Texto: Micaela Cattáneo
Salió de Barranquilla para dedicarse a lo suyo y hoy da que hablar en los medios extranjeros. Por mucha similitud que esto tenga con la historia de Shakira, no es de ella de quien vamos a hablar. La artista que hoy propone ritmos afrocolombianos en su música es Lido Pimienta, quien es, además de cantante, artista visual y curadora de arte.
Ella es wayuu, por eso están muy presentes los elementos de la música indígena en sus canciones. En abril lanzó Miss Colombia, un disco que la vuelve a conectar con sus raíces pero teniendo como hilo conductor una mirada política. “En este álbum encapsulo todas esas aspiraciones que tiene la sociedad de una mujer latina. Yo no cumplo, ni quiero cumplir, con ninguna de esas expectativas”, comenta.
Desde Toronto (Canadá), donde se radicó luego de salir de Colombia, comparte su música, que es alternativa y experimental pero por sobre todo, comunica algo. Lido también es madre soltera, por eso dedica sonidos y letras a ese rol tan cuestionado. Ella asegura que vive en un constante estado de lucha, porque intenta no conformarse con ser una historia negativa más, en su condición de madre latina en un país extranjero.
Para Lido, hoy, no hay acto más revolucionario que ese: ser mujer, madre y migrante.
Canción necesaria: Resisto y Ya, donde canta sobre esas tres identidades. Y Nada, una canción que reflexiona sobre los dolores que experimentamos las mujeres en diferentes etapas de la vida: la menstruación, el parto y la maternidad.
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Espriella romperá relaciones diplomáticas de Colombia con Cuba y Nicaragua
El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, dijo el domingo que romperá relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua, al anunciar el cierre de 15 consulados y 14 embajadas en varias naciones. De la Espriella, que debe tomar posesión del cargo el 7 de agosto, dijo que cerrará embajadas en Argelia, Haití, Barbados, Hungría, Senegal, Etiopía, Sudáfrica, entre otros países.
También anunció que unificará oficinas en Francia e Italia donde además existen representaciones en organismos como la Unesco y la FAO. “En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías”, dijo el ultraderechista De la Espriella al referirse a Cuba y Nicaragua durante su anuncio, aunque aclaró que estas decisiones “no significan romper relaciones diplomáticas” con el resto de países.
El gobierno de Nicaragua anunció esta semana una reforma legislativa para impedir que partidos opositores participen en elecciones. “Con el resto de países y organismos, Colombia mantendrá sus relaciones internacionales y garantizará la atención” de sus connacionales a través de otras embajadas, señaló De la Espriella en declaraciones en redes sociales.
El gobernante electo también planea reabrir la legación colombiana en Jerusalén y ordenará suspender la instalación de una embajada en Palestina, una iniciativa del presidente Gustavo Petro. Petro rompió en 2024 relaciones con Israel, tradicional aliado en materia de seguridad, en rechazo a la ofensiva de ese país en Gaza.
De la Espriella justificó que el cierre de embajadas le permitirá ahorrar dinero y destinarlo a seguridad.
En los planes del gobernante electo también está abrir una embajada en Nigeria que “permitirá reorganizar y hacer más eficiente” la presencia colombiana en el continente africano.
Informó además que la ciudad de Barranquilla será “sede permanente” de la presidencia y que convertirá a la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo en Bogotá “en un museo abierto al público”.
En medio de la polémica, De la Espriella asegura asumirá el cargo en una ceremonia que se desarrollará en la ciudad de Cali, una iniciativa que debe ser votada en el Congreso la próxima semana.
Fuente: AFP.
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“Para nosotros la identidad no es repetir siempre lo mismo”: Andrés Selich de Kita Pena
Andrés Selich, vocalista del grupo, compartió las ideas y detalles que envuelven al último material de la banda.
Kita Pena vuelve a marcar presencia con novedades sonoras. En los últimos días lanzó “110/220”, su más reciente trabajo discográfico, un EP que consta de 4 canciones y un interludio, del cual ya se conoció un avance a fines de 2025, que fue mundial.
La banda, con cerca de una década y media de vida, se mantiene vigente en la producción y propuesta, dialogando con nuevas sonoridades, apoyándose un poco más en las letras y poniendo al ritmo, al clima sonoro y al humor siempre como pilares de su música. Este material, que es el sucesor oficial de “ Casi nada de lo que nos enseñaron sirve para sonreír y otras fábulas” (2018), fue producido por Marcelo Soler, mezclado por Carlos Dentice y masterizado por María Triana Mastering.
Andrés Selich, uno de los cantantes de la banda, conversó con La Nación sobre este lanzamiento, sobre la búsqueda y la dinámica que llevó a la materialización de este proyecto, que amplia horizontes del grupo, pero desde un territorio que le es propio.
–¿Por qué el nombre “110/220” y el formato de EP para este nuevo lanzamiento?
–El nombre aparece por la idea de cambiar de energía. Nos gustaba esa imagen de poder enchufarnos en lugares distintos, pasar por otros climas, probar otras intensidades, pero seguir siendo la misma corriente. El EP tiene bastante de eso. Hay canciones que vienen de momentos distintos, algunas más luminosas, otras más introspectivas, pero todas conviven dentro de una misma búsqueda. Sentíamos que no hacía falta esperar a tener un disco largo para mostrar este momento. Estas canciones tenían algo en común y el formato EP nos permitía decirlo sin estirarlo de más.
–¿Cómo la banda se va apropiando de lo nuevo para el siguiente trabajo? ¿Qué temores les genera eso respecto a la identidad que ya tienen?
–Todos en la banda escuchamos mucha música y eso inevitablemente se filtra. Nos gusta probar, jugar con climas distintos, ver hasta dónde puede ir una canción.
Creo que experimentar también hace que todo sea más divertido. La clave está en que eso nuevo no entre como disfraz. Tiene que pasar por la banda, por nuestra forma de tocar, de cantar y de decir. Ahí recién se vuelve nuestro. El miedo a perder identidad puede aparecer, pero también sería raro cuidar tanto una forma que termine volviéndose una jaula. Para nosotros la identidad no es repetir siempre lo mismo, sino seguir reconociéndonos aunque cambiemos de energía.
DEJAR UNA IDEA
–El clima sonoro, un humor determinado y las letras tienen un rol muy destacado ¿Trabajan eso de manera consciente o solo sale?
–Creo que primero aparece. Hay un temperamento de la banda que sale bastante naturalmente: cierta forma de mirar, de no ponerse solemne, de mezclar algo sensible con algo más cotidiano. No sé si lo llamaría humor en el sentido de hacer reír, sino más bien una manera de pararse frente a las cosas. Después sí hay un trabajo consciente. Escuchamos si ese clima sostiene la canción, si la letra entra en ese mundo, si algo sobra o si se vuelve demasiado explicado. A veces una canción necesita más luz, otra necesita más rareza, otra pide ser más directa. Nos interesa que las canciones tengan algo para decir, pero que no pierdan cuerpo. Que no se vuelvan discurso. Que puedan dejar una idea, pero también moverte un poco.
–¿Cómo trabajaron las letras en esta producción? ¿Pertenecen a alguien en particular y se cuida eso o lo piensan colectivamente, se aceptan correcciones?
–Las letras siempre vienen de alguien. De una mirada, de una frase, de una incomodidad o de una necesidad puntual. Pero para que una letra llegue a Kita Pena tiene que tener la capacidad de representar a todos de alguna manera. No significa que todos hayan vivido exactamente lo mismo, sino que todos puedan reconocer algo ahí y defenderlo como propio. Una canción puede nacer de una experiencia personal, pero si queda encerrada solamente en eso, le cuesta crecer.
En la banda se cuida mucho esa primera voz, pero también se acepta que la canción pida cambios. A veces una palabra cambia todo. A veces una frase que parecía importante no entra. Lo lindo es cuando algo que empezó en una persona termina encontrando una forma que todos podemos cantar.
CAMBIO DE ENERGÍA
–¿Dentro de qué procesos está la banda?
–Estamos en un proceso de encontrar una nueva forma de movernos. Kita Pena tiene muchos años, muchas etapas y muchas vidas adentro. No sentimos que estemos empezando de cero, pero tampoco queremos funcionar en automático. Este EP nos agarra en un momento de cambio de energía, justamente. Con ganas de seguir haciendo música, pero también de entender cómo se comparte hoy, cómo se sostiene una banda y cómo se conecta con la gente después de tanto tiempo. Capaz estamos en un proceso de reconexión: con las canciones, con la banda y con una versión nueva de nosotros.
–¿Cómo Kita Pena, que tiene ya muchos años como grupo humano, vive, piensa y discute el mundo actual, sea desde la música, el mercado local, el sistema de difusión concentrado en plataformas, etc.?
–Es un momento raro para hacer música. Hoy una canción también tiene que sobrevivir al scroll. Eso puede ser cansador, porque además de hacer música tenés que pensar cómo lograr que alguien se detenga un rato a escucharla. Las plataformas abrieron puertas, eso es real, pero también concentraron mucho la atención. Hay más música que nunca, pero no necesariamente más escucha. Una canción puede estar disponible en todo el mundo y al mismo tiempo perderse en dos segundos entre mil cosas.
En Paraguay hay mucho talento y mucha gente haciendo cosas con identidad, pero todavía cuesta sostener circuitos, espacios y hábitos de escucha. Entonces uno va aprendiendo a moverse en ese paisaje sin traicionar lo que hace. Comunicar más, sí. Adaptarse, también. Pero sin convertirse en una banda que existe solo para alimentar el algoritmo.
–Si bien no se plantean como dando consejos, hay algo de invitar con sus letras a búsquedas más interiores y/o verdaderas. ¿Qué son esas verdades y cómo hacen ese trabajo ustedes?
–No sé si pensamos las canciones como consejos. Nos interesa más que funcionen como lugares donde uno pueda reconocerse un poco. Hay preguntas que vuelven en este EP: cómo dejar de preocuparse por todo, cómo cambiar de ambiente cuando algo te apaga, cómo volver a creer sin tener todo resuelto, cómo cortar una cadena antes de repetirla. Son cosas simples de decir, pero difíciles de hacer. Capaz la búsqueda va por ahí. No tanto en encontrar una verdad enorme, sino en animarse a mirar algunas cosas de frente. A veces una canción no te resuelve nada, pero te acompaña mientras tratás de ordenar un poco el ruido. Y eso, para nosotros, ya vale bastante.
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Ecuador y Colombia aguardan que asuma Espriella para lanzar ofensiva contra el narcotráfico
El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, dijo el martes que su país y Colombia lanzarán operaciones militares contra el crimen organizado desde “el día número uno” del gobierno del ultraderechista colombiano Abelardo de la Espriella. El abogado asumirá la presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto en reemplazo del izquierdista Gustavo Petro, al que Ecuador acusa de no haber hecho lo suficiente para combatir el narcotráfico en la frontera común.
“Hay que entrar con fuerza y con determinación y junto con las fuerzas armadas ecuatorianas y colombianas van a iniciarse los ataques desde el día número uno”, declaró Reimberg a periodistas. Los señalamientos de Quito derivaron en un deterioro de las relaciones comerciales y diplomáticas entre Ecuador y Colombia, que se aplicaron mutuamente impuestos a las importaciones de hasta 100 %.
“Estamos a puertas de que haya un cambio de gobierno en Colombia, por cierto, muy favorable para nosotros, porque al fin tendremos con quien trabajar en esta lucha contra el crimen organizado”, agregó Reimberg. Ecuador libra una guerra contra el crimen organizado que desangra a la nación en su disputa por el control del narcotráfico y la minería ilegal. El país es uno de los más violentos de Latinoamérica.
En 2025, Ecuador reportó 51 asesinatos por cada 100.000 habitantes, equivalentes a uno cada hora, según Insight Crime.
El ministro dijo que los últimos cuatro años hubo “puertas abiertas por el lado de Colombia al narcotráfico, al terrorismo, a proveer el armamento a los grupos disidentes” que operan en ambos lados de la zona limítrofe.
El martes De la Espriella anunció la instalación en Medellín de una oficina del Escudo de la Américas, la alianza de países liderada por Donald Trump para combatir al narcotráfico. Colombia fue excluida en marzo de la iniciativa, de la que forma parte Ecuador, por los choques entre Petro y Trump.
Fuente: AFP.
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Presidente electo de Colombia anuncia oficina del Escudo de las Américas en Medellín
El presidente electo de Colombia, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, anunció el martes que la ciudad de Medellín tendrá una oficina del llamado Escudo de las Américas, la alianza de países liderada por Donald Trump para combatir al narcotráfico.
El abogado millonario, que asumirá el poder el 7 de agosto, prometió estrechar las relaciones con Estados Unidos como parte de su plan para combatir con mano dura a los grupos armados que operan en el país que más produce cocaína del mundo.
Colombia fue excluida en marzo de la creación del Escudo de las Américas ante los constantes choques entre el presidente saliente, el izquierdista Gustavo Petro, y Trump.
Dieciséis aliados de Washington como Argentina, Ecuador y El Salvador sí hacen parte, aunque países clave en la cadena del narco como México y Brasil no se han sumado a la iniciativa.
De la Espriella prevé que Colombia se una a la alianza y anunció el martes la apertura de una oficina en Medellín, ciudad que fue bastión del barón de la cocaína Pablo Escobar.
“Aquí en Medellín está la cabeza de la serpiente del narcotráfico y del crimen organizado”, dijo en una declaración a medios.
Washington y Bogotá enfriaron su histórica relación durante la presidencia de Petro, a quien Estados Unidos impuso sanciones financieras. Lo señaló de presuntamente favorecer a grupos narcotraficantes con los que intentó sin éxito negociar la paz, en medio de la peor crisis de seguridad en una década.
De la Espriella ganó el balotaje en junio contra el candidato de la izquierda con la promesa de arremeter contra cárteles y guerrillas mediante bombardeos.
También se comprometió a construir megacárceles y reanudar la fumigación aérea de los cultivos de hoja de coca.
Medellín fue entre los años 1980 y 1990 una de las ciudades más violentas del mundo debido a la ofensiva de Escobar contra el Estado, y que fue abatido por la fuerza pública.
Herederos de su imperio criminal aún operan en la segunda ciudad más importante de Colombia, aliados con mafias del mundo.
- Fuente: AFP
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