Andrea Constantino Cabriza y Guillermo Viveros Giménez unieron sus vidas; lo hicieron jurándose amor eterno ante el altar de la iglesia La Piedad.
Fueron sus padrinos: Raúl Constantino y Millicen Cabriza; Luis Viveros y Norma Giménez. Más bella que nunca lució la novia con un vestido de Romina Ruffinelli, un traje de tul plumetí bordado ceñido hasta la cadera. Su tocado fue realizado por Adri Ortiz y consistió en un aplique de perlas y cristales; su ramo fue preparado por La Floresta.
Luego de la bendición matrimonial los nuevos esposos y sus invitados se trasladaron hasta la fiesta organizada en el salón Soidaoma de Rakiura Resort Day; el lugar lucía la espléndida decoración de María Paz Clavell para El Depósito, con mobiliarios y flores naturales. El servicio gastronómico de la noche llevó el sello del restaurante Talleyrand mientras que la mesa de dulces fue montada con productos de De la Casa Pederzani. El Dj David Majul musicalizó la fiesta coordinada por Ignacio Amarilla.

