El otoño abre paso al reinado de los postres, las masas dulces y las tortas. La cocina nos llama a hornear los antojos que acompañarán nuestro mate, café o té de la tarde.
En esta oportunidad, la pastelera Andi Román, fundadora de Andi Román Pastelería, nos abre las puertas de su cocina para enseñarnos a hacer unos alfajores de pistacho rellenos de chocolate blanco y frambuesas.
Apuntá las indicaciones, porque es una receta que rinde para seis unidades.
Ingredientes
Para la masa:
100 gr de harina 0000
100 gr de pistacho (triturado)
70 gr de azúcar común
100 gr de manteca pomada
Ralladura de 2 limones
Para el ganache de chocolate blanco:
100 gr de chocolate blanco
50 gr de crema de leche
Para la salsa de frambuesas:
50 gr de frambuesas
20 gr de azúcar común
10 gr de jugo de limón
Preparación
Masa: En un recipiente mezclar todos los ingredientes hasta integrar. Colocar sobre un papel y llevar a descansar por 30 minutos en la heladera. Luego, estirar la masa de 2 cm de grosor con un cortante de 7 dm aproximadamente, y colocar en una placa con papel manteca, volver a llevar al frío por 5 minutos y luego cocinar en un horno a 190°C por 8 minutos hasta que se doren los bordes. Dejar enfriar por completo para rellenar.
Salsa de chocolate blanco: Derretir el chocolate blanco y calentar la crema, luego mezclar hasta integrar por completo, dejar descansar 3 horas para que la crema tome consistencia.
Salsa de frambuesas: Cocinar a fuego bajo todos los ingredientes hasta que tome una consistencia más espesa, sacar del fuego y dejar enfriar para usar.
Armado: Rellenar las tapas de pistacho con la ganache por alrededor de los bordes y en el medio colocar la salsa de frambuesas.
Opcional: Bañar la mitad del alfajor con chocolate blanco y pistachos.
Ideal consumir de un día para el otro.
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“Empecé con lo que tenía”, la historia de una mipyme que transformó la crisis en un negocio
En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), que se recuerda este sábado 27 de junio, historias como la de la emprendedora Antonella Mateu ponen en valor el impacto del emprendedurismo y la capacidad de adaptación de quienes transforman desafíos en oportunidades.
Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restricciones de la pandemia, terminó convirtiéndose en un negocio creciente y formal que hoy continúa expandiéndose con la marca Azucarados, con la que actualmente comercializa sus productos.
Con 20 años y mientras cursaba la carrera de Ciencias de la Comunicación, Mateu inició su camino en la pastelería preparando dulces para familiares y amigos, dando así los primeros pasos de un proyecto que con el tiempo fue tomando forma.
Actualmente, con 24 años y ejerciendo la carrera sigue apostando al crecimiento de su marca y al fortalecimiento de su negocio. “Comencé en el año 2021, durante la pandemia, cuando no podíamos realizar muchas actividades por las restricciones sanitarias. Fue ahí cuando me metí de lleno a la cocina. Desde niña me enseñaron lo básico y siempre me gustó ayudar y trabajar de alguna forma”, contó a La Nación/Nación Media.
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Inversión y perspectivas
Con una inversión de G. 500.000 los primeros productos de su catálogo fueron pastafrolas y alfajores, que ofrecía a personas cercanas. Con el paso de los meses, comenzó a notar que la actividad podía convertirse en una fuente de ingresos mientras continuaba con sus estudios universitarios.
Su recorrido refleja el papel clave que cumplen las mipymes como motor de innovación, generación de ingresos y desarrollo económico, demostrando que muchas veces las grandes iniciativas nacen de pequeñas ideas y del compromiso por hacerlas crecer.
Hoy además de pastafrolas, ya produce tortas decoradas (a partir de 500 gramos), alfajores de maicena, tortas 3 leches, pie de limón, piononos y budines. Con el crecimiento de la demanda, Mateu decidió incursionar en la elaboración de tortas decoradas.
Sin embargo, pronto se encontró con una limitación importante, y fue la falta de equipos adecuados para mejorar la calidad de sus productos. “Necesitaba una batidora más potente y un horno más grande, pero en ese momento no contaba con los recursos”, explicó.
Fue entonces cuando, por sugerencia de su madre, comenzó a buscar alternativas de financiamiento. Aunque todavía no contaba con documentación tributaria ni podía demostrar ingresos formales, logró acceder a un préstamo del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), que le permitió realizar su primera inversión importante.
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Aliados
“Con ese préstamo pude comprar un horno más grande, una batidora de mayor potencia y otros utensilios que fueron fundamentales para seguir creciendo”, señaló. Sin haber realizado cursos de pastelería, recurrió a internet para perfeccionar sus técnicas de decoración.
“Debo reconocer que mis primeros pasteles no eran los más lindos. No conocía las técnicas de decoración y nunca había hecho un curso. Mi gran aliado fue YouTube y cualquier video que pudiera enseñarme cómo armar y decorar tortas”, afirmó.
A base de práctica constante, fue perfeccionando sus habilidades hasta ofrecer productos con una presentación más profesional. Otro paso fue incorporar herramientas de marketing digital para ampliar su alcance.
“Habilité páginas en Instagram y Facebook, además de un número exclusivo de WhatsApp para recibir pedidos. También fui aplicando estrategias para mejorar el empaque, la presentación de los productos y darle una identidad al emprendimiento”, relató.
Cinco años después de sus primeros pasos, Azucarados continúa operando con una estructura más formal. Hoy el emprendimiento cuenta con Registro Único del Contribuyente (RUC), emite facturas legales con IVA y recientemente la emprendedora se incorporó como miembro de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Asomipymes).
En fechas de alta demanda, como el Día de la Madre o el Día del Padre, elabora tortas en cantidad para venta por stock, además de trabajar con pedidos agendados con anticipación. “Todo fue un proceso de aprendizaje. Empecé con lo que tenía, fui superando obstáculos y entendí que siempre hay espacio para mejorar, y que el apoyo de mis padres fue esencial desde mi inicio en el mundo del emprendedurismo”, destacó.
Avances en el sector
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) al cierre del 2024 entre todos los departamentos se contabilizaron 420.109 empresas activas. Por distribución territorial, el departamento Central concentró la mayor cantidad de mipymes activas, con 140.256 unidades, seguido de Asunción, con 86.030; Alto Paraná, con 55.525; Itapúa, con 28.605, y Caaguazú, con 20.772. En el resto del país se registran 88.921 mipymes activas.
En cuanto a la distribución por sectores, un 47 % pertenece al sector de servicios con 196.426 empresas activas, un 40 % en comercio con 169.342 empresas y un 13 % en industrias con 54.341 empresas. Según el tamaño, 377.020 (90 %) correspondió a microempresas, unas 34.282 (8 %) a pequeñas empresas y 8.807 (2 %) a medianas empresas. (ver info)
Escenario desafiante
El viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, indicó que las micro, pequeñas y medianas empresas atraviesan actualmente un escenario desafiante, aunque con perspectivas favorables impulsadas por nuevas herramientas y medidas de apoyo al sector. Destacó que existe una agenda intensa de trabajo articulada entre instituciones públicas y gremios con el objetivo de traducir la normativa vigente en beneficios concretos para las empresas.
“Estamos buscando traducir la normativa en trámites sin costo, de manera digital, más créditos disponibles, más mercado nacional e internacional y por supuesto acompañamiento a través de asistencia técnica en todo el país”, afirmó a La Nación/Nación Media.
El viceministro explicó que el rubro de comercio y servicios sigue siendo el sector con mayor desarrollo y donde están más del 80 % de las mipymes. “Pero a través de la revolución industrial que impulsamos en el MIC, el apoyo y foco a la industrialización es nuestro norte actualmente para aprovechar la oportunidad global con producción local”, dijo.
Respecto a la competitividad, sostuvo que el camino está centrado en cuatro ejes principales: formalización simplificada, acceso al financiamiento, apertura de nuevos mercados y capacitación constante. Estos pilares buscan generar condiciones para que las mipymes puedan crecer de manera sostenible y ampliar su capacidad de inserción económica.
Giménez acotó que las mayores oportunidades de crecimiento para las mipymes estarán en la transformación digital y el comercio electrónico, permitiendo ampliar mercados y aumentar las ventas. También el potencial del Estado puede contribuir mediante programas como Hambre Cero y una mayor integración con grandes empresas.
Asomipymes: existe una brecha
En representación de la Asociación de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas en Paraguay (Asomipymes), Guillermina Coronel de Imlach, indicó a LN/NM, que el momento que atraviesa el sector se puede definir como un escenario de profunda dualidad: existe una marcada brecha entre la solidez macroeconómica del país y la compleja realidad de la microeconomía en el día a día.
Detalló que el sector se encuentra en un punto de inflexión, donde existe una voluntad política y gremial orientada a impulsar medidas de digitalización, incentivos y fortalecimiento productivo, aunque advirtió que el desafío sigue siendo convertir esas herramientas en resultados concretos para las empresas.
En cuanto al comportamiento del mercado, la titular del gremio indicó que los sectores con mayor dinamismo son aquellos vinculados a la tecnología, los servicios, las industrias creativas, la confección y los alimentos procesados con capacidad de inserción en cadenas comerciales. En contraste, mencionó que los almacenes y tiendas de barrio continúan enfrentando mayores dificultades frente al crecimiento y la competitividad de las grandes superficies comerciales.
“Para que las micro, pequeñas y medianas empresas ganen mayor competitividad en el futuro, la clave no está en intentar competir por volumen con las grandes corporaciones, sino en explotar su mayor ventaja: la agilidad y la proximidad al cliente, yo diría que hay 4 ejes para desarrollar”, explicó.
En ese sentido, señaló la transformación digital, la asociatividad y cooperación entre empresas, la profesionalización de la gestión y la diferenciación con enfoque en sostenibilidad.
La formalización representa el factor crítico para acceder a nuevas oportunidades de crecimiento y explicó que actualmente existen herramientas, fondos e infraestructura disponibles, pero que estos beneficios llegan principalmente a aquellas empresas que cuentan con documentación en regla, estándares básicos de calidad y una estructura que les permita generar confianza y proyectarse a mayor escala.
Como hoja de ruta para fortalecer al sector, planteó concentrar los esfuerzos. “En lugar de un plan con decenas de objetivos, el foco debe ponerse en los tres cuellos de botella que, al resolverse, destraban todo. Estos son la formalización ágil y desburocratización, el financiamiento y fondos de garantías de verdad y el tercero la asociatividad y vinculación comercial”, explicó.
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Alfajores con sabor a salud
Por: Adelaida Alcaraz
Una historia íntima, un nombre que vuelve del pasado y una decisión que cambió un rumbo. Detrás de Madelina hay algo más que un emprendimiento keto. Conocé la historia de la marca de alfajores que planea exportarse en 2028.
Una noche, Sandra Valinoti soñó con su abuela Ña Idelina. En el sueño, la mujer estaba triste, no reclamaba nada extraordinario, sino el simple gesto de ser recordada. Al despertar, Sandra no volvió a dormirse. Ella había entendido que ese mensaje no era simbólico ni pasajero; era una invitación a crear. Esa interpretación, pronto se convirtió en alfajores caseros de la mejor calidad.
“Sentí que tenía que hacer algo con su nombre”, recordó. Así nació Madelina Alfajores, no como una marca, sino como acto de memoria.
Al principio, Sandra comenzó con el negocio en una cocina prestada, un horno pequeño y una batidora heredada. No había capital, pero sí la convicción de que, si era dulce, tenía que hacerlo bien, y con sentido. Así, los primeros alfajores se vendían por redes sociales y de mano en mano. Cada unidad financiaba la siguiente.
“Con los ingresos generados por la venta de alfajores fui reinvirtiendo y logré adaptar el quincho de la casa para crear un espacio independiente de producción, cumpliendo con los registros del INAN, lo que nos permitió ingresar posteriormente a supermercados”, mencionó la emprendedora.
El negocio creció cuando la vida volvió a marcar el rumbo. El padre de Sandra, diabético, quería comer algo dulce sin pagar el precio de su salud. No había opciones. Entonces ella las creó. Primero, alfajores de avena sin azúcar. Después, cuando el mercado empezó a hablar keto, ella no dudó en sumarse a esa tendencia.
“Los clientes me pedían productos que pudieran disfrutar sin culpa”, reveló. En 2022 llegaron los alfajores keto. Y con ellos, el crecimiento dejó de ser lento para volverse exponencial.
Hoy, Madelina Alfajores produce más de 10.000 unidades al mes, está presente en más de 150 puntos de venta y opera desde una fábrica propia en Asunción. Pero su diferencial no está solo en las cifras. Madelina se destaca por hacer que el placer sea compatible con la salud.
Sus productos son gluten free, bajos en carbohidratos, aptos para personas con diabetes y pensados también para quienes conviven con TEA, Hashimoto, problemas de tiroides, cáncer, enfermedades autoinmunes o tratamientos complejos.
No como etiqueta comercial, sino como decisión ética. “No hacemos productos saludables para una moda. Los hacemos porque hay personas que los necesitan”, afirmó Sandra.
“Actualmente contamos con 15 variedades de alfajores Madelina. Tenemos 5 alfajores tradicionales de dulce de leche con chocolate blanco, dulce de leche con chocolate semi amargo, guayaba, frutilla y mantequilla de maní; 5 alfajores de avena mantequilla de maní con coco rallado (sin cobertura) y con cobertura de chocolate 70% en sabores: dulce de leche, frutilla, guayaba y mantequilla de maní; 4 alfajores keto (los más vendidos): Manjar de chocolate, frutos rojos, leche condensada y mantequilla de maní; 1 alfajor low carb “Dubai”, con una capa de dulce de leche zero, relleno de pasta de pistacho y láminas crocantes de almendras”, relató.
El equipo creció, los procesos se profesionalizaron y la marca se consolidó sin perder cercanía. Tal vez porque Madelina no fue pensada para escalar rápido, sino para durar, para sostenerse.
Mirando hacia adelante, el sueño de Sandra es triplicar la producción, liderar el segmento saludable y abrir, en pocos años, quizás en el 2028, el camino de la exportación. Pero, por ahora avanza sin apuro. Como quien sabe que las cosas importantes no se empujan, se construyen.
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Alma Guaraní corona el 2025 con la Licencia Marca País
Por: Adelaida Alcaraz
A casi un año de haber marcado un hito en la pastelería internacional, Alma Guaraní recibe la Licencia Marca País Paraguay, consolidándose como embajadora del trabajo paraguayo en los escenarios más exigentes del mundo.
Hubo un momento, no hace mucho, en el que todo Paraguay contuvo la respiración frente a una transmisión en vivo por redes sociales, que mostraba una cocina instalada en Francia, en la que unas valientes y competitivas chefs paraguayas hacían historia y dejaban en alto el nombre del país.
Cada presentación, cada plato, cada gesto del equipo de Alma Guaraní fue seguido como si se tratara de una final mundial. No era solo pastelería, era identidad, orgullo, bandera; era la emoción profunda de saberse representados en uno de los escenarios más exigentes del planeta.
A un mes de cumplirse un año de aquel hito histórico en la Copa del Mundo de la Pastelería, el 2025 se confirma como el año más importante en la historia de Alma Guaraní. Esta vez, el reconocimiento no llega desde afuera, sino desde casa. Recientemente, el equipo recibió la Licencia Marca País Paraguay, un sello que reconoce el trabajo sostenido, la excelencia y la coherencia de un camino recorrido con convicción.
No fue suerte, fue proceso, disciplina y, sobre todo trabajo en equipo, afirmó Chiara Pederzani, capitana de Alma Guaraní, para quien la noticia de recibir esta licencia tuvo un impacto íntimo y colectivo a la vez. “Para el equipo fue una alegría enorme, fue sentir que todo el trabajo, el esfuerzo y la pasión que ponemos todos los días realmente valieron la pena, y más todavía en un año tan especial para nosotros”, afirmó.
La Licencia Marca País aparece como una consecuencia natural de ese recorrido. “Este reconocimiento nos da muchísima motivación para seguir creciendo. Nos abre puertas y también nos compromete a seguir haciendo las cosas bien, con los mismos valores y el mismo cuidado que tuvimos desde el inicio”, subrayó Chiara.
A la conversación también se sumó Verónica Pardo, manager del team Alma Guaraní, quien aseguró que el reconocimiento tiene un valor especial en un contexto donde la inmediatez parece gobernarlo todo. La emoción, aseguró, va mucho más allá de un logro profesional. “Hay un amor que va más allá del trabajo. Al trabajar juntos, al representar al Paraguay en escenarios internacionales que son súper difíciles, nos sentimos muy, muy emocionados”, sostuvo.
De hecho, para Verónica, la pastelería es también una forma de narrar quiénes somos. “Chiara, con un legado familiar en el rubro; Joana Borgoñón, que salió al exterior para formarse y superarse; Tomás, del interior del país, equilibrando lo paraguayo con los estándares internacionales; Bella Rosa, con más de dos décadas de experiencia; y un equipo que decidió creer, invertir, exigirse y sostener valores comunes. Ser equipo paraguayo, nos da muchísimo orgullo”, enfatizó Verónica.
Sin embargo, dijo que el hecho de que Paraguay hoy los respalde con una marca país, “eso es maravilloso”.
“La marca país te da respaldo, te abre puertas, te da institucionalidad y te posiciona con una mayor credibilidad, no solo hacia afuera, sino también hacia adentro para generar alianzas, formaciones, apoyos, para inspirar a más jóvenes, a más mujeres, a más personas, para que crean que Paraguay puede estar en esa esfera internacional”, explicó Verónica.
Marca País, el marco que da sentido. Desde Rediex, su directora general, Alison Townsend, explicó que el 2025 fue un año clave para la estrategia de Marca País Paraguay, con un fuerte enfoque en la pedagogía y la socialización del concepto en todos los sectores.
“La marca país es una estrategia de posicionamiento internacional que busca que cada día tengamos más productos, servicios y embajadores que representen a Paraguay en el mundo”, señaló.
En ese camino, la gastronomía ocupa un lugar central como herramienta de diplomacia cultural. Y equipos como Alma Guaraní encarnan ese espíritu: talento, disciplina e identidad proyectados al mundo. Sin dudas, cuando el trabajo es coherente y sostenido, los reconocimientos no son casualidad, son una consecuencia.
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Alfajor paraguayo, entre las 20 delicias de América del Sur
El sitio especializado en gastronomía Taste Atlas incluyó al alfajor paraguayo Mega Alfanut Blanco, de la empresa paraguaya Tatakua Alimentos, en su Top 68 South American Biscuits, ubicándolo en el destacado puesto número 17, reportó la Agencia de Información Paraguaya (IP).
La plataforma describe esta creación como una “interpretación lujosa y moderna del alfajor sudamericano tradicional, creada para verdaderos amantes del postre que valoran la calidad prémium y la artesanía innovadora”.
Este delicioso postre combina dos galletas de chocolate suaves y aromáticas con un generoso relleno de crema de avellanas enriquecida con chocolate blanco, todo cubierto por un glaseado de chocolate blanco que aporta un acabado sedoso y glamurosamente indulgente.
“Tatakua Alimentos es conocido por su dedicación a la calidad y autenticidad de las recetas y el Mega Alfanut Blanco es un radiante ejemplo de su experiencia en la combinación de sabores tradicionales con toques modernos”, finalizan los responsables del ranking.
TECHAGA’U
Tatakua Alimentos fue fundada en 2006 por Cynthia López y Saúl Ortiz como un pequeño emprendimiento familiar en Monterrey, México, causado por el techaga’u a los sabores paraguayos.
“Tras su retorno al país, la empresa se consolidó con un fuerte compromiso hacia la innovación y el uso de ingredientes de alta calidad. Hoy ofrece una amplia gama de alfajores artesanales, rellenos de dulce de leche, crema de maní o nutella y bañados en chocolate”, detalla.
El reconocimiento de Taste Atlas sin duda refuerza el creciente prestigio de la repostería paraguaya en el ámbito internacional, pues ya suman varias las recetas nacionales que ocupan lugares de privilegio en numerosos rankings internacionales.