El “Príncipe del Romance”, aclamado como uno de los pianistas más conocidos de todos los tiempos, lanzará un álbum de doce nuevas grabaciones el próximo 25 de febrero a través de BMG.
Formado en el Conservatorio de París, en su Francia natal, Clayderman ha vendido más de 90 millones de discos en todo el mundo y ha grabado más de 1.400 canciones con su característico estilo romántico.
Un amplio repertorio que abarca tanto composiciones originales como estándares clásicos y pop que se disfrutan en todo el mundo. Justamente, el nuevo álbum incluirá interpretaciones de clásicos modernos como Viva La Vida de Coldplay y Perfect Symphony de Ed Sheeran. Así como los favoritos de la música clásica The Waltz of the Flowers y The Radetzky March.
“Empecé a escuchar algunas de mis viejas canciones favoritas, que me trajeron maravillosos recuerdos, y también pensé que sería divertido hacer algunos temas más inesperados, como los de Ed Sheeran”, contó Clayderman.
Además, el álbum contará con cuatro nuevas composiciones originales de Paul de Senneville, colaborador de Richard desde hace mucho tiempo y compositor de la emblemática grabación Ballade Pour Adeline, la canción que puso a Clayderman en el camino de convertirse en una estrella mundial, habiendo vendido 22 millones de copias en 38 países.
“En ese momento, todos mis conciertos en vivo se habían cancelado o aplazado debido a la pandemia, así que quería hacer algo nuevo para todo el mundo, ya que hacía mucho tiempo que no estaba en el estudio. Fue maravilloso formar equipo con Paul una vez más para crear algunas composiciones nuevas, ya que ahí es donde realmente comenzó la historia”, dice el pianista.
Antes del lanzamiento del álbum, una serie de EPs digitales temáticos estarán disponibles para su descarga, esta semana Forever Love: Heart & Soul; el 26 de enero Forever Love: Dear Mama, y el 9 de febrero Forever Love: Three Little Words.
Junto a las nuevas grabaciones hay una colección perdurable de sus mejores y más queridas interpretaciones al piano, que muestran una carrera que ha abarcado seis décadas. El álbum fue grabado en 2021 en París.
Dejanos tu comentario
Un pionero en la música sinfónica paraguaya
El 19 de agosto de 1976 fallecía Carlos dos Santos, director de orquesta, trompista, pianista, pedagogo y una de las figuras fundamentales en la construcción del movimiento sinfónico paraguayo. Su trayectoria representa un vínculo decisivo entre las primeras experiencias orquestales organizadas por músicos paraguayos y la posterior consolidación institucional del sinfonismo nacional, cuyo primer resultado fue la creación de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA).
- Fotos Gentileza
El maestro nació en Lambaré el 31 de marzo de 1915, hijo del español José Soley y de la brasileña María Deolinda dos Santos. Durante su infancia y adolescencia fue conocido como Carlos Soley dos Santos, utilizando el apellido paterno. Sin embargo, alrededor de los dieciocho años adoptó el apellido materno Dos Santos, con el que desarrolló su carrera artística, ejerció la docencia y pasó a la historia de la música paraguaya.
En 1926, ingresó como aprendiz a la Banda de Músicos de la Policía de la Capital, donde inició su formación como intérprete de trompa o corno francés, instrumento en el que alcanzaría un destacado nivel.
Su formación académica fue particularmente sólida para su época. En el Ateneo Paraguayo estudió piano con Francisco Marín Nogueras, teoría y solfeo con Gerardo Fernández Moreno, armonía con Juan Carlos Moreno González, e instrumentación con el maestro checo Otakar Platil. Estos estudios le proporcionaron una preparación integral en teoría musical, composición, instrumentación y dirección orquestal, conocimientos que posteriormente transmitiría a varias generaciones de músicos.
EL SINFONISMO Y LA ASOCIACIÓN DE MÚSICOS
El 10 de agosto de 1938 participó en la fundación de la Asociación de Músicos del Paraguay (AMP), institución creada con el propósito de organizar y dignificar la actividad profesional de los músicos paraguayos.
Su principal contribución a la AMP se produjo durante las décadas de 1940 y 1950, cuando asumió la dirección de su orquesta. Bajo su conducción y la de Carlos Lara Bareiro, la Orquesta de la Asociación de Músicos del Paraguay se convirtió en el primer organismo orquestal estable del país. La agrupación desarrolló progresivamente su nivel técnico e interpretativo, incorporó obras del repertorio sinfónico universal y difundió composiciones de autores paraguayos.
El liderazgo de Dos Santos permitió reunir y formar un núcleo estable de instrumentistas profesionales, demostrando que era posible sostener en el Paraguay una actividad sinfónica organizada y sostenida. Esta experiencia constituyó, posteriormente, la base humana e institucional sobre la que se estructuraría la primera gran orquesta sinfónica del país.
Un acontecimiento significativo de esta etapa tuvo lugar el 15 de agosto de 1956, cuando Dos Santos dirigió a la Orquesta de la Asociación de Músicos del Paraguay en el estreno de “La tejedora de ñandutí”, primera zarzuela paraguaya, con música de Juan Carlos Moreno González y libreto de Manuel Frutos Pane, presentada en el Teatro Municipal. El acontecimiento representó un hito para el teatro musical paraguayo y puso de manifiesto el grado de madurez alcanzado por la agrupación bajo su dirección.
EL NACIMIENTO DE LA OSCA
La experiencia acumulada durante años en la Asociación de Músicos del Paraguay desembocó en un acontecimiento fundamental para la historia de la música paraguaya. En 1957, la Municipalidad de Asunción puso en marcha oficialmente la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA), cuya estructura se apoyó en la orquesta que la AMP había formado y consolidado durante toda una década bajo la dirección de Dos Santos y Lara Bareiro.
En la OSCA, Dos Santos fue designado director adjunto junto al maestro Remberto Giménez. Participó activamente en la organización artística de la naciente orquesta y en sus primeras temporadas actuó tanto en calidad de director como de intérprete de trompa.
Su participación en este proceso le confiere un lugar particularmente significativo en la historia del sinfonismo paraguayo: fue uno de los principales hilos conductores entre la larga experiencia orquestal de la AMP y la institucionalización de la actividad sinfónica municipal, representada por la OSCA.
En paralelo a su trabajo con las agrupaciones sinfónicas, Dos Santos desarrolló una intensa actividad como director y ejecutante. Dirigió la Banda de la Armada Nacional, donde impulsó el perfeccionamiento técnico de sus integrantes y contribuyó a la formación de numerosos instrumentistas de viento que posteriormente participarían en otras agrupaciones musicales del país.
Además, dirigió la orquesta de cámara del Ateneo y fundó la Orquesta de Cámara Agustín Pío Barrios, ampliando los espacios destinados a la práctica de la música de cámara y ofreciendo nuevas oportunidades de formación y experiencia artística para jóvenes intérpretes.
Su versatilidad se manifestó asimismo en su actividad como pianista de diversas orquestas típicas de Asunción, ámbito en el que pudo desenvolverse dentro de la música popular y complementar su extensa experiencia en el campo de la música académica.
La docencia constituyó otra de las dimensiones esenciales de su trayectoria. Durante muchos años formó parte del plantel del Conservatorio Municipal de Música de Asunción. Su sólida formación, rigor académico y amplia cultura musical lo convirtieron en uno de los docentes más respetados de su generación. Desde las aulas contribuyó a formar intérpretes, compositores y directores que posteriormente tendrían una participación relevante en la vida musical paraguaya.
LEGADO
La importancia histórica del maestro reside en haber participado simultáneamente en varios de los procesos que hicieron posible la profesionalización de la música sinfónica en el Paraguay: la organización gremial de los músicos, la formación de conjuntos de cámara y orquestales estables, la educación musical, la dirección de bandas y orquestas y la incorporación progresiva del repertorio sinfónico y de la orquestación de música paraguaya a nivel de música académica.
Dos Santos es una de las figuras esenciales del proceso de consolidación del sinfonismo paraguayo durante el siglo XX. Su vida estuvo estrechamente ligada a la formación de intérpretes, al desarrollo de la institucionalidad musical y a la construcción de una tradición sinfónica profesional en el Paraguay.
Dejanos tu comentario
Un diálogo entre la música paraguaya y el repertorio universal a través del piano
La pianista paraguaya Chiara D’Odorico empezó este enero una gira que la llevará a recorrer los más importantes escenarios del mundo con un repertorio mixto que combina música paraguaya con lo más encumbrado del repertorio clásico universal. Bajo el lema de “Contrastes”, la artista compatriota desarrollará un programa que plantea un diálogo y complementariedad entre concepciones sonoras de los más diversos orígenes.
Consolidada en su trayectoria y objetivos, una vez más se anuncia un tour internacional de la pianista paraguaya Chiara D’Odorico por destacados escenarios internacionales. Este tour la lleva, en el marco del concepto “Contraste”, a presentar desde el piano un diálogo entre la música paraguaya y el repertorio pianístico universal.
Radicada en Argentina, Chiara planea para este año producir su cuarto disco y seguir abordando tanto su trabajo desde el piano como embajadora de la cultura paraguaya, rescatando obras del acervo histórico y de compositores contemporáneos, así como desde la docencia, que representa para ella una de sus pasiones.
Anoche arrancó la gira con su primera parada de este tour y antes del viaje la pianista habló con La Nación/Nación Media sobre este proyecto, sobre su trabajo y el próximo disco que espera producir este año.
–¿Cuál es la propuesta del tour con respecto al repertorio?
–La propuesta de este tour gira en torno a dos ideas complementarias. Por un lado, el programa “Contrastes”, que plantea un diálogo muy vivo entre la música europea y la sudamericana, con especial énfasis en nuestra música paraguaya. Ahí conviven obras de distintas épocas, desde el barroco hasta hoy en día, y también estrenos que se van a escuchar por primera vez tanto en Estados Unidos como en algunas ciudades de Europa. Por otro lado, en algunas ciudades presento un programa íntegramente dedicado a la música paraguaya, que permite profundizar mucho más en ese universo sonoro del Paraguay. Son dos formas distintas de contar una misma historia.
DIÁLOGO DE IGUAL A IGUAL
–¿Cómo se integran los dos enfoques?
–Los programas completamente paraguayos permiten profundizar y dar contexto y los programas mixtos permiten integrar, dialogar y romper esa idea de compartimientos estancos. Son dos enfoques distintos pero complementarios. La idea un poquito es que la música paraguaya tenga un valor propio, pero también pueda dialogar de igual a igual con cualquier otra tradición muy conocida como la europea.
–¿Podés ahondar un poco en qué es el concepto de contraste?
–Cuando hablo de contrastes, yo no pienso en oposiciones, sino más bien en diálogo. Me interesa mucho mostrar cómo músicas de contextos muy distintos pueden convivir, tensionarse, pero sobre todo también enriquecerse mutuamente.
–¿Por qué es relevante ese concepto para tu arte actual?
–Yo siento que mi trabajo pasa mucho por ahí, por tender puentes y por romper esas limitaciones estructuradas que nos ponemos, esos límites. El contraste revela afinidades inesperadas y hace que el oído se mantenga siempre activo y muy curioso.
–¿A qué nuevos países o escenarios vas a llevar tu trabajo ahora y cuál o cuáles conciertos te parecen un salto o algo de por sí relevante en tu carrera?
–Esta gira me lleva nuevamente a escenarios muy significativos de Estados Unidos y de Europa. En Estados Unidos voy a tocar en Miami, San Francisco y Nueva York, y en Europa estaré en Londres, Dublín, Roma, Barcelona, Palencia y en Utrecht, en salas que tienen una identidad muy fuerte cada concierto. Realmente va a ser muy importante, pero hay algunos que representan un salto simbólico, como tocar en iglesias históricas de Europa o en instituciones que por primera vez programan música paraguaya. Realmente eso marca un antes y un después no solo para mí, sino también para el repertorio que llevo. Así que por supuesto que estoy muy orgullosa y muy feliz de este desafío.
INTEGRACIÓN AL PAISAJE SONORO
–¿Cómo pensás que el piano y la música de Paraguay pueden incorporarse dentro de la sonoridad o el paisaje sonoro del mundo actual?
–La música del Paraguay se puede incorporar dentro de la sonoridad y el pasaje sonoro del mundo de manera realmente muy natural. Pienso que la música paraguaya tiene una identidad demasiado fuerte, pero al mismo tiempo es muy permeable y dialoga muy bien con otras tradiciones. No es una música encerrada en sí misma, todo lo contrario. Creo que el piano paraguayo puede integrarse al paisaje sonoro actual sin perder su esencia, aportando colores, ritmos y una sensibilidad muy particular que realmente pienso que hoy el mundo está dispuesto a escuchar y a conocer.
–¿Qué tipo de rescate de autores paraguayos del pasado y actuales forman parte de tu repertorio?
–Trabajo tanto con compositores históricos como también con creadores contemporáneos, y me interesa rescatar obras que no circulan, que muchas veces no están editadas, estoy trabajando con el manuscrito o casi no se han tocado, o no hay grabaciones.
También dar espacio a voces actuales que están escribiendo hoy en día. Eso también es muy importante, dar el espacio a los nuevos compositores, a los nuevos músicos, a las nuevas creaciones.
–¿Con qué criterio los elegís?
–El criterio para seleccionar y trabajar esas composiciones creo que siempre es artístico, que la obra tenga algo verdadero que decir, algo que contar, que transmitir. No se trata solo de rescatar una obra por el simple hecho de rescatar y hacer algo nuevo, sino más bien de integrar esas músicas a un discurso vivo y actual, que realmente ese esfuerzo valga la pena.
–¿Qué representa esta gira en tu carrera?
–Esta gira resume muy bien el momento que yo estoy viviendo como artista, es el resultado de muchos años de trabajo, de búsqueda, de convicción, en un proyecto que apuesta al diálogo, al cruce de culturas y a la circulación de la música paraguaya en el mundo, ya sea a través de programas íntegramente dedicados al repertorio paraguayo o integrándolo de manera natural con la gran tradición europea, con el gran repertorio pianístico, y la idea es siempre la misma, que la música se escuche sin fronteras, con curiosidad y con profundidad, y que se valore. Llevar estas obras a escenarios internacionales no es solo un acto artístico, sino más bien una forma de construir memoria, de generar redes y de afirmar que Paraguay tiene su propia voz musical viva y plenamente vigente en el panorama actual. Mi trabajo, como yo siempre digo, es tender puentes y dejar que la música paraguaya circule, viva y dialogue libremente por todo el mundo.
LA ACTIVIDAD DOCENTE
–¿Qué proyectos llevás adelante en la actualidad?
–Además de los conciertos y las giras, yo dirijo mi propio estudio de piano, mi propia academia, donde trabajo con alumnos de distintas edades y niveles. Esta academia tengo en conjunto con mi marido, que también es pianista, y es algo fundamental para mí la docencia, es algo muy importante en mi vida artística. Dedico la mitad del día a mi vida artística sobre los escenarios y la otra mitad a la pedagogía, y también por supuesto estoy trabajando nuevos proyectos discográficos que van a continuar profundizando el repertorio paraguayo para piano, así que tengo ahí ya un trabajo latente y estoy trabajando en eso.
–¿Qué planes te trazás para este año?
–Este año por supuesto va a seguir marcado por los conciertos y las giras internacionales, comenzando ahora por Estados Unidos, por Europa y luego una serie de conciertos para Latinoamérica, pero también con proyectos a largo plazo. Primero ampliar el repertorio, grabar nuevos discos y fortalecer mi trabajo pedagógico, que es algo que amo mucho hacer y que es parte de mi día a día. Pero la idea mía siempre es seguir construyendo con mucha coherencia, sin apuros, pero mucha convicción de mi trabajo y de lo que vengo haciendo ya desde hace muchos años. Y creo que con muchísimo trabajo y dedicación voy llevando siempre en alto lo que es nuestro país y dando a conocer a nivel mundial.
–¿Cómo trabajás el proyecto de un disco?, ¿lo producís vos?, ¿lo pensás desde los autores?, ¿desde el sonido?, ¿desde una sensibilidad del momento?
–Cada disco nace para mí como una necesidad artística muy concreta, casi como una continuación natural del trabajo que vengo haciendo en los escenarios en todo este tiempo. Yo no pienso en un concepto cerrado, sino más bien que el proyecto se va armando a partir del repertorio, de los compositores, de los autores y, sobre todo, de una sensibilidad muy particular del momento que yo estoy atravesando. El sonido, por supuesto, es algo fundamental en mi búsqueda y el concepto del disco que quiero transmitir con ello. Es un trabajo que lo vengo pensando hace mucho tiempo, muy cuidado, muy personal, y en el que estoy involucrada en todas las etapas, desde la selección de las obras, el repertorio, el concepto del disco, hasta la producción artística. Hasta ahora ha sido mayormente un camino autogestionado, pero siempre con el gran apoyo de los sellos discográficos que aceptaron estos proyectos, que lo tomaron como propios y me apoyaron al 100 % en crear mis tres discos anteriores y el que se viene.
DIFUSIÓN CULTURAL
–El trabajo de los artistas paraguayos en el mundo es frecuentemente el de difusión. ¿Cómo pensás que se podría articular esa labor que muchas veces se hace en solitario con enfoques no articulados o compartidos?
–Sí, es verdad que muchas veces los artistas paraguayos que trabajamos afuera del país funcionamos casi como embajadores culturales informales y eso suele hacerse en soledad desde esfuerzos muy personales. Creo que el desafío está en pasar de lo individual a lo colectivo y en generar redes reales de intercambio, compartir repertorios, contactos, experiencias, información, compartir con colegas. No por homogenizar discursos, sino más bien para potenciar lo que cada uno desde su lugar y de su creencia lo quiere transmitir. También es importantísimo que existan puentes con instituciones, tanto dentro como fuera del país, que nos acompañen, que den continuidad a ese trabajo. Cuando las acciones se piensan de manera articulada y sostenida, el impacto es mucho más profundo y duradero. Y yo creo que la difusión cultural no debería depender solo del esfuerzo individual de una persona, del artista, sino más bien de una construcción colectiva que se sostenga en el tiempo, que no dure un mes, un año, sino que sea a largo plazo para que tenga realmente su impacto.
–¿Te pasó alguna vez que otros pianistas o instrumentistas te pidieran que les compartas algo del repertorio de música paraguaya que defendés en los escenarios y que alguno lo haya incorporado en el suyo?
–Sí, por supuesto, muchísimas veces, y es una de las cosas más gratificantes de este trabajo. A menudo después de los conciertos o en contextos académicos, otros músicos, colegas, se acercan con una curiosidad muy genuina por el repertorio paraguayo. Ya sea que me piden las partituras, referencias, grabaciones, quieren saber más de la historia y en varios casos estos intercambios terminan en obras que empiezan a circular en otros programas y en otros escenarios. Eso realmente es un orgullo enorme y es mi verdadero objetivo. Como decía, para mí es clave porque significa que la música deja de estar asociada a una sola intérprete y empieza a tener realmente vida propia, que es lo que merece esta música. Cuando otro músico se apropia de ese repertorio y lo hace suyo, el trabajo de difusión se multiplica y realmente se vuelve duradero. La música paraguaya crece de verdad cuando empieza a circular libremente y eso es clave en todo este trabajo.
Dejanos tu comentario
Chiara D’Odorico realizará una gira en cuatro países europeos
La pianista paraguaya Chiara D’Odorico realizará una gira de siete conciertos en cuatro países europeos durante la segunda quincena de enero. El Tour Europa 2025 de la artista lleva el título “Contrastes - Música Europea y Latinoamericana”, con que presentará un contrapunto de estilos y compositores, destacando la riqueza y diversidad de las tradiciones musicales en ambos lados del océano Atlántico.
El recorrido iniciará el 14 de enero en la Universidad de Bremen (Alemania). Luego, en España concentrará cuatro conciertos, comenzado con dos en Barcelona; el jueves 16 en el club Doctor Espriu, y el 17 en Vila Arrufat; sigue el 21 en Shigeru Kawai Center de Madrid, y el 23 en el auditorio Cullel I Fabra, de vuelta en Barcelona. El martes 28 estará en la sala Baldini de Roma (Italia), y cierra el jueves 30 en Haas & Haas Teasalon de Viena (Austria).
Con el eje temático “Diálogos e igualdad entre la música paraguaya y la europea”, estos conciertos buscan colocar la música paraguaya al mismo nivel que la europea, integrándola a través de sus diferencias y similitudes. Muchas de las piezas incluidas en el programa tendrán su estreno en Europa, consolidando el compromiso de la pianista con la difusión de repertorios inéditos.
Lea más: “Lo que intento hacer en esta película es la deconstrucción de la imagen del poder”
Además, su más reciente álbum, “Añoranza”, presenta obras nunca antes grabadas que ahora se interpretarán en vivo por primera vez en el continente europeo. En una sección especial del programa, dedicada a obras para piano a cuatro manos, contará con la participación como artista invitado del pianista argentino David Lonardi, ampliando así la dimensión y el diálogo artístico de esta gira.
Los conciertos en España cuentan con el apoyo de Ibermúsicas. En Italia, el recital está organizado por la Asociación Paraguay-Italia y la Embajada del Paraguay en dicho país, fortaleciendo los lazos culturales entre ambas naciones. Chiara D’odorico es considerada una de las pianistas sudamericanas con mayor reconocimiento a nivel internacional, galardonada con numerosos premios.
Lea también: Un aporte invaluable para el estudio de la musicología en el Paraguay
Dejanos tu comentario
La pianista rusa María Walzer se presenta en Hohenau
La pianista Maria Walzer ofrecerá por primera vez un concierto en Paraguay, el viernes 18 de octubre a las 18:30 en el salón auditorio de la Fundación Universitaria Ciencias Agrarias de Itapúa (Fucai), sito en avenida P. Guillermo Hutte casi Asunción Flores, de la ciudad de Hohenau, en el marco del Ciclo de conciertos 2024 “Un viaje por la música clásica”, tocando obras de compositores como Bach, Gluck, Mozart, Beethoven, Schumann, Chopin y Rajmáninov. La entrada será libre y gratuita.
La artista nació en Moscú como Maria Raszwetáeva, está radicada desde 1990 en Viena (Austria) y actualmente reside en las Colonias Unidas (Itapúa). De niña dio conciertos en Rusia, Bielorrusia y Ucrania. Su personalidad artística y su característico estilo narrativo de interpretación se desarrollaron gracias a los muchos impulsos inspiradores de Alexander Maikapar, Alexander Sobolev, Irina Zaritskaya, Paul Badura-Skoda y Oleg Maisenberg durante sus estudios en Moscú, Londres y Viena. En 2015 publicó un disco titulado “Profundum”, con 16 obras del repertorio clásico.
Lea más: Percusionista brasileño Ney Rosauro dará dos conciertos en Asunción
La mayor preocupación de Walzer en la música es una interpretación al piano muy narrativa y descriptiva, porque para ella la música es una forma de comunicación ilimitada y multidimensional. Ha actuado en Austria, Alemania, Bélgica, Dinamarca, Italia, Turquía y recibió varios reconocimientos internacionales, como el Premio de Promoción del Comité Europeo del Premio W. A. Mozart (1992), de la Fundación Goethe en Basilea (1995), un premio de la Dra. Martha Sobotka Charlotte Janeczek-Stiftung por capacidad artística extraordinaria (1995), del Concurso Internacional de Piano en Isernia (1995), “Alban Berg Stiftung” (1997) y de la Fundación Global para la Investigación (1998) en Viena.
Será el cuarto concierto de esta temporada que arrancó con el Trío Salazar-Henning, además de Juanjo Corbalán Trío y el Calandría Dúo de Asunción. Organizado por la Dirección de Cultura y Turismo de la Municipalidad de Hohenau, a cargo del músico Vito Krüger, este ciclo cuenta con el apoyo de los Fondos de Cultura de la Secretaría Nacional de Cultura. Se realiza desde el 2022 en diversos espacios culturales de Hohenau con el fin de facilitar el acceso a los bienes culturales a todas las personas de la comunidad.
Lea también: Javier Acosta Giangreco lanza “India”