La clara y la yema suelen llevarse todos los aplausos por ser sumamente útiles a la hora de preparar comidas, sin embargo, hay una gran cantidad de usos de la cáscara de huevo. Desde la cocina hasta el jardín, asi que comencemos a guardarlas en un frasco.
1. Fertilizar el jardín
Poner cáscaras de huevo en el suelo del patio o del jardín, permite que se descompongan y que con el tiempo, hagan que el suelo sea más rico en calcio. Esto es especialmente útil para las verduras como los tomates y los pimientos (locotes) que sufren de pudrición del extremo de la flor, que ocurre cuando no hay suficiente calcio.
2. Limpiar ollas y sartenes
Aunque las cáscaras de huevo son frágiles, también son lo suficientemente abrasivas como para eliminar la suciedad cocida. Mézclalos con un poco de agua con jabón y empezá a fregar para comprobar por vos mismo sus resultados.
3. Arranque de semillas
Se pueden usar las cáscaras de huevo como pequeñas macetas, para que las semillas comiencen a crecer en el interior. Simplemente llena la mitad de una cáscara con tierra, planta la semilla y observa cómo va germinando.
4. Alimentar pájaros
A las hembras les encanta masticar cáscaras de huevo horneadas porque les da el calcio que necesitan después de poner huevos. Ya sea que las aves frecuenten el patio de tu casa, o si ahora esprás atraer más, colocar cáscaras horneadas trituradas traerá todas las aves al jardín.
5. Disuadir a las plagas del jardín
Mantené a las plagas como babosas, caracoles y gusanos cortadores fuera de tu jardín colocando cáscaras trituradas alrededor del perímetro, para mantenerlas a raya, lo segura un reporte de Well + Good.
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Nueva ruralidad: Paraguay avanza en la regularización de tierras de familias campesinas
El Gobierno realizó una nueva entrega de títulos de propiedad a familias campesinas de distintas comunidades del país, algunas de ellas con décadas de espera para acceder a la regularización de sus tierras. La jornada representa un avance en la seguridad jurídica, la resolución de antiguos conflictos agrarios y la generación de nuevas oportunidades para el desarrollo de las familias rurales.
El presidente de la República, Santiago Peña, encabezó este lunes el acto de entrega de aproximadamente 600 títulos de propiedad a familias beneficiarias de la reforma agraria de varias localidades del país. Destacó que esta acción de gobierno permite a los campesinos acelerar su propio desarrollo en el contexto de un Paraguay gigante que se levanta.
En su discurso, el presidente ratificó el compromiso de su gobierno con el desarrollo de las colonias campesinas, que tenían en la falta de regularización un importante impedimento para su progreso.
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“Aquí, el 15 de agosto del 2023, con mi compañero Pedro Alliana, dijimos que vamos a cambiar al Paraguay. Dijimos que íbamos a levantar a este gigante que por mucho tiempo estuvo dormido. Hoy podemos decir que este gigante está despertando gracias al trabajo que se está haciendo con ustedes, con los campesinos, con el pueblo paraguayo”, expresó el presidente.
Se refirió a los casos emblemáticos de conflictos por la posesión de la tierra que se solucionan mediante el trabajo articulado por el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert). Mencionó los casos de Marina Cue, Barbero Cue, Santa Teresita Itakyry, que hoy están terminando de regularizar la posesión de sus tierras para avanzar en el camino del desarrollo.
“Ese título es apenas el comienzo de la acción del gobierno, porque ese título le permite recibir financiamiento para invertir en la tierra, porque está demostrado que cuando el campesino tiene el título, el progreso se acelera”, manifestó Peña.
Refirió que, con el título en mano, las familias campesinas pueden acceder a créditos formales, además de acceder a la asistencia técnica del Ministerio de Agricultura y Ganadería y fortalecer su acceso a los mercados. “El Paraguay que soñó Carlos Antonio López todavía lo estamos construyendo y lo estamos construyendo entre todos, pero principalmente con ustedes, con los campesinos, con los trabajadores, padres y madres que hoy están mirando el Paraguay con una esperanza”, expresó el mandatario durante el acto realizado en la fachada litoral del Palacio de López.
Señaló que su gobierno seguirá trabajando sin descansar hasta que cada campesino y familia trabajadora del campo pueda decir que algo de la patria les pertenece, que tienen un título de tierra que les permita sentirse orgullosos de ser paraguayos. “No vamos a descansar y seguiremos trabajando para que cada paraguayo pueda decir que nosotros también estamos mejor”, afirmó.
En el acto, el presidente del Indert, Francisco Ruiz Díaz anunció que para diciembre de este año la institución tiene previsto finiquitar y entregar cerca de 1.000 títulos de propiedad más a beneficiarios de la reforma agraria.
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Emprendedora convirtió su pasión por las plantas en un negocio que florece en redes
Tunas & Suculentas nació de la pasión de Andresa Villalba por la jardinería, una afición que con el tiempo se convirtió en una pequeña empresa familiar. Hoy, el emprendimiento recibe pedidos a través de Instagram y WhatsApp y trabaja con empresas de distintos puntos del país.
Treinta años pueden parecer una eternidad en un emprendimiento, pero para María Andresa Villalba representan una historia construida planta por planta, cliente por cliente. Propietaria de Tunas & Suculentas, convirtió su pasión por la jardinería en un negocio familiar que, con el paso del tiempo, encontró en las redes sociales una nueva vía para crecer.
“Hace 30 años empecé haciendo jardín. Fui creciendo lentamente, con la ayuda de la comunidad y de mis clientes. Avancé gracias a las personas que quedaron conformes con mi trabajo y que confiaron en mí”, contó en una entretenida charla por su local ubicado en el barrio Pinozá.
La historia de Tunas & Suculentas también demuestra cómo un negocio tradicional puede encontrar nuevas oportunidades cuando cambia la forma de relacionarse con sus clientes. Andresa reveló que el punto de inflexión llegó durante la pandemia, cuando el aislamiento llevó a muchas personas a mirar hacia sus hogares y a interesarse más por las plantas.
Fue entonces cuando una de sus hijas le propuso llevar el trabajo a las redes sociales. “Un día, durante la pandemia, mi hija me dijo: ‘Mamá, vamos a publicar tu trabajo por redes, por Instagram’. Creamos nuestra propia página, Tunas & Suculentas, y desde ahí empezaron a llegarnos pedidos”, relató.
La incorporación de las plataformas digitales permitió ampliar el alcance de un negocio que mantiene una característica esencial: sigue siendo una empresa familiar y de pequeña escala. “Mi local es pequeño, es un local familiar”, reiteró.
Sin embargo, el tamaño del establecimiento no limita la capacidad de atender pedidos. Al contrario, Tunas & Suculentas encontró un nicho especialmente interesante en los obsequios empresariales y souvenirs para acontecimientos especiales.
Cada temporada tiene su propia demanda. Por ejemplo, en el Día de los Enamorados, Día de la Amistad, Día de la Primavera y fin de año son algunas de las fechas que movilizan los pedidos corporativos. “Cada fecha importante del año tenemos muchos pedidos para obsequios empresariales”, señaló.
La cartera de clientes se fue ampliando con el tiempo e incluye empresas de diferentes rubros. Andresa mencionó desde entidades bancarias hasta locales gastronómicos y destacó que los pedidos llegan desde distintos puntos del país. “Hay muchas empresas que ya nos conocen y confían en nuestro trabajo. Ayer, por ejemplo, hicimos una entrega grande en Carmen del Paraná”, comentó.
Atender pedidos de 300 o 400 unidades requiere algo más que pasión por las plantas. Para responder a la demanda, Andresa desarrolló una red de proveedores que le permite complementar su propia producción.
“Para cubrir los pedidos, en realidad soy un pulpo, porque tengo muchos proveedores que cumplen conmigo”, dijo entre risas. La emprendedora cultiva plantas, pero para pedidos de mayor volumen recurre también a proveedores de diferentes puntos de la región.
“Yo planto, pero para la venta en el local trabajo con cantidades pequeñas. Cuando tengo pedidos grandes, de 300 o 400 souvenirs para eventos, bodas o cumpleaños, cuento con proveedores de Brasil, Ciudad del Este y Pedro Juan Caballero”, explicó. Agregó que ese modelo le permite mantener la identidad artesanal del emprendimiento y, al mismo tiempo, responder a una demanda que puede crecer considerablemente en determinadas épocas del año.
Los precios también buscan adaptarse a distintos presupuestos. En el local se pueden encontrar pequeños ejemplares en distintas presentaciones con valores que van desde de G. 10.000, G. 15.000, G. 20.000, G. 50.000, dependiendo de la variedad y el tipo de planta.
Pero más allá del negocio, Andresa transmite su conocimiento acumulado durante tres décadas de contacto cotidiano con las plantas. Contó que cuando se trata de cactus y suculentas, hay dos reglas que considera fundamentales: luz y agua.
“Los cactus y las suculentas necesitan mucha luz y poca agua. Lo más importante es cuidar el riego y el abono. Esa es la parte más delicada de las plantas”, refirió.
El consejo resulta especialmente útil para quienes buscan incorporar verde en oficinas o espacios interiores. Aunque suelen ser consideradas plantas fáciles de mantener, necesitan condiciones adecuadas para prosperar.
“Cada planta tiene sus cuidados y estos varían. En el caso de las tunas y las suculentas, ambas necesitan mucha luz y poca agua”, precisa.
La frecuencia del riego depende además de la estación y del lugar donde se encuentre la planta. “En invierno se riega dos o tres veces al mes, dependiendo del lugar que le damos a cada planta. En verano se podría regar una vez a la semana”, detalló.
Para la emprendedora, muchas veces el problema no está en la planta, sino en las condiciones que recibe. “Muchos dicen: ‘No me quiere esta planta’, pero en realidad somos nosotros los que no la ponemos en el lugar adecuado o no le damos el riego ideal”, reflexionó.
Con tres décadas de experiencia, una nueva generación involucrada en el negocio y una comunidad digital que continúa creciendo, Tunas & Suculentas encontró la manera de transformar una pasión personal en una empresa familiar con clientes dentro y fuera de su entorno inmediato.
La historia de Villalba también habla de adaptación. De un jardín que comenzó hace 30 años a una marca que hoy recibe pedidos desde una pantalla, el emprendimiento demuestra que incluso un pequeño local puede encontrar nuevas oportunidades cuando combina conocimiento, relaciones de confianza y capacidad para adaptarse a los cambios
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Jóvenes de zonas vulnerables aprenden oficios construyendo obras
En la ciudad de Lambaré, jóvenes provenientes de zonas vulnerables aprenden oficios mientras que construyen obras que están enfocadas en el desarrollo de su comunidad, al mismo tiempo que adquieren experiencia. Actualmente 60 personas están inscriptas en la “Escuela Taller de Lambaré”, en la institución ofrecen siete oficios vinculados al agua, el saneamiento y la vivienda social.
El modelo de formación se basa en el sistema “Aprender Haciendo”, que permite a los jóvenes trasladar los conocimientos adquiridos directamente a escenarios reales. De esta manera, las prácticas no solo contribuyen al aprendizaje técnico, sino que también se traducen en obras y servicios de utilidad para familias e instituciones de la comunidad.
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Por ejemplo, quienes se forman en plomería pueden participar de la instalación de sistemas sanitarios que posteriormente serán utilizados por familias o instituciones educativas. En el área de carpintería, los estudiantes aplican sus conocimientos en la reparación de pupitres de escuelas, mientras que la formación en jardinería puede derivar en la creación y mantenimiento de huertas comunitarias.
La propuesta también busca ampliar la participación de mujeres en oficios que tradicionalmente tuvieron una mayor presencia masculina. Actualmente, alrededor del 30 % de los estudiantes de la Escuela Taller de Lambaré son mujeres, quienes participan en áreas como albañilería, pintura, electricidad y jardinería.
El programa es ejecutado por Hábitat para la Humanidad Paraguay, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) y la Unión Europea. La iniciativa apunta así a combinar capacitación laboral y experiencia práctica con acciones que generan un beneficio directo para el entorno donde viven los jóvenes.
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Nutrihuevos convierte la calidad en su mayor diferencial
Con más de cinco décadas de trayectoria, Nutrihuevos transforma experiencia en innovación y escala en competitividad, con la calidad como punto de partida y diferencial.
Cada día, cerca de 960.000 huevos salen de las instalaciones de Nutrihuevos. La cifra impresiona, pero cuenta apenas una parte de la historia. Detrás de esas 80.000 docenas diarias funciona una cadena integrada que comienza con la alimentación y el cuidado de las aves y continúa con la producción, clasificación, controles de calidad, empaque y distribución. La compañía cuenta además con capacidad para 1,6 millones de aves y opera con 22 galpones.
La escala fue llegando con los años. Las Tacuaras, propietaria de Nutrihuevos, nació en 1974 como una empresa familiar en San Lorenzo. Cinco décadas después, aquella iniciativa se convirtió en una industria que decidió crecer sin perder de vista una premisa: la calidad no puede ser el resultado final; tiene que estar presente en cada etapa.
“Queremos crecer generando valor económico, social y ambiental para el país”, expresó Cristian Cáceres, CEO y gerente general de Las Tacuaras.
La innovación aparece justamente en esa búsqueda. La empresa no se limita a incorporar tecnología, sino que trabaja sobre sus propios procesos para hacerlos más eficientes y encontrar nuevas formas de aprovechar los recursos.
Un ejemplo está en el huevo líquido. En Villeta, Nutrihuevos produce entre 5.000 y 6.000 litros diarios destinados a otras industrias alimentarias. El huevo deja así de ser solamente un producto de góndola y se convierte en materia prima para una nueva cadena de valor.
El crecimiento de este segmento también habla de la evolución del negocio: en 2025, la producción y comercialización de huevo pasteurizado aumentó 64%, hasta alcanzar 1.445.620 litros.
La mirada industrial llega incluso a lo que normalmente se considera descarte. Una inversión de USD 72.680 en tratamiento de efluentes permite recircular hasta el 70 % del agua y redujo el consumo hídrico en 19,8 %. Además, cerca de 220 kilos de pulpa al mes son recuperados para reincorporarse al proceso.
“Innovar no significa solamente incorporar tecnología, sino comprender mejor la operación y encontrar soluciones que reduzcan impactos y generen valor”, indicó Cristian.
El mercado también está cambiando. Y es que el consumo per cápita de huevos en Paraguay pasó de 220 a 250 unidades en 2025, mientras la empresa amplía sus capacidades y busca elevar productividad, optimizar logística y desarrollar nuevas oportunidades.
Con 443 colaboradores directos y 1.795 aliados comerciales, Nutrihuevos es hoy mucho más que una marca presente en las góndolas. Es una cadena productiva que reúne conocimiento, inversión, tecnología y trabajo paraguayo.
De allí que la calidad se convirtió en su mayor diferencial. No está solamente en el huevo que llega a la mesa, sino en todo lo que ocurre antes de que llegue allí. Y en una industria donde cada detalle cuenta, esa diferencia puede terminar siendo justamente la que más importa.