Arabia Saudita está construyendo una enorme montaña rusa en el parque de diversiones Six Flags Qiddiya, en las afueras de Riad, la capital del país. El nombre que recibe la montaña, principal atractivo del parque, es Falcon’s Flight o “El vuelo del halcón”.
La montaña rusa aún está en construcción y pretende batir récords de velocidad, altura y longitud. Por ahora, se sabe que tendrá cuatro kilómetros de longitud y un trayecto con una velocidad mayor a 250 km/h, superando así a la que hasta hora es la montaña rusa más rápida del mundo, Formula Rossa, que tiene una velocidad máxima de 240 km/h y está ubicada en Ferrari World de Abu Dhabi.
The Falcon’s Flight está inspirada en el halcón árabe, por lo que el vagón tendrá un diseño acorde a esta temática. El viaje a bordo de la misma durará tres minutos y admitirá a 20 pasajeros en cada vuelta. Además, tendrá una protección frontal, como parabrisas, para evitar que los pasajeros reciban el impacto frontal del aire, ya que a 250 km/h sería complicado hasta abrir los ojos.
La que pretende ser la montaña rusa más larga, alta y rápida del mundo espera estar lista para el 2023.
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Arabia Saudita acusa a hutíes de lanzar un dron contra La Meca
La coalición militar liderada por Arabia Saudita aseguró este miércoles haber destruido un dron lanzado hacia la ciudad santa de La Meca por los hutíes de Yemen, un grupo apoyado por Irán que desmintió el ataque. Después de años de calma, Yemen se vio arrastrado en julio al conflicto regional, desencadenado a finales de febrero por una ofensiva estadounidense e israelí contra Irán.
Los hutíes, enfrentados al gobierno reconocido internacionalmente y respaldado por Arabia Saudita, tomaron la semana pasada el control de la costa yemení que bordea el mar Rojo, reforzando su control sobre el estratégico estrecho de Bab el Mandeb. La defensa aérea saudita destruyó el martes “un dron hostil lanzado por la milicia terrorista hutí antes de que ingresara al espacio aéreo restringido de la capital sagrada” del islam.
“La seguridad de las dos mezquitas sagradas y de sus visitantes constituye una línea roja”, advirtió la coalición liderada por Arabia Saudita que respalda al gobierno yemenita. La Organización para la Cooperación Islámica (OCI) condenó de inmediato unos “ataques atroces” que “profanan la santidad de los lugares sagrados y las mezquitas, y hieren los sentimientos de los musulmanes de todo el mundo”.
Por su parte el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, condenó el miércoles “en los términos más enérgicos posibles el cobarde y abominable” ataque contra La Meca. Los últimos acontecimientos han vuelto a disparar los precios del petróleo, una escalada que lastra la economía mundial.
El Brent, referencia internacional del crudo, cotizaba el miércoles a 108,5 dólares por barril en las primeras operaciones asiáticas, ligeramente a la baja, pero todavía alrededor de un 80 % por encima del nivel anterior al inicio de la guerra en febrero.
Los hutíes, que desde principios de septiembre han intensificado los ataques contra Arabia Saudita, negaron haber atacado la ciudad santa y denunciaron “una mentira trillada”, dijo en la red social X uno de sus líderes, Hazm al Asad.
Las autoridades sauditas habían lanzado el martes por la mañana una alerta aérea para La Meca, la primera de este tipo en este destino religioso que cada año recibe a millones de peregrinos.
La embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita recomendó el miércoles a sus ciudadanos reconsiderar cualquier viaje al país y evitar por completo acercarse a la frontera con Yemen.
“Libertad y seguridad”
El príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, y el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, llamaron el martes desde El Cairo a “garantizar la libertad y la seguridad de la navegación marítima” en el estrecho de Bab el Mandeb.
Este paso, que conecta a Europa con Asia a través del mar Rojo y el canal de Suez, se volvió crucial para Arabia Saudita, el principal exportador mundial de crudo, desde que Irán bloqueó el estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga.
Su cierre tendría consecuencias “catastróficas”, admitió el martes el Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar.
Por su parte, los hutíes aseguran que no existe ninguna amenaza para la navegación en ese estrecho, salvo para los buques sauditas.
Mientras aumenta la presión sobre Arabia Saudita, amenazada en ambos estrechos y blanco de ataques contra sus infraestructuras petroleras, los hutíes afirmaron el miércoles haber derribado un avión de combate saudita y acusaron al país de haber llevado a cabo 450 ataques aéreos contra su vecino esta semana.
Arabia Saudita también ha sufrido la interrupción de su oleoducto Este-Oeste, que permite evitar el estrecho de Ormuz, tras ataques con drones procedentes de Irak, según las autoridades.
Al menos 100.000 personas han sido desplazadas en Yemen desde que se reanudaron los combates a principios de septiembre entre los hutíes y las fuerzas progubernamentales, según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.
Fuente: AFP.
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Petróleo vuelve a trepar
- AFP
Los precios del petróleo siguieron su tendencia alcista ayer debido a las hostilidades entre los rebeldes hutíes de Yemen y Arabia Saudita, mientras que el mercado sigue de cerca la situación entre Ucrania y Rusia. El precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre subió un 2,90 %, hasta los 108,75 dólares.
Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate para entrega en octubre, se disparó un 4,38 %, hasta los 105,83 dólares. Arabia Saudita prometió responder con “firmeza” a nuevos ataques de los hutíes proiraníes de Yemen.
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Arabia Saudita promete responder con “firmeza” a los ataques hutíes en el mar Rojo
Arabia Saudita prometió este martes responder con “firmeza” a los últimos ataques de los hutíes, insurgentes yemeníes respaldados por Irán, en un nuevo frente de la guerra en Oriente Medio. El movimiento hutí ha infligido en los últimos días importantes reveses a las fuerzas gubernamentales yemeníes y a su aliado saudita. Tomó la semana pasada el control de la costa del mar Rojo y del estrecho de Bab el Mandeb, de vital importancia desde que la guerra entre Estados Unidos e Irán asfixia el de Ormuz.
También ha atacado las infraestructuras petroleras de Arabia Saudita, el principal exportador mundial de crudo, lo que ha disparado los precios de los hidrocarburos. El diésel estadounidense registró el martes un nuevo récord de 6,27 dólares por galón en Estados Unidos y el barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, se acercó a los 110 dólares.
El lunes, un ataque hutí en el oeste de Yemen mató a ocho soldados de las fuerzas gubernamentales, según dos fuentes militares. Los hutíes reivindicaron un nuevo ataque “a gran escala” con “decenas de misiles balísticos y drones” contra la base aérea de Rey Jalid, en Jamis Mushait, al sur de Arabia Saudita. Un habitante dijo a la AFP que escuchó “intensas explosiones” que provocaron incendios.
La coalición militar liderada por Riad confirmó este martes ataques la víspera con proyectiles y drones en Jamis Mushait, Abha y Taif. Informó de 13 civiles heridos.
Riad respondió con unos 50 ataques aéreos, al igual que el día anterior, según los hutíes. La alianza hizo saber que “enfrentará estos ataques con responsabilidad y firmeza”.
A petición de Francia, el Consejo de Seguridad de la ONU abordará el martes a las 19:00 GMT la situación en el estrecho de Bab el Mandeb, informaron a la AFP fuentes diplomáticas, que aseguran que Yemen y Arabia Saudita intervendrán en la reunión.
El lunes, el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, dirigente de facto del reino, recibió en Yedá al jefe del Mando Central estadounidense (Centcom), el almirante Brad Cooper, para abordar “los últimos acontecimientos en la región”, según la agencia de prensa oficial SPA.
“Nuevo equilibrio”
En este contexto tenso, Arabia Saudita solicitó el aplazamiento de una reunión con Irán, que debía reunir el lunes en Omán a los países del Golfo.
El portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, lo criticó y aseguró que “Irán no interviene en los asuntos yemeníes”. Los hutíes son “actores totalmente independientes (que) toman sus decisiones en función de sus propios intereses”, afirmó.
Esta reunión debía tratar sobre el futuro del estrecho de Ormuz, otro punto de paso clave para el comercio mundial de hidrocarburos, que Irán mantiene bloqueado desde hace meses en su guerra con Estados Unidos.
Los últimos acontecimientos en Yemen “han establecido un nuevo equilibrio de poder en la región e incluso a nivel internacional”, destaca el analista político Maziar Khosravi.
“Por lo tanto, me parece que Irán (acudía) a esta reunión en una posición de fuerza”, declaró a la AFP, frente a una Arabia Saudita debilitada.
“Insostenible”
El reino se encuentra bajo presión por los ataques de los hutíes y sus petroleros están amenazados en ambos estrechos.
Su oleoducto Este-Oeste, vía crucial para la exportación de crudo a fin de eludir el bloqueo de Ormuz, también está paralizado tras los ataques con drones procedentes de Irak, según Riad.
Los avances de los hutíes han agravado “una crisis que los Estados del Golfo ya consideraban insostenible. Con Ormuz bloqueado y Bab el Mandeb cada vez más vulnerable, la desescalada se convierte en un imperativo económico”, consideró Ali Vaez, del centro de estudios International Crisis Group.
Tras años de tregua, Yemen se vio arrastrado en julio al conflicto regional desencadenado por la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán a finales de febrero.
Los combates de las últimas semanas en el oeste yemení han causado cientos de muertos y han desplazado a cerca de 86.000 personas, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Las negociaciones entre Washington y Teherán se encuentran estancadas, pero el presidente estadounidense Donald Trump afirmó el lunes —una vez más— que está dispuesto a dialogar. “No habrá ninguna negociación mientras no se cumplan las condiciones de Irán. Eso es todo”, le respondió en X el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei.
Fuente: AFP.
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Con apoyo de Irán, rebeldes hutíes toman isla clave en el estrecho de Bab el Mandeb
Los rebeldes hutíes de Yemen tomaron este viernes una isla de gran valor estratégico en el estrecho de Bab el Mandeb y controlan este paso que da acceso al mar Rojo desde el océano Índico, indicaron a AFP un responsable local y varios testigos. Desde la semana pasada, este grupo rebelde proiraní que domina amplias partes de Yemen lanzó una ofensiva para controlar esa vía marítima crucial que conecta Asia y Europa.
“Los barcos en los que iban los combatientes hutíes alcanzaron la isla de Perim, después de que las fuerzas del gobierno se retiraran ayer” jueves, indicó el responsable, un funcionario del ejecutivo reconocido por la comunidad internacional y apoyado por Arabia Saudita, que sólo controla parte del país. “Los hutíes han completado la toma de la zona de Bab el Mandeb y la isla de Perim, situada en el centro del estrecho”, enfatizó este responsable, que habló a la AFP bajo anonimato.
Un testigo dijo que los hombres armados “se estaban desplegando a lo largo de la costa de Bab el Mandeb”, con vehículos militares. Los hutíes son un movimiento apoyado por Irán, que desde hace más de una década controla amplias zonas del oeste de Yemen y está en guerra contra el gobierno internacionalmente reconocido, respaldado por Arabia Saudita.
El estrecho de Bab el Mandeb ha cobrado aún más importancia desde que arrancó a fines de febrero la guerra en Irán, con los ataques de Estados Unidos e Israel. Teherán ha usado como palanca de presión la práctica paralización del tránsito por el estrecho de Ormuz, que se encuentra al otro lado de la península arábiga y es una de las principales vías mundiales de tránsito de hidrocarburos.
Ante las graves perturbaciones en esa vía y para eludir el bloqueo iraní de Ormuz, Arabia Saudita ha optado por incrementar sus exportaciones de petróleo desde el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, ocasionalmente atacado por Teherán en estos meses. Según el diario web estadounidense Axios, el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, pidió al presidente Donald Trump que ordenara ataques contra los hutíes para frenarlos.
Trump denegó dicha demanda, formulada dos veces a lo largo de la jornada del jueves, según Axios, que cita a responsables norteamericanos. Uno de ellos explicó a Axios que la administración Trump seguiría facilitando a Riad información de inteligencia sobre los hutíes y posibles blancos, pero no se plantea en este momento una intervención militar directa.
Las aguas del sur del mar Rojo tienen cuatro islas: Zuqar, tomada por los hutíes el jueves, Perim, y las dos islas Hanish. Fuentes militares del gobierno yemení dijeron a AFP que los hutíes han asediado a las fuerzas regulares en las islas Hanish, y que según creen los rebeldes han ordenado a estas que se rindan.
Ofensiva “respaldada y planificada” por Irán
Los hutíes aceleraron su ofensiva en los últimos días en torno a Bab el Mandeb, y el jueves tomaron la ciudad portuaria de Moca, a 70 km al norte del estrecho. Los precios del petróleo se resintieron y el barril de Brent volvía a cotizar este viernes por encima de los 100 dólares, en 104 USD. El West Texas Intermediate cotizaba muy cerca de los 100 dólares.
Antes de la guerra en Oriente Medio, Bab el Mandeb ya era una arteria principal para el petróleo, con el 12% de la circulación mundial en 2023, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). Los petroleros y buques comerciales procedentes de Asia utilizan el estrecho de Bab el Mandeb para llegar al mar Rojo y después al canal de Suez y el Mediterráneo, y en sentido inverso hacia el océano Índico.
En caso de bloqueo del estrecho, la única alternativa, mucho más larga y costosa, consiste en rodear África por el cabo de Buena Esperanza. En Moca, varios testigos afirmaron haber visto a combatientes hutíes entrar en la ciudad, mientras coreaban consignas contra Estados Unidos e Israel, enemigos de Irán.
En un comunicado, Tarek Saleh, comandante de las fuerzas que controlaban Moca, calificó la ofensiva hutí de “planificada y respaldada por Irán”. Tras salir de Moca en plena noche, Mohamed, de 46 años, describe a AFP un ambiente “apocalíptico” en esta histórica ciudad portuaria, que dio nombre al café moka.
Hasta ahora, los hutíes controlaban gran parte del norte del país, incluida la capital, Saná, así como la importante ciudad portuaria de Hodeida, a unos 200 kilómetros al norte de Moca. Pero no controlaban zonas con acceso directo al estrecho de Bab el Mandeb. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al menos 46.000 personas han sido desplazadas desde la reanudación de la intensificación de los combates en el suroeste del país.
El otro estrecho estratégico
Los rebeldes hutíes proiraníes de Yemen lanzaron un asalto que amenaza el tráfico marítimo por el estrecho estratégico de Bab el Mandeb, muy importante para Arabia Saudita desde el bloqueo de Ormuz. Esta ruta que conecta Asia y Europa por el mar Rojo y el canal de Suez ha cobrado mayor importancia tras el cierre iraní del estrecho de Ormuz.
El jueves, los hutíes tomaron la ciudad portuaria de Moca, ubicada a 70 km al norte de Bab el Mandeb. Arabia Saudita, aliada del gobierno yemenita, llevó a cabo decenas de ataques aéreos con F-15 y Typhoon para frenar a los rebeldes. La defensa civil saudí emitió el jueves alertas de emergencia en las ciudades de Abha y Jamis Mushait, aunque fueron levantadas poco después.
Esta es la situación en Bab el Mandeb, uno de los pasos más transitados del mundo, en un momento en el que los combates arrecian en Yemen, con cientos de muertos en ataques y represalias entre los insurgentes hutíes y Arabia Saudita.
¿Dónde se encuentra?
Este estrecho, cuyo nombre en árabe significa “la puerta de los lamentos”, separa Yemen, en la península arábiga, del Cuerno de África y permite conectar Europa con Asia a través del canal de Suez.
Mide unos 100 kilómetros de largo y unos treinta kilómetros de ancho entre la localidad de Ras Menheli, en la costa yemení, y la de Ras Siyyan en Yibuti. Estos dos cabos marcan el límite entre el mar Rojo y el golfo de Adén.
¿Por qué es estratégico?
Los petroleros y barcos comerciales que vienen de Asia atraviesan Bab el Mandeb para llegar al mar Rojo y luego al canal de Suez y al Mediterráneo, y viceversa.
Desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio, Arabia Saudita ha aumentado sus exportaciones de petróleo a través del puerto de Yanbu, en el mar Rojo, para eludir el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.
El tráfico por el canal de Suez cayó drásticamente en 2024 tras los ataques de los hutíes contra barcos que consideraban vinculados a Israel.
Todavía no se ha recuperado. Entre enero y agosto de 2026 representaba apenas más de la mitad de su nivel anterior a la crisis, según los datos de PortWatch del FMI analizados por la AFP.
Los hutíes aún no controlan las costas que bordean directamente Bab el Mandeb, pero el jueves se apoderaron de Moca y controlan más al norte el puerto de Hodeida.
Testigos vieron a los hutíes entrar en Moca al grito de consignas contra Estados Unidos e Israel.
Según una fuente militar, también tomaron la isla de Zuqar, en el sur del mar Rojo, tras ataques con cohetes y un asalto terrestre apoyado por embarcaciones con combatientes.
Desde julio los hutíes imponen un bloqueo marítimo a Arabia Saudita y han atacado varios de sus barcos, pero niegan querer cerrar Bab el Mandeb o imponer derechos de tránsito.
Según el Institute for the Study of War, estos rebeldes buscan aumentar el costo económico y político de la guerra para Riad con el fin de obligar a la monarquía petrolera a poner fin a sus operaciones militares.
Consecuencias para el petróleo
Antes de la guerra en Oriente Medio, Bab el Mandeb ya era una arteria principal para el petróleo, con el 12 % de los flujos mundiales en 2023, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Los ataques de los hutíes por la guerra en Gaza redujeron drásticamente la navegación en la zona, pero el cierre del estrecho de Ormuz por Irán convirtió a Bab el Mandeb en una ruta vital para Arabia Saudita.
Las exportaciones de crudo desde el puerto saudí de Yanbu, en el mar Rojo, alcanzaron un promedio de 3,8 millones de barriles por día entre marzo y julio, aproximadamente cinco veces su nivel de antes de la guerra, según Kpler. Pero cayeron a 1,5 millones en agosto después de que los hutíes reanudaran sus ataques a los barcos saudíes.
Para Andreas Krieg, especialista en temas de seguridad en el King’s College de Londres, “el mayor peligro no es necesariamente un cierre físico de Bab el Mandeb, sino una incertidumbre persistente”. El petróleo siguió subiendo el jueves: el Brent superó los 107 dólares por barril, su nivel más alto desde mayo.
¿Otra guerra en Yemen?
La guerra en Oriente Medio estalló el 28 de febrero con ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, seguidos de represalias de Teherán en la región. Al comienzo los hutíes se mantuvieron al margen, pero en julio permitieron el aterrizaje en Yemen de un avión iraní a pesar del control saudí del espacio aéreo. La respuesta del gobierno yemení respaldado por Riad hizo añicos la tregua acordada en 2022. El avance hacia Bab el Mandeb acentúa la amenaza sobre las exportaciones petroleras del Golfo.
Fuente: AFP.