El japonés Jesse Katayama estaba de vacaciones en marzo en Cusco, cuando ocurrió el cierre de emergencia por el coronavirus. Se quedó varado sin poder regresar a su país y los residentes locales al conocer su historia, lo ayudaron a cumplir su sueño de visitar Machu Picchu.
Jesse Katayama (26) había estado viviendo en Australia en el 2019 cuando descubrió su verdadera aspiración: el boxeo. Originario de la ciudad de Osaka, Japón se había graduado de la universidad local en comercio. Sin embargo, cuando contrajo dengue, regreso a su país natal.
En la ciudad de Nara, Japón comenzó a trabajar en un gimnasio y tenía el sueño de abrir uno. Retomó sus viajes para aprender más sobre el boxeo y fue así que el 14 de marzo se encontraba en Aguas Calientes, cerca de Cusco, esperando con su ticket en mano para poder ingresar a Machu Picchu el 16 de marzo.
Justamente ese día se decretó el cierre de emergencia en Perú y no pudo ir. Pospuso varias veces su retorno porque no quería irse sin haber visitado la ciudad. Él comenzó a usar sus ahorros para rentar un lugar donde quedarse, empezó a enseñar a los niños boxeo y trató de no vivir como turista para ahorrar dinero.
El periódico local La República se enteró de su historia y publicó una nota al respecto el 4 de octubre, lo cual motivó a que muchos peruanos lo alentaran y ayudarán a que pueda conseguir la visita.
El 9 de octubre oficiales del gobierno se comunicaron con él para conocer su situación y el 10 de octubre recibió la autorización para poder visitar Machu Picchu junto a José Bustamante, el gerente del parque arqueológico.
Su espera valió la pena y ahora tiene una increíble historia para contar. A fines de octubre espera poder regresar a Japón, aunque espera volver a visitar Machu Picchu en el futuro. Su visita fue exclusiva y pudo verla como ningún otro turista: con el paisaje completo para él solo. Sin nadie más.
Se espera que para el próximo mes se reactiven las visitas a Machu Picchu, pero aún no hay fecha confirmada. Y de aprobarse, solo será para el 30% de la capacidad habitual, lo cual serían 675 personas frente a los 2000 diarias y 5000 en temporada alta que acudían.
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Reactivan servicio de trenes a Machu Picchu tras accidente que dejó un muerto
El servicio ferroviario a Machu Picchu, principal atractivo turístico de Perú, se reanudó este miércoles al día siguiente de que un choque frontal de dos trenes en esa ruta dejara un muerto y 40 heridos, informaron las empresas operadoras.
En los primeros viajes se evacuaron unos 2.000 turistas, entre ellos 700 peruanos y 1.300 extranjeros de diferentes nacionalidades, que estaban varados en la cercana localidad de Aguas Calientes desde la suspensión de la ruta la tarde del martes.
Las operaciones se restablecieron luego de que la Fiscalía autorizó la remoción de las locomotoras y vagones que obstruían la vía que conecta a la ciudadela inca de Machu Picchu con la localidad de Ollantaytambo, en la región andina de Cusco.
“Los trenes turísticos desde Ollantaytambo a Machu Picchu ya se reanudaron con retrasos de aproximadamente una hora, debido a la operación de evacuación, pero se estima se estarán regularizando en el transcurso del día”, anunció la empresa Perú Rail.
El sitio arqueológico Machu Picchu, en el sureste de Perú, recibe por día unos 4.500 visitantes en promedio. El presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, declaró a la radio RPP que tras la evacuación partieron trenes “con los primeros 800 turistas”.
De los 40 heridos sólo dos permanecen hospitalizados, agregó. Las dos empresas involucradas en el accidente, Perú Rail e Inca Rail, no revelaron la cantidad ni la nacionalidad de los pasajeros que viajaban en los trenes afectados.
El Ministerio Público investiga desde el martes las causas del choque frontal y busca determinar el número de pasajeros que iban a bordo. Un error humano sería el causante del percance, en el que murió al conductor de una de las locomotoras.
“Al parecer uno de los maquinistas, por algún motivo, o no miró o no hizo caso o pensó que no iba a tener alguna consecuencia e ignoró las señales”, dijo Álvarez. La Policía detuvo a cuatro trabajadores que iban en las locomotoras, informó el jefe policial de Cusco.
“Se les ha practicado el dosaje etílico y se está a la espera de los resultados”, indicó el general José Becerra a RPP. El accidente ocurrió la tarde del martes en una curva estrecha rodeada de cerros en la ruta de una sola vía que conecta Ollantaytambo con Machu Picchu.
A Machu Picchu, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983, los visitantes llegan por tren y además deben tomar un autobús que conduce a la famosa ciudadela.
Fuente: AFP
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Suspenden el servicio de tren a Machu Picchu
- Lima, Perú. AFP.
El servicio de ferrocarril a la ciudadela inca de Machu Picchu, principal atractivo turístico de Perú, debió ser suspendido por una protesta de pobladores, anunció la compañía operadora.
Patrimonio de la Humanidad desde 1983, Machu Picchu recibe un promedio diario de 4.500 visitantes, entre ellos un alto número de extranjeros, según el ministerio de Comercio Exterior y Turismo. De momento, las autoridades no han suministrado una cifra de turistas varados o un plan de evacuación.
El bloqueo de la vía férrea se enmarca en la protesta de pobladores que reclaman que una nueva empresa se encargue del traslado en autobuses desde la estación de tren hasta el sitio arqueológico, tras el fin de una concesión de 30 años.
“Ante esta situación se ha comunicado la suspensión de las operaciones ferroviarias de forma temporal”, indicó la compañía PerúRail, que opera el tren al sitio histórico, en un comunicado.
A pesar de que la concesión ya expiró, la empresa Consettur Machupicchu informó a la AFP que sus buses continúan operando con normalidad. El principal acceso a la ciudadela de piedra es por tren desde Cusco, la antigua capital del imperio incaico, a una distancia de 110 km.
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Pobladores de Machu Picchu protestan contra boletería digital
La actividad turística en Machu Picchu se vio afectada ayer jueves por una huelga convocada por pobladores contra el nuevo sistema adoptado por el gobierno peruano para la venta de entradas a la ciudadela inca más visitada en el mundo. La protesta fue organizada por colectivos del distrito de Machu Picchu Pueblo, departamento de Cusco, en rechazo a la decisión del ministerio de Cultura de contratar a un intermediario privado para que gestione la venta en línea de los ingresos.
El llamado paro indefinido incluyó en su primer día marchas, el cierre de comercios y bloqueos en la vía del tren que conduce al complejo prehispánico que al año pueden visitar en promedio un millón de personas, entre peruanos y extranjeros. “Nosotros estamos en contra de la privatización sistemática de Machu Picchu. El pueblo no está de acuerdo, esta empresa ha sido contratada de manera ilegal. Las organizaciones piden que se anule el contrato con la empresa Joinnus”, dijo a la AFP el exalcalde de Machu Picchu, Darwin Baca. Al caer la tarde, la policía dispersó con gas lacrimógeno a un grupo de manifestantes que obstruía la vía férrea, según un reportero de la AFP. Las autoridades no han reportado heridos o detenidos.
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Sin servicio de trenes
La concesionaria Ferrocarril Transandino anunció por la noche la suspensión de sus servicios para el viernes entre Ollantaytambo y Machu Picchu, debido a los enfrentamientos entre manifestantes y policía cerca de la estación de tren. “Adoptamos esta medida en salvaguarda de pasajeros y trabajadores de los operadores ferroviarios y tras conocer la convocatoria a nuevas acciones de protesta por parte de las organizaciones sociales que acatan el paro indefinido en Machu Picchu”, indicó un comunicado de la empresa.
Los manifestantes, con banderas y pancartas en las que se lee “Machu Picchu no se privatiza, ni se alquila” o “Ministra de Cultura renuncia ya”, interrumpieron el paso del tren, lo que obligó a los viajeros a caminar unos tres kilómetros hasta la entrada de la ciudadela. Además del tren, a la ciudadela se puede llegar a pie o acercarse en autobús.
“No hay privatización”
El ministerio de Cultura informó en redes sociales que la visita a Machu Picchu se desarrolló “con total normalidad” y que está dando “facilidades en los horarios de ingreso”. Esa cartera dejó en manos de la empresa peruana Joinnus la venta por internet de los ingresos a Machu Picchu y la red de caminos incas, tras alegar problemas con su plataforma virtual.
Sin embargo, comerciantes y operadores turísticos se oponen al nuevo sistema, que comenzó a funcionar el sábado, por considerar que es el primer paso hacia la privatización del lugar. El Colectivo Popular Machu Picchu denunció en un comunicado que Joinnus ganará hasta 12 millones de soles (unos 3,2 millones de dólares) al año en comisiones por la venta de los boletos.
“No hay privatización. Tenemos que asegurar un absoluto control de todas las personas que ingresan a nuestra ciudadela porque hay un tema de carga, de peso y si no controlamos eso vamos a tener consecuencias”, dijo la jefa de Asesores del Ministerio de Cultura, Ana Peña, en conferencia de prensa. “Está en riesgo que Machu Picchu salga de la lista de Patrimonio de la Humanidad de Unesco. El exceso de los visitantes puede deteriorar el patrimonio”, agregó.
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Perú cerró temporalmente en septiembre tres sectores de la ciudadela inca por el desgaste de sus elementos líticos debido al alto número de transeúntes, indicó entonces el ministerio. La ciudadela recibe en promedio unos 4.500 visitantes por día. El gobierno reservó unos 1.000 boletos diarios para su venta directa en el Centro Cultural de Machu Picchu Pueblo.
Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1983, el complejo arqueológico, ubicado a 130 kilómetros de la ciudad de Cusco y a 2.438 metros de altura, fue construido en el siglo XV por orden del emperador inca Pachacútec (1438-1470). Conocida como la “Ciudad perdida de los incas”, fue descubierta en 1911 por el explorador estadounidense Hiram Bingham.
Fuente: AFP.
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Perú: rescatan a 400 turistas varados en Machu Picchu por protestas
Perú rescató este sábado más de 400 turistas que estaban varados cerca de Machu Picchu por las protestas contra el gobierno que arrojan 46 muertos y que mantienen en vilo al país. “Esta tarde se logró el traslado de 418 visitantes nacionales y extranjeros, desde Machu Picchu pueblo hasta la capital del Cusco” por vía férrea, señaló la cartera de Turismo.
El gobierno había anunciado el cierre por “tiempo indefinido” del ingreso a la ciudadela inca alegando motivos de seguridad ante las protestas que piden la renuncia de la presidenta Dina Boluarte. La decisión se había tomado luego de que el servicio ferroviario entre Cusco hasta Machu Picchu -el único medio disponible entre ambos puntos- se suspendiera por daños a la vía férrea presuntamente provocados por manifestantes. En tanto, centenares de personas volvieron a reunirse en la noche del sábado en el centro de Lima, sobre todo en torno al Congreso, y se generaron nuevos incidentes, aunque de dimensiones menores.
Queman comisaría
La Unión Europea (UE) alzó su voz sobre la crisis y lamentó “el gran número de víctimas mortales” y llamó al gobierno y a la oposición “a tomar medidas urgentes para restaurar la calma”. Este sábado falleció un manifestante que estaba gravemente herido desde el viernes por la represión policial en las protestas en Ilave, en la sureña región de Puno, informó a la AFP Jacinto Ticona, Defensor del Pueblo de esa localidad, quien llamó a la policía hacer no hace un “uso desproporcional de la fuerza”.
Imágenes viralizadas en las redes sociales muestran a policías disparando al cuerpo de manifestantes en la plaza principal de Ilave, pequeña ciudad a 3.800 metros de altitud cercana al lago Titicaca, en la frontera con Bolivia. La represión en Ilave, desató la ira de la población que incendió la comisaría al amanecer del sábado, de acuerdo con medios locales. Los enfrentamientos entre pobladores aymaras y fuerzas del orden dejaron 10 heridos en esa ciudad, indicaron fuentes hospitalarias.
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“Flagrancia”
En Lima, la policía ingresó a la fuerza a la Universidad Nacional de San Marcos rompiendo una enorme reja con un vehículo antimotines y detuvo a decenas de manifestantes indígenas y estudiantes que ahí pernoctaban. Estudiantes y organizaciones de derechos humanos acudieron a la sede universitaria a rechazar la intervención policial.
“Tengo familiares aquí dentro (...) no sabemos qué les puede pasar. No sé de qué se les acusa”, dijo a la AFP Luz María Ramirez, de 62 años, quien llegó desde Andahuaylas, epicentro de las movilizaciones en diciembre. Abogados que llegaron al lugar denunciaron que no se les permitió su presencia. Los manifestantes habían pernoctado en la universidad a pesar de la negativa de la institución.
La universidad dijo que la Policía actuó “de oficio” porque los ocupantes no cumplieron la supuesta promesa de retirarse el jueves. El ministro del Interior, Vicente Romero, afirmó en el Canal N de televisión que la intervención se dispuso “dentro de la flagrancia” tras reportes de autoridades universitarias de la comisión de delitos por algunos de los ocupantes.
Agregó que los detenidos enfrentan acusaciones de actos contra el patrimonio y de perturbación de la paz. Un portavoz de la Fiscalía, Alfonso Barrenechea, dijo que los detenidos son unos 200, que fueron llevados a la Prefectura de Lima.
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La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos instó a “asegurar la legalidad y proporcionalidad de la intervención y garantías del debido proceso” y recalcó que llevar a los detenidos “ante autoridades judiciales y la supervisión fiscal es esencial para la protección de los derechos de todas las personas”.
La Defensoría del Pueblo denunció no se le permitió ingresar a la universidad durante la intervención. Lo mismo sucedió con parlamentarios de oposición. Hasta la Prefectura llegaron personas a expresar apoyo a los detenidos. “Es un abuso lo que están haciendo. Les dicen terroristas, pero son campesinos que han venido a hacer sus reclamos”, dijo a AFP Dalia Sánchez, una desempleada de 64 años.
Las autoridades alegan que las marchas son promovidas por movimientos y grupos sociales radicales de izquierda que han movilizado a campesinos indígenas del sur. Las protestas iniciaron tras la destitución y detención del presidente Pedro Castillo el 7 de diciembre después de que intentara disolver el Parlamento -controlado por la derecha-, que estaba a punto de sacarlo del poder por presunta corrupción.
El izquierdista Castillo, un exmaestro rural de origen indígena, fue sustituido por su vicepresidenta Boluarte, cuyo gobierno impuso un estado de emergencia por las protestas en un tercio de las regiones del país y la capital. La crisis también refleja la inmensa brecha social que existe entre la capital y las provincias pobres que respaldan a Castillo y que vieron en su elección una forma de revancha contra el desprecio de Lima.
Fuente: AFP.