte cele­brando la resurrección de Cristo.

INGREDIENTES

Para el fermento: Harina 125 gs, levadura fresca 15 gs, miel 20 gs y leche tibia 100 cc. Para la masa: manteca a temperatura ambiente 100 gs, levadura de cerveza fresca 30 gs, 1 limón, leche 80 cc, aditivo para roscas 5 gs, azúcar 100 gs, huevos 2 unidades, esencia de vainilla 1 cda, fermento previo, sal 5 gs, harina 400 gs.

PREPARACIÓN

Para el fermento, llevamos a un bol la leche tibia con la harina, la levadura fresca y la miel. Mezclamos y dejamos descansar esta masa por 25 minutos. Para la masa, llevamos a una batidora la harina, el azú­car, la levadura de cerveza fresca y perfumamos con 1 cucharada de esencia de vainilla y la ralladura de limón. Agregamos los huevos, la leche y el fermento previamente realizado. Trabajamos con un gancho y cuando se vaya formando el bollo incorporamos la sal fina y el aditivo para roscas. Integramos bien todo y añadir la manteca a temperatura ambiente.

Cuando la masa esté unida y mientras se continúa trabajando en la batidora espolvorear con harina. Retiramos del bol y trabajamos con las manos en la mesada hasta poder formar un bollo liso. Dejamos levar en bol tapado durante 40 minutos. Luego, retiramos, aplastamos y hacemos un hueco en el centro y con las manos for­mamos una rosca.

Llevamos a una placa, aplastamos y dejamos descansar durante 20 minutos tapada. Una vez descansada pintamos con doradura (mezcla de 1 huevo con 2 cucharadas de leche, una pizca de sal, una pizca de azúcar, colar y reservar) y llevamos a un horno a 180° por 30 minutos aproximadamente.