Un thriller de venganza en el cual Sadie (Olivia Wilde) luego de sobrevivir a la brutal paliza de su exmarido, ahora ayuda a más mujeres a obtener su libertad antes de que sea muy tarde.
En la primera esceba del trailer vemos a un hombre en el sofá que se sorprende al escuchar a Sadie decir: “Hoy harás las siguientes tres cosas: cederás esta casa a tu esposa. Transferirás el 75 por ciento de tus fondos a una cuenta bancaria a su nombre. Y te irás para siempre”.
“¿Quien diablos eres tú?” le interpela. Ella lo tira al suelo y, cubierto de sangre, se ve obligado a ceder sus bienes y salir por la puerta principal, pasando a su asombrada pero agradecida esposa al salir.
Sin duda, hay más casos de violencia doméstica desenfrenada en la sociedad de los que conocemos, de hecho el trailer lo hace notar en una reflexión que escuchamos en la voz en off.
Sadie tiene una regla: todo vale siempre y cuando el trabajo que toma no llegue al asesinato. Resulta que Sadie es una feminista justiciera renegada dedicada a salvar a mujeres y niños en peligro y destruir a los hombres que abusan de ellos. Su trabajo aparentemente no la hace feliz.
Durante los 90 minutos de la película, descubrimos por qué, mientras la escritora y directora Sarah Daggar-Nickson la sigue a través de un miserable asalto tras otro y le da a Wilde un ejercicio extenuante en el proceso.
“La película no funciona sin el dolor de este personaje, y Wilde la vende absolutamente, una actuación espectacular”, señala una de las reseñas en Rotten Tomatoes. Aquí el trailer para que lo comprueben, está disponible desde hoy en Netflix.
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Plantean ley para que jueces intervengan de oficio ante casos de violencia doméstica
Un proyecto de ley que plantea que los jueces puedan actuar de oficio ante los casos de violencia doméstica tuvo entrada oficial este miércoles durante la sesión extraordinaria de la Cámara de Diputados.
Son proyectistas los diputados Saúl González y Santiago Benítez, quienes plantean la modificación del artículo 1º de la Ley Nº 1600/2000, Contra la Violencia Doméstica, y “el artículo 1º de la Ley Nº 6568/2020, Que modifica el artículo 2º de la Ley Nº 1600/2000, Contra la Violencia Doméstica”.
Fundamentan que la iniciativa tiene como objetivo fortalecer los mecanismos de protección judicial para las víctimas de violencia en el ámbito familiar, mediante la intervención oportuna de los jueces de Paz y la adopción de medidas urgentes. Esto, ante situaciones que puedan poner en riesgo la vida o la integridad de las personas.
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Es así que el proyecto plantea que los magistrados puedan actuar de oficio cuando tomen conocimiento, por cualquier medio, de hechos que pudieran constituir violencia doméstica, aun cuando la persona afectada no haya presentado una denuncia formal.
De esta manera, se busca evitar que la falta de una denuncia impida o retrase la intervención de las autoridades ante situaciones que requieran una respuesta inmediata.
Los proyectistas señalan que las víctimas pueden enfrentar diversas dificultades para denunciar a sus agresores, entre ellas el temor a represalias, las amenazas, la dependencia económica y las presiones familiares.
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Mundial 2030: Netflix transmitirá los 104 partidos para España y Andorra
La plataforma de ‘streaming’ Netflix anunció el martes haber adquirido los derechos de retransmisión para España y Andorra del Mundial 2030 que se celebrará en España, Portugal y Marruecos. Netflix ofrecerá los 104 partidos de la competición y podrá verse un partido gratis en cada jornada, precisó la plataforma en un comunicado.
“Además, se ofrecerá a una cadena nacional de televisión en abierto un paquete de partidos que incluirá todos los de España, las dos semifinales y la final, lo que garantizará una gran disponibilidad para el público de todo el país”, añadió Netflix.
La plataforma tiene previsto dar a conocer más adelante los detalles para este acuerdo con una televisión nacional que permita a los españoles ver los encuentros de su selección. Estos derechos se unen a los que ya tiene Netflix para retransmitir en Estados Unidos y Canadá el Mundial femenino de 2027 y 2031.
La plataforma tiene previsto “ofrecer la cobertura íntegra y en directo del torneo” con programas que acompañen esta cobertura y resúmenes diarios los días de partido.
“Ahora que España va a ser uno de los países anfitriones en 2030, nos hace muchísima ilusión ofrecer en Netflix todos los partidos a los aficionados de España y Andorra”, afirmó Bela Bajaria, directora jefe de Contenidos de Netflix, citada en el comunicado.
España, vigente campeona mundial, será la coanfitriona del Mundial 2030 junto a Portugal y Marruecos. Además, al cumplirse el centenario de la competición habrá partidos inaugurales en Argentina, Uruguay y Paraguay. La FIFA todavía no ha dado a conocer las sedes que albergarán los distintos partidos.
Fuente: AFP.
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Deysi Paola: el rostro de una protección que falló
Deysi Paola Giménez Segovia tenía apenas 22 años y un futuro por delante. Estaba en el último tramo de la carrera de Derecho, trabajaba y buscaba construir su independencia. Pero la noche del jueves 8 de octubre, cuando caminaba hacia su lugar de trabajo en Lambaré, fue asesinada a tiros en plena vía pública. El principal sospechoso es su expareja, Aldo Alexis Duarte, de 26 años, quien permanece prófugo.
La joven había denunciado hechos de violencia y amenazas atribuidos al hombre. También contaba con una orden judicial de alejamiento. Sin embargo, esa medida no consiguió evitar el desenlace fatal.
El caso no solo conmociona por la brutalidad del crimen, sino por los antecedentes que ahora colocan bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta de las instituciones encargadas de proteger a las víctimas de violencia.
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Denunció, pidió protección y terminó asesinada
Según los reportes policiales, Deysi había recurrido a la Justicia ante situaciones de violencia atribuidas a su expareja. Un juzgado de Capiatá, donde vivían anteriormente, había dispuesto una medida de restricción.
El abogado William Amaral Martínez, quien fue jefe de la joven, aseguró que existían antecedentes de acoso y amenazas denunciados ante el Juzgado de Paz de Lambaré y que el caso también había llegado al Ministerio Público.
Amaral cuestionó la respuesta institucional y denunció que no se habría activado el protocolo de protección. También hizo referencia a demoras en el tratamiento judicial del caso, circunstancias que requieren una revisión de los expedientes correspondientes.
La joven, que estaba próxima a culminar sus estudios de Derecho, había acudido precisamente a las instituciones encargadas de garantizar el cumplimiento de las leyes. Su muerte instala una contradicción dolorosa: una futura abogada que recurrió al sistema judicial en busca de protección terminó siendo víctima de la violencia que había denunciado.
Una ley que protege en el papel, ¿pero también en la práctica?
Paraguay cuenta desde 2016 con la Ley 5777, de Protección Integral a las Mujeres contra Toda Forma de Violencia, que establece medidas preventivas y mecanismos de protección para las víctimas.
Entre esas disposiciones se encuentran las órdenes de alejamiento, las prohibiciones de amenazas, persecución y acoso, así como responsabilidades para las instituciones involucradas.
No obstante, casos como el de Deysi Paola plantean interrogantes sobre el seguimiento efectivo de esas medidas y la capacidad del Estado para intervenir antes de que las amenazas se conviertan en hechos irreparables.
La existencia de una resolución judicial no garantiza, por sí sola, la seguridad de una persona. Su efectividad depende también de la evaluación del riesgo, el seguimiento policial, la actuación fiscal y la coordinación entre las distintas instituciones.
En este caso, será fundamental esclarecer qué actuaciones se realizaron después de las denuncias y si existieron omisiones o demoras que pudieron haber comprometido la protección de la víctima.
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¿Es momento de revisar las leyes?
La muerte de Deysi Paola vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de evaluar tanto la legislación vigente como los procedimientos para su aplicación.
Entre las propuestas que merecen un debate legislativo se encuentran el seguimiento obligatorio de las órdenes de restricción, la evaluación inmediata del nivel de riesgo de las víctimas, el fortalecimiento del monitoreo electrónico de agresores y la intervención urgente cuando se detectan incumplimientos.
Otro aspecto fundamental es establecer controles efectivos sobre la actuación de las instituciones responsables de atender denuncias, garantizar la coordinación entre juzgados, Fiscalía y Policía, y determinar responsabilidades cuando se comprueben negligencias.
El desafío no pasa únicamente por aumentar las penas o aprobar nuevas disposiciones, sino por conseguir que los mecanismos de protección funcionen antes de que ocurra una tragedia.
Una tragedia que exige respuestas
Hasta septiembre de este año, el Ministerio Público había registrado 19 víctimas de feminicidio y 28 tentativas en Paraguay. Detrás de esas cifras hay mujeres, familias y proyectos de vida interrumpidos por la violencia.
Deysi Paola Giménez representa hoy mucho más que un nuevo caso en las estadísticas. Su historia obliga a examinar qué sucede después de que una mujer denuncia, solicita protección y espera una respuesta efectiva de la Justicia.
La investigación deberá determinar las responsabilidades penales del crimen, pero también corresponde esclarecer cómo actuaron las instituciones que conocieron sus denuncias.
Porque el verdadero alcance de una ley de protección no se mide solamente por las medidas que permite dictar, sino por su capacidad para evitar que una mujer amenazada termine asesinada.
Deysi recurrió a la Justicia para proteger su vida. Ahora, el Estado debe explicar qué hizo para protegerla.
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“Mis muertos tristes”: Larraín lleva fantasmas con trasfondo social a San Sebastián
El realizador chileno Pablo Larraín trajo al Festival de San Sebastián “Mis muertos tristes”, una miniserie sobre una mujer que ve y habla con los muertos en una zona empobrecida de Buenos Aires, que entró a competir este lunes por la Concha de Oro. La producción, presentada en formato de largometraje para el festival, marca el regreso a América Latina para Larraín. En los últimos años, el realizador ha dirigido cintas en inglés, y está basada en los cuentos de la escritora argentina Mariana Enríquez, quien concibió el guion junto al director.
“Mis muertos tristes” es la historia de Ema, una médico recién jubilada interpretada por la argentina Mercedes Morán que puede conversar con los muertos, incluida su recién fallecida madre con la que vive. La llegada desde Estados Unidos de su hermana (Alejandra Flechner), su cuñado y su sobrina, quien aparentemente también tiene el don de su tía, desencadena una serie de acontecimientos ambientados en una zona empobrecida de Buenos Aires, donde la violencia crece y los habitantes se organizan para protegerse.
Larraín filmó en el barrio Piedrabuena de Buenos Aires, un lugar como muchos otros de ciudades latinoamericanas construidos con viviendas sociales pero que “lentamente fueron abandonados, fueron dejados en el patio de atrás” y ahora están gobernados “por cierta forma de violencia”, según explicó en rueda de prensa.
De todas maneras, la experiencia resultó gratificante, ya que “esa comunidad finalmente resultó ser muy amistosa” y “muchos de los extras y secundarios (de la película) son de ahí”, dijo el director de “No”, “Neruda” y la trilogía en la que exploró las vidas de Jacqueline Kennedy, Diana de Gales y Maria Callas.
“Gente desalmada gobernando”
En la rueda de prensa, tanto Larraín como el reparto aprovecharon para denunciar el maltrato al mundo del cine por parte de los gobiernos de Chile y Argentina. “La cultura es la memoria, es la identidad de los pueblos” y “gente desalmada gobernando pretende matar lo poco de alma que queda”, denunció la actriz Dolores Fonzi, quien interpreta a la hija de Ema, al calificar de “pésimo” el estado del cine argentino tras el retiro del apoyo al sector del gobierno del ultraliberal Javier Milei.
Larraín, de su lado, cargó contra el ejecutivo del ultraderechista José Antonio Kast en Chile, que decidió “ignorar totalmente” la muerte del gran documentalista chileno Patricio Guzmán la semana pasada, “revelando no solo la desidia y el desprecio, sino la infinita ignorancia de quienes nos gobiernan”.
“Mis muertos tristes” entró a competir en la sección oficial del festival de esta ciudad del norte de España, que entregará sus premios el sábado en la gala de clausura. La sección oficial alberga otras dos producciones latinoamericanas, “Glaxo”, un drama de época del argentino Benjamín Naishtat presentado el domingo, y “Las disculpas de Vicentina”, del brasileño Gabriel Martins, a estrenarse el viernes.
Asesinos y religión
En total, en esta 74ª edición del festival concursan 17 producciones por la Concha de Oro, el máximo galardón del certamen vasco. Dos películas españolas fueron presentadas este lunes en la sección principal, aunque fuera de competencia. La primera de ellas es “Sacamantecas”, del realizador vasco David Pérez Sañudo, sobre uno de los primeros asesinos en serie documentados en España que estranguló a mujeres en la provincia de Álava en el siglo XIX, con un reparto que incluye a Patricia López Arnaiz y Antonio de la Torre.
La segunda es “Ruega por nosotras”, del director mallorquí Daniel Monzón, que narra la historia de una joven rebelde que es internada en un reformatorio religioso donde es sometida a un brutal régimen disciplinario. En la sección Horizontes Latinos, dedicada exclusivamente al cine de la región, se proyectaron “El tren fluvial”, de los argentinos Lorenzo Ferro y Lucas A. Vignale; “Seis meses en el edificio rosa con azul”, del mexicano Bruno Santamaría Razo; y “El deshielo”, de la chilena Manuela Martelli.
Fuente: AFP.