A través de una serie de pinturas en acrílico plasmada sobre lienzo, la artista paraguaya Diana Siedelman expone su obra De los lugares de mi memoria, que representa sus recuerdos desde su niñez hasta su edad adulta.
Las casonas y el verdor de Areguá, el patio de la casa familiar y la cotidianidad son parte de la exposición pictórica presentada en diferentes formatos por la artista visual. “Si bien tengo claro el mensaje en mis obras, juego bastante con el simbolismo. El nombre es una especie de catarsis, ya que normalmente cuando pinto mi tiempo se suspende”, expresa.
Diana Siedelman menciona además que en estas pinturas se plasman su intento de volver a lo tradicional, pero basado en un estilo contemporáneo, que en lo personal representa un desafío satisfactorio para su arte, ya que es una ventana significativa en su carrera artística.
El tiempo y la quietud son elementos presentes en las pinturas de la artista, que invitan a un recorrido por sus momentos y pinceladas. La muestra se encuentra habilitada hasta el 13 de mayo en la Alianza Francesa, y es abierta a todo público. Durante la exposición también están a la venta sus trabajos.
Diana Siedelman es también actriz, y estudió Artes Visuales en el Instituto Superior de Arte de la Universidad Nacional de Asunción. También forma parte de una productora artística.
Si bien en su trayectoria viene acumulando algunos premios en lo audiovisual, como directora de un corto juvenil o de su reciente de videominuto, galardonado en el concurso propuesto por el ministerio de la mujer, esta exposición la lleva a terrenos nuevos y muestra su lado sensible y más íntimo, a través el cual brinda a los espectadores a un viaje con colores vivos y lugares soñados.
La curadora de la muestra es Belén Rodríguez, quien se destaca en el rubro por varios premios en el campo de artes visuales.
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“Todo lo que aprenda puede incorporarse a mi lenguaje artístico”
Paz Moreno Re obtuvo el primer puesto con su obra “Trescientas”, que incorpora al ñandutí y la realidad aumentada para hablar de la historia de las mujeres paraguayas.
- Por Jimmi Peralta
- Fotos Gentileza
“La obra reflexiona sobre un hecho que no se conoce: 300 mujeres que fueron trofeo de guerra durante la toma de Asunción al término de la guerra contra la Triple Alianza. Ellas fueron llevadas a la plaza de los héroes (detrás del Panteón) y ahí vivieron los peores crímenes de guerra”, comenta la artista visual Paz Moreno Re, ganadora del Premio Henri Matisse 2026, con su obra “Trescientas”, que fue el punto de inspiración de su creación ganadora.
“Mi escultura está inspirada en el grabado del cabichuí de dos mujeres luchando con el jaguareté, yo instalo esta obra en la plaza y con la realidad aumentada (mediante una app) cuando posiciono el celular ellas están presentes en la plaza. Y se las recuerda”, agrega.
El pasado miércoles tuvo lugar el acto de premiación y apertura de exposición de las obras distinguidas, en el marco de la edición 28 de este concurso organizado por la Embajada de Francia en Paraguay, la Alianza Francesa en Asunción y Gente de Arte.
“Desde 2017 vengo investigando y aprendiendo herramientas para poder crear, en 2024 fui becada en el programa Expylab laboratorio de experiencias inmersivas y ahí me enseñaron cómo la tecnología puede aplicarse a procesos de creación. Entonces para mí todo lo que aprenda puede incorporarse a mi lenguaje artístico”, explicó la artista.
LO TEXTIL
El jurado, compuesto por Laura Gérard, Lucie Brechette, Fredi Casco y Arnaldo Cristado, destacó la potencia con la que la artista articula la memoria histórica, desarrollando un lenguaje escultórico y recursos tecnológicos para visibilizar un episodio silenciado de la historia paraguaya.
Paz se formó en el Instituto Superior de Arte, donde comenta que aprendió a amar la curiosidad y la experimentación.
“Lo textil es mi manera de expresarme, es donde encuentro hoy por hoy caminos para explorar y muchos desafíos que me hacen feliz transitar. En el caso del ñandutí, es una técnica que tiene mucho por mostrar poética y materialmente. Me emociona llevarlo al otro continente y ponerlo a dialogar con otras técnicas”, comentó.
El primer lugar en el Matisse otorga una residencia artística de 10 a 12 semanas en la Cité Internationale des Arts en París, incluyendo pasaje, alojamiento y viáticos.
Según explica la artista, su investigación tiene la base de la experimentación del ñandutí, lo que se observa en “Trescientas”, y en ello aborda “otros lenguajes atravesada por mi ser mujer y las historias de otras mujeres”, en sus palabras.
“ESTABLEZCO UN DIÁLOGO CON MI EXPERIENCIA CON LA ANSIEDAD”
Camila Ocampos se quedó con el segundo puesto en el Matisse 2026, con sus obras “Umbrales I y II”. “Ambas obras parten de la instalación, la primera (‘Pieles de carnaval’) es una pieza textil con silicona dispuesta en un soporte de madera; mientras que la segunda (‘Sudor y baterías’) es un video en animación 2D con una narrativa más experimental, que se aleja de la estructura convencional lineal, insertada en una gran caja”, explica Camila Ocampos la naturaleza de su propuesta artística que la llevaron a obtener el segundo puesto en el Premio Matisse 2026, con sus creaciones “Umbrales I - La primera, pieles de carnaval”, y “Umbrales II - Sudor y baterías”.
El reconocimiento fue otorgado por creaciones que abordan las tensiones entre la intimidad, el cuerpo y la exposición. Su trabajo logra construir una poética material que vuelve visible lo oculto. Camila es licenciada en Diseño de Indumentaria por el Instituto Superior de Arte Dra. Olga Blinder y en Cinematografía por la Universidad Columbia del Paraguay, instituciones en las que también ejerce la docencia.
“Con estas obras establezco un diálogo con mi experiencia con la ansiedad, sobre el miedo a la exposición, a esa otra mirada que siempre está, incluso de una para consigo misma. Las consecuencias, y en momentos, causas de esas inseguridades y, sobre todo, cómo eso se plasma en el cuerpo y cómo el cuerpo lo atraviesa”, explica la artista. Las obras premiadas incorporan a la tecnología y se desarrollan en una segunda plataforma, ampliando la narrativa y el ámbito de sensibilidad a otro territorio.
“Son temáticas que parten de lo personal, pero al exponer o expresar lo particular espero –y creo– se puede empezar a conversar y trasladarlo a un tema compartido, se vuelve colectivo. Al final, muchas personas experimentan miedos, inseguridades, y atraviesan problemas de salud mental, y aunque mi experiencia no representa un colectivo ni pretende hacerlo, sí espero provoque una apertura a esos temas, donde lo particular pueda ser compartido”, concluyó.
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Elba Genovese, una retratista de Asunción
- Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
Elba Micheletto de Genovese o Elba Genovese, así le gustaba que se la llame. La vida de esta artista paraguaya de Asunción, nacida en 1914 y fallecida en 2010, nos lleva a una vida tranquila de vecinos de una ciudad que iba adentrándose en la modernidad.
Es 1957, un recorrido por el viejo centro de Asunción, gente caminando, rostros anónimos, personas de la vida urbana, de la ciudad que va dejando la vida pueblerina y empieza lentamente la modernidad, es lo primero que pensé viendo los rostros de mujeres desconocidas del siglo XX retratadas por Elba Micheletto de Genovese, Elba Genovese, así le gustaba que se la llame.
La vida de esta artista paraguaya de la zona del barrio Dr. Francia, al oeste de Asunción, nacida en 1914 y que falleciera en 2010, nos lleva a una vida tranquila de vecinos, como lo fuera la de estas dos familias, que, en la juventud de dos de los hijos, Elba y Ramón, cuando llegó el amor, allá por 1934 deciden casarse frente al altar de la mismísima María Auxiliadora, preferida de los devotos de la gran colectividad italiana llegada a Asunción ya desde las últimas décadas del siglo XIX, y que muchas de ellas residían en ese enclave asunceno.
EL AMOR ENTRE LADRILLOS Y TELAS
Los Micheletto y los Genovese vivieron siempre en casas contiguas, las dos, de tres generaciones de industriales, la primera una familia de tradición en la fabricación de tejas y ladrillos, que se confeccionaban en Villa Hayes; muchísimas casas de Sajonia, del barrio Dr. Francia y toda zona de influencia usaban esos famosos productos de la olería Micheletto, y por otro, los Genovese que se dedicaron a la industria textil desde la venida de Pietro Genovese que llegó al Paraguay allá por 1890.
El amor fue construyendo de a poco su nido y ellos mismos edificaron las primeras piezas de la casa, primero una, después otra, así hasta que después de cinco años hicieron la fachada que hasta hoy se encuentra en pie en la calle Cnel. Gracia 347, siendo testigo de ello una instantánea inédita en blanco y negro que hoy presentamos en estos cuadernos de domingo.
1957
Con el tiempo llegaron los hijos que después se pusieron grandes y aquella mujer de padres inmigrantes italianos que amasaba pastas caseras decidió en 1957 estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes, a partir de ahí empieza retratar a personajes anónimos, con énfasis en la zona del puerto y la antigua recova, pintando más de 90 óleos, gente sencilla que trabajaba en la zona, así podemos ver, maestras, chiperas, profesoras normales, amas de casa, marchantes, todas ellas con una particular mirada y un estado de ánimo parecido, las manos de la influencia académica llevadas a una singular manera de pintar y dibujar, bajo la impronta de esta fémina.
LO ACADÉMICO Y ARTE NUEVO
En 1965 la escuela realiza cursos de verano para principiantes, donde Genovese forma parte de los profesores de donde salen nuevos valores académicos y es en esa misma época se acentúan las diferencias entre Bellas Artes y el Grupo Arte Nuevo, fundado en 1954, en el que participan Josefina Plá, Laterza Parodi, Lilí del Mónico, Olga Blinder, entre otros. Hoy después de más de setenta años de aquella ruptura con lo académico queda mucha historia que rever y esta muestra, donde también vemos “la cocina de lo académico” debe servir como insumo para ello.
UN HOMENAJE A “LAS QUE NO PUDIERON SER”
En aquella época en que las mujeres paraguayas empezaban a votar, Elba Genovese las retrataba en alguna esquina pintando o dibujando, en algún rincón de la ciudad que la vio nacer hace 111 años, es también un homenaje a aquellas artistas “que no pudieron ser” y que hoy me vienen a la memoria, como Carmen Pusineri de Fanego, Goyita Figueredo de Ballart o Elizabeth Conti de Prieto y otras que fueron desconocidas en sus diferentes actividades en una sociedad a la que le costaba dejar solamente el poder masculino.
LA INUNDACIÓN DEL GRUPO HABITACIONAL AEROPUERTO
Pero las vueltas de la vida, como ocurriera en otro eventos climatológicos donde se perdieron grandes archivos en Asunción, en el caso de la memoria de Elba Genovese no corrió la misma suerte. En 1981, en la gran inundación que arrasó con el Grupo Habitacional Aeropuerto en el límite entre Asunción y Luque, donde hasta hoy vive su hijo Pirulo quien atesora gran parte del acervo, salvándose milagrosamente el 90 por ciento del archivo, quedando algunas secuelas en las piezas artísticas y que se pueden apreciar en muchas de las obras expuestas sin que esto dañe su calidad estética.
Ese mismo año realiza su última exposición en el Salón de Primavera en la Casa Argentina, con artistas de la talla de Roberto Holdenjara, Alborno (h), Ignacio Núñez Soler o Luis Toranzos, que se puede certificar en un pequeño catálogo de aquella muestra de principios de la década del 80 que se encuentra en poder de la familia.
¿ACUMULADORES? ¡POR SUERTE!
Dice su nieta Tatiana Genovese Ostertag: “Administro tres generaciones de acumuladores en las dos familias”, y yo le respondo: “¡Por suerte!”, porque como cuenta su hijo Pirulo Genovese que con casi 90 años se encuentra con toda su lucidez mental: “Cuando yo tenía doce años mamá empezó a pintar, nosotros guardábamos cada una de ellas y es por eso que hoy podemos presentar estas 90 pinturas, 40 dibujos y muchos cuadernos de apuntes y todas sus cajas de pinturas”.
Si bien es cierto que la muestra que se encuentra en la casa Castelví presenta retratos, naturalezas muertas y paisajes chaqueños del Paraguay, hoy me detengo en la serie de retratos de estas mujeres asuncenas del siglo XX, damas anónimas que se vuelven universales ante la actitud y la mirada de la pintora y dibujante Elba Genovese, que a partir de ahora, y forma parte de la memoria del arte paraguayo.
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El arte de Lili Cantero llegó a la final de la Champions League
La artista paraguaya Lili Cantero participó con su arte en la final de la UEFA Champions League 2025, celebrada recientemente en Múnich (Alemania), donde el Paris Saint-Germain (PSG) de Francia alzó la copa de campeón ante el Inter de Italia, tras golear 5 a 0. La compatriota fue parte de una experiencia exclusiva del patrocinador oficial del torneo, que reunió a grandes figuras del fútbol mundial.
“Para mí fue un honor inmenso llevar mi arte a un evento de esta magnitud. Siempre que viajo con mis pinceles siento que estoy representando no solo mi trabajo, sino a todo Paraguay. Que mi país esté presente, de alguna manera, en la final de la Champions, es algo que me emociona profundamente”, expresó Lili.
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Durante el evento del pasado 31 de mayo, Cantero realizó una intervención en vivo, pintando piezas únicas inspiradas en la historia de la ciudad alemana de Múnich y en el legado de la Champions League. Entre las obras se destacaron vasos y gorras personalizadas con ilustraciones que capturaban la esencia del torneo y el espíritu del fútbol europeo.
Las piezas fueron entregadas como obsequio a leyendas del deporte como Roberto Carlos, Robert Pirès y Lieke Martens, quienes celebraron con entusiasmo el talento y la creatividad de la artista paraguaya. La experiencia culminó al día siguiente en el Champions Village del Allianz Arena, donde Lili continuó creando en vivo para invitados especiales, consolidando su presencia en uno de los encuentros más emblemáticos del deporte mundial.
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¿Te animás con la salsa agridulce? Aquí va una receta con pollo
Pese a estar en otoño y a punto de entrar en invierno, en estos días se dieron jornadas calurosas. Un plato ideal para días como estos, en donde perdemos el apetito y estamos sin muchas ganas, es preparar algo rápido, sencillo y sobre todo liviano.
En esta receta se destaca, por ejemplo, los beneficios del vinagre, que se incluye entre los ingredientes, entre los cuales están: ser un excelente antioxidante, un fantástico limpiador de bacterias y hongos, además de estar recomendado para diabéticos.
Para esta receta te dejamos los ingredientes sencillos y que casi siempre los tenemos en casa, porque forma parte de platos que a diario se preparan.
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Ingredientes
1 muslo de pollo
3 cucharadas de salsa de soja
1 cucharada de azúcar
3 cucharadas de vinagre
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Cocinar no te llevará mucho tiempo, quizás, lo que más demore sea deshuesar. Abajo te contamos los pasos que debes seguir para deleitarte con este delicioso plato con sabor oriental.
Preparación
- Preparar el muslo de pollo sin hueso.
- En una sartén, añadir aceite y cocinar ambos lados del pollo.
- Una vez dorado, agregar: salsa de soja, azúcar y vinagre.
- Dejar reducir y ¡listo el plato!
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