Aunque esta realidad suena todavía muy lejana, Microsoft, una de las compañías tecnológicas más importantes del mundo, ya la está imaginando.
Para la multinacional es hora de dejar atrás las contraseñas y expandir otros tipos de herramienta de seguridad, como el reconocimiento facial, la huella digital o el PIN.
Hace poco, la compañía habilitó el inicio de sesión sin contraseña para sus usuarios comerciales, pero ahora llevó esta característica a todos sus clientes. Y justamente, las tres formas anteriormente nombradas fueron sus aliadas para este nuevo método.
A través de dos aplicaciones, Microsoft Authenticator y Windows Hello, los usuarios de la empresa pueden ingresar a sus cuentas sin tener que colocar una clave de seguridad personal. La única excepción es el PIN, que a diferencia del reconocimiento facial o la huella digital, sí requiere de un código de verificación para loguearse.
La clave de este último es enviada al correo electrónico o al teléfono del usuario y le permite iniciar sesión en las distintas aplicaciones y servicios de la compañía.
“Los hackers no entran por la fuerza, sino que inician sesión”, sostiene Bret Arsenault, director de Seguridad de Microsoft. ¿Qué significa esto? Que las contraseñas débiles les facilitan hacer ataques a cuentas empresariales o de usuarios.
Según un estudio llevado a cabo por la compañía, actualmente se realizan 579 ataques de contraseña por segundo, es decir, 18.000 millones al año. Después de leer este dato, quizás no es tan mala idea imaginar un futuro sin contraseñas.
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Google sorprende con beneficios trimestrales pese a los altos costos de la IA
Alphabet, la matriz de Google, sorprendió a Wall Street con sus resultados trimestrales el miércoles, mientras que sus rivales Microsoft, Meta y Amazon dejaron a los inversores con dudas sobre los grandes costos del desarrollo de la IA. Los resultados del primer trimestre llegan en un momento en el que los gigantes del sector inyectan miles de millones de dólares para computación en la nube e inteligencia artificial, y compiten por ser líderes en el desarrollo de una tecnología que dicen transformará todos los aspectos de la vida.
Las acciones de Alphabet subieron más de un 6 % luego del cierre de Wall Street. Los inversores elogiaron el éxito de la compañía al girar hacia la IA y las ganancias de la empresa en sus principales divisiones. El gigante tecnológico reportó ganancias de 62.600 millones de dólares sobre ingresos de casi 110.000 millones de dólares, lo que eclipsó sus resultados del mismo periodo hace un año y superó las expectativas del mercado.
En los últimos seis meses, Alphabet, desarrollador de la IA Gemini, ha subido un 26 %. “Alphabet continúa siendo uno de los principales nombres de la revolución de la IA por su enfoque de integración vertical en Búsqueda, Youtube y su grupo publicitario, que continúa acelerándose”, dijo Dan Ives, de Wedbush Securities.
En contraste, las acciones de Meta y Microsoft han caído cerca de 11 % y 22 %, respectivamente, en el mismo periodo. Pero incluso si algunos gigantes han tenido dificultades con sus acciones en los últimos meses, estos insisten en que su aparente demanda insaciable de recursos se justifica.
Las acciones del gigante de las redes sociales Meta (matriz de Instagram, Facebook y Whatsapp) cayeron más de 6 % el miércoles, pese a haber superado las proyecciones de ingresos durante el recién terminado trimestre. La empresa de Mark Zuckerberg reportó ganancias de 26.800 millones de dólares e ingresos de 56.300 millones de dólares en el trimestre.
Sin embargo, causó temor en el mercado al anunciar que sus gastos aumentaron a 33.400 millones de dólares al buscar la “superinteligencia”. A diferencia de Amazon, Microsoft y Google, las inversiones de Meta en la IA no se vinculan directamente a una fuente clara de ingresos.
Microsoft también reportó el miércoles ingresos y ganancias por encima de las expectativas de Wall Street durante el tercer trimestre, finalizado el 31 de marzo, de su año fiscal. Su beneficio neto subió un 23 % hasta 31.800 millones de dólares y sus ingresos, un 18 % hasta 82.900 millones de dólares.
Amazon informó que casi duplicó su beneficio de neto frente al primer trimestre del año pasado, al pasar de 17.700 millones de dólares a 30.300 millones de dólares. Los resultados incluyeron 16.800 millones de dólares en ganancias antes de impuestos por su participación en Anthropic, la matriz de la IA Claude. Sin embargo, las acciones de ambas empresas cayeron más de 2 %.
Fuente: AFP.
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El “Gran Hermano” policial de Sao Paulo ya capturó a 3.000 fugitivos
En pleno centro histórico de Sao Paulo, un “prisionómetro” -contador de personas presas- marca la entrada a la central de monitoreo de Smart Sampa: un “Gran Hermano” donde decenas de policías controlan la vida de la megalópolis en pantallas. Con 40.000 cámaras en la ciudad más rica y poblada de Brasil, Smart Sampa es el mayor sistema de reconocimiento facial por inteligencia artificial de América Latina, un programa de vigilancia pública que las autoridades exaltan, aunque aún muestra un considerable margen de error.
Frente a una inseguridad urbana que alarma a sus ciudadanos, Sao Paulo implementó a fines de 2024 esta tecnología que ya encarceló a casi 3.000 fugitivos detectados mediante el cotejo en tiempo real de las imágenes de las cámaras con datos judiciales. Apresó, además, a casi 4.000 personas por delitos en flagrante.
“Con los fugitivos que atrapó el sistema, podemos llenar siete cárceles. Hoy ya no puedo imaginar a Sao Paulo sin Smart Sampa”, se felicita en el centro de monitoreo el secretario municipal de Seguridad, Orlando Morando, por este programa que cuesta unos dos millones de dólares mensuales.
A modo de ejemplo, carga una foto de sí mismo y en un instante consigue ver todos los momentos y lugares de Sao Paulo -con unos 12 millones de habitantes- en los que su cara pasó por alguna cámara. “Me recuerda al libro ’1984′ (sobre un régimen totalitario, de George Orwell), con todo ese control de personas: me encanta, apruebo 100 %”, dice Sonia Ferreira Silva, una jubilada de 68 años, frente a un camión de Smart Sampa, un puesto de vigilancia móvil en la emblemática avenida Paulista.
Arrestos indebidos
Informes oficiales de transparencia analizados por la AFP muestran que más del 8 % de personas arrestadas el primer año después de que Smart Sampa las reconociera como fugitivas debieron ser liberadas por tratarse de errores. Al menos 59 detenidos fueron sueltos porque el sistema los confundió con otros ciudadanos.
En diciembre, un jubilado de 80 años estuvo horas arrestado porque Smart Sampa lo confundió con un violador. Un mes antes, un grupo de pacientes psiquiátricos hacía terapia en un centro de salud mental cuando irrumpieron policías armados y se llevaron esposado a uno de ellos. Tras horas en la comisaría, el detenido fue liberado. Según las autoridades, su orden judicial de arresto ya no tenía vigencia.
El sistema no sólo se nutre de cámaras en las calles sino también en edificios públicos -incluyendo centros de salud- y privados que lo admiten. Al menos 141 personas fueron detenidas por órdenes de arresto desactualizadas, pero el gobierno paulista argumenta que esos equívocos no son culpa suya sino del poder judicial. “Nadie quedó preso por error: las personas fueron liberadas” en esos casos, dice Morando, en nombre del gobierno del alcalde conservador Ricardo Nunes.
“Otros” presos y menos robos
Sao Paulo sufre altos índices de delitos patrimoniales: en 2024, cerca de uno de cada cinco robos de celulares en Brasil -incluyendo asaltos violentos- ocurrieron en la ciudad. Entre los fugitivos atrapados por Smart Sampa, casi la mitad cayeron por casos tipificados como “otros” en datos oficiales. Casi todos ellos corresponden a deudores de pensiones alimenticias, un delito civil “que poco tiene que ver con la seguridad pública”, según el informe “Smart Sampa: ¿Transparencia para quién? ¿Transparencia de qué?”.
“Smart Sampa se presenta como solución al crimen, pero se usa para control civil”, advierte Amarilis Costa, directora de la red de abogados Liberdade y coautora del informe junto a otras ONG. El gobierno denuncia intentos de “desacreditar” a Smart Sampa e insiste con números: anunció una caída de robos de casi 15 % en 2025.
“Ningún prejuicio”
Por otro lado, los datos oficiales no registran la identidad racial de más de la mitad de los presos, una “laguna de información” que impide saber si Smart Sampa peca de “racismo algorítmico” en un país con una de las mayores poblaciones negras del mundo, según Costa. Estudios en distintos países han sugerido que el reconocimiento facial por IA suele equivocarse más con personas negras.
El gobierno aduce que la falta de datos es responsabilidad de la justicia. “Smart Sampa no tiene ningún prejuicio, aquí no arrestamos por color”, asegura Morando. La mayoría de los presos por Smart Sampa cayeron en barrios periféricos y una buena parte son inmigrantes del interior pobre brasileño.
Fuente: AFP.
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¿Y si el vidrio pudiera guardar nuestros datos sin consumir tanta energía?
¿Y si el vidrio pudiera guardar nuestros datos sin consumir tanta energía como los actuales centros de almacenamiento y durante milenios? Este es el objetivo del proyecto Silica de Microsoft, que reveló sus nuevos avances ayer miércoles en la revista Nature. Desde 2019, el proyecto Silica tiene como objetivo desarrollar un sistema de almacenamiento en placas de vidrio, un poco como en los inicios de la fotografía, cuando los negativos se conservaban en este tipo de soportes.
La iniciativa se basa en vidrio de silicio, muy puro, común y utilizado, por ejemplo, en la fabricación de tubos de lámparas halógenas o de espejos de telescopios. Tiene la ventaja que es resistente a las variaciones de temperatura, impermeable a la humedad e inmune a las interferencias electromagnéticas.
Justamente lo contrario de los actuales centros de almacenamiento, que consumen mucha energía, y donde los discos duros y otros soportes tienen que estar altamente protegidos.
Los materiales actuales tienen, además, una vida útil limitada que obliga a realizar copias de seguridad periódicas al cabo de unos años.
En el estudio publicado el miércoles, Microsoft Research, la división de investigación del gigante del software, presenta una “solución de almacenamiento de archivos” completa, que va desde el registro hasta la restitución de los datos, pasando por su conservación sin problemas durante una decena de miles de años.
Píxeles en 3D
Este sistema, llamado Silica, tiene cuatro etapas: grabado, almacenamiento, lectura y decodificación, todas validadas mediante numerosas pruebas publicadas en el estudio.
Silica registra primero los datos directamente en el interior de las placas de vidrio gracias a un láser ultrarrápido multifásico, un láser de femtosegundo. El láser graba píxeles tridimensionales llamados vóxeles.
En la práctica, “los datos del usuario llegan en forma de una serie de bits, que luego se agrupan en símbolos. Cada símbolo corresponde a un vóxel”.
Los láseres graban estos vóxeles en 2D en las placas de vidrio, apilándolos capa por capa, en 3D, “de abajo hacia arriba a lo largo del grosor de la placa de vidrio, hasta que queda completamente llena”, detalla el estudio.
Las placas de vidrio se almacenan después en bibliotecas que no requieren condiciones atmosféricas especiales.
Cuando el usuario quiere recuperar sus datos, Silica utiliza un microscopio automatizado equipado con una cámara que le permite leer y capturar las imágenes de cada una de las capas de vóxeles. Estas imágenes se decodifican posteriormente, sobre todo con inteligencia artificial, para recuperar su formato original.
10.000 años
Según el estudio, el sistema tiene una capacidad de escritura de 65,9 megabits de datos por segundo. Y puede almacenar 1,59 gigabits de datos por milímetro cúbico, es decir, 4,84 terabytes en un trozo de vidrio de 12 centímetros cuadrados y dos milímetros de grosor.
En este simple trozo de vidrio se pueden almacenar “unos 2 millones de libros impresos o 5.000 películas 4K de ultra alta definición”, estiman los autores del estudio.
Una de las ventajas de este método de almacenamiento es su duración. Los investigadores calculan que “los datos podrían seguir siendo legibles dentro de 10.000 años”, incluso si se someten a temperaturas de 290 °C.
Estas estimaciones, sin embargo, no tienen en cuenta el impacto de, por ejemplo, complicaciones mecánicas o la corrosión química, que pueden degradar el soporte de vidrio y sus datos.
Otra ventaja es la seguridad: como estos datos no se almacenan en línea, no pueden ser objeto de pirateo, salvo que se roben físicamente las placas. El estudio recuerda que los datos generados por la actividad humana “casi se duplican cada tres años” en el mundo, lo que advierte de la necesidad de buscar métodos de almacenamiento alternativos.
Fuente: AFP.
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Actualizaciones de Windows 10 terminarán el 14 de octubre
El fin a mediados de octubre de las actualizaciones de Windows 10, el sistema operativo de Microsoft, ha suscitado críticas por parte de asociaciones y la preocupación de muchos usuarios, que temen tener que cambiar sus ordenadores. ¿En qué consiste este cese y cuáles serán sus consecuencias?
A partir del 14 de octubre, los ordenadores que funcionan con Windows 10, una versión que apareció en 2015, dejarán de recibir actualizaciones de su desarrollador, Microsoft. Estos parches tenían por objeto “actualizar periódicamente el sistema operativo, ya que se había convertido en blanco de numerosos ciberataques”, explica a AFP Martin Kraemer, especialista en sensibilización sobre seguridad de la empresa estadounidense KnowBe4.
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¿Qué consecuencias para los consumidores?
Microsoft aconsejó a los usuarios que se pasaran a Windows 11, disponible desde 2021. Sin embargo, algunos ordenadores no son compatibles con esta transición: para estos casos, la empresa ofrece un paquete de actualizaciones ampliadas, con un precio de 30 dólares y una duración de un año. Varias asociaciones de consumidores denunciaron esta situación.
En Estados Unidos, la asociación Consumer Reports lamentó que “en 2022 y 2023 aún se comercializaran ordenadores incapaces de ejecutar Windows 11”, lo que supone el riesgo de que queden obsoletos tres años después de su compra. En Francia, una coalición de 22 asociaciones lanzó una petición para solicitar actualizaciones gratuitas hasta 2030.
Contactada por AFP, Microsoft se negó a indicar cuántos usuarios se verían afectados. Según Consumer Reports, cerca de 650 millones de personas en todo el mundo utilizaban Windows 10 en agosto. Otra asociación estadounidense, el Public Interest Research Group (PIRG), afirmó que hasta 400 millones de ordenadores serían incompatibles con Windows 11.
¿Cuáles son los riesgos?
Para los usuarios que no puedan pasarse a Windows 11 y sigan utilizando Windows 10 sin suscribirse a la extensión de actualizaciones de Microsoft, aumentará la vulnerabilidad frente a los ciberataques. “Al dejar de recibir las actualizaciones, ya no estarán protegidos contra las amenazas cibernéticas más recientes”, explica Martin Kraemer. Aunque el peligro es “muy difícil” de cuantificar, según el especialista, lo cierto es que los usuarios de Windows 10 se convertirán en objetivos privilegiados para los ciberatacantes que buscan fallos de seguridad.
Las aplicaciones también se verán afectadas, señala Paddy Harrington, analista de la consultora estadounidense Forrester. “Los proveedores de aplicaciones dependen del proveedor del sistema operativo para garantizar determinadas funciones y, si estas no se actualizan, el proveedor de aplicaciones no puede garantizar que su aplicación siga funcionando correctamente”, afirma.
¿Qué alternativas hay?
Preguntados sobre la eficacia de los programas antivirus, los expertos señalan su insuficiencia frente a un sistema operativo que no se actualiza. “La protección que pueden ofrecer tiene un límite (...). Es mucho mejor que no hacer nada, pero debería ser una solución temporal, hasta que se encuentre una solución permanente”, declara Paddy Harrington a AFP.
Queda la posibilidad de cambiar a otro sistema operativo, conservando el ordenador. Se pueden utilizar programas libres, como Linux, pero es necesario que los instale el usuario. “Si las aplicaciones son compatibles con este sistema operativo y las herramientas de gestión y seguridad lo admiten, es una buena opción”, asegura Paddy Harrington.
Fuente: AFP.