James Cameron planea que Avatar tenga 4 secuelas más pero eso dependerá de cómo le vaya a la 2 y a la 3. Avatar 2 debía estrenarse en diciembre de este año pero debido a los retrasos por la pandemia llegará en diciembre del 2022. Te contamos todo lo que se sabe hasta ahora.
James Cameron también escribe el guion de la parte 2 pero se armó de un equipo que lo acompañe, en el cual está confirmado Josh Friedman, habitual colaborador suyo. En la coproducción vuelve Jon Landau.
Hace más de 10 años que Avatar (2009) se estrenó, revolucionando la experiencia del 3D y los efectos especiales en el cine, y aunque la crítica no es su gran fan, son dos logros que no se pueden negar. Su retraso se debió en parte a que la tecnología que Cameron necesitaba para sus secuelas aun no estaba desarrollada. Él ya pensaba más rápido de lo que avanzaban los equipos, por decirlo así.
Avatar 2 y 3 se vienen filmando en simultáneo desde el 2017 y en septiembre de este año, confirmó que la parte 2 ya estaba terminada. Claro, ahora falta la parte más complicada: la postproducción y tomar toda la actuación en captura de movimientos para darle vida a los Na’vi.
Weta Digital vuelve a encargarse de los efectos especiales y para ello, desarrollaron tecnología exclusiva para estas secuelas, que consisten en capturas de movimiento acuáticas.
Aunque no se sabe aún la sinopsis oficial, el director adelantó que esta parte 2 estará ambientada 15 años después de la primera, con Jake y Neytiri habiendo formado familia, posiblemente con 3 hijos. Pasarán más tiempo en el agua, porque al parecer mudaron su domicilio en Pandora, pero también porque existe una nueva amenaza humana.
Como compartieron en sus redes oficiales, la idea es que en estas secuelas se exploren nuevas partes del mundo de Pandora, y quien sabe, también otras lunas. “Esta es la historia de la familia Sully y lo que hace una persona para mantener a su familia unida. Jake y Neytiri tienen una familia en esta película, son obligados a abandonar su hogar, así que salen al exterior y exploran diferentes regiones de Pandora, pasando un tiempo en el agua, alrededor del agua, sobre el agua... Creo que, la razón por la que la gente recurre al cine más que nunca hoy en día es porque quieren escapar, escapar del mundo en el que vivimos, escapar de las presiones que tienen en sus vidas”, explicó Jon Landau.
En el reparto regresan: Sam Worthington, Zoe Saldana, Stephen Lang y Sigourney Weaver (pero en un personaje distinto), también se suma Kate Winslet, con personaje sin confirmar pero sí que es acuático, entre otros.
En el 2018 la BBC filtró los títulos de todas las secuelas, pero estas aún no fueron confirmadas por Cameron: Avatar 2: The Way of Water, Avatar 3: The Seed Bearer, Avatar 4: The Tulkun Rider y Avatar 5: The Quest for Eywa. Pero faltará esperar un poco más para conocerlas con certeza.
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“Avatar: fuego y cenizas”, tercera película busca afianzar el éxito de la saga
La tercera entrega de Avatar, que se estrena el jueves 18 de diciembre en cines paraguayos, quiere consolidar el éxito de la saga de temática ecológica de James Cameron, una de las más taquilleras de la historia del cine. “Avatar: fuego y cenizas”, de 3:14, propone un nuevo espectáculo visual, 16 años después del primer capítulo de la serie. Estos son cinco elementos destacados del nuevo filme.
Esta tercera película nos sumerge de nuevo en el universo de Pandora, el hábitat donde viven los Na’vi, unos humanoides de piel azul de tres metros de altura, cuyas riquezas son codiciadas por los humanos. El héroe Jake Sully (Sam Worthington), un exmarine que rompió con su condición de humano para vivir entre los Na’vi en la piel de su avatar, debe superar la muerte de su hijo mayor, asesinado en la batalla contra la RDA (Administración de Desarrollo de Recursos) al final de la entrega anterior.
Su esposa Neytiri (Zoe Saldaña), sus tres hijos y Spider, un joven humano que han acogido bajo su protección, se enfrentarán a una serie de retos. "Vemos a los hijos afirmarse y tratar de encontrar su lugar en un mundo donde son mestizos. La madre es 100 % Na’vi, una tradicionalista pura y dura. El padre viene de otro sistema estelar", explicó Cameron en una rueda de prensa en París. “Estamos ante una familia de refugiados, esencialmente migrantes desplazados. La gente puede identificarse con eso”, dijo el director canadiense de 71 años.
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Una nueva antagonista
En sus viajes, los protagonistas se cruzan con los Mangkwan, el pueblo de las cenizas, una comunidad Na’vi cuyo territorio fue destruido por un volcán y que ahora vive del saqueo.
Los Mangkwan están liderados por Varang, interpretada por Oona Chaplin, nieta de Charles Chaplin. Ella representa un lado más oscuro del pueblo Na’vi, que hasta ahora se veía siempre viviendo en absoluta armonía con la naturaleza, en contraste con los humanos obsesionados con el saqueo de recursos.
Varang “se cree una reina, pero está hundida en la desesperación al ver sus tierras cubiertas de cenizas, donde toda forma de vida está condenada a desaparecer, donde cada uno se sumerge en la locura y la angustia”, comentó Oona Chaplin.
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Una historia ecologista
Los habitantes de Pandora tendrán que resistir una vez más al “pueblo del cielo”, los humanos de la RDA, que preparan una nueva ofensiva. Quieren matar a los Tulkuns, unas criaturas marinas gigantescas y pacíficas dotadas de conciencia, para extraer de su cerebro la amrita, una sustancia con un elevado valor comercial.
La historia original de Avatar fue escrita en 1995 y “llevaba un mensaje muy medioambiental, mucho más explícitamente, creo, que las historias siguientes”, admitió el director, activista de esta causa.
Cameron “desvela cómo esta corporación procede para matar” a los Tulkuns, revela Sigourney Weaver, quien a sus 76 años interpreta a Kiri, una adolescente Na’vi, hija adoptiva de Jake y Neytiri.
La actriz pone en paralelo la historia con la actualidad del cambio climático: “Sentimos que la urgencia está aumentando en nuestro mundo porque el océano está sufriendo, y no podremos vivir sin el océano”.
Inteligencia artificial
El rodaje de las segunda y tercera Avatar tuvo lugar entre 2017 y 2018, durante 18 meses, mucho antes de la explosión de la inteligencia artificial generativa.
“No soy negativo respecto a la IA generativa. Solo quería señalar que no la usamos en las películas de Avatar. No reemplazamos a los actores”, dijo Cameron a la prensa estadounidense.
El director defiende su técnica de “performance capture”, inventada por él mismo, que permite capturar con precisión la interpretación de los actores que encarnan a los Na’vi en pantalla.
¿Guion flojo?
Como en los filmes anteriores, las principales críticas se centran en el guion, considerado simplista, maniqueo e incluso repetitivo. “Solo tuve unas cinco buenas ideas en mi vida. Me limito simplemente a rehacerlas una y otra vez”, dijo Cameron bromeando.
Fuente: AFP.
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James Cameron: el corazón detrás de Pandora en “Avatar: Fuego y cenizas”
- Por David Sánchez, desde Aguilar de Campoo (España), X: @tegustamuchoelc (*).
James Cameron habla de Avatar como quien se refiere a una obra que jamás ha abandonado. Aunque la saga pueda parecer una construcción gigantesca, insiste en que lo que lo mueve es la posibilidad de contar una historia que nace desde dentro. Dice que “Avatar siempre ha sido emoción pura envuelta en espectáculo”, y que lo esencial no es el tamaño del mundo creado, sino lo que ese mundo es capaz de despertar en quien lo experimenta. Para él, incluso la mayor de las epopeyas sólo funciona si mantiene una raíz íntima.
Un creador que no se cansa
Cameron se refiere al universo de Pandora con una devoción que sorprende incluso después de décadas de trabajo. Afirma que “después de tantos años, sigo tan apasionado por Avatar como al principio”. Añade que, cuando algo realmente importa, “nunca se desgasta; evoluciona”. Pandora crece porque él también lo hace, porque su relación con ese mundo no es únicamente técnica, sino emocional. Habla de la saga como un organismo vivo que respira con los creadores y con el público.
La mirada como fundamento emocional
Entre los conceptos que más recalca está la importancia del acto de mirar. Asegura que “Avatar siempre ha tratado sobre la mirada, no sobre la imagen”. Para Cameron, la frase Na’vi “Te veo” no es un lema simbólico, sino un principio narrativo: ver al otro desde dentro, no sólo desde fuera. Ese gesto es lo que sostiene las relaciones en Pandora y lo que define la experiencia del espectador. Cada elección estética y emocional del filme nace de esa intención.
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Belleza interior, tecnología al servicio del alma
Aunque Cameron es reconocido por revolucionar la tecnología cinematográfica, sostiene que el verdadero impacto no proviene de lo visible. Considera que lo realmente poderoso es “cómo ese mundo logra tocar emocionalmente a quien lo observa”, y que “la verdadera belleza siempre debe irradiar desde adentro”. La tecnología existe para permitir que algo más profundo se exprese; no es la protagonista. Por eso cada detalle de los Na’vi, desde sus gestos hasta sus rituales, busca transmitir una emoción más que una proeza técnica.
Miley Cyrus: una voz que acompaña sin ocupar el centro
En Fuego y cenizas , Miley Cyrus aparece como un complemento emocional a la historia. Ella misma explica que “Avatar es enorme en escala, pero tiene una intimidad que te hace sentir que podrías vivir allí”. Dice que se identificó porque “todos creamos nuestros propios clanes, nuestra familia elegida”, y que esa resiliencia la conectó con el proyecto.
Cyrus también cuenta que “quise que la canción tuviera momentos pequeños, íntimos y casi domésticos”, porque esos fueron los instantes que más la marcaron al ver el universo de Pandora. Cameron sintió que esa aproximación encajaba con la película, porque “la resiliencia no se puede fingir”, y Miley —según él— cantaba desde un lugar real.
La cantante no oculta que la pérdida de su casa en los incendios fue un punto de quiebre. Recuerda que “bajé hasta las cenizas y reconstruí mi vida”, y que esa noción de renacer fue la que decidió llevar a la canción. Cameron afirma que ese tipo de experiencia “es invaluable en una banda sonora”.
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La música como parte orgánica del mundo
Para Cameron, la música no es un accesorio, sino una extensión emocional de la historia. Sobre la participación de Cyrus, destaca que ella “no vino a complacer; vino a contar algo verdadero que encajara con la historia”. Ese enfoque era, para él, fundamental. No buscaba una interpretación grandilocuente, sino honesta, lo que permitió que la música se integrara como un puente emocional dentro del filme.
El espíritu detrás del espectáculo
A pesar de la escala visual de la saga, Cameron insiste en que Pandora no existe sólo porque alguien pueda diseñarla, sino porque un equipo completo “pone su corazón en cada detalle”. Según él, lo que el público ve en pantalla es “gente haciendo lo que ama”, y esa pasión es lo que dota de vida a un mundo ficticio.
Su intención sigue siendo que la audiencia “no sólo vea Pandora, sino que la sienta”. En Fuego y cenizas , esa búsqueda encuentra un nuevo equilibrio entre la épica, la emoción y la música. La voz de Miley Cyrus funciona como un reflejo humano más, acompañando el viaje sin eclipsarlo.
Un universo que no deja de crecer
En definitiva, Avatar: Fuego y cenizas consolida a Cameron como un cineasta que no sólo construye universos visuales, sino también emocionales. Su obsesión por la mirada, la resiliencia y la belleza interior continúa guiando cada parte del proceso. Y mientras Pandora siga evolucionando, Cameron seguirá haciéndolo también, manteniendo viva una pasión que, lejos de apagarse, parece renovarse constantemente.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Zoé Saldaña, la sobreviviente del escándalo de “Emilia Pérez”
- Hollywood, Estados Unidos. AFP.
Zoé Saldaña estaba casi irreconocible como princesa Na’vi en la franquicia “Avatar”, y llevaba maquillaje verde para interpretar a la asesina reformada Gamora en las películas de “Guardianes de la Galaxia”. Pero en el narco-musical psicodélico “Emilia Pérez”, que le valió el Óscar a la mejor actriz de reparto este domingo, la intérprete de ascendencia dominicana y puertorriqueña habló, cantó e incluso rapeó en su español nativo, habitando plenamente su propia piel afrolatina.
“¡Mami! ¡Mi mamá está aquí!”, gritó llorando profusamente Saldaña, de 46 años. La actriz, que agradeció a su equipo y colegas nominadas, dedicó especial reconocimiento a sus raíces dominicanas. “Mi abuela vino a este país en 1961. Soy una hija orgullosa de padres inmigrantes, con sueños y dignidad y manos trabajadoras”, agregó Saldaña.
“Soy la primera estadounidense de origen dominicano en aceptar en un Premio de la Academia, y sé que no seré la última”. La actriz arrasó en la temporada de premios ganando el Globo de Oro, el Premio de la Crítica Cinematográfica y el reconocimiento del Sindicato de Actores de Estados Unidos en su camino a los Óscar.
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Saldaña se impuso a Ariana Grande (“Wicked”), Isabella Rossellini (“Cónclave”), Monica Barbaro (“Un completo desconocido”) y Felicity Jones (“El Brutalista”). En “Emilia Pérez”, Saldaña interpreta a Rita, una abogada mexicana poco apreciada. Su vida cambia radicalmente cuando la contacta un capo de la droga que quiere fingir su propia muerte para poder someterse a una operación de reafirmación de género y vivir como una mujer, “Emilia Pérez”.
Esa mujer, la protagonista interpretada por Karla Sofía Gascón, deja atrás a su esposa (Selena Gómez) y a sus dos hijos para abrazar su nueva identidad, pero que luego los trae de vuelta a su vida, con trágicas consecuencias. Rita se ve rápidamente atrapada en medio del drama.
Saldaña, formada en danza, disfruta de su gran momento en la película cuando Rita rapea y baila “El Mal”, revelando los secretos de las élites mexicanas en una cena benéfica organizada por Pérez, que se convierte en activista en favor de las víctimas del narcotráfico.
A finales del año pasado, declaró a la revista Elle que “nunca se le presentó la oportunidad” de actuar en español, hasta que el director francés Jacques Audiard reescribiera el papel (destinado a un hombre de ascendencia mexicana) para adaptarlo a Saldaña. “Ganar un premio por un rol en el que canto y hablo en español... Mi abuela, si estuviera aquí estaría tan encantada”, dijo el domingo.
“Ansiando esa reconexión”
Saldaña nació el 19 de junio de 1978 de padre dominicano y madre dominicano-puertorriqueña en Nueva Jersey. Criada de forma bilingüe en Nueva York, se trasladó a la República Dominicana tras la muerte de su padre cuando tenía nueve años y allí empezó a estudiar ballet.
Saldaña regresó a Nueva York para terminar la escuela y apareció en algunas producciones teatrales juveniles. Tras participar en un episodio de la serie de televisión “La ley y el orden”, consiguió su primer papel en el cine en “Camino a la fama” (2000), interpretando a una estudiante de ballet.
Unos años más tarde, tuvo un rol secundario en la exitosa “Piratas del Caribe: la maldición de la Perla Negra”, que la llevó otras pequeñas participaciones. Pero su gran oportunidad llegó en 2009, cuando protagonizó la película épica de ciencia ficción de James Cameron “Avatar”, la más taquillera de todos los tiempos. Ese mismo año, se incorporó a la franquicia “Star Trek” como la teniente Uhura. En 2014, Saldaña interpretó a Gamora en la serie de Marvel “Guardianes de la Galaxia”, que dio lugar a dos películas de “Los Vengadores”.
Con su posición como estrella de la franquicia asegurada, Saldaña dijo en entrevista con la Elle que quería más. “Estaba muy convencida: ‘Bueno, está bien, voy a bailar al ritmo de mi propio tambor y voy a ir al espacio, y voy a ser verde, y voy a ser azul, y voy a hacer todas esas cosas’. Se pasaron 15 años, y me encuentro ansiando esa reconexión”, dijo.
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Nueva entrega de “Avatar”
Y llegó Audiard. El papel supuso un gran cambio para Saldaña, después de protagonizar cuatro películas que recaudaron más de 2.000 millones de dólares en la taquilla mundial: dos de “Avatar” y dos de “Los Vengadores”. Su campaña hacia la gloria del Óscar se vio perturbada por la controversia en torno a tuits controversiales de Gascón en el pasado, comentarios que Saldaña dijo que la habían puesto “realmente triste”.
Un mes antes de la gala, Audiard dijo que Gascón estaba “haciéndole daño a los demás” y que seguiría “defendiendo” el trabajo de Saldaña. La actriz, casada y con tres hijos, tiene entre sus próximos proyectos “Elio”, de Disney/Pixar, que se estrenará en junio, y una nueva entrega de “Avatar”, prevista para diciembre.
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Filme francés “Emilia Pérez” se lanza en campaña por el Óscar
La cinta “Emilia Pérez” fue premiada en el festival de Cannes y adquirida por Netflix. Ahora, el director de este drama musical, el francés Jacques Audiard, se adentra en una ardua etapa: una brillante pero agotadora campaña en la carrera por el Óscar. “Estoy aterrorizado”, confiesa Audiard en entrevista con la AFP en Los Ángeles. “El éxito total es muy inquietante: no es la vida real”.
Protagonizada por la actriz española transgénero Karla Sofía Gascón, este filme surrealista sobre un narcotraficante transexual mexicano es uno de los favoritos para hacerse con el premio de la Academia a la mejor película y conquistar nominaciones en las categorías de actuación y dirección. “Emilia Pérez” se estrenará en los cines de Estados Unidos este viernes y en streaming el 13 de noviembre. Tras participar en los festivales de Telluride, en agosto, y Toronto, en septiembre, además abrirá el Festival de Cine Francés (TAFFF) en Los Ángeles esta semana.
Para posicionar en Hollywood su laureado décimo título, el director de 72 años deberá viajar constantemente entre Francia y Estados Unidos durante los próximos meses. Las campañas por el Óscar incluyen galas, entrevistas, proyecciones y pequeñas premiaciones. Cada evento ofrece una oportunidad para presionar a los votantes de la Academia que circulan en un mercado abarrotado y costoso.
En tanto Netflix, que domina el sector del streaming en Hollywood, pero que aún no gana un Óscar a la mejor película, pretende usar todos sus recursos para promover “Emilia Pérez”. La campaña promete ser mucho más intensa que en 2010, cuando Audiard llegó al Óscar con “Un prophete”, nominada a mejor película internacional. “Es como ir de una competencia municipal a las Olimpíadas”, sopesa el francés.
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Epifanía
Ganadora del Premio del Jurado en Cannes, la película de Audiard sigue el acto de contrición de Manitas, un poderoso narcotraficante mexicano. Atrapado en un mundo violento y machista, Manitas contrata a una abogada (Zoe Saldana) para que le ayude a conquistar su gran sueño: convertirse en Emilia. Libre como mujer, Emilia emprende una cruzada para ayudar a las víctimas de las pandillas. También, haciéndose pasar por un familiar lejano, retoma el contacto con su exesposa (Selena Gomez) y sus hijos, quienes creen que su padre está muerto.
Interpretando a Manitas y a Emilia, Karla Sofía Gascón tiene grandes chances de convertirse en la primera actriz abiertamente transgénero nominada a un Óscar. La española de 52 años tiene además a su favor haber moldeado el fuertemente el papel. Audiard vislumbraba una heroína más joven, pero tras conocer a la veterana estrella, cuya transición se dio a los 46 años, adaptó el guión. Un personaje más joven no habría sufrido lo suficiente para ser creíble, reflexionaba Audiard. “Traté mucho pero no funcionaba”, dice.
“Cuando Karla Sofía apareció, fue una revelación. Fue como si se me apareciera la Virgen María. Estaba claro”. “Si tu transición es a los 46, no puedo ni atreverme a imaginar cómo era tu vida antes (...) ¿Cómo era su vida y su pena?”, se cuestiona. Esta epifanía ayudó a Audiard a agregarle sustancia a su heroína transgénero, cuya inspiración surgió primero de la novela de Boris Razon “Écoute”.
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Marginados
Tomando prestado el estilo de la ópera, “Emilia Pérez” se presenta como un drama musical, pero se sitúa en la encrucijada de múltiples géneros: narco-suspenso, telenovela latinoamericana y drama LGBT, entre otros. Esta combinación única era, para Audiard, la forma “obvia” de abordar la transición de su protagonista y sus contradictorias facetas. Los elementos “kitsch” de la cinta abordan insolentemente cuestiones sociales, como cuando cantan el estribillo “¡Rinoplastia! ¡Vaginoplastia!” en una secuencia de baile ambientada en un hospital, comentó.
“Tenía que absorberlo todo. La película tenía que ser vergonzosa”, asegura Audiard. “Estamos cantando sobre cosas improbables”. La mezcla de estos ingredientes produjo una pieza alabada en la prensa estadounidense como una de las favoritas a la carrera por el Óscar, cuyas nominaciones se anunciarán en enero. Su triunfo coronaría la galardonada carrera de Audiard, quien con regularidad incluye personajes marginados socialmente en sus tramas.
“Dheepan”, que le dio la Palma de Oro -el mayor premio de Cannes- en 2015, trata sobre la vida de refugiados tamiles en un suburbio parisino. “Metal y hueso” sigue la vida de una entrenadora de orcas que perdió las piernas en un horrible accidente. “Un prophete” entra en el mundo de la violencia carcelaria. “Tengo curiosidad”, afirma Audiard. “Me fascina la gente difícil de clasificar”.
Fuente: AFP.