La mayoría de las producciones de Hollywood se han paralizado nuevamente hasta al menos mediados de enero, anunció el sindicato de actores de la industria del cine, mientras los casos de covid-19 se disparan a niveles récord en Los Ángeles, costa oeste de EEUU.
El SAG-AFTRA informó que la mayoría de las producciones de entretenimiento “permanecerán en pausa hasta la segunda o tercera semana de enero, si no más tarde”, en un comunicado emitido a los miembros.
El mensaje llega después de que los funcionarios de salud del condado de Los Ángeles instaran en la víspera de Navidad a los cineastas a “considerar pausar el trabajo por algunas semanas durante este aumento catastrófico de casos de COVID”.
Los Ángeles, el condado más poblado de la nación norteamericana, se ha convertido en el último epicentro de la pandemia de coronavirus en Estados Unidos, superando las 7.000 hospitalizaciones por primera vez este lunes.
El extenso condado de 10 millones de personas ha registrado casi 750.000 casos, incluidas poco menos de 10.000 muertes.
La orden de “quedarse en casa” del sur de California se extendió indefinidamente el martes, con varios hospitales que no daban abasto y que se vieron obligados a rechazar ambulancias.
El sindicato SAG-AFTRA ha concentrado esfuerzos de meses para reiniciar la actividad de Hollywood desde su cierre inicial en marzo, firmando un acuerdo con los principales estudios en septiembre con el objetivo de aumentar las medidas de seguridad contra el coronavirus en el set para sus actores, incluyendo los ensayos.
Aun así, las producciones de entretenimiento de Los Ángeles estaban en menos de la mitad de sus niveles de actividad habituales en octubre, antes de volver a disminuir a medida que los casos de covid comenzaron a dispararse, informó AFP.
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Impulsan proyecto para fortalecer la resistencia del trigo ante la pyricularia
El proyecto “SATREPS” para la mitigación de la pyricularia del trigo busca desarrollar soluciones para reducir el impacto de esta enfermedad en la producción triguera de Paraguay. La iniciativa, impulsada mediante la cooperación entre la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Universidad Nacional de Asunción (UNA), tendrá una duración de cinco años.
Uno de sus principales ejes será el desarrollo de variedades de trigo con mayor resistencia o tolerancia a la pyricularia, complementado con estrategias de manejo integrado de enfermedades. Para ello, se prevé incorporar también herramientas químicas que permitan mejorar el control del problema en el campo.
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La iniciativa apunta a responder a una problemática que viene ganando relevancia en el país y que afecta tanto el rendimiento como la calidad del trigo.
En 2023, la presencia de pyricularia llegó a generar una reducción de hasta 50 % en la productividad, según datos proporcionados por Capeco.
Además de generar materiales vegetales más tolerantes, el proyecto contempla el fortalecimiento de las capacidades científicas y técnicas. En ese sentido, se busca formar profesionales con mayor preparación para desarrollar investigaciones y enfrentar nuevos desafíos relacionados con las enfermedades que afectan a los cultivos.
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El trabajo cobra especial importancia debido a la reducción de la superficie destinada al trigo en las últimas dos campañas y al incremento de la presencia de la enfermedad. Con una producción estimada en un millón de toneladas para la actual campaña, el desarrollo de herramientas que permitan proteger el cultivo representa un desafío clave para la agricultura y la seguridad alimentaria del país.
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Cine paraguayo: “Timoteo” se posiciona con éxito junto a “Spider-man”
En su primera semana en cartelera, del 3 al 9 de septiembre, la película paraguaya “Timoteo, el loro que se volvió santo” se posicionó como el segundo filme más visto en Paraguay, registrando un total de 4.316 espectadores, y solo superado por el fenómeno taquillero de “Spider-man: un nuevo día”, que ya acumula 199.893 espectadores, convirtiéndose en el primer título del año en superar la barrera de los cien mil tickets.
No obstante, la comedia dirigida por Osvaldo Ortiz Faimann arrancó su segunda semana ya superando al superhéroe arácnido: el jueves 10 de setiembre atrajo a 352 espectadores, frente a 239 de la megaproducción de Marvel. El top 5 de ayer se completa con “Oasis: Don’t Look Back in Anger” (210 espectadores), “Coyote vs. Acme (137, totaliza 3.537) y “Hechizo de amor: la magia continúa (112).
Estrenada el jueves 3 de septiembre de 2026, la película de Puatarará Films y Aleph Cine ha tenido una receptividad favorable en las principales salas de Asunción y el interior, impulsada por su tono de comedia costumbrista y un elenco de destacadas figuras de la escena local, como Amada Gómez, Katty Pacuá, Olga Vallejos, Wilfrido Acosta, Hernán Melgarejo, entre otros.
“Timoteo, el loro que se volvió santo” cuenta la historia de dos abuelas que intentan ocultar un pequeño crimen: la muerte del loro de su mejor amiga. Pero lo que debía parecer una muerte natural se convierte en un milagro: aparecen creyentes que aseguran haber recibido sus favores. La situación empeora con un supuesto pastor que quiere crear una nueva iglesia y un político que promete el cambio porque Timoteo lo apoya.
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Itapúa: obra vial en Kressburgo-Carlos A. López alcanza 70 % de avance
La pavimentación del tramo Kressburgo-Carlos A. López, en el departamento de Itapúa, registra un 70 % de avance y mantiene activos varios frentes de trabajo para completar esta nueva infraestructura vial.
La obra tendrá un impacto directo en más de 20.000 personas de las comunidades ubicadas en el área de influencia, al mejorar la conectividad y las condiciones de transporte en una zona considerada estratégica para el desarrollo productivo de Itapúa.
Actualmente, en el Lote 2, se llevan adelante tareas de construcción de la subbase y la base granular, además de la colocación de la capa intermedia de concreto asfáltico. Estos trabajos forman parte de las distintas etapas de conformación de la estructura vial y buscan garantizar el soporte, la estabilidad y la adecuada distribución de las cargas sobre la futura calzada.
Este lote abarca 29,82 kilómetros, desde Kressburgo hasta el distrito de Carlos Antonio López, entre los km 27,5 y 57,4. La ejecución está a cargo del Consorcio Nueva Generación, integrado por Constructora Asunción y SOTEC.
En su conjunto, el proyecto contempla la intervención de 57,2 kilómetros, distribuidos en dos lotes. El Lote 1, ejecutado por EDB Construcciones, comprende el tramo entre los km 0,18 y 27,58. La obra forma parte de las acciones impulsadas por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para mejorar la infraestructura vial, fortalecer la conectividad y acompañar el desarrollo de las distintas regiones del país.
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Venecia 2026: crítica de “Diane in the Loop”, incómoda y sorprendente
- Por David Sánchez, desde Venecia (Italia), X: @tegustamuchoelc (*).
Hay películas que parecen pequeñas hasta que uno empieza a tirar de los hilos y descubre que debajo de una historia aparentemente sencilla hay una cantidad de temas considerable. “Diane in the Loop”, de Ann Sirot y Raphaël Balboni, pertenece a esa categoría. Una película incómoda, divertida, extraña y, sobre todo, sorprendentemente inteligente, que utiliza el humor y el absurdo para hablar de feminismo, trauma, maternidad, deseo, memoria y de una generación que parece haberse especializado en encontrar motivos para sentirse ofendida.
Entre recordar y olvidar
Diane desprecia a los hombres tanto como los desea. Su madre fue violada tres años antes de que ella naciera y, cuando Diane descubre esta circunstancia, convierte su vida en una especie de misión vengadora. Su madre, sin embargo, tiene otras preocupaciones: quiere recuperar el tiempo perdido y convertirse, por fin, en la mujer que siempre quiso ser. Entre una hija obsesionada con recordar y una madre que necesita olvidar, la película construye una relación familiar llena de contradicciones. Y ahí está precisamente una de sus mayores virtudes: nunca parece tener una única lectura.
Las muchas capas de Diane
Uno de los grandes aciertos de la película es la construcción de su protagonista. Diane parece tener, en principio, una personalidad perfectamente definida: sabemos qué piensa, qué detesta, qué le indigna y cuál es su posición frente a los hombres. Pero cuanto más avanza la película, más evidente resulta que debajo de esa aparente seguridad hay muchas capas.
No es la misma Diane cuando está frente a su madre que cuando se relaciona con su padre, ni cuando habla de los hombres, ni cuando se enfrenta a sus propios deseos. Hay una Diane hija, una Diane mujer, una Diane marcada por la historia de su madre y otra que intenta construir su propia identidad a partir de ella. Y todas conviven en el mismo personaje, a veces de manera armónica y otras en abierta contradicción.
Lo interesante es que los directores no necesitan explicarlo constantemente. Lo hacen aparecer en las situaciones, en las conversaciones, en los silencios y, sobre todo, en la evolución del personaje. Diane comienza aferrada a unas certezas que parecen inamovibles y termina descubriendo que quizá no todo pueda organizarse según el esquema de buenos y malos con el que había construido su visión del mundo.
Cuando las palabras cambian de sentido
Hay momentos particularmente brillantes en los que los diálogos adquieren un significado completamente distinto dependiendo de cómo se presenten. Por ejemplo, ese encuentro con el ciclista que tiene problemas con la bicicleta o las conversaciones mientras toman algo que ni siquiera parece realmente una copa, sino más bien un zumo. De repente, un gesto cotidiano se vuelve extraño. Lo que escuchamos parece tener un sentido y, cuando las imágenes aportan el contexto, descubrimos otro. Es como si los directores estuvieran jugando constantemente con nuestra percepción.
Ese mecanismo resulta especialmente interesante porque obliga al espectador a pensar. Los comentarios, sacados de contexto, pueden parecer ofensivos, absurdos o incluso terribles; colocados después junto a las imágenes, adquieren otra dimensión. La película juega con esa distancia entre lo que se dice y lo que realmente está ocurriendo, y lo hace con una ligereza que evita que todo se convierta en una tesis doctoral sobre la sociedad contemporánea.
El foco también cuenta
También hay una utilización del lenguaje cinematográfico especialmente elegante. En la escena de la playa, cuando el chico y la chica están hablando, el juego de enfoque y desenfoque resulta casi hipnótico: cuando habla él, el plano dirige nuestra atención hacia él; cuando habla ella, cambia el foco y pasa a ser ella quien domina visualmente la escena. Es un recurso sencillo, pero muy inteligente, porque convierte una conversación aparentemente normal en una pequeña coreografía visual.
La generación de cristal entra en escena
Y entonces aparece uno de los aspectos más divertidos —y también más incómodos— de la película: su retrato de determinadas sensibilidades contemporáneas.
“Diane in the Loop” parece disfrutar provocando a esa parte de la sociedad que analiza cada comentario, cada palabra y cada gesto como si estuviera ante un tribunal permanente. Las protagonistas pueden convertir prácticamente cualquier situación en un motivo de indignación. Y la película se permite una ironía bastante evidente sobre ese progresismo llevado al extremo, sobre esa necesidad de encontrar siempre algo que señalar, corregir o denunciar.
La gracia está en que los directores no parecen interesados en decirnos simplemente quién tiene razón. Más bien colocan a sus personajes en situaciones incómodas y dejan que sean ellos mismos quienes se contradigan. Es una generación con mandíbula de cristal y, paradójicamente, puño de hierro: extremadamente sensible cuando recibe una ofensa, pero perfectamente capaz de ser brutal cuando considera que la razón está de su lado. La película encuentra ahí un filón cómico considerable.
El trauma de una generación a otra
Pero sería quedarse en la superficie reducir “Diane in the Loop” a una sátira sobre feminismo o sobre la llamada “generación de cristal”. Lo realmente interesante es cómo conecta esa actitud de la hija con la experiencia de la madre. Cuando Diane se queja por cuestiones que su madre considera pequeñas, aparece ese contraste demoledor entre dos generaciones de mujeres. La madre parece pensar: “Lo que yo viví sí fue grave”. Y ahí la película introduce una pregunta mucho más interesante: ¿qué ocurre cuando una generación hereda un trauma, pero vive en un mundo completamente diferente al de quien lo sufrió originalmente?
Nunca es demasiado tarde
La madre, además, no quiere quedarse atrapada en el pasado. Que vuelva a estudiar es un detalle precioso porque introduce una idea muy sencilla y muy poderosa: nunca es demasiado tarde para recuperar la propia vida. Después de todo lo ocurrido, todavía existe la posibilidad de empezar de nuevo. Frente a la obsesión de Diane por lo que sucedió, su madre mira hacia lo que todavía puede suceder.
Caen las caretas
Y es precisamente en la evolución de Diane donde la película adquiere una dimensión todavía más interesante. Porque su transformación no consiste simplemente en cambiar de opinión: consiste en descubrir que sus propias certezas también pueden ser una prisión.
La gran contradicción que plantea la parte final es especialmente estimulante. Algo que, en principio, debería caernos mal termina cayéndonos bien. Un personaje, una situación o una relación que habíamos aprendido a mirar desde un determinado prejuicio empieza a adquirir otra dimensión. Y entonces la película hace algo que parece sencillo, pero que no lo es: nos obliga a revisar nuestro propio juicio.
Aquí empiezan a caer los mitos, las caretas y, sobre todo, los prejuicios. Lo que parecía blanco o negro adquiere una gama de grises mucho más humana. Y Diane, que durante buena parte del metraje parece querer imponer al mundo una determinada manera de entender las cosas, acaba aprendiendo algo bastante más difícil: que buscar el bienestar y la felicidad personal también puede significar apartar determinadas ideas preconcebidas.
No se trata de traicionar sus convicciones, sino de aceptar que la vida es mucho más contradictoria que cualquier discurso. Que podemos desear aquello que creíamos que no debíamos desear. Que podemos sentir simpatía por quien pensábamos que debíamos rechazar. Y que quizá madurar consiste precisamente en aprender a convivir con esas contradicciones.
Humor para hablar de cosas serias
Y entre todo esto, el humor está siempre presente. Incluso cuando la película se acerca a asuntos dolorosos, nunca pierde esa capacidad para introducir una situación absurda, una conversación incómoda o una pequeña ironía que rompe la solemnidad. Los directores parecen tener muy claro que hablar de temas importantes no obliga necesariamente a ponerse trascendentales.
Poesía en imágenes
Visualmente, además, vuelven a demostrar una sensibilidad extraordinaria. Hay imágenes que parecen salidas directamente de un sueño, como ese momento en que las dos mujeres están en la cama mientras caen plumas desde el cielo. Es poesía cinematográfica, pero sin necesidad de subrayarla. La imagen es bella, extraña y ligeramente absurda, exactamente como buena parte de la película.
Una película que podría con todo
Lo más sorprendente es precisamente el equilibrio. Hay muchísimos temas: maternidad, deseo, violencia, memoria, feminismo, generaciones, identidad, trauma, humor, segundas oportunidades… En manos de otros directores, semejante cantidad de ingredientes podría convertirse fácilmente en un batiburrillo. Aquí, en cambio, todo está razonablemente bien entrelazado. La película sabe cuándo profundizar y cuándo quitar hierro a lo que está contando.
Dos directores a seguir
Ann Sirot y Raphaël Balboni ya habían demostrado su talento con “Le Syndrome des amours passées”, otra película maravillosa que pasó por Cannes. Con “Diane in the Loop” confirman que aquello no era casualidad.
Y también vuelve a poner en valor algo que el cine belga francófono lleva años haciendo especialmente bien: encontrar pequeñas historias, aparentemente modestas, y convertirlas en auténticas pepitas de oro. Películas que quizá no llegan con el ruido de las grandes producciones, pero que consiguen algo mucho más difícil: sorprenderte, incomodarte y hacerte pensar mientras te estás riendo.
Una pepita de oro en Venecia
Presentada en la sección Orizzonti de Venecia, “Diane in the Loop” podría haber encajado perfectamente en la competición oficial. Porque tiene personalidad, ideas, humor y una mirada cinematográfica propia. Es una película maravillosa, de esas que recuerdan por qué los festivales siguen teniendo sentido: para descubrir pequeñas obras capaces de dejarte sentado en la butaca preguntándote qué demonios acabas de ver… y, sobre todo, por qué no puedes dejar de pensar en ello.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.