Nación Ocupada es una obra enmarcada dentro del teatro audiovisual propuesta por el Grupo Teatro La Calle. La misma plantea una revisión histórica de la ocupación posguerra, la época, los abusos y todo lo vivido por un pueblo derrotado en una guerra de exterminio, la Guerra de la Triple Alianza.
“Consideramos importante reflexionar sobre ese pasado sangriento y doloroso para permitirnos pensar un presente que valorice un pueblo que se levantó de sus cenizas y consiguió reconstruir su nación. Traer el pasado para mirar el presente de un país que hoy necesita construir ciudadanía, inclusión social, valores que permitirán avanzar firmemente hacia la cohesión y la paz social”, declaró el elenco.
El elenco está compuesto por Paula Cáceres, Natalia Cálcena, Ruth Ferreira, Teresa González Meyer, Regina Bachero, Fabio Chamorro y Arturo Arellano; cuenta además con la participación de Wilfrido Acosta. El guión está basado en textos de Moncho Azuaga, Fabio Chamorro, Teresa González Meyer y Ruth Ferreira. La dirección audiovisual es de Sandra Flecha, y la dirección general, de Teresa González Meyer.
Nación ocupada se estrenará el próximo jueves 25 de febrero en el Auditorio Ruy Díaz de Guzmán de la Manzana de la Rivera, con una función gratuita a las 18:30. Asimismo, a las 20:30 se realizará otra función para un público abierto, a un costo de G. 35.000. La capacidad de asistentes no podrá superar las 50 personas.
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En plena guerra con Irán, la Casa Blanca pide presupuesto USD 1,5 billones para defensa
La Casa Blanca envió el viernes un proyecto de presupuesto de defensa al Congreso por 1,5 billones de dólares para 2027, en momentos en que Estados Unidos enfrenta importantes gastos por la guerra en Irán. Si es aprobado, los gastos militares pasarán de 1 billón de dólares en 2026 a 1,5 billones en 2027, según el documento presentado al Congreso.
Sería el mayor incremento desde la Segunda Guerra Mundial, refiere la prensa estadounidense, e implicaría un aumento de 42 % en el presupuesto global del Pentágono. Los gastos no militares disminuirían 10 % (unos 73.000 millones de dólares), mediante la “reducción o eliminación de programas progresistas, politizados y derrochadores”.
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Estados Unidos es por lejos el país con el más alto presupuesto en defensa. En los preparativos para la publicación de la propuesta, el presidente y sus asesores han subrayado la urgencia de aumentar el gasto en defensa, al hacer énfasis en la necesidad de reponer las reservas de armamento y otros recursos militares por la guerra en Irán.
Guerra en Irán
Medios estadounidenses, que citan sesiones informativas a puerta cerrada en el Congreso, informaron de que la guerra con Irán podría costar hasta 2.000 millones de dólares al día.
El presidente Donald Trump ha presentado el aumento del gasto en defensa como una necesidad urgente, argumentando que la inversión militar debe tener prioridad en tiempos de guerra, incluso a costa de los programas sociales federales.
“No es posible que nos encarguemos del cuidado infantil, Medicaid, Medicare”, dijo Trump en un reciente evento privado, y añadió que esas responsabilidades podrían gestionarse a nivel estatal mientras Washington se concentra en la “protección militar”.
Reformar o rechazar el plan
El borrador de presupuesto, publicado en forma de resumen, no es vinculante, pero sirve como una referencia sobre las prioridades del gobierno a medida que el Congreso comienza a redactar la legislación. Los congresistas tienen la facultad de reformar o rechazar el plan.
Trump ha instado al Congreso a aprobar la mayor parte del presupuesto de defensa -más de 1,1 billones de dólares- mediante el proceso habitual de asignaciones, mientras busca sacar adelante otros 350.000 millones utilizando un mecanismo partidista que evitaría que el apoyo demócrata fuera necesario.
Los líderes republicanos se han mostrado receptivos a ese enfoque, especialmente mientras presionan por un aumento del gasto en defensa y para aplicación de las leyes de inmigración.
Pero el plan podría enfrentar resistencia dentro del propio partido de Trump, donde algunos legisladores son reticentes a profundizar los déficits federales. Estados Unidos ya registra un déficit fiscal que se acerca a los 2 billones de dólares, con una deuda total que supera los 39 billones, lo que deja un margen fiscal limitado para nuevos gastos sin ampliar aún más la brecha.
Legisladores de ambos partidos también han expresado inquietud por la magnitud del aumento del gasto militar propuesto, especialmente porque el gobierno ha ofrecido pocos detalles sobre la evolución del conflicto con Irán. Existe un escepticismo similar respecto a los recortes internos, muchos de los cuales el Congreso ha rechazado anteriormente.
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Los proyectos de ley de gasto aprobados a principios de este año preservaron en gran medida la financiación de programas que la Casa Blanca vuelve a intentar reducir o eliminar ahora.
“El pueblo estadounidense quiere atención médica, no guerra. El gobierno de Trump ha gastado miles de millones en una guerra imprudente con Irán pero SE NIEGA a incrementar la financiación para la atención médica”, dijeron los demócratas de la Cámara en un comunicado en redes sociales. “Es cruel, y los demócratas de la Cámara no lo apoyarán”.
Fuente: AFP
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El escenario internacional requiere mantener el orden fiscal y monetario
El orden fiscal y monetario es dinámico y como tal responde a situaciones internas de los países y también externas relacionadas en este último caso al reordenamiento geopolítico global. Al respecto, existe en este momento una guerra entre Rusia y Ucrania y otra surgida hace poco entre Estados Unidos e Israel contra Irán, eventos bélicos que no puede desconsiderarse para la comprensión de las diversas medidas de política económica que llevan a cabo los países.
Al respecto, el rumbo económico trazado por el gobierno del presidente Santiago Peña se consolida sobre las bases del orden fiscal y monetario, siendo el modo correcto de lograr el crecimiento de la economía y, como se ha comprobado, conseguir el crecimiento sobre el crecimiento como un hecho irrefutable que como país estamos logrando.
El acontecimiento bélico entre Rusia y Ucrania lleva cuatro años de duración y no es un hecho aislado. Lo que sucede en aquella zona impacta sobre las economías y en nuestra región, específicamente el área del Mercosur. Si se analiza el aumento de los costos en fertilizantes y energía, podremos percatarnos que no solo la zona Euro tiene un aumento de los precios llegando al punto de una inflación, sino que también incide sobre la rentabilidad de las empresas y sobre todo las que operan en el sector agrícola.
Es cierto que dicho escenario representa una oportunidad de aumento en la exportación de alimentos debido a la menor oferta mundial. Se incrementaron los precios de los commodities especialmente de granos como el trigo y el maíz e incluso alimentos en general que benefician a las economías de nuestra región. No obstante, bajo esa misma situación y en contrapartida también aumentaron los precios internos en nuestros países por la alta demanda de productos colocados extra zona, más allá del Mercosur, lo que incide en los costos de producción en ingredientes como los fertilizantes como el fosfato, de alta producción por los países enfrentados, Rusia y Ucrania, sus dos grandes productores a nivel mundial.
Si este escenario ya no fuera suficiente y de impacto directo e indirecto sobre las economías, citemos que antes de finalizar el mes de febrero del presente año 2026, se inició otra conflagración internacional y esta vez con la participación de Estados Unidos e Israel contra Irán, en una región que involucra al estrecho de Ormuz por donde se moviliza una quinta parte del petróleo dirigido hacia el oriente y occidente, todo lo cual confluyen en escaladas de ataques por parte de ambos bandos afectando estratégicas zonas como las energéticas.
Las guerras, en todo tiempo y lugar, tristemente es violencia y muerte. Se inicia y termina las más de las veces por algún tema económico en donde los Estados tienen directa participación, pero sus efectos mientras se resuelve la disputa recaen sobre la población provocando aumentos en la energía y el transporte, con una estocada sobre la inflación. Esto es, cuando el intercambio comercial se interrumpe entre las naciones, lamentablemente ocurre una inestabilidad logística conjuntamente con el suministro de bienes y servicios generando incertidumbre mediante las peores señales para que las economías puedan crecer.
El inocultable escenario internacional de estos días afecta los costos de producción, de logística y abastecimiento relacionados al petróleo y el gas natural. Y más allá si la conflagración en el Medio Oriente –al parecer con la fundada justificación en atención a lo que manifiesta el presidente norteamericano, Donald Trump, de evitar la inminente amenaza que podría representar el arsenal militar y nuclear de Irán– lo que nos interesa como Paraguay es conocer a qué nos enfrentamos y qué hacer y no hacer al respecto.
Sabemos lo que está sucediendo. Un escenario de incertidumbre que se puede conocer cuándo se inició, pero no cuándo terminará. Lo que sí sabemos con certeza es que en nuestro país ante esta situación descripta debe mantenerse firme en su orden fiscal y monetario y más que nunca para no ser arrastrados por el vorágine de medidas que no están a nuestro alcance de decidir.
Para Paraguay esto implica inexcusablemente seguir bajando el déficit fiscal, recortar los gastos públicos innecesarios y superfluos para así mantener la estabilidad monetaria para no caer en las publicitadas recomendaciones de algunos que desean aumentar impuestos y elevar el déficit. El orden fiscal y monetario es el cimiento firme y único modo sostenible en el tiempo de sortear los shocks externos para hacer crecer la economía.
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Trump asegura que Irán pide un alto el fuego pero Teherán lo desmiente
Donald Trump aseguró este miércoles que Irán le pidió un alto al fuego y supeditó la tregua a una reapertura del estrecho de Ormuz, pero Teherán desmintió las declaraciones del presidente estadounidense.
El mandatario estadounidense realizó este anuncio en su red Truth Social, en una jornada de expectación en la que se dirigirá al país a las 21H00 (01H00 GMT del jueves).
Trump alterna amenazas con anuncios de negociaciones en curso y el martes afirmó que la guerra podría terminar en “dos, quizá tres semanas”.
El mandatario dijo que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, “¡acaba de pedir a los Estados Unidos de América un ALTO EL FUEGO!”.
Pero en la misma publicación aseguró que solo lo considerará “cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”, de lo contrario, Irán será bombardeado.
El cierre de esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos ha provocado una fuerte alza de los precios de la energía, lo que pone bajo presión a Trump en un año de elecciones de mitad de mandato.
Unas horas después, Irán desmintió que hubiera solicitado una tregua. “Las (...) son falsas y carecen de cualquier fundamento”, dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, citado por la televisión estatal.
La guerra, desencadenada el 28 de febrero por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha dejado miles de muertos y ha provocado bombardeos iraníes contra países del Golfo e Israel, además de nuevos enfrentamientos en Líbano entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica, aseguraron que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado a los “enemigos” del país.
El presidente iraní había evocado el martes la voluntad de “poner fin” a la guerra, pero exigió garantías y reiteró peticiones como el pago de compensaciones financieras.
Nuevos bombardeos sacudieron la capital iraní este miércoles y dañaron el muro del recinto de la antigua embajada estadounidense, un lugar simbólico de la hostilidad entre ambos países.
Los Guardianes de la Revolución confirmaron el miércoles haber atacado un petrolero en el Golfo, asegurando que era israelí. Catar indicó que el buque estaba fletado por QatarEnergy y que fue alcanzado en sus aguas territoriales.
“La campaña no ha terminado”
Con la esperanza de una desescalada, los mercados repuntaron el martes y el barril de petróleo Brent cayó y volvió a situarse cerca de los 100 dólares.
Sin embargo, las repercusiones económicas del conflicto continúan y el primer ministro australiano, Anthony Albanese, advirtió que “los próximos meses podrían no ser fáciles” debido al impacto de la guerra.
En el Golfo, varios países volvieron a ser objetivo de bombardeos iraníes. En Emiratos Árabes Unidos, un bangladesí murió y un ciudadano indio resultó herido por fragmentos tras la interceptación de drones, y en Kuwait el Banco Nacional anunció el cierre de su sede central durante dos días debido a los ataques.
Israel, por su lado, anunció que continúa bombardeando Irán con una “oleada de ataques de gran alcance” en la capital, donde periodistas de AFP oyeron potentes explosiones.
Israel también sufrió un nuevo ataque de los hutíes, un grupo rebelde de Yemen aliado de Irán, el tercero desde que se sumaron al conflicto el pasado fin de semana.
En Líbano, un total de 1.318 personas murieron desde el 2 de marzo, cuando empezó la guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá, anunció el Ministerio de Salud del país.
Hezbulá arrastró a Líbano a la guerra lanzando misiles contra Israel para vengar la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, fallecido el primer día de la guerra.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió de que su país tiene la intención de ocupar una parte del sur de Líbano una vez terminad
- Fuente: AFP
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Petróleo y bolsas asiáticas al alza tras anuncio de Trump de que la guerra terminará “pronto”
Las bolsas asiáticas y el petróleo iniciaron la sesión de este miércoles al alza, tras las declaraciones del presidente Donald Trump en las que anunció que Estados Unidos “abandonará” Irán en un plazo de dos o tres semanas.
A media mañana, el índice japonés Nikkei subía más de 4 % y el Kospi surcoreano se disparaba más del 6% en el comercio matinal. En China, Shanghái subía un 1,42 %, mientras que Shenzhen ganaba un 1,24 %. En Hong Kong, el índice Hang Seng avanzaba un 1,81 %. La bolsa de Taipéi también escaló más del 4 %.
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En un nuevo giro, Trump afirmó ayer que Washington se retirará de Irán “muy pronto”, dentro de “dos, quizás tres semanas”, independientemente de que, si se llega a un acuerdo, y que el estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado por la república islámica, ya no es su problema.
Aumento
"Todo lo que tengo que hacer es irme de Irán, y lo haremos muy pronto, y (los precios del petróleo) se vendrán abajo", dijo el magnate republicano. Sin embargo, tras su anuncio los dos principales contratos de crudo subieron más de un 1 % este miércoles y se mantuvieron por encima de los 100 dólares el barril, un día después de que el Brent del mar del Norte cayera más de un 3 % y el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense perdiera un 1,5 %.
El conflicto en Oriente Medio se ha extendido a toda la región, ya que Irán ha respondido con ataques contra los estados del Golfo y ha paralizado Ormuz, mientras sume a los mercados energéticos en la agitación. El martes, Wall Street también operó en alza luego de que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, dijera al presidente del Consejo Europeo, António Costa, que Teherán tiene la “voluntad necesaria” para terminar con el conflicto.
Los mercados parecieron ignorar las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien aseguró que la guerra de más de un mes continuaría hasta aplastar al “régimen terrorista” de Irán.
Fuente: AFP