El gigante estadounidense de contenidos en streaming anunció que hará pruebas en Chile, Costa Rica y Perú para cobrar una tarifa a los clientes que comparten sus cuentas con quienes no viven en el hogar del suscriptor.
Los abonados tendrán que pagar una suma adicional a su suscripción mensual (unos tres dólares en Chile y Costa Rica, y unos 2,12 dólares en Perú) para agregar hasta dos cuentas adicionales a su perfil.
“Siempre hemos hecho fácil a quienes viven juntos el compartir sus cuentas de Netflix con funcionalidades como perfiles separados y transmisiones simultáneas para nuestros abonos Estándar y Premium”, indicó en un comunicado Chengyi Long, directora de innovación en los productos de la marca.
“Estas funcionalidades, extremadamente populares, también han creado una cierta confusión para saber cuándo y cómo Netflix puede ser compartido”, agregó, y en consecuencia “las cuentas se comparten en diferentes hogares, lo que afecta nuestra capacidad de invertir en series y películas de calidad para nuestros abonados”.
El grupo californiano va a proponer en los tres países un servicio que permitirá transferir un perfil hacia una nueva cuenta con el fin de motivar a los beneficiarios de un acceso compartido a crear su propia suscripción.
El año pasado Netflix había probado una forma de limitar el uso compartido de claves de acceso enviando a sus clientes un mensaje de advertencia para verificar que los usuarios vivían en el mismo lugar que el propietario de la cuenta.
Tras un largo periodo de tolerancia sobre el tema, Netflix parece listo a apretar las tuercas en momentos en que su crecimiento está comprometido.
La empresa, que ganó 8.2 millones de suscripciones solo entre septiembre y diciembre pasados, finalizó el año con 221 millones y ve crecer cada vez más la competencia de Disney +.
Fuente: AFP.
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Junio, el mes en que el San Juan desafía al Mundial
La tradición más querida del país y la mayor fiesta del fútbol coinciden en junio, impulsando encuentros, experiencias y consumo. El resultado: un efecto derrame importante en la economía.
Junio en Paraguay no necesita presentación. Es el mes en el que la tradición, la gastronomía y los juegos típicos toman el centro de la escena, aunque este año, es especial debido a la fiebre del Mundial, lo cual genera un movimiento económico de alto impacto visible en el incremento de la demanda de experiencias, reuniones y eventos que impactan directamente en el consumo.
A la fecha, este fenómeno ya se percibe con fuerza en la capital del país, donde la celebración de San Juan está presente en la agenda de todos los paraguayos y también se traslada a espacios premium de la ciudad.
Desde FOCO, recomendamos dos sitios ideales para vivir esta festividad. En el 8R Food Hall del Sheraton, el próximo 26 de junio desde las 12:00, “San Juan dice que sí” propone una versión contemporánea de la fiesta más tradicional del país. Comidas típicas, danza y música paraguaya conviven en un formato pensado para vivir la cultura desde una experiencia gastronómica y social. Las reservas están habilitadas al 0994 885872.
Del otro lado de la ciudad, frente al río Paraguay, el Hotel Yacht presenta su propia interpretación del San Juan Ára. Allí, el entorno natural se convierte en escenario de una jornada donde la tradición se mantiene intacta: gastronomía típica, música en vivo, bailes y juegos populares que refuerzan el espíritu comunitario de la celebración. La experiencia incluye welcome drink de Fortín. Para reservas al 0985 988315.
Más allá de los espacios, ambas propuestas reflejan una tendencia más profunda: el San Juan ya no es solo una celebración popular, sino una plataforma cultural que se adapta a distintos públicos sin perder su esencia.
Sin dudas, este tipo de eventos genera un efecto derrame que impacta en gastronomía, transporte, bebidas, hotelería y servicios asociados, activando a microemprendedores y empresas en distintos niveles.
En ciudades como Asunción y Gran Asunción, estas fechas pueden convertirse en picos de actividad económica concentrada, donde la cultura funciona como motor de consumo.
El contexto del Mundial la dinámica se refuerza aún más con reuniones sociales, pantallas compartidas y eventos temáticos que amplifican la circulación y el gasto en sectores clave del entretenimiento.
En ese cruce entre tradición y agenda global, junio se consolida como un mes donde la identidad cultural paraguaya no solo se conmemora, también se convierte en movimiento económico.
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“Fuego y Sangre” sin piedad: tercera temporada de “La casa del dragón”
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
El peso de la espera siempre es el primer enemigo de las grandes producciones. Han pasado dos años desde que el segundo capítulo de “La casa del dragón” (House of the Dragon) nos dejara al borde del abismo, y en la reciente rueda de prensa virtual celebrada en junio de 2026, el mensaje del equipo ha sido claro y contundente: no hay vuelta atrás. La Danza de los Dragones ha comenzado, y la tercera temporada que sale este 21 de junio promete ser un ejercicio de tragedia shakesperiana, devastación a gran escala y decisiones morales que cruzarán la línea de no retorno.
Moderados por el periodista Jamie East, tanto el elenco principal como el showrunner Ryan Condal han desgranado los entresijos de una temporada que, según sus propias palabras, cambia el ritmo y el tono de la serie para siempre.
Un “golpe directo” desde el primer minuto
Si las temporadas anteriores se tomaban su tiempo para tejer las intrigas políticas, la tercera temporada abre el telón con la épica Batalla del Gullet. Ryan Condal confirmó que este monumental enfrentamiento naval, considerado el mayor en la historia de Westeros, tendrá lugar en el primer episodio.
“La gente está acostumbrada a que las temporadas de Juego de Tronos tengan una construcción lenta y una explosión a mitad o al final. La diversión de esta temporada fue decir: ‘suena la campana en el ring de boxeo y lanzamos nuestro golpe más letal de inmediato’", explicó Condal.
El showrunner describió la Batalla del Gullet como el punto medio estructural de toda la saga, una “ingeniería de cuatro años” que establece el tono de una temporada marcada por la “inexorabilidad”. A partir de aquí, nadie está a salvo.
Rhaenyra y Alicent: el mandato divino frente a la supervivencia
El corazón de la serie sigue latiendo en el conflicto entre las dos reinas. Emma D’Arcy (Rhaenyra) señaló un giro fascinante en su personaje: la duda que la consumía en la segunda temporada está dando paso a una confianza absoluta, teñida de un peligroso fanatismo religioso. “Ella cree que tiene un mandato divino para gobernar. Cree que es una guerra santa”, explicó D’Arcy.
Condal profundizó en este aspecto, destacando cómo la serie subvierte el tropo del “elegido”. Cuando le dices a un personaje que los dioses lo han elegido y le das el poder de seis dragones, “empieza a creerse su propia propaganda”.
En el bando opuesto, Olivia Cooke (Alicent) describe a su personaje en un estado de pura supervivencia, intentando cumplir el pacto hecho con Rhaenyra al final de la segunda temporada para salvar a su hija Helaena. Sin embargo, Condal reveló que Alicent vive un conflicto interno devastador: dividida entre la ambición dinástica de su padre y la decepción que le producen Aegon y Aemond, Alicent posee un “poder blando” que podría cambiar el rumbo de la guerra.
Agentes del caos y serpientes marinas furiosas
Si las reinas reflexionan, los guerreros actúan. Matt Smith (Daemon) está, por fin, en su elemento. “Daemon es un agente del caos. Está a punto de entrar en la fase de su vida donde se siente más vivo: la guerra, la violencia y el caos”, señaló Smith, descartando cualquier redención para su personaje.
Por su parte, Steve Toussaint (Corlys Velaryon) dejó un titular que eriza la piel a cualquier lector de Fuego y Sangre. Tras perder a Rhaenys y consumido por la ira y la sensación de no ser recompensado por sus sacrificios, la Serpiente Marina no se quedará en las sombras coordinando la flota en el Gullet. “Él lidera con el ejemplo. Sí, está blandiendo la espada en la primera línea”, confirmó Toussaint.
Además, la temporada presentará un nuevo y formidable peón: Ormond Hightower, interpretado por James Norton. Condal lo describió como “la persona más poderosa de la Casa Hightower que no monta un dragón”, un líder militar y político que traerá un aire fresco y peligroso al bando verde.
Entre bastidores: bolas del consejo, dragones y “Ratatouille”
No todo fue oscuridad y muerte en la rueda de prensa. El elenco compartió divertidas anécdotas sobre la convivencia en el set. Los actores del “Bando Verde” confesaron su obsesión con las bolas de piedra que representan a las casas en la sala del Consejo Pequeño, llegando a hacer competiciones de quién las hacía girar por más tiempo (algo que, según Tom Glynn-Carney, incluso apareció en el montaje final de la segunda temporada).
Sobre la magia de los efectos visuales, el elenco detalló el uso de la “buck”, una grúa hidráulica rodeada de pantallas LED y ventiladores que simula el vuelo de los dragones, permitiendo a los actores reaccionar a las bolas de fuego y las nubes en tiempo real.
En el momento más distendido, cuando se les pidió que reclutaran a cualquier personaje de ficción para su bando, las respuestas demostraron el sentido del humor del elenco: Abubakar Salim eligió a Master Chief (Halo), Matt Smith se quedó con Mr. Burns (Los Simpson) para la contabilidad, Harry Collett al Red Hulk y Phoebe Campbell apostó por Remy, la rata de Ratatouille, argumentando que “es ágil y nadie lo atrapará”.
La máquina no se detiene
Mientras el elenco promociona la temporada 3, Ryan Condal ya está en la “sala de montaje” conceptual de la cuarta y última temporada.
“Estamos tan adelantados como nunca en la creación de una nueva temporada mientras aún estamos en posproducción de la anterior”, reveló Condal, asegurando que el final de la serie está trazado y que buscarán dejar “un rayo de esperanza y humanidad” tras la masacre que se avecina.
“La casa del dragón” ya no es solo una precuela; es una tragedia en pleno vuelo. La tercera temporada nos recuerda que, en Westeros, el único premio por ganar la guerra es tener que vivir con las cenizas de lo que has destruido. El invierno ha llegado a los Siete Reinos, y los dragones están hambrientos.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Mundial impulsa el consumo en shoppings: camisetas y gastronomía lideran las ventas
Los centros comerciales se consolidan como espacios para la conversión en todos los rubros en el marco de la participación de Paraguay en la Copa del Mundo. Las categorías más beneficiadas en los locales son gastronomía, bebidas, snacks, indumentaria deportiva en general, productos alusivos a la selección y entretenimiento, con la camiseta de la selección como principal producto.
Así lo indicó Gustavo Piris, directivo de la Cámara de Centros Comerciales del Paraguay, quien explicó a La Nación/Nación Media que los consumidores también aprovechan la excusa mundialista para mejorar sus pantallas, renovando especialmente televisores y accesorios tecnológicos. “Pero sin duda, la vedette es la camiseta de la selección. Todo lo que ayude a vivir los partidos sin dudas presentan una demanda más fuerte”, afirmó.
Dependiendo del centro comercial y de sus acciones específicas, en algunos ya se registraron incrementos desde la semana pasada, con el encuentro de despedida de Paraguay. “Ahora, a partir de los eventos inaugurales del Mundial, esperamos una afluencia mayor, con visitas más planificadas en torno a los horarios de los partidos, mayor permanencia en los shoppings y también un incremento del consumo”, expresó.
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Piris señaló que esto se observaría especialmente cuando juegue Paraguay o con partidos de alto interés, como los de países vecinos, considerando la gran cantidad de extranjeros que viven en el país. “El Mundial se vuelve algo mucho más emocional, social y experiencial. Las personas no solo vienen a los centros comerciales a comprar, sino también a compartir y vivir los partidos en un ambiente seguro, cómodo, con opciones gastronómicas y de entretenimiento”, subrayó.
Expectativas altas
Considerando que la selección paraguaya volvió a la cita mundialista después de 16 años, los integrantes del sector destacan las altas expectativas en cuanto a lo comercial. Además, en los centros comerciales la euforia se suma al inicio de las promociones especiales por el Día del Padre, por lo que algunas de las compras ya corresponden también a adelanto de regalos para esa fecha.
Añadió que la mayoría de los locales ya cuentan con pantallas especiales en patios de comida, terrazas y estacionamientos, con el objetivo de recrear el ambiente de un estadio de fútbol, con espacios que potencien la euforia del momento.
“Algunos centros también habilitaron sectores temáticos y espacios de experiencia, zonas de juegos, además de actividades como el intercambio de estampas del Mundial para los coleccionistas de los álbumes oficiales”, puntualizó Piris.
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“Beef” vuelve más ambiciosa: capitalismo, deseo y el desgaste íntimo de las relaciones
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La segunda temporada de “Beef” no quiere repetirse. Y quizá esa sea su decisión más inteligente. Después de convertir una pelea de tráfico en una parábola contemporánea sobre la rabia, la serie creada por Lee Sung Jin —“Sonny” para todos en la industria— abandona la furia individualista de su primera entrega para mirar algo todavía más incómodo: el matrimonio, el dinero y el modo en que el capitalismo termina modelando incluso nuestras formas de amar.
La nueva temporada cambia Los Ángeles suburbano por un ecosistema de élites entre Montecito y Corea del Sur. Hay nuevos personajes, nuevos conflictos y una estructura más coral. Pero el corazón de la serie sigue siendo el mismo: personas atrapadas en ciclos emocionales que apenas comprenden.
Durante una conferencia virtual organizada por Netflix, Lee Sung Jin explicó que la inspiración inicial fue “muy simple”: observar dos parejas en etapas distintas de sus relaciones. Sin embargo, al desarrollar la historia, apareció inevitablemente otra variable. “Si quieres explorar honestamente el matrimonio en 2026, inevitablemente tienes que enfrentarte al capitalismo”, afirmó.
La temporada, según el creador, está construida alrededor de “las cuatro estaciones de la vida”. Cada pareja representa un momento distinto del desgaste sentimental: juventud, estabilidad, resignación y vejez. El plano final —una imagen aérea inspirada en el samsara budista— resume la idea central: todos permanecen atrapados en un ciclo repetitivo de deseo, frustración y búsqueda de sentido.
La gran novedad de esta entrega no es solo temática. También lo es generacional. Lee Sung Jin reúne por primera vez en pantalla a dos leyendas absolutas del cine coreano: Youn Yuh-jung y Song Kang-ho. Dos intérpretes monumentales que, paradójicamente, pasaron buena parte del encuentro minimizando su propio talento.
Youn Yuh-jung interpreta a Chairwoman Park, una multimillonaria afilada, manipuladora y profundamente lúcida. Para el público estadounidense supone además un pequeño giro: la actriz, acostumbrada a encarnar figuras cálidas o excéntricas, asume aquí un rol más cercano al antagonismo. Ella misma bromeó con ello durante la conversación: “En realidad soy una mujer elegante. No hablo así en mi vida real”.
Parte de su ansiedad provenía del idioma. Aunque ha trabajado internacionalmente durante años, confesó sentirse insegura actuando en inglés. Lee Sung Jin respondió incorporando esa tensión al personaje: una mujer tan poderosa que puede decidir cuándo hablar inglés y cuándo no hacerlo. La lengua deja de ser una limitación para convertirse en una demostración de poder.
Más reveladora aún fue la historia detrás del fichaje de Song Kang-ho. El actor de Parasite rechazó inicialmente el proyecto. Según contó, le aterraba interpretar un personaje tan distinto a los que había hecho antes. Fue Youn Yuh-jung quien terminó convenciéndolo personalmente por teléfono. “Le dije: eres el mejor actor de Corea, puedes hacer cualquier papel”, recordó ella entre risas.
El resultado es una relación tan extraña como fascinante. Ella interpreta a una mujer inmensamente rica que ya no busca amor romántico ni utilidad práctica en el matrimonio. Busca entretenimiento. “El primer marido es por amor, el segundo por conveniencia y el tercero por diversión”, explicó la actriz.
Song Kang-ho, por su parte, definió a su personaje como alguien dominado por la carencia emocional. Un hombre movido por el dinero, sí, pero también por una necesidad infantil de afecto. “Creo que le falta amor, incluso amor maternal”, señaló.
La temporada también expande el universo identitario de la serie. Lee Sung Jin contó que decidió trasladar parte de la acción a Corea después de volver al país para dirigir un videoclip de RM, miembro de BTS. Allí volvió a conectar con una sociedad atravesada por el poder económico de los chaebol —los grandes conglomerados familiares coreanos— y vio en ello una dimensión poco explorada de la experiencia asiático-estadounidense.
Por eso “Beef” ya no habla únicamente de rabia. Habla del agotamiento moral de sobrevivir dentro de sistemas que transforman las relaciones humanas en transacciones permanentes. Incluso los personajes más jóvenes, explicó Lee Sung Jin, terminan descubriendo cómo el tiempo erosiona ideales que parecían sólidos a los veinte años.
Quizá ahí reside la evolución más interesante de la serie: entender que la violencia emocional no siempre explota en gritos o persecuciones. A veces aparece en cenas silenciosas, matrimonios funcionales o conversaciones donde nadie dice exactamente lo que siente.
La primera temporada de “Beef” era una historia sobre personas incapaces de controlar su ira. La segunda parece mucho más sombría: una historia sobre personas que ya ni siquiera saben si todavía son libres.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.