El rubro del cuero se encuentra en expansión hace un tiempo y la demanda sigue creciendo ya que la gente va conociendo las bondades de esta materia prima nacional. El emprendimiento Root se hace lugar en este sector, y nace de la conjunción de ideas de 4 amigos que buscan ofrecer productos de mayor calidad a menor precio, y al mismo tiempo generar mano de obra paraguaya.
Maria Paz Vaesken R.D / @mariapazvaesken
paz.vaesken@gruponacion.com.py
Andre Fardel, director de Root, indicó que, como muchas otras marcas, el emprendimiento surgió durante la pandemia. “Nos juntamos en la pandemia entre amigos de diferentes áreas laborales y decidimos mejorar algo que ya existía y dejar nuestra marca. Los primeros desafíos fueron encontrar artesanos capacitados y materia prima de primera. Luego teníamos que ver cómo íbamos a posicionar el producto, así fue que golpeando puertas, varias empresas confiaron en nuestro producto y decidieron comprarnos”.
Actualmente trabajan con diferentes proveedores de cuero y van seleccionando según el producto que desean desarrollar, “si queremos hacer una billetera diferente o extravagante, recurrimos a uno u otro proveedor”, explicó.
Agregó además, que las personas los eligen porque ven que son productos de alta calidad. “Hemos trabajado mucho en los valores de la marca, buscamos dar un buen mensaje a los consumidores sobre el uso de artículos con cuero, un material extremadamente duradero”.
Artículos disponibles en diseño nacional
Actualmente su producto estrella es el neceser de doble cierre (G. 270.000), pero además cuentan con billeteras (G. 150.000), cintos (G. 100.000) y zapatos (G. 270.000). “Muy pronto tendremos un catálogo más amplio con llaveros, tarjeteros, entre otros”, detallan desde la marca. Todos los productos son 100% de cuero paraguayo y pueden encontrarlos en @rootcueros.
Dejanos tu comentario
Con 13 años, Benjamín conquistó la pastelería y sueña con llegar al Mundial
A los 13 años, mientras cursa el octavo grado, Benjamín Almada ya tiene claro a qué quiere dedicarse: a la pastelería. Lo que comenzó como un acercamiento a la cocina junto a su abuelo terminó convirtiéndose, a los 9 años, en un emprendimiento que hoy le permite atender pedidos, ahorrar para comprar sus propias herramientas y soñar con representar a Paraguay en uno de los escenarios más importantes de la pastelería mundial.
Su historia con la cocina comenzó de niño, acompañando a su abuelo, Ramón González, conocido como “Tito”, quien era el encargado de preparar las pizzas en el emprendimiento familiar de Capiatá. Entre harinas, ingredientes y preparaciones, Benjamín fue descubriendo un mundo que poco a poco despertó su curiosidad.
Leé más: Ferias se desarrollarán en diferentes puntos, beneficiando a más de 1.000 familias
“Él fue quien me instruyó en el mundo de la cocina. Yo me iba y jugábamos con la harina, con los ingredientes, él me mostraba, creábamos y hacíamos las formas”, recordó.
Con el tiempo, Benjamín comenzó a inclinarse cada vez más hacia los sabores dulces. Después de estudiar cocina, descubrió que la pastelería era lo que realmente le apasionaba y decidió convertir ese gusto en una forma de generar sus propios ingresos.
A los 9 años nació su emprendimiento. Sus primeros clientes fueron sus compañeros del colegio, madres y personas de su entorno. Comenzó con una pequeña batidora manual que recibió como regalo, y con sus ahorros, fue adquiriendo una planetaria, un horno y otros implementos necesarios para continuar creciendo.
Te puede interesar: Premios Jajapo 2026 ofrece G. 5 millones a jóvenes artesanos
Para sus padres, Sandra González y Marco Almada, acompañar este proceso significa apoyar una pasión que ven crecer junto con su hijo. Ambos se dedican a sus propios emprendimientos y aseguran que buscan inculcar a sus hijos el valor del trabajo y la importancia de aprovechar las oportunidades.
Benjamín combina el colegio con la pastelería, el piano, el inglés y la natación. Organiza sus horarios para cumplir con sus responsabilidades y, cuando tiene pedidos, dedica sus tardes a preparar tortas y postres.
Su objetivo va más allá de tener un emprendimiento. Sueña con especializarse en el extranjero y regresar al país para aplicar lo aprendido, incorporando nuevas técnicas, sabores y recetas.
Ese camino ya lo llevó a integrar Alma Guaraní, el equipo paraguayo que compite en certámenes internacionales de pastelería. En julio, Paraguay obtuvo el tercer puesto en la competencia continental, resultado que abrió las puertas al siguiente gran desafío: el Mundial de Pastelería, que se realizará en enero en Lyon, Francia.
Para solventar los gastos del viaje, la familia se encuentra organizando actividades y buscando apoyo económico para cubrir el costo que implica esta participación internacional.
Las personas interesadas en apoyar su participación en el Mundial pueden comunicarse con su padre, Marco Almada, al 0982 887 367.
Dejanos tu comentario
De residuos de mango a cuero ecológico: una apuesta paraguaya por la moda sostenible
Maigotex es un emprendimiento paraguayo que transforma residuos de mango en un biomaterial utilizado para fabricar carteras, billeteras, calzados y accesorios. La iniciativa nació en 2022 y busca dar valor a una fruta abundante en el país mediante una alternativa al cuero tradicional.
La propuesta fue desarrollada por Verónica Alegre y Maura Martí, quienes comenzaron a experimentar con biomateriales en el marco del programa “Mipyme Compite”. Tras obtener el apoyo de la iniciativa, iniciaron las primeras pruebas para convertir residuos orgánicos en un material con aplicaciones textiles.
Los primeros ensayos fueron realizados de manera casera. “Comenzamos en la cocina de mi casa tratando de fusionar la teoría a la práctica”, recordó Alegre sobre los inicios del proyecto.
Leé más: El Bar del Tereré conquista a extranjeros en el WRC ueno Rally
El emprendimiento continuó su desarrollo mediante otros programas de apoyo, entre ellos “Asunción Circular y Resiliente”, que permitió acceder a recursos para avanzar con la propuesta. Posteriormente, las emprendedoras recurrieron a la Universidad Nacional de Asunción (UNA), donde, con el acompañamiento de la Facultad de Ciencias Agrarias, realizaron más de 1.500 pruebas durante casi un año.
La recolección de la materia prima se concentra entre octubre y enero. Para obtener un metro cuadrado del biomaterial se requieren aproximadamente 300 gramos de mango. La fruta atraviesa un proceso de secado, deshidratación y pulverización antes de convertirse en materia prima para el desarrollo del cuero ecológico. Este procedimiento también permite neutralizar el olor característico de la fruta.
Te puede interesar: Paraguay promocionará yerba mate en Turquía y Azerbaiyán
El material obtenido tiene una durabilidad estimada de entre cinco y diez años. Actualmente, las emprendedoras trabajan junto con el equipo técnico de la UNA para mejorar sus características y alcanzar una vida útil de hasta 15 años.
De esta manera, el proyecto plantea una alternativa que combina aprovechamiento de residuos, innovación y producción local, con el objetivo de convertir un desecho agroalimentario en un insumo de mayor valor para la industria.
Dejanos tu comentario
Con sus 76 años, Pascuala conquistó las redes sociales gracias a sus trabajos de costura
A sus 76 años, María Pascuala González de Quintana convirtió una actividad que realizaba desde hace décadas en una nueva oportunidad para generar ingresos y mantenerse activa. Su historia comenzó a llamar la atención luego de que su familia decidiera mostrar en redes sociales los trabajos artesanales que confecciona desde su casa.
Aprendió a coser cuando tenía apenas 15 años, su primera maestra fue su madre, quien le enseñó a cortar las telas y a utilizar la máquina de coser. Durante mucho tiempo se dedicó a confeccionar prendas como vestidos, camisas y blusas, aunque con el tiempo comenzó a elaborar otros productos para el hogar.
“Yo tenía 15 años y ya cosía”, recordó a La Nación/Nación Media. Explicó que su madre también sabía coser, aunque no se dedicaba profesionalmente a la costura, sino que confeccionaba prendas para la familia.
También te puede interesar: Anuncian 10 ferias de la Agricultura Familiar para esta presente semana
Con los años, Pascuala empezó a elaborar individuales, bolsones, cartucheras, loncheras y otros accesorios. Como no tenía demasiada experiencia en redes sociales, fue su nieta quien la animó a publicar los trabajos que tenía guardados en su casa para intentar venderlos.
La respuesta fue mayor a la que esperaba, luego de que sus videos fueran compartidos, empezaron a llegar nuevos pedidos de personas interesadas en sus productos. Entre los artículos que más le solicitan actualmente se encuentran los bolsones, las loncheras y bolsos para transportar termos.
“Después de la publicación de mi trabajo, me llegaron muchos pedidos”, afirmó, reconociendo que nunca imaginó que sus trabajos llegarían a tantas personas. Tampoco había pensado inicialmente en desarrollar un emprendimiento. Simplemente continuaba cosiendo porque era una actividad que conocía, disfrutaba y que le permitía mantenerse ocupada.
Leé más: Crean una red de facilitadores para fortalecer el desarrollo de las mipymes
Para ella, la costura representa una forma de aprovechar el tiempo y continuar activa junto a su hija y su familia. “Como no tengo otra cosa que hacer en la casa, estoy con mi hija y me hace bien también”, comentó.
Su hija y su nieta cumplen un papel fundamental en esta nueva etapa. Son ellas quienes la ayudan con la difusión, las publicaciones y la comunicación con los interesados en adquirir sus creaciones, el crecimiento de sus ventas a partir de las redes sociales la motivó a continuar. Nuestra entrevistada adelantó que próximamente volverá a mostrar nuevas creaciones, una vez que reúna más trabajos para compartir.
Dejanos tu comentario
Siuuuu vs. six-seven: la tendencia de “farmear aura” invade las calles latinoamericanas
Dos chicos saltan y gesticulan, se miran fijamente a los ojos y uno lanza una mueca final contundente: es el fin de esta batalla de “farmear aura” en México. Hay un ganador, todos aplauden. Estas competencias comenzaron como comentarios en redes sociales para luego pasar a encuentros presenciales de jóvenes, cada vez menos frecuentes en la era digital.
Las batallas se convocan en redes sociales. Ya se han realizado en Argentina, Brasil, Perú, Bolivia y México. En una ciudad de Honduras, el alcalde las prohibió. “Farmear” hace referencia a tácticas para obtener puntajes en videojuegos. “Aura” alude a “estilo” o “actitud”: comentarios como “+10.000 de aura”, “+100 aura” o “aura 100 %” son comunes en TikTok o Instagram.
Y por ahí van los puntajes de la competencia: es un duelo de actitud. “Quien se vea mejor, quien lo demuestra, quien causa más risa, quien tenga más confianza es el que gana”, explica a la AFP Aldhir González, de 22 años, que organizó una de las primeras batallas frente al imponente palacio de Bellas Artes en Ciudad de México. La mayoría de los participantes son jóvenes estudiantes de entre 14 y 20 años.
“Siuuuu” vs. “six-seven”
Es esencial para la competencia saber referenciar, mediante gestos, la mayor cantidad posible de memes y videos divertidos que circulan en internet.
Carlos Quintana llega a la final. Durante el duelo, el chico de 14 años lanza el gesto “Siuuuu” de Cristiano Ronaldo al anotar gol. Luego dispara un “mewing”, meme usado para describir superioridad: enfatiza una mandíbula marcada con mirada fija.
El contrincante responde. Mueve las manos simultáneamente en referencia al “six-seven”, un término popularizado en TikTok. Los chicos lo usan para decir “más o menos” y otros simplemente cuando bromean o la están pasando bien.
Joan Deivid entra ahora en competencia. Viste un disfraz de rana y golpea al rival con un zueco de goma gigante que lleva en la mano. “Esto es aura”, apunta sonriendo el joven de 19 años.
Alrededor de los participantes se congregan jóvenes que graban en el celular; una música como de videojuego suena en un parlante.
Comunicación real
Otra batalla fue convocada para el domingo en un parque de Ciudad de México. El sábado, hay otra en un barrio de Buenos Aires.
En Argentina, las competencias de “farmeo” fueron alimento de numerosos memes que llegaron incluso a los clubes de fútbol: Boca Juniors publicó en X una foto del mediocampista Santiago Ascacíbar celebrando un gol e ironizó sobre lo problemático que sería competir contra él en términos de aura.
“El aura es un estilo de vida” que “casi nadie lo entiende”, dice el organizador del torneo bonaerense del sábado, quien se identifica como “Gonzalo bien de vago”.
Las batallas se popularizan en medio de un debate en México sobre cómo regular redes sociales y el uso de celulares en escuelas.
Y son blanco de burlas y críticas, sobre todo entre el público mayor. “Si por mi fuera, que exista el servicio militar obligatorio”, dijo un alcalde en Honduras que prohibió las batallas.
La psicóloga venezolana María Eugenia Tovar destaca no obstante “la importancia que tiene la comunicación a través de redes sociales y a través de memes”. “Toda esta comunicación digital es real para los adolescentes y genuinamente tiene un impacto en ellos, al punto que también puede propiciar encuentros presenciales”, explica a la AFP.
“Distraerme de casa”
Último duelo frente a Bellas Artes en México: la final. El público y un jurado definen a los ganadores a partir de quién “farmeó más aura”. El ganador se lleva 3.000 pesos, unos 177 dólares. En Argentina el premio es... “aura infinita”. Kaled Rosales resulta ganador. Explica que estudió los movimientos para contraatacar.
Un juez dijo que tenía “aura” desde que vio sus bermudas y zuecos rojos del personaje “Rayo McQueen” de Disney. “Planeo ir a más batallas” y subirlas a las redes, dice a la AFP Rosales. “Más que por un premio lo hago para pasarla bien y distraerme de casa”.
Fuente: AFP.