“Me han salvado la vida”, les dijo la estrella del pop Britney Spears a sus fans en su primer mensaje en video en Instagram tras la suspensión de la tutela el pasado viernes por la justicia, y espera que su historia ponga el foco en el sistema corrupto del tutelaje.
En este mensaje de dos minutos, que colgó el martes por la noche, no desvela sus proyectos inmediatos, tras haber vivido bajo la estricta tutela de su padre durante trece años, y dijo estar feliz de recuperar los pequeños gestos de la vida diaria, como comprar unas simples velas.
“No estoy aquí para ser una víctima. Estoy aquí para defender a personas que tienen discapacidades reales, enfermedades reales. Soy una mujer fuerte, y puedo imaginar lo que el sistema le ha hecho a esta gente”, explica.
“Tengo esperanza de que mi historia tenga un impacto y hará cambiar las cosas en este sistema corrupto”.
La cantante agradece al movimiento “FreeBritney” por haber llamado la atención sobre su caso: “mi voz fue ahogada durante mucho tiempo, pero ustedes han sensibilizado al público. Yo pienso que me han salvado la vida”, agrega.
El video, que había sido visto por cerca de cinco millones de personas el miércoles por la mañana, fue colgado junto a un texto virulento. “Al despertarme cada mañana, sigo estupefacta de lo que mi familia y la tutela me han hecho. Es desmoralizador y degradante”, escribió.
Britney Spears promete no callarse más y que no olvidará nada de lo que le hicieron, incluso “su madre practicante”.
Durante su tutela, la cantante subió con frecuencia videos sobre coreografías, fotos de ella y largos mensajes en Instagram, un canal de comunicación que suele usar y en el que tiene 36,4 millones de seguidores.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
¡Pasó anoche! Los detalles de la detención de Britney Spears
La noche del miércoles último, la princesa del pop Britney Spears (44) fue arrestada en Ventura, California (EE. UU.) por supuestamente conducir bajo la influencia del alcohol. Según los informes de la policía, la cantante de “Baby One More Time” fue interceptada alrededor de las 21:30 en la vía pública, luego pasó la noche en la comisaría y fue liberada a las 6:00 de mañana de este jueves.
Tras su arresto, Spears fue trasladada a la comisaría, donde fue fichada alrededor de las 3:00 de la madrugada de hoy. Durante el proceso, su ocupación fue registrada simplemente como “celebridad” y su vehículo fue remolcado por las autoridades.
Permaneció bajo custodia durante la madrugada hasta que fue liberada cerca de las 6:00 de la mañana, bajo la modalidad de “citación y liberación”, lo que significa que no fue retenida por un periodo prolongado.
Te puede interesar: ¡Las pistas que indicarían que Nadia Ferreira está esperando una niña!
Borró su Instagram
El representante de la cantante emitió un comunicado manifestando el suceso de “inexcusable” y asegurando que Britney está dispuesta a cumplir con la ley y tomar las medidas necesarias para su bienestar.
Como reacción inmediata al escándalo, Spears optó por eliminar su cuenta de Instagram, donde superaba los 42.000.000 de seguidores. En cuanto a sus antecedentes legales, este no es el primer encuentro de la cantante con la Justicia por infracciones de tránsito.
El caso más recordado ocurrió en 2007, cuando enfrentó cargos por un choque con fuga contra un auto estacionado y por conducir sin una licencia válida de California. En aquella ocasión, los cargos fueron retirados tras llegar a un acuerdo económico con el dueño del vehículo afectado.
Más recientemente, en septiembre de 2023, fue multada por conducir a exceso de velocidad y no presentar licencia ni comprobante de seguro. Actualmente, Spears tiene programada una audiencia en la Corte Superior del Condado de Ventura para el próximo 4 de mayo de 2026. En esta cita deberá responder a los cargos derivados de este último arresto.
Leé también: De reina de belleza a empresaria: la faceta que no conocías de Fabi Martínez
Dejanos tu comentario
Zuckerberg lamentó que Instagram tardara en detectar a menores de 13 años
El director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, lamentó el miércoles que Instagram tardara tanto en tomar medidas para detectar a usuarios menores de 13 años, durante su testimonio en un importante juicio sobre adicción a las redes sociales en Los Ángeles. Consultado sobre reclamos internos de la compañía de que no se estaba haciendo lo suficiente para verificar si menores de 13 años estaban usando la plataforma, Zuckerberg afirmó que se habían implementado mejoras.
Pero “podríamos haberlo hecho antes”, añadió. El director de Meta —que posee Facebook, Instagram y WhatsApp— era el testigo más esperado en este juicio en California, el primero de una serie de casos que podría sentar un precedente legal para miles de demandas presentadas por familias estadounidenses contra las principales plataformas de redes sociales.
El juicio marca la primera vez que el multimillonario de 41 años se pronuncia sobre la seguridad de sus plataformas, dominantes a nivel mundial, directamente ante un jurado. Zuckerberg se mostró muy reservado al principio, según constató un periodista de la AFP en la sala, pero luego comenzó a animarse: mostró señales de molestia, sacudió la cabeza y agitó las manos al volverse hacia el jurado.
Los 12 miembros del jurado en Los Ángeles escucharon el testimonio mientras el abogado de la parte demandante, Mark Lanier, presionaba a Zuckerberg sobre la verificación de edad y su filosofía rectora para la toma de decisiones en la enorme empresa de redes sociales que controla.
Zuckerberg también dijo que Apple y Google, empresas detrás de los sistemas operativos de los teléfonos móviles, deberían implementar la verificación de edad a nivel del dispositivo en vez de dejarla en manos de cada aplicación.
“Hacerlo a nivel del teléfono es mucho más claro que hacerlo por separado en cada aplicación”, dijo. “Sería bastante fácil para ellos”.
El juicio durará hasta finales de marzo, cuando el jurado decidirá si YouTube, propiedad de Google; e Instagram, de Meta; son responsables de los problemas de salud mental que sufre Kaley G.M., una joven de 20 años residente en California y usuaria activa de redes sociales desde la infancia.
Kaley G.M. empezó a usar YouTube a los seis años, Instagram a los 11, y después TikTok y Snapchat.
Instagram no permite usuarios menores de 13 años, y Lanier presionó a Zuckerberg sobre el hecho de que Kaley se había registrado fácilmente en la plataforma con dichas normas en lo profundo del acuerdo de usuario, un texto que, según él, no puede esperarse que lea un niño.
“En el lugar correcto”
A Zuckerberg se le mostró un documento interno en el que se afirmaba que Instagram tenía cuatro millones de usuarios menores de 13 años en 2015, en la época en que la demandante empezó a utilizar la aplicación, y que el 30 % de todos los niños de entre 10 y 12 años en Estados Unidos eran usuarios.
El CEO de Meta aseguró que “ahora estamos en el lugar correcto” en lo que respecta a la verificación de edad, y que con el tiempo se irían añadiendo nuevas herramientas y métodos.
Lanier argumentó que, cuando la aplicación de estas normas era más laxa, jóvenes como Kaley también estaban expuestos a los esfuerzos de Meta por aumentar el tiempo de los usuarios en sus aplicaciones.
Zuckerberg admitió que “antes sí teníamos objetivos relacionados con el tiempo”, pero subrayó que el objetivo de la empresa siempre fue “crear servicios útiles que ayuden a las personas a conectarse con la gente que quieren y a conocer el mundo”.
El juicio determinará si Google y Meta diseñaron deliberadamente sus plataformas para fomentar un uso compulsivo entre los jóvenes, perjudicando así su salud mental.
El caso, junto con otros dos juicios similares programados en Los Ángeles para mediados de este año, busca establecer un estándar para resolver miles de demandas que culpan a las redes sociales de alimentar una epidemia de depresión, ansiedad, trastornos alimenticios y suicidios entre los jóvenes.
La querella se centra exclusivamente en el diseño de las aplicaciones, los algoritmos y las funciones de personalización, ya que la legislación estadounidense concede a las plataformas inmunidad casi total frente a responsabilidades derivadas del contenido generado por los usuarios.
TikTok y Snapchat, también señaladas en la demanda, llegaron a acuerdos confidenciales con la parte demandante antes de que comenzara el juicio.
El juicio en Los Ángeles transcurre en paralelo a un caso similar de alcance nacional ante un juez federal en Oakland, California, que podría dar lugar a otro litigio en 2026. Meta también afrenta este mes un juicio en el estado de Nuevo México, donde los fiscales acusan a la compañía de priorizar las ganancias sobre la protección de menores frente a depredadores sexuales.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Jefe de Instagram pide diferenciar entre “adicción clínica y uso problemático”
El director ejecutivo de Instagram, Adam Mosseri, rechazó el miércoles la noción de “adicción clínica” a las redes sociales, y habló en cambio de “uso problemático” durante un juicio histórico a Google y Meta, que busca determinar si diseñaron las plataformas con el fin de causar adicción en niños. Meta (matriz de Instagram y Facebook) y YouTube (propiedad de Google) se sientan en el banquillo acusadas de buscar enganchar a los usuarios más jóvenes para el lucro de las compañías.
El fallo de este caso creará jurisprudencia para las decenas de procesos legales que tienen que enfrentar las redes sociales. “Es importante diferenciar entre adicción clínica y uso problemático”, afirmó Mosseri cuando era interrogado por el abogado de la parte demandante, Mark Lanier.
“Estoy seguro de que dije que era adicto a una serie de Netflix cuando la vi de un tirón hasta muy tarde una noche, pero no creo que sea lo mismo que una adicción clínica”, añadió. Lanier impugnó de inmediato este punto al subrayar que el testigo no tenía un título en medicina ni en psicología. “Nunca he afirmado poder diagnosticar (...) la adicción”, respondió Mosseri durante el intercambio.
Negocio vs seguridad
El concepto de adicción es la clave en este juicio civil, que se centra en la denuncia de una mujer de 20 años, identificada como Kaley G. M., quien afirma haber sufrido daños mentales graves luego de volverse adicta a las redes sociales cuando era niña.
G. M. dijo que empezó a usar YouTube a los seis años y se unió a Instagram a los 11, antes de pasar a Snapchat y TikTok dos o tres años más tarde.
En sus declaraciones iniciales, el abogado de Meta, Paul Schmidt, replicó que el deterioro del estado psicológico de la demandante se debía a problemas familiares.
Mosseri, en cabeza de Instagram desde 2018, rechazó ante el jurado la idea de que Meta antepusiera sus beneficios a la seguridad de sus usuarios.
“Proteger a los menores a largo plazo es incluso bueno para el negocio y para los beneficios”, afirmó.
“Creo que es importante para las empresas, incluida la nuestra, asegurarse de que lo que fabricamos es seguro”, agregó el neoyorquino.
Mosseri fue la primera figura importante de Silicon Valley en comparecer ante el jurado de doce integrantes.
Está previsto que Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, comparezca el 18 de febrero, y un día después lo haga el jefe de YouTube, Neil Mohan. La demandante, presente unos minutos el lunes, testificará en las próximas semanas.
El debate de la adicción
Al ser confrontado con cadenas de correos internos, Mosseri defendió la decisión de Zuckerberg en 2020 de permitir, aunque sin recomendar, los filtros de cirugía estética en Instagram, a pesar de la fuerte oposición de otros directivos, preocupados por sus efectos en las chicas jóvenes. Mientras, otros ejecutivos destacaron en su momento la necesidad de restablecerlos para no perder cuota de mercado, en pleno inicio de una competencia con TikTok.
“Intentamos ser lo más protectores (...) y lo menos censores posible”, justificó Mosseri. El núcleo del juicio no trata del peligro para la salud mental que suponen los videos alojados por las plataformas, cuya responsabilidad sobre los contenidos es limitada según la legislación estadounidense. Son los algoritmos y las funciones de personalización, acusados de fomentar el visionado compulsivo, los que llevan a Meta y a YouTube al banquillo. TikTok y Snapchat, también demandados, firmaron un acuerdo confidencial antes del juicio. Por ahora, se prevé que el juicio vaya hasta el 20 de marzo.
Se espera que otros procesos similares ocurran a lo largo del año en Los Ángeles, mientras que un procedimiento a escala nacional está en instrucción ante una jueza federal en el norte de California. En Nuevo México, un juicio independiente que acusa a Meta de anteponer el beneficio a la protección de los menores frente a los depredadores sexuales comenzó el lunes.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Britney Spears vendió su catálogo musical por cerca de USD 200 millones
La cantante estadounidense Britney Spears vendió los derechos de su catálogo a la editorial musical Primary Wave, informaron el martes varios medios estadounidenses. El monto de esta transacción, cerrada el 30 de diciembre, no figura en los documentos legales del acuerdo. Sin embargo, se estima que su valor alcance los 200 millones de dólares, según el portal de farándula TMZ, primero en divulgar la información.
Ni la empresa ni ningún miembro del equipo de Spears, de 44 años, ha confirmado por ahora la transacción. Pero la cifra estimada se compara con la venta de los derechos del catálogo musical del cantante canadiense Justin Bieber en 2023. Bajo tutela durante 13 años, entre 2008 y 2021, Britney Spears reorganiza desde entonces sus asuntos financieros y artísticos, retirándose en gran medida de la escena musical.
La intérprete de éxitos como “Baby One More Time” y “Oops!... I Did It Again” se suma a una lista creciente de artistas que han vendido sus derechos musicales en los últimos años, desde Bruce Springsteen hasta Bob Dylan, pasando por Shakira y KISS.
El mercado está en auge porque permite a los artistas rentabilizar sus catálogos, que constituyen activos interesantes y a largo plazo para inversionistas en la era del streaming. Los propietarios de los derechos de edición de una canción reciben una retribución económica por cada reproducción, la venta de álbumes o el uso en publicidad y cine.
Fuente: AFP.