Artduo acróbatas, el dúo de artistas circenses compuesto por Gerónimo Amengual y Vanesa Silva, ofrecerá un show de acrobacia de suelo inspirado en el tango Nostalgia, escrito por el poeta Enrique Cadícamo.
Gerónimo Amengual y Vanesa Silva son dos artistas circenses multidisciplinarios que integran la acrobacia y la danza con el teatro físico. En esta puesta, proponen fusionar el tango y las artes escénicas, haciendo foco en el despliegue corporal como vehículo expresivo, además de desarrollar un universo poético apoyado en la acción de la danza y el movimiento, donde los roles acrobáticos se vuelven difusos, así como en el amor.
Nostalgia tendrá dos funciones el miércoles 24 de marzo, a las 19:00 y 19:30, en la sala La Correa (General Díaz 1163 entre Don Bosco y Hernandarias). El show dura 10 minutos y el costo de las entradas es de G. 30.000. Los niños menores de 5 años ingresan gratis.
Taller de acrobacia
Después del show, Gerónimo y Vanesa ofrecerán un “Taller de acrobacia de dúo” para todos los interesados en aprender esta disciplina. Se realizará el 25 de marzo a las 17:00 en el mismo lugar, o sea en la sala La Correa, por un valor de G. 100.000.
“En este taller pretendemos generar herramientas para un buen desarrollo de la acrobacia combinada, pasando por diferentes ejercicios y metodologías que permitirán al portor y a la volante aprender las bases para trabajar en equipo”, comentan.
Para participar del taller no es necesario tener experiencia previa, no hay límite de edad y se puede participar solo/a o con un compañero/a de dúo. Como los cupos son limitados (solo 10 personas), hay que reservar lugar al +5491167288704.
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“Frente”, nostalgia por la vieja conciencia popular y nacional
- Por Aníbal Saucedo Rodas
El último intento serio –encarado como proceso– para generar pensamiento crítico y construir ciudadanía desde las aulas tuvo como protagonista al Movimiento Independiente Universitario (MIU), y que buscó crear conciencia a través de su vocero, el semanario “Frente”. Fue en los inicios de la década de los 70 que adquiere su mayor fuerza, el decenio infame de la dictadura de Alfredo Stroessner, en que se cometieron los más despreciables actos de barbarie que pueda imaginarse el ser humano. Pero los estudiantes no se limitaban a la lucha en los papeles, ni reclamaban únicamente reivindicaciones sectoriales, sino que, dentro de un amplio contexto, proyectaron hacia la sociedad la revaloración de la cultura popular, especialmente la música, como sustrato de una rebelión silenciosa que pudiera apurar la liberación de nuestro pueblo desde la insurgencia ética. Fue, por encima del negro crespón de la tragedia, una época gloriosa del folclore nacional y el nuevo cancionero paraguayo. Tampoco obviaron la literatura: la narrativa, el teatro y la poesía. La mirada reflexiva abarcante incluía, también, la realidad latinoamericana. Se promovía una razón telúrica para la unidad interna y regional, combatiendo frontalmente la degradante mentalidad colonialista y las pretensiones usurpadoras del imperialismo.
En el ejemplar número 38 hace un paralelismo entre los “dos tratados”, el de 1865 (de los aliados de la Guerra Grande) y el de 1973 (Itaipú). En su edición del 21 de setiembre de 1973 anunciaba el “Encuentro de juventudes en homenaje a Emiliano R. Fernández y a la música paraguaya” (el extraordinario poeta había fallecido el 15 de setiembre de 1949), en tanto el editorial de la página 3 lamentaba “la muerte heroica de un latinoamericano”: Salvador Allende. “Del compañero Allende podemos decir que si ha muerto ha sido para seguir luchando. Su nombre, como los de José Martí, Bolívar y Francisco Solano López, será para el futuro una bandera más de todos los pueblos latinoamericanos que luchan por su liberación de la dominación extranjera”, concluye el escrito. En otro apartado condena “al tratado colonialista de Itaipú”, reafirmando “la soberanía paraguaya sobre los Saltos del Guairá”, al tiempo de demandar “la renegociación del tratado” y repudiar “la inminente intervención militar imperialista brasileña contra el pueblo paraguayo”. Los jóvenes dirigentes de aquella época repudian “la violencia brutal y desenfrenada desencadenada por el imperialismo y la oligarquía en contra del pueblo chileno”. Entre los entrevistados por “Frente” aparecen Adalberto Mongelós, Óscar Brítez e Ilde Silvero. En las páginas 6 y 7 se despliega una amplia crónica sobre el planeado golpe que asesinó al “médico, socialista y demócrata” Salvador Allende, “mártir de la liberación latinoamericana”.
El miércoles 3 de octubre de 1973, el viejo –ya demolido– Estadio Comuneros (que estaba ubicado al lado del actual edificio del Congreso de la Nación) experimenta uno de sus momentos más épicos. El homenaje a Emiliano desborda literalmente el lugar elegido para su realización. Largas filas para entrar al sitio, en que tenían absoluta prioridad los excombatientes de la Guerra del Chaco. La presencia de Alejandro Cubilla y su Banda Coygua (grafía de época) hace delirar a la concurrencia –relata “Frente”– con interpretaciones de “Che la reina” y “Campamento Cerro León”. También se publica, en una edición anterior, la letra de “Canto de esperanza”, de Carlos Noguera, “joven compositor de la Facultad de Arquitectura y uno de los fundadores de Joven Alianza”.
Sus líderes estudiantiles se declararon como un “movimiento de avanzada”, lo que hoy podríamos interpretar como “progresista”, recibiendo, naturalmente, los epítetos de “ignorantes y comunistas” por algunos leales a la dictadura. Ese mismo mes de setiembre insistían en denunciar el confinamiento en Sapukái del director de la revista “Diálogo”, Germán Ballash Benítez. Al mes siguiente, octubre, es enviado al mismo lugar y en igual carácter Sebastián Díaz Royg, jefe de redacción de la citada publicación, secretario ejecutivo de la Conferencia Episcopal Paraguaya y periodista del diario Abc Color. Como trueque, volvió a la capital Ballash.
¿Por qué esta inmersión en la nostalgia? Porque hace poco, la socióloga Ruth Flores, en visita a la institución donde ejerzo funciones circunstancialmente, compartió conmigo la idea de llevar adelante una muestra de algunos ejemplares del Semanario “Frente” (casualmente, poseo la colección de 1973), junto a otros jóvenes vinculados al Centro Paraguayo de Estudios Sociológicos (CPES), fundado por el maestro Domingo Rivarola, y que tenía en su comité editorial a Graziella Corvalán y Line Bareiro, entre otros integrantes. La exposición anunciada para el 24 de setiembre, de hecho, será de gran trascendencia para entender la lucha como proceso integral, más allá de los justificados reclamos sectoriales. Deberíamos recuperar la conciencia popular y nacional de aquellos tiempos. ¡Qué bien nos haría como sociedad! Buen provecho.
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Dahiana Gatzke, conmovida por la nostalgia en la cuenta regresiva al Miss Mundo
La reina de belleza paraguaya Dahiana Gatzke se mostró muy nostálgica en redes sociales e, incluso, derramó algunas lágrimas al ver cómo se vivió el carnaval de Encarnación, de donde es oriunda. La miss se encuentra trabajando actualmente en Estados Unidos y utilizó sus redes para compartir cuánto extraña estar en su ciudad.
“Estaba viendo vídeos del carnaval de Encarnación y estoy llorando. Yo estoy trabajando (en Estados Unidos) y todo el mundo se está divirtiendo allá”, expresó a través de Instagram la miss oriunda de la Perla del Sur, que se está preparando para representar a Paraguay en el Miss Mundo. La joven ganó su corona en el certamen de “Reinas del Paraguay” y ya alista los detalles para participar del concurso internacional.
La gala final del concurso de belleza se realizará en India el próximo 9 de marzo y la miss paraguaya ya llamó la atención de varios missólogos, que la incluyeron en las listas de las favoritas para quedarse con la corona. Dahiana Gatzke viajará desde Estados Unidos hacia la India, atendiendo a sus compromisos laborales.
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La modelo encarnacena tendría la ayuda de Stephania Stegman en Miami, la ciudad veraniega sería su punto de partida hacia el concurso de belleza. La comunidad de paraguayos en Estados Unidos la despediría en el aeropuerto antes de partir a India.
La joven competirá por primera vez en una de las competencias “grand slam” del mundo de belleza. Desde que obtuvo el título de Miss Mundo Paraguay en 2022, la soberana se ha abocado al máximo a su preparación, afinando sus habilidades para la pasarela, oratoria y otros aspectos.
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La nostalgia del cerebro: ¿cómo funciona?
- POR EL DR. MIGUEL ÁNGEL VELÁZQUEZ
- Dr. Mime
Somos grandes amantes de lo pasado. Amamos los recuerdos y si pudiéramos tener el De Lorean de “Volver al futuro” no dudaríamos en retroceder a los tiempos en los que “éramos felices y lo sabíamos”: adolescencia, universidad, tiempos de felices momentos con sus modas, músicas, costumbres y hasta programas de televisión. “El retrovisor” nos junta, sin ir más lejos, a los que amamos ese tiempo en una noche cada tanto de nostalgia. Pero: ¿qué es la nostalgia y cómo funciona?
De buenas a primeras, parece sencillo: evocar sentimientos entrañables del pasado nos hace sentirnos bien. Pero hay mucho más. Cuando se experimenta la nostalgia, la gente tiene una sensación de calidez, cariño y pertenencia, e incluso experimenta una especie de viaje mental en el tiempo, todo lo cual puede llevar a la gente a buscar la nostalgia, y esto está desencadenado, por ejemplo, por músicas, películas, comerciales e incluso sabores o fragancias. Estas experiencias nostálgicas pueden ser especialmente reconfortantes en tiempos difíciles, ya sean personales o globales, ya que fomentan la creencia de que las cosas irán mejor porque ya han ido bien antes. De hecho, el consumo de medios que inducen a la nostalgia aumenta en tiempos de crisis, según un artículo publicado en la revista Psychology of Popular Media. Pero la nostalgia también nos ayuda a procesar nuestra situación actual, afrontando situaciones como el aislamiento social, la desconexión o la soledad, ya que esos momentos de adversidad pueden desencadenar la nostalgia porque recordar quiénes fuimos nos ayuda con la continuidad de nuestra identidad.
La nostalgia sirve a varios fines psicológicos importantes, como por ejemplo, la necesidad de sentir que tenemos el control. Incluso si nuestras circunstancias están en gran medida fuera de nuestro control, la nostalgia puede ayudarnos a sentir que al menos tenemos cierto control sobre nuestro propio desarrollo personal. Otra necesidad que la nostalgia nos ayuda a satisfacer es la conexión social. Esto puede sonar contradictorio, ya que la nostalgia suele implicar una reflexión privada sobre nuestra historia personal, pero los recuerdos nostálgicos nos recuerdan nuestras relaciones con otras personas. Los recuerdos nostálgicos pueden animarnos a buscar apoyo social y emocional porque suelen estar protagonizados por personas importantes de nuestro pasado. Gran parte de la nostalgia recuerda periodos de la infancia, porque en la infancia nos querían simplemente por lo que éramos
Pero entonces, ¿qué le hace toda esta nostalgia a nuestro cerebro? Resulta que mucho. Y por suerte, la mayor parte es positiva. Las investigaciones han descubierto que la nostalgia puede aumentar nuestra sensación de bienestar, potenciar la inspiración y la creatividad, hacernos sentir más jóvenes, despiertos, optimistas y enérgicos, e incluso animarnos a asumir riesgos y perseguir nuestros objetivos. Puede reducir nuestra percepción del dolor y mejorar nuestra capacidad para detectar amenazas. En el primer caso, definitivamente aumentan la tolerancia al dolor elevando el umbral del mismo, mientras que también se visualizó que las áreas cerebrales activas durante las experiencias nostálgicas son las asociadas a la autorreflexión, la memoria autobiográfica, la regulación emocional y el procesamiento de recompensas. Eso significa que la nostalgia regula nuestra actividad cerebral en estas áreas, actuando como amortiguador frente a diversas amenazas psicológicas y físicas. En otras palabras, hacemos mucho más que evocar un bonito recuerdo.
Pero ojo, la nostalgia suele considerarse una experiencia emocional contradictoria. Incluso con los recuerdos felices, la nostalgia puede ser a la vez dulce y amarga. Si bien el recuerdo en sí reconforta y calienta, también puede entristecer porque la experiencia se ha ido. Pero incluso los malos recuerdos que nos vienen a la mente parecen más positivos porque los vemos a través de un filtro teñido de rosa. No solo añoramos nuestro pasado, sino que recordamos una versión romántica de él. Definitivamente existe una razón por la que nuestros recuerdos se vuelven más entrañables con el tiempo, por la que las partes negativas tienden a desvanecerse más rápido y es que recordar las cosas mejor de lo que fueron tiene un propósito evolutivo, una función de supervivencia de la especie que podamos pasar por alto las partes malas del pasado”. Entonces, ¿existe el exceso de nostalgia? Posiblemente. Como escape temporal, la nostalgia proporciona un respiro muy necesario que puede sostenernos en tiempos difíciles. Puede volverse negativa si nos quedamos rumiando el pasado. Pero, en general, la nostalgia es un componente sano e incluso vital de la experiencia humana. En el fondo, la nostalgia nos ayuda a volver a ser auténticos y nos recuerda quiénes estamos destinados a ser.
Es, de todas maneras, un asunto DE LA CABEZA. Nos vemos en una semana.
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Reciclar series de éxito: la fórmula de las plataformas para captar suscriptores
Con el objetivo de conseguir más suscriptores, los gigantes de las plataformas de streaming invierten sumas masivas en el reciclaje de antiguas series de éxito, una tendencia que tiene aires de déjà vu.
Los años 1990 tuvieron El príncipe de Bel-Air y en 2022 habrá su secuela, Bel-Air. La plataforma Peacock (del grupo NBCUniversal) propone una nueva versión de esta serie de culto que dio a conocer a Will Smith.
Lo mismo sucede más o menos con Cómo conocí a tu padre - difundida por Hulu -, una versión de la famosa serie de los años 2000 Cómo conocí a tu madre. O con House of the Dragon (en HBO Max), creada a partir del universo de Juego de tronos.
Frasier, Sangre verdadera, Lindas mentirosas...Ya sea a través de un “spin-off” (la historia de un personaje secundario de una serie), un “reboot”, (una serie que regresa con un nuevo elenco y a veces una trama un poco diferente) o una “precuela” (cómo los personajes llegaron hasta allí), el reciclaje triunfa.
Guerra de contenidos
Esta técnica, que consiste en declinar hasta el infinito un “blockbuster” y que hasta ahora sólo ocurría en el cine, está multiplicándose en la pequeña pantalla.
A finales de 2021 se estrenó el episodio de “reencuentros” de la famosísima serie Friends, o la nueva temporada de Sexo en la ciudad. Ambas están en HBO MAX (filial de WarnerMedia), que en otoño lanzó su despliegue en varios países de Europa.
“Estamos viendo una auténtica guerra de contenido entre las plataformas”, dice Jean Chalaby, sociólogo de medios en la City University de Londres.
Netflix, Amazon Prime, Disney, HBO Max, Apple TV+. Todos quieren su parte del pastel, en un sector que hace furor con la crisis sanitaria. Pero, ¿hay lugar para todos? “El público no es infinito y no tiene los medios para acumular tres o cuatro suscripciones”, señala el experto.
Nostalgia
Es en este contexto que la idea de la secuela gana terreno. “Son un capital sobre el que apoyarse para ir a buscar nuevos suscriptores”, analiza Rajinder Dudrah, que enseña en el departamento de medios de la Universidad de Birmingham.
Estos posibles nuevos abonados sienten nostalgia se su juventud, señala a la AFP Andrew Connor, conferenciante en la Universidad de Edimburgo y que ha trabajado en el servicio de series de la BBC.
Según él, son las plataformas las que han pensado en el argumento emocional de volver a ver una serie de culto, y cita como ejemplo Cómo conocí a tu madre.“El público típico de la época era adolescente. Hoy son treintañeros capaces de pagar una suscripción a una plataforma”.
Y más, sabiendo que el modelo económico de estas compañías se basa en el número de suscriptores, que siempre tiene que aumentar.
Netflix, pese a sus 220 millones de clientes, tuvo un día negro en la bolsa el 21 de enero debido a las previsiones de crecimiento, que se consideraron no muy buenas.
Las secuelas también permiten limitar los problemas financieros. “Lanzar una nueva serie, cuesta mucho dinero y su éxito no está asegurado. Con una secuela, el riesgo casi desaparece”, asegura Chalaby.
Queda una pregunta. ¿La creación de series terminará bajo el peso de estos mastodontes? “Siempre quedará un lugar para la innovación”, vaticina Andrew Connor, para quien “la pandemia mostró que había lugar para los programa atípicos”.
De ahí, el éxito planetario del “outsider” surcoreano El juego del calamar o de la telenovela colombiana La reina del flow, que se ha colado entre el top 10 de una treintena de países.
Fuente: del texto de Alexandra Del Peral (AFP).