Una película para adolescentes dirigida por Amy Poehler que llegó justo a Netflix para el fin de semana previo al 8M.
Por: Jazmín Gómez Fleitas
La película arranca con el inicio de clases en una prepatoria -o bachillerato- cuando Vivian -la protagonista- se encuentra con su amiga de la infancia Claudia en las escaleras de la entrada y empiezan recorrer el pasillo hablando de cómo ya inicaron “los ránkings”.
Al escucharlas hablar descubrimos que el ránking al cual se refieren es una tabla de posiciones que cataloga a las chicas en categrorías como: mejor selfie, mejor cola, más indicada para llevarla a la cama, mejor escote, etc. Una lista que la realizan los chicos del colegio, específicamente los deportistas, los jugadores de fútbol americano que “son el orgullo del colegio”.
Porque claro, esta historia se desarrolla en una institución promedio estadounidense. Pero sigamos, al comienzo, ambas chicas no reflexionan sobre las implicancias que esto pueda tener, pero con la llegada de la nueva estudiante Lucy, Vivian empieza a ver cosas que antes no veía. Antes se conformaba con “estar fuera del radar de esos chicos” para evitarse problemas, pero a medida que la película avanza, ella también va comprendiendo que todo siga igual afecta a todas las demás chicas por igual.
Lo que va viendo es, por ejemplo, que no reconozcan los logros deportivos del equipo de fútbol femenino que a diferencia del masculino, sí gana los partidos en los que participa pero que no cuenta con los mismos beneficios que ellos, como lo son proveerles de uniformes nuevos para cada nuevo año escolar.
O que la lista de categorías a las cuales someten a las chicas llegue a oídos de la directora pero que ella simplemente minimice la cuestión a “es algo de chicos”. Y que todo eso esté latente ahí pero que nadie quiera admitirlo. Así que cuando Vivian comienza a notarlo, decide escribir un fanzine anónimo que distribuye en los baños de las chicas.
En él critica esas desigualdades y comienza a recibir el apoyo de más chicas del colegio, convirtiéndose en un movimiento, en un club escolar. Al que, por supuesto depués cuestionan y bueno, tendrán que ver la película para conocer el final. Apela claramente a un público juvenil, abordando los temas muy superficialmente y tomando recursos del género de la comedia.
La película es una adaptación de una novela YA (abreviatura de Young Adult del inglés original) o “juvenil” en su traducción al español escrita por Jennifer Mathieu, y que cuenta con su versión en español.
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Detención de Dalia López coincide con el estreno del tráiler de Ronaldinho en Netflix
Netflix estrenará el próximo 16 de abril la docuserie “Ronaldinho: The One and Only“, una producción que repasa la vida y carrera del exfutbolista brasileño Ronaldinho Gaúcho. Este jueves último se estrenó el tráiler, en el que se muestra, su paso por la prisión en Paraguay.
En coincidencia con el estreno del tráiler, este Jueves Santo, la empresaria paraguaya Dalia López, que había proporcionado documentación falsa a Ronaldinho, cayó presa. López, de 55 años, fue capturada durante un allanamiento realizado en una vivienda en Asunción, luego de permanecer prófuga de la justicia durante más de cinco años.
El operativo fue encabezado por agentes de la Policía Nacional y el Ministerio Público, según los intervinientes, López fue localizada en la casa de su pareja, ubicada en el barrio San Cristóbal. La causa en contra de Dalia está vinculada al escándalo de los documentos falsos que derivó en la detención de Ronaldinho en Paraguay en marzo de 2020.
Ronaldinho preso en Paraguay
El tráiler oficial de la docu-serie, el propio Ronaldinho recuerda su paso por Paraguay y asegura que ese episodio fue el peor momento de toda su vida. El caso ocurrió en marzo de 2020, cuando el exjugador llegó a Paraguay para participar en eventos benéficos y actividades promocionales.
Sin embargo, fue detenido junto a su hermano tras detectarse que ambos ingresaron al país con documentos paraguayos de contenido falso, lo que derivó en un proceso judicial que tuvo repercusión internacional.
Al principio, Ronaldinho fue recluido en la Agrupación Especializada de la Policía Nacional, donde permaneció cerca de un mes en prisión. Posteriormente, accedió a arresto domiciliario en un hotel de Asunción tras el pago de una millonaria fianza.
En total, el exfutbolista estuvo alrededor de cinco meses privado de libertad en Paraguay, entre prisión y arresto domiciliario, hasta que en agosto de 2020 recuperó su libertad tras un acuerdo judicial.
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Netflix superó 18 millones de espectadores con regreso de BTS
El concierto de regreso de las megaestrellas del k-pop BTS fue visto por 18,4 millones de espectadores en todo el mundo, informó este miércoles el gigante del streaming Netflix. El grupo de siete integrantes se presentó el sábado por primera vez desde la pausa que iniciaron en 2022 para cumplir el servicio militar obligatorio en Corea del Sur, algunos de ellos en instalaciones cerca de la fortificada frontera con Corea del Norte.
La transmisión en vivo del espectáculo en Netflix “atrajo a 18,4 millones de espectadores en todo el mundo (...), lo que demuestra que la influencia del grupo no ha hecho más que intensificarse durante su tiempo de separación”, aseguró la plataforma en un comunicado.
La transmisión en vivo desde la plaza Gwanghwamun de Seúl llegó al Top 10 semanal en 80 países y se aseguró el primer lugar en 24. Este concierto paralizó la capital surcoreana y logró reunir de manera presencial a 100.000 fans en el centro de la ciudad, según el sello discográfico de BTS.
Los fanáticos agitaron un mar de barras luminosas y cantaron los éxitos de la famosa “boyband” mientras sostenían sus teléfonos en alto para grabar la actuación. Se movilizaron alrededor de 15.000 agentes de policía y personal de seguridad para la presentación, con barricadas a lo largo de las calles y locales cercanos cerrados.
BTS presentó un día antes del concierto su nuevo álbum, “ARIRANG”, un reflejo de la identidad coreana de esta banda ahora mucho más madura. Vendió casi cuatro millones de copias en su primer día, según su sello. El espectáculo también precede a un tour mundial de 82 fechas que incluye varias escalas latinoamericanas, como Ciudad de México, Bogotá, Lima, Santiago, Buenos Aires y Sao Paulo, además de Madrid.
Fuente: AFP.
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Cuatro mujeres que cambiaron las reglas del emprendimiento global
Cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer invita a mirar más allá de las estadísticas y reconocer historias que transformaron industrias enteras. Desde cosmética, tecnología y energía verde, este apartado describe cuatro pioneras que cambiaron industrias.
En el mundo empresarial, muchas emprendedoras no solo crearon compañías exitosas: también cambiaron la forma de innovar, liderar y abrir oportunidades para otras mujeres. Un artículo del blog de BBVA recopiló las historias de mujeres emprendedoras que fueron referencias a nivel mundial, y compartimos la historia de cuatro de ellas.
Desde pioneras que rompieron barreras hace más de un siglo hasta fundadoras de startups tecnológicas globales, estas cuatro mujeres representan distintas generaciones del emprendimiento femenino.
Melanie Perkins: la australiana que fundó en 2013 la plataforma de diseño Canva, hoy utilizada por millones de personas en todo el mundo. Su idea nació mientras enseñaba programas de diseño a estudiantes y observaba lo difícil que resultaba para la mayoría utilizarlos.
Ella apostó por simplificar la creación de contenidos visuales y terminó construyendo uno de los grandes “unicornios” tecnológicos de la última década. “Solo empieza. Aprenderás todo lo que necesitas en el camino”, sostuvo Melanie.
Su historia se convirtió en un referente del ecosistema actual de las startups, especialmente para mujeres que buscan abrirse paso en la industria tecnológica.
Carlota Pi: la ingeniera española cofundadora de Holaluz, una empresa que irrumpió en el mercado energético apostando por electricidad 100 % renovable y nuevos modelos de consumo basados en tecnología y autoconsumo.
La compañía nació en 2010 con la ambición de transformar la relación entre los hogares y la energía. “En nuestro plan no está revolucionar el sector, sino cambiar el mundo”, compartió sobre su visión empresarial.
Su proyecto se convirtió en uno de los ejemplos más visibles de emprendimiento ligado a la transición energética en Europa.
Mary Kay Ash: mucho antes del auge de las startups, Mary Kay Ash creó en 1963 Mary Kay, una compañía que transformó la industria de la venta directa de cosméticos y abrió oportunidades económicas para millones de mujeres en todo el mundo.
Su empresa nació con una inversión inicial de apenas 5.000 dólares y una filosofía clara: el talento femenino debía tener espacio en el mundo empresarial. “La única diferencia entre las personas exitosas y las que no lo son es la determinación extraordinaria”, había dicho.
Su legado no solo se mide en ventas globales, sino también en la red de emprendedoras que ayudó a formar.
Madam C. J. Walker: décadas antes, la estadounidense Madam C. J. Walker construyó uno de los casos más emblemáticos de emprendimiento en la historia. Nacida en 1867 en una familia de exesclavos, creó una línea de productos capilares que la convirtió en una de las primeras mujeres millonarias hechas a sí mismas en Estados Unidos.
Ella también fue una empresaria comprometida con el impacto social y el empleo femenino. “No esperes a que lleguen las oportunidades. Levántate y créalas”, sostuvo. Su historia sigue siendo uno de los ejemplos más poderosos de movilidad social a través del emprendimiento.
Es así que, de la cosmética a la tecnología, pasando por la energía y la innovación digital, estas historias muestran cómo el emprendimiento femenino amplió fronteras en cada generación.
Más que casos de éxito individuales, representan un cambio cultural: empresas creadas con propósito, innovación y la convicción de que el liderazgo también puede transformar oportunidades para otros.
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#8M: la violencia contra la mujer no termina el día de la agresión
La violencia sexual no termina con la agresión, sino cuando las víctimas encuentran puertas cerradas en el sistema de salud. Así lo advierte Karla Gutiérrez, gestora de Asuntos Humanitarios de Médicos Sin Fronteras (MSF) en México, quien sostiene que la falta de atención médica oportuna y libre de estigma prolonga el sufrimiento de las personas sobrevivientes. Desde su experiencia en proyectos de MSF en México, alerta que miles de víctimas enfrentan barreras para recibir asistencia dentro de las primeras 72 horas, un periodo clave para prevenir infecciones, embarazos no deseados y reducir el impacto del trauma. En el marco del Día Internacional de la Mujer, la especialista insiste en que garantizar atención digna y permanente es una responsabilidad urgente de los Estados.
Por años he escuchado historias que empiezan con una frase que se repite como un eco: “No sabía a dónde ir” o “tenía mucho miedo de decir lo que me hicieron”.
Como trabajadora humanitaria en Médicos Sin Fronteras (MSF), he acompañado a mujeres, niñas, adolescentes, hombres y personas LGBTQI+ que han sobrevivido a la violencia sexual. He aprendido que la violencia no termina cuando ocurre la agresión: continúa cuando el Estado no garantiza las condiciones y los recursos necesarios para asegurar una atención médica oportuna, integral, de calidad, confidencial y libre de estigma para todas las personas sobrevivientes a este tipo de violencia. Continúa cuando una puerta está cerrada, cuando un servicio no funciona de noche o cuando vives lejos y no tienes un lugar cercano para pedir ayuda. Pasa, a su vez, cuando un servidor público en una ventanilla duda del testimonio, juzga o cuestiona a la persona sobreviviente.
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En América Latina, sobrevivir a una agresión sexual no garantiza recibir atención médica inmediata. Lo vemos en nuestros proyectos en Ciudad de México, Tapachula, en Ciudad Juárez, entre otros. La violencia ocurre en el tránsito migratorio, pero también dentro de las relaciones de pareja, en el núcleo familiar, en espacios cotidianos que deberían ser seguros. No distingue edad, estatus migratorio o situación económica, pero sí hace que las vulnerabilidades de las víctimas sean más profundas y los efectos devastadores. Y cuando el sistema falla, la violencia se prolonga y se hace más intensa. En todos nuestros proyectos activos durante 2025, los equipos de MSF atendieron a mujeres horas, días o meses después de haber sido agredidas, temerosas de solicitar los servicios médicos por miedo a ser señaladas o juzgadas. Vimos a niñas y adolescentes violentadas en espacios donde deberían estar seguras; a mujeres que fueron agredidas una y otra vez por “el amor de su vida”. Hemos acompañado a mujeres que cruzaron fronteras huyendo de situaciones que ponían en riesgo sus vidas en sus lugares de origen y que, adicionalmente, tuvieron que enfrentar múltiples formas de violencia y contextos simultáneos de desprotección. Cada historia es distinta, pero todas comparten algo: la urgencia de ser atendidas.
La importancia de las 72 horas
Existe una ventana crítica de atención después de una agresión sexual. 72 horas que pueden marcar la diferencia entre prevenir o no una infección por VIH y hepatitis (accediendo a profilaxis posexposición), 120 horas que te permitirán acceder o no a anticoncepción de emergencia para evitar un embarazo no deseado, y hasta seis meses para evitar, diagnosticar y curar enfermedades de transmisión sexual como sífilis. Lamentablemente, solo una minoría logra llegar a las atenciones médicas dentro del plazo inicial de 72 horas.
En 2025, en las actividades de MSF que comprendían proyectos también en Reynosa, Matamoros y Coatzacoalcos, además del Centro de Atención Integral (CAI), Tapachula, CDMX y Ciudad Juárez, atendimos a 261 casos de personas sobrevivientes de violencia sexual. Sin embargo, solo 23 casos, es decir, el 8,8%, fueron atendidos durante las 72 horas posteriores a la agresión.
Perder esta ventana no es un descuido individual, es parte de una falla estructural que se demuestra cuando los servicios no están disponibles las 24 horas, cuando no hay personal capacitado, especializado y sensibilizado para atender este tipo de casos o cuando la atención está fragmentada entre salud, protección y justicia.
La violencia sexual es una urgencia médica. Y como toda urgencia, no puede esperar a que amanezca, no puede depender del turno de alguien más, no puede quedar sujeta a prejuicios. La atención oportuna no sólo previene infecciones, enfermedades o embarazos no deseados, sino también reduce el impacto del trauma, evita nuevas formas de violencia y salva vidas.
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Atención digna
Mi trabajo me ha permitido ser testigo de la importancia de una atención digna. Cuando una persona sobreviviente es recibida sin preguntas que juzgan, cuando se le explica cada procedimiento con respeto, cuando puede decidir sobre su propio cuerpo, algo cambia. En medio del dolor, recupera una parte de su autonomía, recupera un poco de poder.
Pero también he visto lo contrario, he visto cómo el estigma hiere por segunda vez, cómo la desconfianza institucional hace que muchas personas nunca regresen a solicitar servicios públicos, cómo el silencio se convierte en la única opción cuando el sistema no escucha, cuando no te quedan alternativas. Los 261 casos detectados por MSF, por supuesto, son tan sólo una fracción de una realidad más amplia, pero revela las fallas que deben ser atendidas con urgencia: acceso tardío a una respuesta médica y brechas en la respuesta institucional.
Este 8 de marzo no quiero hablar solo de cifras, quiero hablar de responsabilidad. Necesitamos que ese garantice una atención médica oportuna en casos de violencia sexual, con servicios disponibles las 24 horas, insumos médicos esenciales asegurados y personal capacitado en protocolos clínicos sensibles, con enfoque centrado en la persona sobreviviente, con una oferta de servicios que responda a las distintas necesidades, realidades y contextos de las personas que se enfrentan a la violencia sexual.
No garantizar una atención eficaz, integral y de calidad también constituye la cadena de violencia que viven las personas sobrevivientes.