Una película sobre la aventura de una mascota, el festejo por el aniversario de Asunción y una muestra artística que viaja por la historia de uno de los lugares más emblemáticos del centro de la ciudad, este fin de semana tenés muchos planes para elegir.
Cine: Lassie, vuelve a casa
Florian, un niño de doce años y su amado Collie, Lassie, son mejores amigos y son inseparables. Viven felizmente en un pequeño pueblo al sur de Alemania. Cuando el papá de Florian pierde su trabajo, toda la familia tiene que mudarse a un departamento mucho más pequeño, donde no se admiten mascotas. Florian está devastado y tiene que dejar ir a Lassie por un tiempo, razón por la cual Florian y su padre deciden encargar a Lassie con el Conde Von Sprengel. Cuando el malvado cuidador comienza a maltratarla, Lassie aprovecha la oportunidad para escapar y comienza una gran aventura por todo Alemania buscando a Florian.
Cuándo: Disponible actualmente.
Dónde: En los principales cines del país.
Evento: 484 años de Asunción
En el aniversario 484 de Asunción, la música sale a la calle. La ciudad estará llena de escenarios móviles, desde donde actuarán varios artistas nacionales, entre ellos: Bohemia Guaraní, Palma Loma Blues, Capitan Jones, Orquesta Popular de la Policía Nacional, Mente Nativa, Francisco Russo, etc.
Cuándo: Sábado 14, a partir de las 13:00.
Dónde: En diferentes puntos de la ciudad (ver infografía).
Entrada: Gratuita.
Muestra colectiva: Tiempos posibles
Una muestra colectiva de 100 artistas referentes por los 30 años de trayectoria de la Manzana de la Rivera.
Cuándo: Disponible actualmente, hasta el martes 31 de agosto. De lunes a viernes, de 08:00 a 15:00; sábados, de 08:00 a 18:00; domingos, de 08:00 a 17:00.
Dónde: En el Centro Cultural de la Ciudad Carlos Colombino de la Manzana de la Rivera (Ayolas 129 casi Benjamín Constant).
Entrada: Libre y gratuito.
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Peculiar sensei de karate da a Benicio del Toro su tercera nominación al Óscar
Un cuarto de siglo después de ganar su primer Óscar, Benicio del Toro vuelve a competir con su personaje en “Una batalla tras otra”: un entrenador de karate que en los ratos libres ayuda a inmigrantes, y con quien el actor afirma sentirse identificado. “Hay mucho de mí allí”, dijo Del Toro a la AFP sobre el imperturbable Sensei Sergio St Carlos, quien, con una cadencia apacible, equilibra al manojo de nervios que es su compañero de escena, el exrevolucionario Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio).
Del Toro confiesa que lo tomó por sorpresa la efusividad en torno al papel, que con menos de 15 minutos de pantalla lo puso en la disputa por el Óscar al mejor actor de reparto. El puertorriqueño de 59 años compite en la categoría con su compañero de elenco Sean Penn, además del sueco Stellan Skarsgard (“Valor sentimental”), Jacob Elordi (“Frankenstein”) y Delroy Lindo (“Pecadores”)
“Una batalla tras otra”, favorita para llevarse el Óscar a mejor película con 13 nominaciones, sigue al exrevolucionario Ferguson, que intenta criar a su hija adolescente (Chase Infiniti) cuando el pasado regresa a pasarle factura. El drama de padre e hija avanza en medio de actos insurgentes, redadas antimigratorias y complots supremacistas, en un Estados Unidos contemporáneo, pero sin fecha precisa.
Del Toro reconoce que vio el potencial de la cinta desde el comienzo, aunque consideró a sus colegas “como los verdaderos protagonistas”. “Me sorprendió que de pronto me señalaran a mí, no me lo esperaba. Y... se siente bien, pero también te puede incomodar un poco”, agregó.
Pero el actor dijo sentirse orgulloso de que sea justamente este rol el que “sea reconocido por lo que representa. De alguna manera, creo que demuestra que hay algo en él, hay un corazón ahí, y creo que por eso la gente se siente atraída hacia Sensei”. “Quizás eso es lo que hay en una película tan oscura, que trae un pequeño sentido de esperanza”.
“Mucha fuerza”
Del Toro comenzó su carrera en la televisión. Luego de varios roles menores, como uno de extra en el video “La isla bonita” de Madonna, pasó al cine. Su primer rol de peso en la gran pantalla fue en “Sospechosos comunes”, en 1995, que lo hizo destacar en Hollywood. En 2001 se consolidó al ganar el Óscar a mejor actor de reparto por “Tráfico”, venciendo a figuras como Willem Dafoe y Jeff Bridges.
Del Toro interpretaba a un policía de frontera que intenta mantenerse honesto en medio de la corrupción y el narcotráfico reinantes. Fue nominado por segunda vez en 2004 por su participación en “21 gramos”. Elogiado por directores como Steven Soderbergh, Alejandro González Iñárritu, Denis Villeneuve, Guy Ritchie y Wes Anderson, Del Toro materializó en “Una batalla tras otra” una segunda colaboración con Paul Thomas Anderson, después de “Vicio propio” (2014).
El actor, cuya imponente presencia contrasta con su humildad y una aparente reticencia a ser el centro de atención, abrazó el proyecto justamente por tratarse de Anderson, el aclamado director que busca hacerse con su primer Óscar este domingo luego de 14 nominaciones en su carrera. Anderson le dijo que quería que interpretara a un instructor de karate y le envió una foto de un tigre en un kimono.
El actor describió a Anderson como un alguien que crea “un espacio cómodo para la creatividad, para la colaboración”. En ese clima, la visión de Del Toro terminaría remodelando el accionar del sensei, y, por ende, la película. “Sensei lo ayuda (a Bob) a ir del punto A al punto C. Ahora, lo que pasa en el ínterin, eso cambió un poco”.
“Se volvió más un luchador para los necesitados, un protector de esos migrantes que buscan el sueño americano”, cuenta Del Toro. La entrega de su personaje sobresale en una trama donde las debilidades de revolucionarios, militares y supremacistas afloran, volviéndolos cada vez más ensimismados.
En una escena, el maestro hace que el protagonista Bob, frenético y enajenado, salude a su familia y a algunos de los migrantes que está ayudando a proteger, cuyas vidas también corren peligro. “Lo sentí con mucha, mucha fuerza”, dijo Del Toro. “Sentí que el tema necesitaba ser tratado con humanidad, con respeto”. Para él ha sido “un honor” representar a la comunidad latina y ser parte del destacado elenco. “Lo hicimos con el corazón”, dijo “Y creo que la gente entendió eso”.
Fuente: AFP.
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Artista paraguayo juntó su pasión por el fútbol y la música pintando remeras para sus ídolos
Por Karina Ríos
Ignacio Adolfo Villalba Denis es un joven villarriqueño que se dedica a dibujar y pintar desde que tiene 10 años. Siempre dibujó en papel y por un año estudió, pero la mayor parte de sus conocimiento los adquirió siendo autodidacta para mejorar sus técnicas. Hoy, con 20 años está cumpliendo su sueño de reunir su pasión por el fútbol y la música para llegar a sus ídolos.
Ignacio, hijo de Rafael Villalba y Lucía Denis, oriundo de la comunidad Félix Pérez Cardozo de la ciudad de Villarrica, departamento de Guairá, está cumpliendo su sueño de conocer a reconocidos jugadores y cantantes nacionales. Anhela con llegar a nivel internacional con su arte.
“Soy muy fanático del fútbol y la música, llevo muchos años haciendo esto, siempre dibujé en hojas. Un día quise hacer algo diferente y una camiseta representa muchas cosas, por lo que pensé en plasmar mis dibujos en una casaca y se valora mucho más”, confirmó Villalba, en entrevista con La Nación/Nación Media.
Hace 10 años comenzó a pintar y la única vez que tuvo una preparación profesional fue a los 14 años, cuando su madre lo inscribió a una clase de dibujo y fue por un año, cuando aprendió algunas técnicas. “Prácticamente todo lo que hago lo aprendí solo”, detalló.
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Su primera camiseta
El artista indicó que la primera camiseta que hizo la preparó para Diego Gómez, a quien admira muchísimo y fue una experiencia muy gratificante cuando el jugador aceptó encontrarse con él para recibir el presente.
“Mi primera entrega fue con Diego y cuando llegó el día estaba muy nervioso, me atrevo a decir que fue el único día que lloré porque me superó. Era algo que no esperaba y desde ese día dije que puedo hacer más y llegar a más personalidades con mi arte”, confirmó en LN.
También entregó las casacas a Enzo González, Tacuara Cardozo, Roque Santacruz, Gustavo Velázquez y Rodrigo Villalba.
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Promocionar su trabajo
Ignacio indicó que todos los trabajos que llegaron a grandes jugadores nacionales los hizo como un regalo y que eso le ayudó muchísimo para promocionar su trabajo y llegar a más personas. “Gracias a esos trabajos me conocieron y mi mayor premio fue conocer a jugadores tan importantes”, expresó.
Afirmó que uno de sus últimos trabajos fue para los Kachiporros, para los que preparó camisetas para los miembros de la banda que quedaron bastante maravillados con su trabajo y lo compartieron en sus redes sociales.
“La remera para los Kachiporros fue para toda la banda, fue algo muy especial porque cuenta la historia de este grupo tan importante del país desde el 2006 hasta lo que son ahora. Ahora pude ver que compartieron un vídeo con mi trabajo y me siento muy orgulloso”, indicó.
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Familia orgullosa
El joven indicó que su familia está muy feliz por todo lo que ha logrado hasta ahora y se ha convertido en el ejemplo de sus hermanas Luz, de 17 años, y Librada Raquel. de 7 años, que ya tienen planes de seguir los pasos de su hermano.
“Mis padres están muy felices con todo esto. En especial mi mamá, que es bastante sentimental como yo y está muy contenta con todo lo bueno que me sucede. Mis hermanas también ya quieren seguir mis pasos”, expresó en nuestro medio.
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Mensaje
Ignacio recomendó a los jóvenes a que peleen por sus sueños y que no se rindan a la primera, que todo esfuerzo y sacrificio tiene sus recompensas, tarde o temprano. Afirmó que él luchó mucho para que su trabajo sea visto y valorado como lo es ahora, que espera perpetuar eso.
“Hay que pelear por los sueños, no tenemos que sentarnos a esperar que las oportunidades lleguen. Soy alguien muy joven para esto, pero quiero animarlos a que siempre lo intenten porque esto parece fácil, pero me costó bastante, nunca hay que darse por vencido”, puntualizó en La Nación.
Agregó que es difícil contactar con los famosos o figuras locales porque manejan una agenda y tienen muchos compromisos, pero hay que andar detrás para lograr cumplir con los sueños. ”Siempre hay que buscar la manera de hacer las cosas bien, proyectar lo mejor de uno. Cuando uno hace con cariño las cosas, al final logra lo que quiere”, concluyó.
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Datos clave
- Ignacio Adolfo es estudiante de Licenciatura en Ciencias de la Educación y está cursando el tercer año, busca ser docentes e impartir sus conocimientos en su comunidad.
- Con la venta de sus cuadros, dibujos y remeras personalizadas está cubriendo gastos de su universidad y también ayuda a sus padres.
- Ignacio se encuentra en redes sociales como: ignaciovillalba23 en Instagram e igna__villa en Tik Tok.
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Los Perros de la Nada presentó su primer videoclip
La banda paraguaya Los Perros de la Nada presentó su primer sencillo inédito, titulado “Chau chau!”, en una velada que combinó el estreno del videoclip y música en vivo, el viernes 27 de febrero en el bar Biker Brothers. En una breve rueda de prensa, los integrantes compartieron detalles del proceso creativo y del desafío que implicó encarar su primera producción audiovisual, de manera independiente.
“Esta canción significa un gran logro para la banda por ser nuestra primera realización independiente”, señaló Mario Achucarro, uno de los vocalistas de la agrupación. “Creemos que el público va a estar muy contento y feliz por el divertido tema y videoclip que se logró, y por ser nuestra primera experiencia de muchas que vendrán”.
Posteriormente se realizó la proyección oficial del videoclip y el encuentro cerró con un show en vivo cargado de energía. “Chau chau!” es el primer tema inédito de la banda y marca un paso clave en su evolución artística. La canción, compuesta en letra y música por el productor Luis Duarte, aborda una despedida amorosa con un mensaje claro: ante los cambios, siempre es posible empezar de nuevo.
Musicalmente, el sencillo combina rock, ska, reggae y tintes de punk, reflejando la versatilidad que caracteriza al grupo y consolidando una identidad propia más allá de los covers de rock en español que formaron parte de sus inicios. El videoclip fue dirigido por Guille González y grabado en enero de 2026 en el mismo bar Bikers Brothers. La propuesta presentó una narrativa guionada y contó con la participación especial de Patricia Ferreira y Gonzalo Sapena.
Una nueva etapa
Formada en 2021, Los Perros de la Nada está integrada por Wilson Ramírez (voz líder y guitarra acústica), Mario Achucarro (voz y guitarra eléctrica), Víctor Carlos Irala (teclados), Eduardo Ferreira (voz y bajo eléctrico), Fabrizio Marecos (guitarra eléctrica), Cristian “Michi” Martínez (batería), Lino Medina (trompeta) y Bruno Flor (trombón).
“Este lanzamiento representa un avance en nuestra carrera. Tenemos pensado seguir produciendo más temas inéditos y realizar más audiovisuales porque esta maquinaria ya no para”, cerró el vocalista. Con numerosos shows en la escena nocturna nacional y una presentación en Argentina, el grupo atraviesa actualmente su etapa más creativa y experimental. El lanzamiento de “Chau chau!” representa el inicio formal de una nueva fase enfocada en composiciones propias y futuras producciones audiovisuales.
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“Río de colinas”: la carretera en el desierto que redefinió “Una batalla tras otra”
Paul Thomas Anderson, director de “Una batalla tras otra” y su responsable de locaciones visitaban exteriores en el desierto cuando se toparon con una singular carretera que, con dramáticas subidas y bajadas, avanzaba como una serpiente de asfalto. El llamado “Río de colinas”, en el sur de California, capturó a Anderson, quien decidió que sería el escenario perfecto para la secuencia final de su película, en la que sus personajes juegan al gato y al ratón, contó a AFP Michael Glaser, su responsable de locaciones.
“Una batalla tras otra”, que compite por 13 Premios de la Academia, incluyendo el de mejor película, sigue a Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio), un exrevolucionario que, desconectado del mundo, intenta criar a su hija adolescente (Chase Infiniti) cuando el pasado regresa en la piel del enajenado coronel Lockjaw (Sean Penn) a exigir cuentas.
La secuencia final encuentra a Bob en una búsqueda desesperada por su hija Willa, quien a la vez huye frenéticamente de Lockjaw y sus socios. Glaser, quien visitó junto a AFP el trecho de la carretera 78 de Imperial County donde parte de esta persecución se desarrolla, atribuyó el magnetismo a la dramática disposición de la carretera.
“No puedes ver lo que está en el otro lado, las cosas aparecen y luego desaparecen, y luego aparecen de nuevo”, dijo. “Son los personajes atrayéndose unos a otros a través de algo”. Para recrear la secuencia, el equipo filmó en otro trecho, en Borrego Springs, llamado “La depresión de Texas”. En otros puntos de la región también se rodaron escenas marcantes, como el enfrentamiento final de Willa y el volcamiento del coronel Lockjaw.
“Es el tipo de cosas que filmas en varios días”, dijo a AFP Andy Jurgensen, el editor de la cinta, también nominado al Óscar. “Paul tenía una lista de tomas. Realmente tenía un guión gráfico, básicamente teníamos ideas de cuáles iban a ser todas las piezas”, agregó. “Y luego fue simplemente como, bueno, vamos a armarlo”.
“Personaje subconsciente”
Las locaciones pueden ser decisivas para una escena, y en algunos casos han ganado vida propia fuera de la pantalla, como las escaleras en Filadelfia de “Rocky”, que se volvieron un lugar de peregrinaje para miles de fans. “A menudo pienso en las locaciones como un personaje subconsciente de la película”, dijo Glaser, de 44 años. “Crean el estado de ánimo, una paleta, un sentimiento de los personajes, de los lugares en los que viven”.
Los responsables de locaciones son los primeros en sumarse a un proyecto y los últimos en irse, sin contar posproducción, comentó. Para “Una batalla tras otra”, Glaser mapeó California de norte a sur, presentando cerca de 200 locaciones. “Comenzamos en Eureka, donde todo es verde, frondoso y exuberante, y bajamos al centro de California, donde es un poco más como viñedos y robles, y no tan vede”, dijo.
“Y luego te encuentras en la desolación árida del desierto, mientras los personajes concluyen su historia final”. Antes de recibir el guion, Glaser comenzó a “buscar cosas de forma orgánica”, y abordó el trabajo como si se tratase de seguir las ramas de un árbol. Algunas ramas morían, y otras, como el desierto, se extendían, lo que le fue dando cuerpo al tercer acto de la cinta. Su desolación lo volvió una opción evidente para la trama: “No hay nadie aquí que te cuide, que te ayude, ni que te detenga. Estás a tu propia suerte”, opinó Glaser.
“Un pedacito de nosotros”
Mirando en retrospectiva, Glaser dijo que “Una batalla tras otra”, que cuenta con una explosiva secuencia de apertura filmada en la frontera con México, enfrentó algunos desafíos logísticos. ¿El más difícil? El espacio que sirve de sede para el supremacista Club de los Aventureros de Navidad. “No pudimos encontrar nada que encajara, o no pudimos acceder a los lugares donde existen ese tipo de grupos”, dijo Glaser, por lo que el escenario tuvo que ser construido. “Una batalla tras otra” llega a la 98ª gala de los Óscar como una de las favoritas a coronarse como la mejor película del año, tras una exitosa temporada de premios.
Podría además darle el primer Óscar a Paul Thomas Anderson, quien, con esta edición, suma 14 nominaciones en su carrera, con trabajos de guion, dirección y producción. Para Glaser, cuyo trabajo no se encaja en ninguna de las categorías de la mayor fiesta de Hollywood, este reconocimiento es compartido. “El ADN de todos está en la película”, comentó. “No la dirigimos, no estamos en frente de la cámara. Pero, sabes, hay un pedacito de nosotros en ella”.
Fuente: AFP.