El multimillonario filántropo Bill Gates alertó de que el mundo debe preparase para la próxima pandemia como si se tratara de una guerra, incluyendo la inversión de decenas de miles de millones de dólares cada año, en una carta publicada el miércoles.
“No podemos permitirnos que nos tomen de nuevo por sorpresa”, escribieron el cofundador de Microsoft y su esposa Melinda en una misiva anual. “La amenaza de la próxima pandemia estará siempre planeando sobre nuestras cabezas, a menos que el mundo tome medidas para prevenirla”.
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Para evitar una destrucción futura de las proporciones de la causada por el COVID-19, “la preparación para la pandemia debe tomarse tan seriamente como nos tomamos la amenaza de guerra”, afirmó Gates.
“Frenar la próxima pandemia requerirá gastar decenas de miles de millones de dólares por año, una gran inversión, pero recuerden que está previsto que la pandemia del COVID-19 le cueste al mundo 28 billones de dólares”, añadió. “El mundo necesita gastar miles de millones para ahorrar billones (y evitar millones de muertes)”.
El estadounidense, considerado la tercera persona más rica del mundo según Forbes, urgió a los países ricos a proporcionar la mayor parte de la inversión, señalando que sus gobiernos serán los que más se beneficiarán de ello.
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Inversiones en diagnósticos futuros y tecnologías de vacunación deben complementarse con “un sistema de alerta global, que no tenemos hoy a gran escala”, permitiendo que las epidemias sean detectadas y respondidas rápidamente, afirmó la carta.
Gates ya lanzó la alarma sobre el riesgo de epidemias globales en una conferencia TED en 2015. Ahora aboga por la creación de un equipo de unos 3.000 profesionales totalmente formados, una especie de “bomberos” de pandemias, disponibles y en alerta permanente.
La Fundación Bill & Melinda Gates ha invertido ya 1.750 millones de dólares para luchar contra la pandemia del nuevo coronavirus, así como para promover y financiar proyectos de vacunación en países en desarrollo.
Fuente: AFP.
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Bill Gates alerta tres riesgos del rápido despliegue de la IA
Bill Gates, advirtió el miércoles que el mundo no está preparado para las consecuencias que traerá la inteligencia artificial (IA), que en su opinión destruye puestos de trabajo y amenaza el vínculo de los seres humanos, especialmente en el caso de los jóvenes. En un artículo publicado en su blog, el cofundador de Microsoft afirmó que la transición hacia la era de la IA será uno de los periodos más turbulentos de la historia y sostuvo que nadie ha presentado un plan creíble para gestionarla.
“La IA será el mayor igualador jamás inventado o la peor fuente de injusticia”, escribió Gates, de 70 años, quien ahora preside la fundación filantrópica que lleva su nombre. “No existe un plan para facilitar la entrada en la era de la IA”, señaló Gates, y añadió que probablemente apoyaría uno si existiera. “Sin embargo, no creo que eso vaya a suceder. Los incentivos geopolíticos y económicos empujan demasiado fuerte para avanzar a toda velocidad”, advirtió.
Gates enumeró tres riesgos principales derivados del rápido despliegue de la IA. El primero sería la destrucción permanente de empleos. El artículo asevera que las comparaciones con lo que significó el paso del trabajo agrícola al de oficina son engañosas, puesto que aquella transición se desarrolló a lo largo de generaciones y creó nuevos puestos que seguían requiriendo pensamiento humano.
La IA, en cambio, puede sustituir al pensamiento mismo, alertó, lo que afectará al derecho, la medicina, la atención al cliente, el software y la manufactura en aproximadamente una década. Los primeros puestos de trabajo y los de nivel intermedio son los más expuestos, afirmó Gates, lo que implicará un mercado laboral con muchas menos vacantes para los jóvenes.
El trabajo manual se verá afectado de manera similar, a medida que los robots se abaraten. Los sectores de la construcción y la hostelería serán impactados hacia finales de la década. Gates sugirió que ciertos empleos deberían reservarse para humanos, incluso si la IA puede hacerlo mejor y más barato.
El segundo riesgo sería que nuevas capacidades de la IA caigan en malas manos, con ataques que son más rápidos de lo que las empresas pueden contrarrestar. Los hospitales, los bancos, los sistemas de agua y las redes eléctricas están todos expuestos, señaló.
La tercera área de riesgo tiene que ver con los niños y las relaciones humanas. Citando investigaciones, Gates afirmó que los chatbots de IA que nunca retan ni frustran a los usuarios corren el riesgo de volverse adictivos y de negar a las personas la oportunidad de desarrollar habilidades sociales. Los bots de IA “nos roban las lecciones que aprendemos al relacionarnos con otras personas”, escribió.
Fuente: AFP.
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Buffett rompe con Gates y el caso Epstein pone fin a una alianza que canalizó más de USD 47.000 millones
Warren Buffett decidió excluir a la Fundación Gates del destino de sus futuras donaciones, una medida que marca un giro histórico en la filantropía mundial. El distanciamiento coincide con la controversia generada por los vínculos que Bill Gates mantuvo con Jeffrey Epstein y reabre el debate sobre el peso de la reputación en el mundo de los grandes negocios.
Cuando la reputación vale más que el dinero. En los mercados financieros existe un principio que los grandes inversores conocen bien: el capital perdido puede recuperarse, pero la confianza suele ser mucho más difícil de reconstruir. Esa lógica parece haber guiado la última decisión de Warren Buffett, quien resolvió apartar definitivamente a la Fundación Gates del destino de la mayor parte de su fortuna.
El anuncio supone un cambio de enorme magnitud. Durante casi veinte años, la organización creada por Bill Gates fue la principal receptora de las donaciones del legendario inversor. Ahora, Buffett decidió que el resto de sus acciones de Berkshire Hathaway será distribuido exclusivamente entre cuatro fundaciones administradas por sus hijos, cerrando así una etapa que redefinió la filantropía privada a escala global.
La decisión adquiere mayor relevancia porque coincide con la creciente controversia en torno a los contactos que Bill Gates mantuvo años atrás con el financista Jeffrey Epstein, fallecido en prisión mientras enfrentaba acusaciones por una extensa red de explotación sexual.
Una señal que va más allá de la filantropía. Buffett no formuló acusaciones contra Gates ni cuestionó el trabajo realizado por la fundación. Sin embargo, el momento elegido para modificar el destino de sus donaciones fue interpretado como una clara toma de distancia frente al deterioro reputacional que rodea al fundador de Microsoft.
En las últimas semanas trascendió que el inversor optó por suspender nuevos aportes mientras observaba la evolución de las investigaciones y las explicaciones públicas ofrecidas por Gates respecto a su relación con Epstein. Finalmente, el anuncio de esta semana terminó despejando cualquier duda sobre el futuro de ese vínculo: la Fundación Gates dejó de formar parte de su plan sucesorio.
Con esta decisión, Buffett también confirmó que antes de finalizar 2034 transferirá la totalidad de las acciones de Berkshire Hathaway que aún conserva a las fundaciones dirigidas por sus hijos, excluyendo definitivamente a la institución que durante años administró buena parte de sus aportes filantrópicos.
Una amistad que hizo historia. La relación entre Warren Buffett y Bill Gates comenzó en la década de 1990, cuando ambos descubrieron afinidades que trascendían el mundo empresarial. A partir de entonces construyeron una estrecha amistad y una visión compartida sobre el destino que debían tener las grandes fortunas.
En 2006, Buffett sorprendió al anunciar que destinaría progresivamente la mayor parte de su patrimonio a la Fundación Bill & Melinda Gates, convencido de que contaba con la estructura necesaria para generar un impacto global en salud, educación y desarrollo.
Desde entonces, la organización recibió más de USD 47.000 millones en acciones de Berkshire Hathaway, convirtiéndose en una de las mayores receptoras de donaciones privadas de todos los tiempos.
La cooperación entre ambos alcanzó otro hito en 2010 con la creación de The Giving Pledge, iniciativa mediante la cual cientos de multimillonarios se comprometieron públicamente a donar la mayor parte de su riqueza con fines sociales.
Durante años, Buffett y Gates fueron considerados el rostro más visible del llamado “capitalismo filantrópico”.
El factor Epstein. Jeffrey Epstein fue condenado por delitos sexuales y murió en 2019 mientras permanecía detenido en una cárcel de Nueva York.
Aunque Bill Gates nunca fue acusado de participar en esos crímenes, sus reuniones con Epstein generaron fuertes cuestionamientos públicos cuando salieron a la luz.
El propio Gates reconoció posteriormente que haber mantenido encuentros con el financista fue un error de criterio. Más recientemente, durante una comparecencia ante legisladores estadounidenses, sostuvo que en aquel momento no comprendía la verdadera dimensión de los delitos atribuidos a Epstein y aseguró que nunca presenció actividades ilegales.
Sin embargo, el episodio continuó proyectando una sombra sobre su imagen pública y sobre la institución que lleva su nombre.
En un contexto donde la transparencia y la gobernanza ocupan un lugar central en la evaluación de organizaciones sin fines de lucro, el costo reputacional terminó convirtiéndose en un elemento imposible de ignorar.
Dos patrimonios que marcaron una época. La ruptura involucra a dos de las mayores fortunas del planeta. De acuerdo con las estimaciones más recientes, Warren Buffett posee un patrimonio cercano a USD 147.000 millones, mientras que Bill Gates conserva una riqueza estimada en torno a USD 124.000 millones, pese a haber destinado una parte significativa de su fortuna a proyectos filantrópicos.
Entre ambos concentran activos superiores a USD 270.000 millones, una magnitud comparable al producto interno bruto de varios países.
El mensaje para el mundo corporativo. La decisión de Buffett trasciende ampliamente el ámbito de la beneficencia.
En momentos en que las empresas destinan crecientes recursos a fortalecer sus políticas de cumplimiento, ética y gobierno corporativo, el inversor parece haber enviado una señal contundente: el destino de un patrimonio también depende de la confianza que inspire quien lo administra.
Para el mercado, el episodio constituye un recordatorio de que la reputación dejó de ser un concepto intangible para convertirse en un activo económico con capacidad de influir en inversiones, alianzas estratégicas y decisiones patrimoniales de miles de millones de dólares.
La histórica sociedad entre Buffett y Gates impulsó campañas sanitarias, programas educativos y proyectos de desarrollo en decenas de países. Su distanciamiento, sin embargo, demuestra que incluso las alianzas más sólidas pueden resquebrajarse cuando la credibilidad entra en juego.
Más allá del impacto personal entre dos de los empresarios más influyentes del último medio siglo, el episodio deja una conclusión que el mundo financiero conoce desde hace tiempo: las grandes fortunas pueden multiplicarse, pero la confianza sigue siendo el activo más difícil de recuperar.
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Bill Gates recibió amenazas “veladas” de Epstein por sus aventuras extramatrimoniales
Bill Gates dijo a miembros del Congreso de Estados Unidos que había recibido amenazas “veladas” del difunto delincuente sexual Jeffrey Epstein por sus relaciones extramatrimoniales, según una transcripción de su testimonio hecha pública el martes. El cofundador de Microsoft declaró a puerta cerrada el 10 de junio ante el comité de Supervisión de la Cámara de Representantes sobre su amistad con el financiero estadounidense, quien falleció en prisión en 2019 mientras esperaba ser juzgado por delitos sexuales. En 2008 había sido condenado por solicitar servicios de prostitución a una menor.
Según la transcripción divulgada por el comité, Gates habló de amenazas “veladas” por parte de Epstein y dijo que éste pareció querer aprovechar su conocimiento de sus aventuras extramatrimoniales para obligarlo a permanecer en su círculo, cuando él ya se estaba distanciando. “No fui chantajeado, pero, ya sabes, al leer estos correos electrónicos, parece que las ideas del señor Epstein iban en esa dirección”, señaló Gates, refiriéndose a los documentos del caso Epstein publicados en enero por el Departamento de Justicia.
“Nunca me envió nada que yo calificara de chantaje”, prosiguió Gates, ante nuevas preguntas. Pero Gates añadió que le pareció que, a través de borradores de correos electrónicos, Epstein “estaba, en cierto modo, ensayando cómo él mismo, o alguien a quien él instruyera, podría optar por chantajearme, pero ninguno de esos mensajes me fue enviado jamás”.
Gates, de 70 años, ya había hecho públicas declaraciones ese mismo día, en las que afirmaba que nunca había tenido conocimiento del comportamiento delictivo de Epstein y que “nunca había victimizado a nadie”.
A finales de febrero, Gates declaró a The Wall Street Journal que sus vínculos con Epstein habían sido un grave error. También admitió haber mantenido relaciones extramatrimoniales con dos mujeres, aunque cualquier implicación en las actividades del financiero.
Gates sostiene que su relación con Epstein comenzó en 2011, tres años después de que este último se declarara culpable de delitos de prostitución de menores.
También reconoció que estaba al corriente de los problemas legales de Epstein, pero que le habían dicho que Epstein era alguien capaz de recaudar miles de millones de dólares para la salud mundial, un tema en el que Gates estaba profundamente involucrado. Al conocerlo, “sabía que había sido condenado”, dijo Gates a los legisladores. “Sabía que se trataba de algo de naturaleza sexual, pero no intenté saber más, aunque probablemente debería haberlo hecho”.
Fuente: AFP.
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Bill Gates admitió aventuras amorosas, pero tomó distancia de delitos de Epstein
Bill Gates admitió haber cometido “un grave error” al relacionarse con Jeffrey Epstein, y le dijo a los empleados de su fundación benéfica que sí tuvo aventuras con dos mujeres rusas, pero negó cualquier relación con los crímenes del financiero y delincuente sexual convicto.
El cofundador de Microsoft es una de las figuras más destacadas que aparecen en los documentos del archivo Epstein publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde se revelan amistades cercanas, acuerdos financieros ilícitos y fotos privadas.
En una asamblea general de empleados de la Fundación Gates realizada el martes, y cuya grabación fue revisada por The Wall Street Journal, Gates lamentó que su relación con Epstein hubiera afectado el trabajo de su organización filantrópica.
“Fue un gran error pasar tiempo con Epstein” y organizar reuniones entre ejecutivos de la fundación y el financiero, dijo Gates. En un borrador de un correo publicado por el Departamento de Justicia, Epstein aseguró que Gates mantuvo relaciones extramatrimoniales. Escribió que su relación con Gates iba desde “ayudar a Bill a conseguir drogas para lidiar con las consecuencias de haber tenido sexo con chicas rusas, hasta facilitar sus citas ilícitas con mujeres casadas”.
Gates, de 70 años, reconoció en la asamblea dos aventuras. “Sí tuve aventuras amorosas; una con una jugadora rusa de bridge, a quien conocí en eventos de bridge, y otra con una física nuclear rusa, a quien conocí en actividades de negocios”, aseguró.
Pero negó cualquier relación con víctimas de Epstein, quien fue hallado muerto en una cárcel de Nueva York en 2019, cuando esperaba para ser juzgado por tráfico sexual de menores de edad. “No hice nada ilícito. No vi nada ilícito”, dijo Gates en la asamblea. El empresario tecnológico dijo que su relación con Epstein empezó en 2011, tres años después de que el financiero se declarara culpable de solicitar a una menor para prostitución.
“Saber lo que sé ahora lo hace, saben, 100 veces peor, no solo en términos de sus delitos en el pasado, sino que ahora está claro que había una conducta indebida continua”, dijo Gates al personal. “Bill habló con franqueza, abordó varias preguntas en detalle, y asumió la responsabilidad de sus acciones”, declaró la Fundación Gates en un comunicado enviado a la AFP.
Fuente: AFP.