El cantautor y músico paraguayo José Manfredi presenta su nuevo material discográfico, titulado Me fui a vivir un rato. El disco, que ya está disponible en todas las plataformas digitales, está compuesto por ocho canciones inéditas que oscilan entre el folk y el pop-rock como géneros principales, y abordan temáticas como los viajes y el descubrir la vida.
En dos canciones de este álbum, lo acompañan dos invitados de lujo: la cantautora, arpista y docente de música Élica Báez, y el saxofonista Isaac Armoa, ex integrante de la Orquesta de Instrumentos Reciclados.
Las ilustraciones y el arte de portada fueron realizados por la ilustradora Carolina Vinader, y el diseño estuvo a cargo de Bryan Arrúa.
Las canciones fueron pre-producidas, grabadas y mezcladas en MetanoiaStudios, de la ciudad de Asunción. La producción artística y grabación del disco estuvo a cargo de Christian Peloux, guitarrista y productor musical, partícipe en varios proyectos de la escena nacional, como Cultura Nativa, Marcela Lezcano, Tender Cage, entre otros. El mastering final estuvo a cargo de Arvid Melgarejo, en Audio Hertz ProStudios.
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“Para nosotros la identidad no es repetir siempre lo mismo”: Andrés Selich de Kita Pena
Andrés Selich, vocalista del grupo, compartió las ideas y detalles que envuelven al último material de la banda.
Kita Pena vuelve a marcar presencia con novedades sonoras. En los últimos días lanzó “110/220”, su más reciente trabajo discográfico, un EP que consta de 4 canciones y un interludio, del cual ya se conoció un avance a fines de 2025, que fue mundial.
La banda, con cerca de una década y media de vida, se mantiene vigente en la producción y propuesta, dialogando con nuevas sonoridades, apoyándose un poco más en las letras y poniendo al ritmo, al clima sonoro y al humor siempre como pilares de su música. Este material, que es el sucesor oficial de “ Casi nada de lo que nos enseñaron sirve para sonreír y otras fábulas” (2018), fue producido por Marcelo Soler, mezclado por Carlos Dentice y masterizado por María Triana Mastering.
Andrés Selich, uno de los cantantes de la banda, conversó con La Nación sobre este lanzamiento, sobre la búsqueda y la dinámica que llevó a la materialización de este proyecto, que amplia horizontes del grupo, pero desde un territorio que le es propio.
–¿Por qué el nombre “110/220” y el formato de EP para este nuevo lanzamiento?
–El nombre aparece por la idea de cambiar de energía. Nos gustaba esa imagen de poder enchufarnos en lugares distintos, pasar por otros climas, probar otras intensidades, pero seguir siendo la misma corriente. El EP tiene bastante de eso. Hay canciones que vienen de momentos distintos, algunas más luminosas, otras más introspectivas, pero todas conviven dentro de una misma búsqueda. Sentíamos que no hacía falta esperar a tener un disco largo para mostrar este momento. Estas canciones tenían algo en común y el formato EP nos permitía decirlo sin estirarlo de más.
–¿Cómo la banda se va apropiando de lo nuevo para el siguiente trabajo? ¿Qué temores les genera eso respecto a la identidad que ya tienen?
–Todos en la banda escuchamos mucha música y eso inevitablemente se filtra. Nos gusta probar, jugar con climas distintos, ver hasta dónde puede ir una canción.
Creo que experimentar también hace que todo sea más divertido. La clave está en que eso nuevo no entre como disfraz. Tiene que pasar por la banda, por nuestra forma de tocar, de cantar y de decir. Ahí recién se vuelve nuestro. El miedo a perder identidad puede aparecer, pero también sería raro cuidar tanto una forma que termine volviéndose una jaula. Para nosotros la identidad no es repetir siempre lo mismo, sino seguir reconociéndonos aunque cambiemos de energía.
DEJAR UNA IDEA
–El clima sonoro, un humor determinado y las letras tienen un rol muy destacado ¿Trabajan eso de manera consciente o solo sale?
–Creo que primero aparece. Hay un temperamento de la banda que sale bastante naturalmente: cierta forma de mirar, de no ponerse solemne, de mezclar algo sensible con algo más cotidiano. No sé si lo llamaría humor en el sentido de hacer reír, sino más bien una manera de pararse frente a las cosas. Después sí hay un trabajo consciente. Escuchamos si ese clima sostiene la canción, si la letra entra en ese mundo, si algo sobra o si se vuelve demasiado explicado. A veces una canción necesita más luz, otra necesita más rareza, otra pide ser más directa. Nos interesa que las canciones tengan algo para decir, pero que no pierdan cuerpo. Que no se vuelvan discurso. Que puedan dejar una idea, pero también moverte un poco.
–¿Cómo trabajaron las letras en esta producción? ¿Pertenecen a alguien en particular y se cuida eso o lo piensan colectivamente, se aceptan correcciones?
–Las letras siempre vienen de alguien. De una mirada, de una frase, de una incomodidad o de una necesidad puntual. Pero para que una letra llegue a Kita Pena tiene que tener la capacidad de representar a todos de alguna manera. No significa que todos hayan vivido exactamente lo mismo, sino que todos puedan reconocer algo ahí y defenderlo como propio. Una canción puede nacer de una experiencia personal, pero si queda encerrada solamente en eso, le cuesta crecer.
En la banda se cuida mucho esa primera voz, pero también se acepta que la canción pida cambios. A veces una palabra cambia todo. A veces una frase que parecía importante no entra. Lo lindo es cuando algo que empezó en una persona termina encontrando una forma que todos podemos cantar.
CAMBIO DE ENERGÍA
–¿Dentro de qué procesos está la banda?
–Estamos en un proceso de encontrar una nueva forma de movernos. Kita Pena tiene muchos años, muchas etapas y muchas vidas adentro. No sentimos que estemos empezando de cero, pero tampoco queremos funcionar en automático. Este EP nos agarra en un momento de cambio de energía, justamente. Con ganas de seguir haciendo música, pero también de entender cómo se comparte hoy, cómo se sostiene una banda y cómo se conecta con la gente después de tanto tiempo. Capaz estamos en un proceso de reconexión: con las canciones, con la banda y con una versión nueva de nosotros.
–¿Cómo Kita Pena, que tiene ya muchos años como grupo humano, vive, piensa y discute el mundo actual, sea desde la música, el mercado local, el sistema de difusión concentrado en plataformas, etc.?
–Es un momento raro para hacer música. Hoy una canción también tiene que sobrevivir al scroll. Eso puede ser cansador, porque además de hacer música tenés que pensar cómo lograr que alguien se detenga un rato a escucharla. Las plataformas abrieron puertas, eso es real, pero también concentraron mucho la atención. Hay más música que nunca, pero no necesariamente más escucha. Una canción puede estar disponible en todo el mundo y al mismo tiempo perderse en dos segundos entre mil cosas.
En Paraguay hay mucho talento y mucha gente haciendo cosas con identidad, pero todavía cuesta sostener circuitos, espacios y hábitos de escucha. Entonces uno va aprendiendo a moverse en ese paisaje sin traicionar lo que hace. Comunicar más, sí. Adaptarse, también. Pero sin convertirse en una banda que existe solo para alimentar el algoritmo.
–Si bien no se plantean como dando consejos, hay algo de invitar con sus letras a búsquedas más interiores y/o verdaderas. ¿Qué son esas verdades y cómo hacen ese trabajo ustedes?
–No sé si pensamos las canciones como consejos. Nos interesa más que funcionen como lugares donde uno pueda reconocerse un poco. Hay preguntas que vuelven en este EP: cómo dejar de preocuparse por todo, cómo cambiar de ambiente cuando algo te apaga, cómo volver a creer sin tener todo resuelto, cómo cortar una cadena antes de repetirla. Son cosas simples de decir, pero difíciles de hacer. Capaz la búsqueda va por ahí. No tanto en encontrar una verdad enorme, sino en animarse a mirar algunas cosas de frente. A veces una canción no te resuelve nada, pero te acompaña mientras tratás de ordenar un poco el ruido. Y eso, para nosotros, ya vale bastante.
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Policía brasileña incauta 200.000 cromos falsos del Mundial 2026
La policía informó este viernes que incautó cerca de Rio de Janeiro unos 200.000 cromos falsificados para el tradicional álbum de la firma Panini del Mundial, que causa furor en Brasil, único país pentacampeón del torneo.
Los adhesivos fueron descubiertos el jueves por la noche dentro de un autobús en Nova Iguaçu, una ciudad en la periferia norte de Rio, anunció la policía en un comunicado.
Los agentes también incautaron camisetas falsas de la selección nacional brasileña que se encontraban en el bus, según el texto.
Imágenes difundidas por la policía de Rio muestran pilas de estampas sobre una mesa, junto a camisetas amarillas de la Seleção con el dorsal 10.
“Todo el material incautado será sometido a análisis forenses y, posteriormente, será destruido”, informó la institución.
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“La investigación continúa en curso para identificar a los responsables de la fabricación y distribución de la mercancía falsificada”, añadió.
En Brasil, una nación apasionada por el fútbol, los cromos de Panini se venden masivamente en cada edición de la Copa del Mundo.
Curiosamente, el álbum del Mundial de Norteamérica 2026, que lleva varias semanas a la venta, no incluye espacios para Neymar, que entró en el último momento en la lista de convocados de la Canarinha, anunciada el lunes por el seleccionador Carlo Ancelotti.
El jugador del Santos, exestrella del Barcelona y el Paris Saint-Germain, actuó por última vez con el combinado nacional en octubre de 2023.
En un comunicado citado por la prensa brasileña, Panini anunció que lanzará un nuevo lote de estampas de “actualización”, en la que se espera figure Neymar.
- Fuente: AFP
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“Ácido argentino”: 35 años evitando el ablande
- Paulo César López
- paulo.lopez@nacionmedia.com
- Fotos: Cristian Gordillo
Malón finalizó recientemente una gira en homenaje a los 35 años del lanzamiento del álbum “Ácido argentino”, que sería consagratorio en el meteórico ascenso de Hermética. A pesar de su relativa corta existencia, esta banda dejó una huella profunda en el metal latinoamericano con su sonido potente, crudo y lírica contestataria.
La gira por el noreste argentino de tres fechas consecutivas recorrió Posadas, Resistencia y Formosa, concluyendo el 2 de mayo en el Club Sol de América de esta última ciudad. Si bien lastimosamente en esta ocasión no se incluyeron presentaciones en nuestro país, hubo presencia paraguaya hasta en el escenario.
El grupo binacional Manto Negro fue el encargado de iniciar el show. Si bien tocó ante un público aún reducido y muy ansioso por el plato fuerte, causó muy buena impresión y vale la pena ser escuchado con más atención.
Cerca de las 23:00 se iniciaba propiamente el espectáculo La H no Murió, que pasó a ser prácticamente el nombre de la banda integrada por Claudio O’Connor en la voz, Antonio “Tano” Romano en guitarra, Karlos Cuadrado en bajo y Javier Rubio en batería, quien presentó un solo muy aplaudido en el intermedio.
“METAL PESADO NACIONAL”
Quisiera rescatar acá la propia definición de Ricardo Iorio, quien no estaba para perder el tiempo en minucias como que el heavy no es lo mismo que el thrash y otras diferenciaciones de índole más bien angloparlante. Su conceptualización también calza con la hibridez de la producción artística de nuestra región.
Hermética –integrada por Ricardo Iorio en el bajo, O’Connor en la voz, Romano en la guitarra y Tony Scotto en la batería, reemplazado luego por Claudio Strunz– es para muchos una espina clavada en el corazón del metal pesado latinoamericano, porque pudo ser la banda más grande de todos los tiempos en nuestro idioma, pero duró solo seis años, que fueron suficientes para dejar tres discos fundamentales: “Hermética” (1989), “Ácido argentino” (1991) y “Víctimas del vaciamiento” (1994), además de “Intérpretes” (1990), un LP de covers, y discos en vivo.
CONTINUIDAD DEL LEGADO
El espíritu de Hermética no se reduce a esos seis años, sino que se inicia incluso antes con V8 y prosigue posteriormente tras su disolución con Almafuerte, bajo el liderazgo de Iorio, y el resto de la banda en Malón, que visitó nuestro país por última vez en diciembre de 2023 como parte de esta misma gira.
El concierto se inició con un listado rigurosamente en orden del disco homenajeado, causándome la extraña y hermosa sensación de revivir las canciones en la misma secuencia que aquella primera vez que cayó en mis manos.
Así, el primer rugido de la noche fue “Robo un auto”, al cabo del cual un problema técnico estuvo a punto de pudrirlo todo. “No murió, la H no murió”, coreó el público alentando el retorno al escenario. La banda hizo gala de buen humor y volvió para hacer la segunda canción de la noche y del disco, la revivalista “Revancha de América”.
Cabe mencionar que esta canción fue muy influyente en la escena del metal de nuestra región para que se empiecen a abordar temas de los pueblos indígenas en las letras. Esto podría decirse incluso a pesar del propio Iorio, quien ya en plena madurez se retractaría en una entrevista en la que afirmó que en lugar de escribir “Sentir indiano” hubiera escrito “Sentir hispano”.
FIGURA POLÉMICA
Como buen genio que era, Iorio tenía un carácter fuerte y a menudo le reprochaban (digo en pasado porque todo muerto pasa a ser un santo) que terminó representando lo contrario a los ideales que defendía, acercándose incluso a posiciones de tendencia nacionalsocialista.
Desde mi perspectiva, en cambio, se plantó hasta el final, primero en contra del terrorismo de Estado, la corrupción política y la explotación, y luego ante las corrientes wokistas y canceladoras que pasaron a ser hegemónicas.
Acentuando sus maneras de gaucho macho, le gustaba provocar a la opinión bienpensante con declaraciones polémicas, que le valieron incluso ser vetado para cantar el himno nacional antes de un partido de eliminatorias de la selección argentina.
LÍRICA PROFUNDA
El grito más eufórico del público hasta ese momento de la velada irrumpió con “Memoria de siglos”, quizá la muestra más elevada, profunda y filosófica de la pluma de Iorio. Esta canción plena de ingeniosos giros retóricos, como el de “muchos calzan gorro frigio solamente por ser calvos”, quizá se ajuste a la perfección para describir la situación política actual de ese país.
Siguiendo con el orden del disco, “Predicción”, “Atravesando todo límite”, “Horizonte perdido”, “Vientos de poder”, “Del camionero” precedieron al primer diálogo con el público. “Feliz día a los trabajadores y a los que no tienen trabajo también. Vamos a reconstruir este país, como siempre”, fueron las palabras de O’Connor para dar paso a los riffs de “Gil trabajador”, uno de los momentos cumbres de la noche.
Otro momento muy emotivo fue la recordación a Iorio. “35 años de ‘Ácido argentino’. Estamos aquí para levantar la bandera que plantó nuestro compañero Ricardo, para que no se olviden de su legado, que no se pierda su poesía, ¡la H no murió!”, remató haciendo estallar el pogo con “En las calles de Liniers”.
CON LOS AMIGOS EN EL CONCIERTO
Para mantener los decibeles en alto, “Evitando el ablande” sacudió las cabezas reafirmando el espíritu de resistencia que atraviesa todo el álbum.
En poco más de hora y media, la banda recorrió prácticamente todos los clásicos de los tres discos como “Vida impersonal”, “Víctimas del vaciamiento”, “Sepulcro civil”, “Olvídalo y volverá por más”, “Cráneo candente”, “Cuando duerme la ciudad”, “Ayer deseo, hoy realidad”, “Otro día para ser”, “Soy de la esquina”, “Masa anestesiada”.
Como cierre, para que nadie se quede con las ganas, “Tú eres su seguridad” piantó un lagrimón y dejó sin voz a más de uno.
A manera de valoración final se puede decir que la noche terminó siendo algo más que un recital: fue un encuentro entre generaciones, donde otrora melenudos devenidos calvos o canosos llevaron a sus hijos a vivir el sueño que alguna vez fue el propio.
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Rolling Stones confirma su nuevo álbum “Foreign Tongues” para julio
El nuevo álbum de los Rolling Stones, titulado “Foreign Tongues”, saldrá el 10 de julio, anunció el legendario grupo de rock británico. La banda presentó un adelanto durante un encuentro público el martes en Nueva York. “¡Sí, seguimos divirtiéndonos muchísimo!”, exclamó Mick Jagger junto a Keith Richards, con quien fundó el grupo en Londres en 1962, y Ronnie Wood, que se unió a los Stones en 1976.
Los tres músicos británicos conversaron con el presentador y humorista Conan O’Brian sobre el nuevo disco, ante periodistas e invitados reunidos en Brooklyn. “Foreign Tongues” (“Lenguas extranjeras”) será el 25º álbum de estudio de los Stones. El último, “Hackney Diamonds”, recibió en 2023 una buena acogida crítica y comercial, dando un nuevo impulso creativo al grupo tras 18 años sin un álbum de estudio original. Ese disco fue el primero que lanzaron tras la muerte de su histórico baterista Charlie Watts en 2021.
El estadounidense Andrew Watt, uno de los productores más solicitados del momento, vuelve a estar al mando de este álbum, como lo estuvo en el anterior. “Fue la mejor experiencia de mi vida... Soy su mayor fan en el mundo”, declaró Watt a la AFP al recordar el mes pasado en Londres grabando con el grupo. Un mes para producir un álbum “no es mucho tiempo”, señaló Mick Jagger.
Al escuchar los temas, “uno podría creer que estamos en 1968, tu voz está impecable”, le dijo Conan O’Brian a Mick Jagger. “Tomaba muchas más drogas en 1968...”, respondió el cantante, ante las risas de la sala. No hicieron ninguna mención a una posible gira de conciertos para acompañar el lanzamiento.
Según varios medios, el proyecto se discutió internamente, pero fue descartado debido a la avanzada edad de los miembros del grupo, que haría la iniciativa arriesgada. Jagger y Richards tienen 82 años y Wood, 78. “Foreign Tongues” contará además con la colaboración de otras leyendas de la música, como el ex The Beatles Paul McCartney y el líder de The Cure, Robert Smith.
Manteniendo hasta ahora el misterio sobre la salida del álbum, el grupo había lanzado recientemente un sencillo titulado “Rough and Twisted” únicamente en vinilo y en edición limitada, bajo el nombre de “The Cockroaches” (“Las Cucarachas”). Este era un seudónimo que utilizaban en sus conciertos secretos en las décadas de 1970 y 1980.
Fuente: AFP.