Es una receta fácil y de rápida cocción que cuenta con tres ingredientes claves: brócoli, camarones y huevo. Aquí Mika Nishijima nos enseña el paso a paso para prepararlo en casa.
El brócoli es una verdura perteneciente a la familia de las crucíferas al igual que el repollo, coliflor y nabo. Posee mayor riqueza en vitaminas y minerales, y se destaca por su contenido en vitamina A en forma de beta-carotenos y vitamina C como ácido fólico, potasio y hierro.
En esta receta es el ingrediente estrella junto a los camarones y el huevo, especial para prepararlo en estos días de invierno.
Ingredientes
150gr de brócoli
100gr de camarones
1 diente de ajo
2 huevos
1 cucharada de mayonesa
1/4 de caldo de verduras
Sal y pimienta
1 cucharada de aceite de sésamo
Preparación
- Blanquear el brócoli es el primer paso y para eso se necesita pasar por agua caliente para acelerar su cocción.
- Picar el ajo y saltear junto con los camarones.
- Agregar el brócoli y cocinar hasta tener un color intenso.
- En un recipiente romper huevos y agregar la mayonesa.
- Añadir en la mezcla del salteado, sal y pimienta.
Sobre Mika Nishijima. Cocinera y propietaria de Brotes de Soja Moyashi. Es paraguaya e hija de padres japoneses que comenzó a hacer recetas fáciles, rápidas y sobre todo nutritivas.
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Nutrihuevos convierte la calidad en su mayor diferencial
Con más de cinco décadas de trayectoria, Nutrihuevos transforma experiencia en innovación y escala en competitividad, con la calidad como punto de partida y diferencial.
Cada día, cerca de 960.000 huevos salen de las instalaciones de Nutrihuevos. La cifra impresiona, pero cuenta apenas una parte de la historia. Detrás de esas 80.000 docenas diarias funciona una cadena integrada que comienza con la alimentación y el cuidado de las aves y continúa con la producción, clasificación, controles de calidad, empaque y distribución. La compañía cuenta además con capacidad para 1,6 millones de aves y opera con 22 galpones.
La escala fue llegando con los años. Las Tacuaras, propietaria de Nutrihuevos, nació en 1974 como una empresa familiar en San Lorenzo. Cinco décadas después, aquella iniciativa se convirtió en una industria que decidió crecer sin perder de vista una premisa: la calidad no puede ser el resultado final; tiene que estar presente en cada etapa.
“Queremos crecer generando valor económico, social y ambiental para el país”, expresó Cristian Cáceres, CEO y gerente general de Las Tacuaras.
La innovación aparece justamente en esa búsqueda. La empresa no se limita a incorporar tecnología, sino que trabaja sobre sus propios procesos para hacerlos más eficientes y encontrar nuevas formas de aprovechar los recursos.
Un ejemplo está en el huevo líquido. En Villeta, Nutrihuevos produce entre 5.000 y 6.000 litros diarios destinados a otras industrias alimentarias. El huevo deja así de ser solamente un producto de góndola y se convierte en materia prima para una nueva cadena de valor.
El crecimiento de este segmento también habla de la evolución del negocio: en 2025, la producción y comercialización de huevo pasteurizado aumentó 64%, hasta alcanzar 1.445.620 litros.
La mirada industrial llega incluso a lo que normalmente se considera descarte. Una inversión de USD 72.680 en tratamiento de efluentes permite recircular hasta el 70 % del agua y redujo el consumo hídrico en 19,8 %. Además, cerca de 220 kilos de pulpa al mes son recuperados para reincorporarse al proceso.
“Innovar no significa solamente incorporar tecnología, sino comprender mejor la operación y encontrar soluciones que reduzcan impactos y generen valor”, indicó Cristian.
El mercado también está cambiando. Y es que el consumo per cápita de huevos en Paraguay pasó de 220 a 250 unidades en 2025, mientras la empresa amplía sus capacidades y busca elevar productividad, optimizar logística y desarrollar nuevas oportunidades.
Con 443 colaboradores directos y 1.795 aliados comerciales, Nutrihuevos es hoy mucho más que una marca presente en las góndolas. Es una cadena productiva que reúne conocimiento, inversión, tecnología y trabajo paraguayo.
De allí que la calidad se convirtió en su mayor diferencial. No está solamente en el huevo que llega a la mesa, sino en todo lo que ocurre antes de que llegue allí. Y en una industria donde cada detalle cuenta, esa diferencia puede terminar siendo justamente la que más importa.
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¿Por qué las gallinas cacarean después de poner un huevo?
EL PODER DE LA CONCIENCIA
- Por Alex Noguera
- Columnista
- alex.noguera@nacionmedia.com
En el mundo existen más de 8.000 millones de personas y la gran mayoría pasa por nuestra vida sin afectarnos en lo más mínimo. Tendemos a creer que, dentro de nuestro pequeño universo mental, somos el centro de todo; sin embargo, ni siquiera somos capaces de responder con claridad algunas preguntas propias tan simples que, de hacerlo, nos sorprenderían.
No vamos a complicarnos con interrogantes tan clásicas como de dónde venimos, a dónde vamos o qué fue primero, si la gallina o el huevo. Pero tal vez sí podamos responder a una menos solemne y más reveladora: ¿por qué cacarean las gallinas después de poner un huevo?
De entre todos los seres humanos, pocos son los que se detienen a buscar este tipo de respuestas y muchos menos los que llegan a encontrarlas. Por eso, antes de continuar, develamos esta incógnita que nos servirá como punto de partida para reflexionar.
En resumen, existen cuatro razones por las cuales una gallina cacarea tras poner un huevo: avisa al grupo que la misión está cumplida y que el nido queda libre para otra; al cacarear lejos del lugar, puede confundir a posibles depredadores; también expresa el alivio tras el esfuerzo físico realizado; y, finalmente, reafirma su presencia y estatus dentro del grupo, ya que la vida social de las gallinas es mucho más relevante de lo que solemos imaginar.
A partir de esta introducción, podríamos preguntarnos: ¿cuántos de nosotros cacareamos a diario sin darnos cuenta dentro de nuestro gallinero social? Resultaría ofensivo insinuar que las supuestas súper mentes humanas actúan como unas gallinas descerebradas. Y, sin embargo, basta con que alguien –por más democrático que se considere–opine sobre “el dictador” Stroessner o el genocidio del Mariscal López para que el cacareo se propague hasta el último rincón de las redes sociales.
Para quienes no lo recuerdan, durante las décadas de 1970 y 1980 existió en Asunción una directora de Cultura municipal apodada Ña Cultura. En aquellos años, el Estado paraguayo ejercía un control riguroso sobre las manifestaciones culturales. Películas, obras teatrales, espectáculos e incluso libros debían ser aprobados por la Comisión de Moralidad y Espectáculos Públicos.
Pensar algo así en pleno 2026 resulta casi una herejía contra las libertades actuales, comparable–con las debidas distancias–a la Santa Inquisición que, entre los años 1200 y 1475, condenó a la hoguera a mujeres inocentes acusadas de brujería. Aunque todavía haya quienes aseguren que existen.
La censura, como la ejercida por Ña Cultura, hoy es inaceptable y abiertamente retrógrada. Sin embargo, las noticias falsas y los reels manipulados con inteligencia artificial se mezclan con la realidad, y la mente colectiva, especialmente la de jóvenes aún sin criterio formado, navega entre mares de incertidumbre y peligros muy reales.
Esta misma semana, la primera dama de Brasil alzó la voz tras difundirse el caso de cuatro adolescentes que asesinaron con crueldad a “Orelha”, un perro callejero querido y cuidado por su comunidad. No se trata de un hecho aislado. Hace apenas dos días, la organización Olfateando Huella anunció que la perrita Canela será la primera en recibir una prótesis mandibular canina en Paraguay, luego de que a comienzos de año le explotaran un cebollón “por diversión”. Su compañero León, de 11 años, no sobrevivió a ese mismo “entretenimiento”, como tampoco otros tres perros víctimas de idéntica crueldad.
En medio de tantas libertades, sin embargo, este 26 de enero Francia anunció la restricción del uso de teléfonos móviles y redes sociales para jóvenes de hasta 15 años. Ña Cultura no tiene nada que ver con esto, pero el descontrol y sus consecuencias son evidentes.
Tal vez el verdadero problema no sea la opinión en sí, sino la ausencia de límites sobre cuándo, cómo y por qué cacareamos. Antes, el silencio era impuesto. Hoy, el problema es el exceso de ruido. Y entre tanto cacareo digital, la sociedad ya no logra distinguir si alguien hizo algo digno de celebrarse… o si simplemente aprendió a gritar más fuerte.
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Qué huevos no deberías comprar en el supermercado
Los huevos son un alimento básico en cualquier cocina, valorados por su versatilidad y alto contenido nutricional. Sin embargo, al comprarlos en el supermercado, no basta con fijarse en el precio o en la categoría del envase. Existen varios factores que determinan la calidad, frescura y seguridad de los huevos, y no todos los que se encuentran en los estantes son una buena opción.
Para elegir correctamente, es importante conocer las categorías de huevos, el código de cría de las gallinas ponedoras y algunos detalles clave que pueden marcar la diferencia entre un producto fresco y uno que conviene evitar.
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¿Cómo se clasifican los huevos?
Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España, los huevos disponibles en los supermercados se dividen en diferentes categorías según su calidad y tamaño.
Por calidad:
Categoría A: Son los únicos permitidos para la venta al consumidor. Deben tener la cáscara intacta y sin defectos.
Categoría B: Presentan pequeñas imperfecciones y solo se utilizan en la industria alimentaria, por lo que no se comercializan en tiendas.
Por tamaño:
XL: Más de 73 g.
L: Entre 63 y 73 g.
M: Entre 53 y 63 g.
P: Menos de 53 g.
El color de la cáscara no influye en la calidad ni en el sabor. En España, los más consumidos son los huevos morenos, procedentes de gallinas de plumaje castaño rojizo, pero esta diferencia es puramente estética y no afecta a sus propiedades nutricionales.
Algunos envases incluyen la etiqueta “Extra” o “Extrafrescos”, lo que indica que los huevos han sido puestos en venta en los nueve días siguientes a su puesta, garantizando su frescura.
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El código en los huevos
Cada huevo lleva impreso un código numérico que indica el tipo de cría de la gallina, la procedencia del huevo y la granja de producción.
0 - Gallinas ecológicas: Criadas con salida permanente al aire libre y alimentadas con pienso ecológico.
1 - Gallinas camperas: También tienen acceso al aire libre, aunque no siguen un régimen de alimentación ecológico.
2 - Gallinas criadas en el suelo: Viven dentro de un gallinero cubierto, sin acceso al exterior.
3 - Gallinas criadas en jaula: Permanecen en jaulas diseñadas para la recogida automatizada de huevos.
Las dos letras siguientes indican el país de procedencia (por ejemplo, ES para España), mientras que los dígitos posteriores identifican la provincia, el municipio y la explotación concreta.
Para elegir huevos de mayor calidad y bienestar animal, los expertos recomiendan optar por los códigos 0 o 1, ya que provienen de gallinas con mayor libertad de movimiento y alimentación natural.
Qué huevos deberías evitar comprar
A la hora de seleccionar huevos en el supermercado, hay ciertos aspectos que pueden indicar que un producto no es la mejor elección:
Huevos con cáscara rota o sucia: Si un huevo tiene grietas, aumenta el riesgo de contaminación bacteriana. También es preferible evitar aquellos con restos de suciedad visibles.
Fecha de consumo preferente muy próxima: Cuanto más frescos sean, mejor. Es recomendable elegir huevos con una fecha de consumo preferente lejana para garantizar su durabilidad.
Huevos almacenados en condiciones dudosas: Si en la tienda han sido expuestos a cambios bruscos de temperatura, su frescura podría haberse visto afectada.
Consejos para conservar
Para asegurar su frescura y evitar riesgos sanitarios, la OCU recomienda seguir estas pautas:
Conservar los huevos en el frigorífico, alejados de olores fuertes que puedan afectar su sabor.
No lavarlos antes de guardarlos, ya que esto elimina la cutícula protectora de la cáscara. Si están sucios, limpiarlos justo antes de cocinarlos.
Cuidado al romperlos: No se deben golpear contra el borde del recipiente donde se van a batir, ya que esto podría transferir bacterias del exterior al interior.
Cuajar bien las tortillas y mantenerlas refrigeradas si no se consumen inmediatamente.
Usar máxima higiene en preparaciones con huevo crudo, como mayonesa casera, y conservarlas en frío por un máximo de 24 horas.
¿Son mejores los huevos ecológicos?
Una de las dudas más frecuentes es si vale la pena pagar más por huevos ecológicos o camperos. La OCU señala que, aunque estos huevos pueden ser más caros, ofrecen ventajas como mejor calidad de vida para las gallinas y alimentación más natural.
No obstante, en términos nutricionales, la frescura influye más que el método de cría. Si bien la alimentación de las gallinas puede afectar ligeramente la composición de grasas y vitaminas del huevo, el factor más importante sigue siendo la fecha de puesta y conservación del producto.
Conclusión
A la hora de comprar huevos en el supermercado, no basta con fijarse en el precio o en la apariencia del envase. Para hacer una buena elección, conviene optar por huevos frescos, sin grietas ni suciedad, y con una fecha de consumo preferente lejana.
Si el objetivo es priorizar la calidad y el bienestar animal, los códigos 0 (ecológicos) y 1 (camperos) son la mejor opción. Además, conservarlos adecuadamente en casa es clave para garantizar su seguridad y mantener todas sus propiedades.
Fuente: Europa Press.
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BioBlue: el mar que nace en Paraguay
Por: Adelaida Alcaraz
Con la intención de revolucionar la acuicultura global, esta startup local liderada por Fohad Rachid, creó un ecosistema marítimo artificial con IA, mediante el cual cultiva camarones sin antibióticos. Ahora apunta a conquistar USD 1,9 millones en una ronda de venture capital para escalar su impacto.
El ingenio paraguayo no conoce límites y es capaz de transformar desafíos en oportunidades de manera sorprendente. Así nació BioBlue, una startup local que desarrolló un ecosistema marítimo artificial para criar camarones sin recurrir al uso desmedido de antibióticos, convirtiendo su prototipo en un avance que podría revolucionar la producción de alimentos saludables y sostenibles.
Su CEO, Fohad Rachid, relató que el proyecto surgió en septiembre de 2023 y fue uno de los ganadores del concurso “InnovandoPy” impulsado por el MITIC, que les otorgó un capital semilla de USD 20.000 para iniciar su camino.
Hoy, BioBlue busca levantar una ronda de inversión vía venture capital por USD 1,9 millones para escalar su solución y abrir un nuevo mercado en Paraguay.
Solución a un problema global. ohad explicó que la mayoría de los camarones que se consumen en Paraguay provienen de Ecuador, donde la producción intensiva utiliza antibióticos como el florfenicol y oxitetraciclina para disminuir la mortalidad de los camarones durante su cultivo.
Esta práctica, común en países como India, Tailandia o Vietnam, tiene un costo silencioso: contribuye a la creciente resistencia a los antibióticos, un problema que, según la OMS, causa entre 500.000 y un millón de muertes anuales en el mundo.
“Muchos consumidores no saben que están ingiriendo productos que ponen en riesgo su salud. Nosotros queríamos cambiar eso”, refirió el CEO de BioBlue.
La novedad. La tecnología de BioBlue utiliza sensores para medir el pH, la salinidad, el oxígeno y el sonido del agua, junto con un software basado en inteligencia artificial que monitorea y toma decisiones de forma autónoma en tiempo real.
“El sistema detecta cuándo comen los camarones y cómo se mueven, ajustando automáticamente las condiciones del agua. Así, alimentamos solo cuando es necesario, mejorando la rentabilidad sin dañar el medio ambiente”, explicó el emprendedor.
De este modo, además de proteger la salud humana, la propuesta de BioBlue también enfrenta un problema grave: la destrucción de manglares causada por la acuicultura intensiva en países costeros.
Con un MVP ya validado y el software en funcionamiento, BioBlue está en la fase previa a su industrialización. Si consigue el capital necesario, la startup apunta a instalar su primer módulo productivo en Paraguay y luego expandirse a otros mercados.
“Lo que proponemos es abrir una nueva industria local, sostenible, saludable y tecnológicamente avanzada. Paraguay puede convertirse en un referente global en producción de camarones sin antibióticos”, aseguró Fohad.