Este es uno de los procedimientos más importantes en el cuidado de la piel, básicamente porque elimina impurezas y restos de células muertas, a la vez de prevenir afecciones en la dermis.
Cuando pensamos en cuidado y exfoliación nos ocupamos de nuestro rostro, manos, también piernas, pero muy pocas veces de los pies. Tal vez aplicamos algo de crema antes de ir a la cama, pero muchas veces pasamos por alto que las bases de nuestro cuerpo también necesita de este tipo de cuidado, quizás más que otras zonas.
¿Qué es la exfoliación y por qué hacerlo en los pies?
Es un proceso que se realiza aplicando un producto elaborado para eso, ya sea crema granulada o herramienta como piedra pómez, rodillo o espátulas. La finalidad es remover todas las células muertas de la piel y favorecer la regeneración de la misma.
Como los pies pueden carecer de humedad o padecer un exceso de la misma -por pasar muchas horas dentro un calzado cerrado- sumado a la fricción, el movimiento y realizar largas caminatas, se puede producir sequedad y que la piel se agriete.
También puede suceder por el exceso de humedad y sudoración que se formen callos, ampollas, heridas y hasta infecciones, por eso, cuando se exfolian estas zonas se previene, primeramente, estos problemas.
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Beneficios de exfoliar los pies
- Suavidad: Durante el proceso se ablandan los pies, ya sea con agua tibia, cremas o preparados, luego se procede a la exfoliación y se finaliza con una crema o aceite hidratante. Al finalizar, además de tener una sensación de relajación y bienestar, notarás que tus pies tienen un aspecto radiante, saludable y de textura suave.
Uno de los mayores beneficios de tener la piel de los pies suaves y nutridos es que se previenen las dolorosas grietas y ese aspecto descuidado, especialmente al usar sandalias. Además, es un procedimiento que se debe realizar durante todo el año.
- Salud: El cuerpo es sabio y muestra señales de cualquier tipo de afección. Cuando una acude a un podólogo o pedicura, el especialista podrá notar si hay señales de algún problema. Los pies pueden dar señal de retención de líquidos, artritis, diabetes o enfermedades vasculares.
Como, en parte, hacerse los pies también es un mimo y se reciben o nos hacemos masajes, se estimula el flujo sanguíneo y se alivian posibles molestias, además de generar una relajación completa.
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- Evita callos: Son áreas duras y gruesas de la piel, generan incomodidad y a la vez ciertos complejos. Estas aparecen cuando las capas de piel muerta comienzan a acumularse una encima de la otra, y empeoran cuando se forman ampollas.
Si las ampollas se rompen queda una herida abierta, que además de doler y molestar al caminar, se puede infectar y producir un problema mayor. Por eso es importante la exfoliación, ya que se evita la acumulación de capas de dermis.
- Destapa poros: Sí, los pies tienen poros y hay que prestarles atención. Si bien no van a generar acné, influyen directamente en las glándulas sudoríparas. Se encarhar de regular la temperatura del cuerpo y evita que los pies se sequen. Si estas se obstruyen, no podrán realizar su trabajo correctamente.

