Este lunes se informó que en total 329 candidatos han sido propuestos para el premio Nobel de la Paz 2021, según una lista secreta que incluiría postulantes tan variopintos como la OMS, Donald Trump, Greta Thunberg, Alexéi Navalni, e incluso Black Lives Matter.
Las peticiones, que se mantienen por debajo de la plusmarca de 376, registrada en 2016, incluyen a 234 personas y 95 organizaciones, señaló el Instituto Nobel.
Los nombres de los candidatos se mantienen bajo secreto durante por lo menos medio siglo, pero los patrocinadores de un candidato, que van desde parlamentarios, ministros de todas partes, profesores universitarios, etc., sí pueden decir públicamente quién es su apadrinado.
Entre los candidatos más conocidos se encuentran la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Alianza de Vacunas (Gavi) y la Coalición para las innovaciones en la preparación para epidemias (Cepi), todas en primera fila en el combate contra Covid-19.
También están en la lista el expresidente estadounidense Donald Trump, su yerno, Jared Kushner, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el príncipe heredero de Emiratos, Mohammed bin Zayed Al Nahyan, a quienes se les atribuye roles destacados en el avance de la paz en Oriente Medio, luchando por el acercamiento entre Israel y los países árabes.
Ser propuesto al premio no requiere ninguna condición especial, salvo que las candidaturas hayan sido presentadas antes del 31 de enero. Otros candidatos conocidos son la OTAN, activistas prodemocracia en Hong Kong, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), una campaña para prohibir “robots asesinos” y el movimiento de los ‘scouts’.
El comité Nobel dará a conocer al galardonado el 8 de octubre. En 2020 fue premiado el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la mayor organización humanitaria del mundo en el combate contra el hambre.
Fuente: AFP.
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Hantavirus y ébola confirman falta de conciencia ante los riesgos de pandemia, dice experta
Los letales brotes de hantavirus y de ébola muestran que, pese a que la respuesta a las crisis de salud pública ha mejorado, el mundo sigue sin ser lo suficientemente consciente de los riesgos de pandemia, advirtió una experta en la materia. Más de seis años después de que la Organización Mundial de la Salud declarara la pandemia de covid-19, los esfuerzos mundiales por reformar la respuesta a las crisis de salud pública han tenido un impacto positivo en la reacción ante los actuales brotes de hantavirus y ébola, afirmó Helen Clark, ex primera ministra de Nueva Zelanda y copresidenta del Panel Independiente de Preparación y Respuesta ante Pandemias.
Ayer miércoles, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) no representa “una emergencia pandémica” pero sí un riesgo “elevado” a nivel nacional y regional. “Las nuevas normativas sanitarias están funcionando”, dijo Clark a la AFP en Ginebra.
En cuanto se emitió la alarma, el viernes pasado, por el nuevo brote de ébola en la RDC, y semanas después de que se anunciara un brote de hantavirus en el crucero MV Hondius en el océano Atlántico, “la respuesta ha ido bastante bien”, valoró. “Nuestro problema ahora se encuentra mucho más allá de eso”, dijo Clark, insistiendo en que aún hay mucho trabajo por hacer para identificar los riesgos y cómo “surgen esos brotes”.
“Creo que necesitamos mucho más conocimiento sobre la preparación basada en el riesgo”, afirmó, y llamó a centrarse más en conocer el propio riesgo y “lo que podría surgir”, y a “estar preparados para afrontarlo”. “Temas básicos de vigilancia, de detección temprana... aún no estamos en eso”, comentó.
Por ejemplo, Clark apuntó que la especie de hantavirus detrás del brote en el crucero, que desencadenó una alerta sanitaria mundial tras la muerte de tres personas, era conocida por ser endémica en la zona de Argentina de donde zarpó el barco. “Pero no tenemos claro cuánto sabían de eso los barcos que parten regularmente de allí”, dijo.
Al mismo tiempo, el brote de la cepa Bundibugyo de ébola que, se sospecha, ha matado a más de 130 personas en la República Democrática del Congo, parece que estuvo fuera de los radares durante semanas, pues los tests que se estaban realizando eran de otra cepa y daban negativo.
“¿Cómo pudo ocurrir esto durante cuatro o seis semanas (...), propagándose, sin que tuviéramos los resultados de las pruebas que necesitábamos para demostrar que se trataba de una variante en particular?”, se preguntó la experta. La exmandataria pidió que se investigue “la cadena de acontecimientos y lo que podemos aprender de ella, lo que nos dice sobre las capacidades que necesitamos”.
“Tormenta perfecta”
Clark también destacó que el brote de ébola puso especialmente de manifiesto el grave impacto que tienen los fuertes recortes de ayudas mundiales en los esfuerzos de prevención de enfermedades.
“Hay una tormenta perfecta”, advirtió, y recordó que a hay países a los que se les ha pedido “de repente” que “hagan muchas más inversiones en los sistemas de salud, que antes venían de donantes”.
“Con la mejor voluntad del mundo, los países más empobrecidos y frágiles simplemente no tienen dinero en el banco para hacer eso, así que se están descuidando un montón de cosas en muchas áreas”.
Clark insistió en que “la solidaridad global sigue siendo extremadamente importante”.
“Estamos hablando de bienes públicos mundiales”, afirmó, y señaló que ya se ha confirmado un caso de ébola en un ciudadano estadounidense que se contagió en la RDC, y que el hantavirus “apareció de repente en lugares donde [desembarcó] gente del barco”. “Estamos juntos en esto, así que tenemos que buscar vías para financiar la preparación o la respuesta que reflejen nuestros intereses compartidos”, apostilló.
Fuente: AFP.
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OMS considera “débil” el riesgo epidémico de ébola a nivel global
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera “débil” el riesgo de que la epidemia de ébola presente en la República Democrática del Congo se extienda a nivel global, pero avisó ayer miércoles de que el peligro es “alto” para África central. La agencia de la ONU con sede en Ginebra estima “como elevado el riesgo epidémico a niveles nacional y regional, y débil a nivel global”, declaró en conferencia de prensa el director, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El responsable hizo su declaración al día siguiente de una reunión del comité de emergencias, centrada en esta epidemia declarada en el este de la República Democrática del Congo. Dicho comité, encargado de formular recomendaciones a los Estados, indicó que la situación en el país africano “no responde” a los criterios de una “emergencia pandémica”, lo que corrobora la conclusión comunicada anteriormente por la dirección de la OMS.
Según la organización, la epidemia de ébola se está propagando por el este de la República Democrática del Congo (RDC) y podría prolongarse. Hasta el momento, se han confirmado 51 casos en la RDC, en las provincias orientales de Ituri y Kivu Norte, “aunque sabemos que la magnitud de la epidemia en la República Democrática del Congo es mucho mayor”, indicó Ghebreyesus.
El responsable afirmó que Uganda también había notificado dos casos confirmados en la capital, Kampala, incluido un fallecimiento, mientras que un ciudadano estadounidense que trabajaba en la RDC dio positivo y fue trasladado a Alemania. “Hay varios factores que justifican una grave preocupación por la posibilidad de una mayor propagación y más muertes”, declaró Ghebreyesus.
“Más allá de los casos confirmados, hay casi 600 casos sospechosos y 139 muertes sospechosas. Prevemos que esas cifras sigan aumentando, dado el tiempo que el virus estuvo circulando antes de que se detectara el brote”, agregó. El ébola provoca una fiebre hemorrágica especialmente letal, pero el virus, que ha causado más de 15.000 muertes en África en los últimos 50 años, es relativamente menos contagioso que, por ejemplo, el covid-19 o el sarampión.
Material de protección
La OMS declaró el domingo que la situación constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional -el segundo nivel más alto de alerta según el RSI (Reglamento Sanitario Internacional)-, lo que desencadenó reacciones en países de todo el mundo.
La Unión Europea afirmó el miércoles que el riesgo de un brote en su territorio es “muy bajo” y que “no hay indicios” de que los europeos deban tomar medidas adicionales.
Sin embargo, la respuesta ante el decimoséptimo brote de ébola en la RDC, un vasto país con más de 100 millones de habitantes, tarda en organizarse en las provincias orientales, de difícil acceso por carretera y azotadas por la violencia de los grupos armados.
El hospital de Rwampara, a unos kilómetros de Bunia -la capital de la provincia de Ituri-, solo empezó a recibir el material para aislar y tratar a las personas infectadas este lunes.
En el centro, que ya cuenta con un centenar de casos sospechosos según un responsable, el personal de enfermería carecía hasta el viernes de equipos de protección completos.
La OMS anunció el martes haber entregado 12 toneladas de material médico en las regiones afectadas por el virus, y más toneladas se acumulan en los depósitos de la ONG Médicos sin Fronteras (MSF) en Bunia.
Este material supondrá “un gran alivio para nuestros equipos”, asegura Trish Newport, responsable de urgencias de MSF.
“Todos los centros a los que hemos llamado nos han respondido: ‘Estamos llenos de casos sospechosos. No nos queda sitio’. Eso da una idea de lo descabellada que es la situación en este momento”, cuenta.
No existe ninguna vacuna ni tratamiento específico para la cepa del virus responsable del brote actual, denominada Bundibugyo, por lo que el cumplimiento de las medidas de prevención y la detección rápida son clave para intentar frenar su propagación.
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, señaló el martes la lentitud de la OMS, que según él “reaccionó un poco tarde” a la hora de identificar la epidemia. “Podría tratarse de un desconocimiento del funcionamiento del RSI y de las responsabilidades de la OMS y de otras entidades. No sustituimos su labor, sino que los apoyamos. Por eso podría haber cierta falta de comprensión”, respondió Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Fuente: AFP.
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Ébola fuera de control en Congo: OMS alerta por la rápida expansión y más de 130 muertos
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó este martes sobre “la amplitud y la rapidez” de la epidemia de ébola que azota la República Democrática del Congo (RDC), que se estima que ha provocado más de 130 muertos.
El ébola provoca una fiebre hemorrágica con una alta tasa de mortalidad y ha causado más de 15.000 fallecidos en África en el último medio siglo. Sin embargo, los expertos señalan que es una enfermedad relativamente menos contagiosa que el covid-19 o el sarampión, ya que no se transmite por vía aérea.
La OMS declaró el domingo una alerta sanitaria internacional para hacer frente a la epidemia desatada en la RDC, un extenso país del centro de África de más de 100 millones de habitantes.
De momento, se han analizado pocas muestras en laboratorio y los balances se apoyan principalmente en casos sospechosos.
El director general de la OMS se declaró “profundamente preocupado por la amplitud y la rapidez” de la epidemia.
El ministro de Salud congoleño, Samuel Roger Kamba, reportó este martes que hay 136 muertes presuntamente relacionadas con el brote y cerca de 543 casos sospechosos.
No quedan lugares
El epicentro de la epidemia se encuentra en Ituri, una provincia del noreste de RDC, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.
La organización de ayuda Médicos Sin Fronteras (MSF) dijo que había intentado enviar a los enfermos de Ituri a hospitales locales, pero les respondieron que “estamos llenos de casos sospechosos. No tenemos espacio”.
“Esto te da una idea de lo loca que es la situación ahora mismo”, dijo la trabajadora humanitaria de MSF Trish Newport.
En el Hospital de Rwampara, uno de los focos de la epidemia, una simple cinta de plástico delimita el área reservada para recibir a los casos sospechosos.
“Cavamos tumbas y enterramos a los fallecidos sin guantes ni ningún tipo de protección. Estamos muy expuestos”, relató a AFP Salama Bamunoba, representante de una organización juvenil local.
Un responsable hospitalario declaró que hasta el lunes no tuvieron un lugar adecuado para hacer el triaje y “aislar a los casos sospechosos”.
Anne Ancia, representante de la OMS en la RDC, afirmó que no cree que esta epidemia vaya a terminar en dos meses y recordó que un brote anterior duró dos años.
“La amplitud de la epidemia dependerá de la rapidez de nuestra respuesta”, agregó, y dijo que se han enviado a la zona toneladas de material, incluidos tests y equipos de protección individual.
No hay vacuna ni tratamiento específico para la cepa responsable del actual brote, llamada Bundibugyo.
La OMS dijo el martes que está comprobando si alguna vacuna o tratamiento podrían usarse contra esta variante.
Para intentar atajar la propagación, las autoridades están intentando detectar rápidamente los casos, para limitar los contactos, y también están llamando a la población a cumplir con las medidas de contención.
El presidente congoleño, Felix Tshisekedi, pidió a la población que mantenga “la calma” y dijo que se pondrán en marcha “todas las medidas necesarias para reforzar la respuesta”.
Fuerte crítica a la OMS
En la región de Ituri, rica en oro, se producen intensos movimientos de población a causa de la actividad minera. El virus ya se ha propagado más allá de Ituri y de las fronteras de RDC.
El ministro de Salud congoleño explicó que mucha gente de la comunidad afectada pensaba “que era una enfermedad mística” y por ello “los enfermos no fueron llevados al hospital”, lo cual contribuyó a que los contagios repuntaran.
Según el ministro, se han notificado casos sospechosos en Butembo, en la provincia de Kivu Norte, a unos 200 km del foco de la epidemia.
También se reportó un caso en Goma, una gran ciudad del este de la RDC, capital de Kivu Norte, en manos del grupo armado antigubernamental M23.
También se ha reportado un caso y un deceso en Uganda, según el gobierno. Se trata de personas que habían viajado desde RDC, sin que se haya señalado ningún foco epidémico local.
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, criticó este martes a la OMS y afirmó que “reaccionó un poco tarde”, en un contexto en que su país se retiró de esta agencia de la ONU.
Un funcionario del Departamento de Estado dijo que Washington permitiría el ingreso al país del equipo nacional de fútbol de RDC para el Mundial.
Estados Unidos anunció el lunes la puesta en marcha de controles sanitarios para los viajeros que lleguen, por avión, desde países afectados por la epidemia y también que restringirá temporalmente la concesión de visados para los extranjeros que hayan viajado a esas zonas.
Baréin, mientras tanto, anunció una prohibición de ingreso de 30 días a visitantes procedentes de DRC, Sudán del Sur y Uganda.
Alemania indicó que “acogerá y tratará” a un médico estadounidense que se contagió de ébola en la República Democrática del Congo.
Fuente: AFP
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Epidemia de ébola en RD Congo alcanza 131 fallecidos y 513 casos sospechosos
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se declaró este martes “profundamente preocupado por la amplitud y rapidez” de la epidemia de ébola que azota la República Democrática del Congo. “Convocaremos hoy al comité de emergencias para que nos aconseje sobre recomendaciones temporales”, declaró Tedros Adhanom Ghebreyesus, en el segundo día de la asamblea anual de los Estados miembros de la OMS.
La OMS declaró el domingo una alerta sanitaria internacional para hacer frente a la epidemia de ébola, que provoca una fiebre hemorrágica muy contagiosa. En el último medio siglo, el virus ha dejado más de 15.000 muertos en África. No hay vacuna ni tratamiento específico para la cepa responsable del actual brote.
La actual epidemia en la República Democrática del Congo (RDC) parece haber causado ya 131 decesos reportados y 513 casos sospechosos, afirmó este martes de madrugada el ministro congoleño de salud, Samuel Roger Kamba. “Hemos contabilizado aproximadamente 131 casos de decesos” en total y “tenemos aproximadamente 513 casos sospechosos”, declaró el ministro a la televisión nacional.
“Todos los decesos de los que informamos son los que hemos detectado en la comunidad, sin decir necesariamente que estén vinculados al ébola”, precisó. De momento, se han analizado pocas muestras en laboratorio y los balances se apoyan principalmente en casos sospechosos.
El anterior balance del ministro de Salud congoleño daba cuenta de 91 decesos y 350 casos sospechosos. La situación llevó a la agencia sanitaria de la Unión Africana (Africa CDC) a declarar una “emergencia de salud pública” continental.
La declaración permitirá, según la agencia, “reforzar la coordinación regional, facilitar la movilización rápida de recursos financieros y técnicos [y] consolidar los sistemas de vigilancia y de laboratorio”. El epicentro de la epidemia se encuentra en Ituri, una provincia del noreste de RDC, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.
En esta región, rica en oro, se producen intensos movimientos de población a causa de la actividad minera. El virus ya se ha propagado más allá de Ituri y de las fronteras de RDC, con dos decesos reportados en Uganda, según la OMS. Se trata de personas que habían viajado desde RDC, sin que se haya señalado ningún foco epidémico local.
Controles en aeropuertos
Estados Unidos anunció el lunes que reforzará las precauciones para prevenir la propagación del ébola mediante la realización de controles sanitarios en los aeropuertos a pasajeros de las zonas afectadas y la suspensión temporal de visados. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos anunciaron medidas luego de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara el brote de ébola en la República Democrática del Congo como una emergencia sanitaria internacional.
Satish Pillai, responsable de la gestión de incidentes relacionados con el ébola de los CDC, dijo a periodistas que un estadounidense que se encuentra por motivos de trabajo en República Democrática del Congo contrajo el virus. “En este momento, los CDC consideran que el riesgo inmediato para el público general de Estados Unidos es bajo”, señaló la agencia de salud pública en un comunicado.
Además de los controles de detección en aeropuertos, Estados Unidos implementará restricciones de entrada a los titulares de pasaportes no estadounidenses que viajaron a Uganda, la RDC o Sudán del Sur durante los últimos 21 días. El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo el lunes que el brote “por ahora se ha limitado a África”, aunque se mostró preocupado por la situación.
Estados Unidos, bajo la presidencia de Trump, se retiró oficialmente este año de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En los últimos días, los funcionarios estadounidenses han evitado responder preguntas sobre cómo los recortes del gobierno a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), clave en la respuesta a brotes anteriores de ébola, han afectado a los esfuerzos actuales para vigilar y gestionar la propagación del virus.
Los funcionarios de los CDC han subrayado que están colaborando con socios internacionales y autoridades sanitarias en los países afectados.
Y el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo en un comunicado el lunes que había movilizado 13 millones de dólares en ayuda para “esfuerzos de respuesta inmediata”.
Pero Matthew Kavanagh, director del Centro de Política y Política Sanitaria Global de la Universidad de Georgetown, afirmó que la respuesta estadounidense hasta ahora había sido “decepcionante”.
“El gobierno afirmó que podía negociar acuerdos bilaterales y reemplazar la capacidad de la OMS con esfuerzos internos. Este brote demuestra claramente que esa es una estrategia fallida”, declaró a la AFP.
No hay vacuna ni tratamiento específico para la cepa responsable del actual brote. Hay 91 muertes relacionadas con este brote, según cifras publicadas por el Ministerio de Salud congolés el domingo. Se han reportado 350 casos sospechosos. La mayoría de afectados tienen entre 20 y 39 años y más del 60 % son mujeres.
Fuente: AFP.