- Fotos: Mariana Díaz
La movida veraniega en San Bernardino atraviesa su pico más alto este enero en una ciudad que lo tiene todo para unas placenteras vacaciones a solo una hora de la capital.
Ocio, cultura y descanso se combinan en la vida de los visitantes y residentes de la tradicional villa veraniega que, a pesar de presentar una intensa movida día y noche, es uno de los destinos favoritos para desconectarse de la ajetreada rutina y darse de lleno al relax en medio de una naturaleza cautivante.
Personas de todas las edades haciendo caminata por todos lados, chicos en bici, clubes con socios haciendo deportes y gozando de la pileta, ferias de artesanía en las plazas, familias disfrutando de paseos náuticos, interminables sesiones de fotos junto al lago y sus íconos, son algunas de las usuales escenas que uno puede observar durante el recorrido por este enclave veraniego.
Los fines de semana la afluencia de gente se triplica; este sábado y domingo se realizarán diversas actividades culturales y sociales en distintos escenarios.
Uno de los lugares más visitados es la Casona Büttner, emblemático edificio que alberga el Centro de Experiencias Turística de la Senatur, donde hoy de 14:00 a 19:00 habrá talleres de cestería en fibras vegetales (totora y karandaʼy) y de ñandutí. Para los niños, una jornada de pintura creativa “Conociendo nuestra artesanía”.
Los amantes de la literatura estarán de parabienes con la propuesta de los escritores del género ciencia ficción, fantasía y terror con la gestión de Celeste Galeano; a partir de las 19:30 habrá espectáculos musicales en vivo.
Las actividades proseguirán mañana domingo, con un interesante calendario. Por otro lado, los paseos en catamarán por el lago Yapacaraí están a la orden del día, con una experiencia inolvidable de media hora por G. 30.000 por persona. Esto, en la playa Rotonda, un punto de visita obligada con mucho para ver y disfrutar en familia y los amigos.

