Hay una buena noticia para los aficionados del género de terror: la casa donde el asesino en serie Buffalo Bill de El silencio de los inocentes atrapa a sus víctimas y donde se filmaron varias de las escenas de la película pronto tendrá habitaciones disponibles para pasar la noche.
La casa, construida en 1910 en Perryopolis, un suburbio de Pittsburgh, en Pensilvania, tiene tres pisos y 215 metros cuadrados de espacio. El interior se mantiene esencialmente como estaba en el clásico thriller psicológico de Jonathan Demme, galardonado con cinco premios Óscar.
Después de que la casa de cuatro dormitorios se vendiera hace cinco años por unos 195.000 dólares, Chris Rowan, un diseñador de producción, la compró recientemente por 290.000 dólares. Rowan planea convertir el famoso escondite en un destino turístico con el objetivo de alquilar estancias a los visitantes.
Los invitados podrán recorrer la casa, incluido el sótano donde Jame Gumb, más conocido como Buffalo Bill, encierra a las mujeres que secuestra, y donde en 1991 se filmaron escenas del filme. El nuevo propietario, especialista en decorar sets de filmación, planea recrear el crudo taller de Buffalo Bill y una réplica del pozo donde Gumb dejó a sus víctimas. Este pozo no existe en la casa, ya que esas escenas fueron filmadas en un estudio.
Fuente: AFP.
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Paraguay se ubica entre los países con menor plazo de la región para acceder a una vivienda
Paraguay se posiciona entre los países de América Latina con una menor cantidad de años de salario mínimo requeridos para alcanzar el valor de una vivienda promedio, de acuerdo con un ranking regional difundido por Revista Mercado.
El informe señala que, bajo el supuesto de destinar el 100 % del salario mínimo exclusivamente a la compra de una vivienda, en Paraguay se necesitarían aproximadamente 36 años de ingresos para alcanzar ese objetivo. Con este resultado, el país se ubica en el décimo puesto del listado, por debajo de varias economías de la región que presentan una mayor brecha entre ingresos y precios inmobiliarios.
El ranking es encabezado por Venezuela, con 129 años de salario mínimo estimados para comprar una vivienda; seguido por Cuba, con 95 años; Nicaragua, con 72 años; Honduras, con 65 años; y Bolivia, con 58 años.
El resultado refleja la posición relativa del mercado paraguayo dentro del contexto regional, donde factores como la estabilidad económica, el crecimiento del empleo, el desarrollo del sector inmobiliario y la expansión de alternativas de financiamiento influyen en las posibilidades de acceso a la vivienda.
En los últimos años, Paraguay ha experimentado un mayor dinamismo en la construcción y en la oferta inmobiliaria, acompañado por iniciativas públicas, como el Programa Che Róga Porã del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), en alianza con el sector privado, orientadas a ampliar las opciones de acceso a viviendas.
Si bien el acceso a la casa propia continúa siendo un desafío para muchas familias, el indicador ubica al país en una situación comparativamente más favorable frente a varias economías latinoamericanas, mostrando una menor distancia entre el ingreso mínimo y el costo estimado de una propiedad.
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Justicia de Colombia ordena confiscar una casa del icónico portero Higuita vinculada a Pablo Escobar
Un juzgado en Colombia ordenó el embargo de una casa del legendario exportero de la selección de fútbol René Higuita, al determinar que la propiedad fue adquirida con dinero del cartel de Pablo Escobar antes de pasar a manos del jugador en 1992.
“El loco” Higuita, conocido mundialmente por sus excéntricas acrobacias y arriesgadas salidas, está en el centro de una investigación que la fiscalía inició hace doce años para establecer el origen de una casa que compró en un barrio lujoso de Medellín (noroeste), la ciudad donde nació.
A través de “maniobras” y firmas falsas, dijo el jueves la fiscalía a la AFP, se pretendió “encubrir la procedencia” de la propiedad, sujeta a “sucesivas transferencias (...) para quedar finalmente a nombre del exfutbolista” un año antes de que fuera abatido Escobar, el barón de la cocaína y líder del sanguinario cartel de Medellín.
La investigación determinó que la casa había sido adquirida previamente por un testaferro de los hermanos William y Gerardo Moncada, miembros del cartel de Medellín asesinados en 1992 dentro de una cárcel por órdenes del mismo Escobar.
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“Es pura y mera coincidencia”, dijo Higuita el jueves en entrevista con Blu Radio. Aseguró que se considera una “víctima de estos acontecimientos”, que desconocía la procedencia del bien y apeló la decisión de la justicia.
El portero, que dijo haberla comprado con sus ahorros, podrá conservar la propiedad hasta que se resuelva su apelación.
“En esa época de los noventas no había la tecnología que hoy hay, que se mete uno en internet y puede usted mirar qué procedencia tiene la casa”, agregó el exjugador del Atlético Nacional de Medellín y el Real Valladolid, hoy entrenador de arqueros.
Alegre y de característico cabello rizado, Higuita se hizo famoso mundialmente por el “escorpión”, una atajada acrobática con los pies suspendidos en el aire, que exhibió por primera vez en un amistoso de Colombia contra Inglaterra en 1995.
También es recordado por escándalos de consumo de drogas y su detención en 1993 tras visitar a Pablo Escobar en la cárcel. Fue investigado tras mediar la liberación de la hija de un narcotraficante secuestrada por el capo, una gestión por la que recibió un pago prohibido por la ley. Luego fue exonerado.
“Desde ahí me apodaron como el amigo de Pablo Escobar y no sabe la cantidad de problemas que me ha traído”, dijo.
- Fuente: AFP
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“Nobody”: el fenómeno chino que rompe el 2D en Annecy
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La animación china llega este año al Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy con uno de los títulos más importantes de su historia reciente. “Nobody”, dirigida por Yu Shui, no solo competirá en la sección oficial del certamen francés, sino que lo hace respaldada por un logro excepcional: convertirse en la película de animación china en 2D más taquillera de todos los tiempos.
El éxito de “Nobody” marca un punto de inflexión para la industria de animación del país. Durante años, las producciones en 2D parecían haber alcanzado un límite comercial difícil de superar frente al auge de la animación digital. Sin embargo, la película rompió esa barrera. «Esta vez duplicamos aproximadamente el récord anterior», explica su director. Para él, el fenómeno no se explica por la técnica empleada, sino por la identificación del público con la historia: «No creo que el éxito se deba a que sea animación 2D; se debe a que conectó con la audiencia. Es una historia que habla de ellos».
La película tiene sus raíces en uno de los episodios más celebrados de la antología Yao-Chinese Folktales, aunque el equipo creativo optó por una solución poco habitual cuando decidió convertirla en largometraje. En lugar de ampliar el relato original, reescribió completamente la historia para construir una nueva aventura.
Uno de los aspectos más originales de “Nobody” es su mirada sobre el universo clásico de Journey to the West. Mientras la mayoría de las adaptaciones se concentran en figuras heroicas como Sun Wukong, Yu Shui decidió observar ese mundo desde la perspectiva de personajes secundarios y anónimos.
«La inmensa mayoría de las personas son corrientes, incluyéndome a mí mismo», afirma el director. «Contar la historia de Journey to the West desde el punto de vista de un pequeño yao sin nombre era algo nuevo». Esa elección convierte la película en una reivindicación de los personajes invisibles y de las experiencias cotidianas, un enfoque que ha conectado especialmente con las nuevas generaciones de espectadores chinos.
Visualmente, “Nobody” también representa una declaración de intenciones. Frente a la espectacularidad digital dominante, apuesta por una estética artesanal donde los personajes presentan diseños extremadamente simples, mientras que los fondos despliegan una riqueza visual extraordinaria inspirada en la pintura tradicional china.
El equipo artístico desarrolló herramientas digitales específicas para trasladar técnicas de tinta y pincel al entorno informático, combinando la tradición pictórica china con influencias occidentales. El resultado es un universo visual donde montañas, nubes, árboles y lluvias adquieren una presencia casi protagonista.
La película dialoga además con referencias culturales muy diversas. Aunque está profundamente arraigada en la mitología china, incorpora influencias reconocibles para espectadores de todo el mundo. Yu Shui reconoce la importancia que tuvieron en su formación obras internacionales como Dragon Ball, pero considera que ambas tradiciones son perfectamente compatibles.
«No creo que las dos cosas entren en conflicto», señala. «A medida que creces, el poder de la cultura tradicional china se va revelando poco a poco».
Bajo su apariencia fantástica, “Nobody” es también una reflexión sobre las dificultades de la vida contemporánea. El director define su propuesta con una expresión propia: «Yo mismo acuñé un término: realismo mitológico». En la película, criaturas fantásticas enfrentan preocupaciones muy humanas: ansiedad, incertidumbre laboral, frustraciones cotidianas y la necesidad de encontrar un lugar en el mundo.
Esa combinación de fantasía y realidad constituye una de las razones por las que la obra ha sido interpretada como un reflejo del momento que atraviesa la sociedad china actual. La película demuestra que las historias inspiradas en la tradición pueden seguir siendo relevantes cuando hablan de problemas contemporáneos.
El éxito de “Nobody” también confirma la madurez que está alcanzando la animación china. Según Yu Shui, ha comenzado a emerger una generación de autores capaz de desarrollar una identidad propia, alejada tanto de los modelos estadounidenses como de los japoneses.
«Han encontrado un camino creativo diferente al de la animación estadounidense y japonesa», asegura. «Y ha surgido un grupo de directores con características muy distintivas».
Ahora, tras conquistar al público chino, la película afronta su prueba internacional más importante. La selección en Annecy supone para el director la realización de una aspiración largamente perseguida.
«Siempre soñé con que algún día una de mis obras fuera seleccionada en Annecy, y ahora ese sueño se ha hecho realidad», afirma. Más allá del reconocimiento profesional, considera que la presencia de “Nobody” en el festival demuestra que la película puede trascender fronteras culturales: «No es solo una obra para espectadores chinos, sino una película que puede ser vista y apreciada por personas de otros contextos culturales».
La pregunta que Annecy ayudará a responder es si las emociones que convirtieron a “Nobody” en un fenómeno nacional pueden encontrar eco también en el resto del mundo. Yu Shui está convencido de que sí. «Creo que la humanidad enfrenta los mismos dilemas y que nuestra búsqueda de la justicia, la bondad, la verdad y la paz es universal».
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Crítica: “Nobody”, la animación china 2D más vista de la historia
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
Dentro de esa nueva ola destaca Shui Yu, cineasta y guionista vinculado al histórico Shanghai Animation Film Studio, responsable también de la exitosa serie “Yao-Chinese Folktales”, una reinterpretación moderna del folclore chino que sorprendió por su capacidad para mezclar tradición y sensibilidad contemporánea. “Nobody” nace precisamente como una expansión de uno de aquellos episodios y confirma a su director como una de las voces más interesantes de la animación china actual.
El filme fue un enorme éxito en su país, convirtiéndose en la película china de animación 2D más taquillera de la historia, y tras su paso por diversos mercados internacionales ha logrado entrar en la competición oficial del Festival de Annecy 2026, el gran escaparate mundial de la animación. Un reconocimiento que demuestra que la producción china ya no solo compite en taquilla, sino también en prestigio artístico.
Lo primero que llama la atención de “Nobody” es su apartado visual. A simple vista, el diseño de los personajes parece sorprendentemente sencillo, casi minimalista. Sus trazos son básicos y recuerdan que la espectacularidad no siempre depende de la complejidad del dibujo. Sin embargo, basta con que la cámara se detenga en un paisaje para comprender el enorme trabajo que hay detrás.
Los árboles movidos por el viento, las hojas, las ramas, las antiguas construcciones de piedra o las montañas envueltas entre nubes están realizados con una sensibilidad extraordinaria. Hay secuencias de tormentas y paisajes naturales que resultan absolutamente hipnóticas y convierten cada escenario en una pequeña obra de arte. En cierto modo recuerda a lo que ocurría en Flow: unos personajes sencillos integrados en un universo visual de enorme riqueza y belleza.
Pero donde realmente conquista la película es en sus protagonistas. El pequeño demonio cerdo, el sapo, la comadreja y el gorila forman un grupo imposible, aunque cada uno posee una personalidad perfectamente definida. Sus diferencias son precisamente las que alimentan una evolución constante durante toda la aventura, construida sobre la amistad, la cooperación y la necesidad de apoyarse mutuamente para sobrevivir.
El humor merece una mención aparte. No responde al esquema habitual de la animación occidental ni busca exclusivamente al público infantil. Es un humor muy particular, lleno de pequeños detalles absurdos y situaciones inesperadas que aparecen constantemente. Desde un personaje señalando con absoluta naturalidad el camino por el que acaba de escapar alguien, hasta una desternillante secuencia en la que uno de los protagonistas utiliza los duros pelos de su espalda para fregar una enorme cazuela y, cuando ya no puede más, continúa restregándola con la cabeza, provocando un gag físico sencillamente brillante.
La película también juega continuamente con la mitología china y con referencias a Viaje al Oeste, algo que puede resultar inicialmente confuso para el espectador europeo, especialmente cuando aparecen dioses y figuras tradicionales cuya importancia cultural no siempre conocemos. Pero una vez el espectador acepta esas reglas del juego, el universo termina absorbiéndolo por completo. Incluso hay momentos de acción que evocan inevitablemente a Dragon Ball, como si la sombra de Son Goku apareciera de forma fugaz entre estas criaturas mitológicas.
Lo más interesante es que, bajo su apariencia de aventura fantástica, “Nobody” habla de personajes humildes, casi insignificantes, que sobreviven entre dificultades económicas, trabajos ingratos y sueños imposibles. La película se ríe de sus propias miserias y convierte esa fragilidad en uno de sus mayores encantos. Sin caer nunca en el dramatismo excesivo, transmite valores como la amistad, la solidaridad y la importancia del trabajo en equipo con una enorme naturalidad.
La historia arranca con calma, casi de forma modesta, pero poco a poco va creciendo hasta desembocar en una aventura completamente desatada que mezcla comedia, drama, fantasía y acción con una sorprendente facilidad.
Y conviene insistir en un detalle: sería un error juzgar “Nobody” únicamente por la aparente simplicidad del diseño de sus personajes. Bajo esa estética contenida se esconde una película de enorme riqueza visual, mucho humor, una construcción narrativa muy cuidada y una profundidad emocional que aparece casi sin que el espectador se dé cuenta.
Una de las grandes sorpresas de la animación reciente y una de esas películas que demuestran que la sencillez estética puede esconder un trabajo artístico de enorme sofisticación. Divertida, emotiva y llena de personalidad, “Nobody” se sitúa como una de las propuestas más estimulantes del Annecy 2026.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.