El periodista Julio Benegas Vidallet compartirá un intensivo taller de técnicas de redacción desde el martes 12 al viernes 15 de enero, de 18:00 a 20:00 horas, en Casa Karaku (Montevideo 1025 casi Manduvirá).
El programa abordará ambientación de relatos, desarrollo de personajes y resolución de problemas comunes del lenguaje escrito. En el taller podrán participar personas que tengan interés en mejorar su escritura, avanzar en textos iniciados o pulir los ya redactados.
Este taller de verano es el espacio ideal para aprender sobre recursos narrativos y perfeccionar las historias que se desean escribir. El costo para participar del curso es de G. 130.000, y para inscribirse hay que contactar al 0986 287 739.
Julio Benegas Vidallet desarrolla talleres de técnicas de redacción desde 1999. Es autor de siete obras, entre ellas La masacre de Curuguaty, Vuela Soledad y La cuarentena de Ñasaindy. Además, participó en la publicación de cuatro libros de escritura colectiva.
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La Corte busca mejorar sus controles y capacita a funcionarios con apoyo de la Contraloría
Desde la Corte Suprema de Justicia informaron este martes sobre una capacitación dirigida a funcionarios judiciales, con el objetivo de mejorar los controles internos y fortalecer el funcionamiento de la institución. Las jornadas forman parte del proceso de implementación del Modelo Estándar de Control Interno (MECIP 2015), que busca ayudar a las entidades públicas a trabajar con mayor organización, eficiencia y transparencia.
La formación cuenta con el acompañamiento del Equipo Técnico del Comité de Control Interno y está a cargo de especialistas de la Contraloría General de la República: los licenciados Andrea Rodríguez y Ciro Osvaldo Hermosilla Aguilera, además del ingeniero agrónomo Federico Palacios.
Durante la apertura, la directora de Gestión Organizacional, Nelly Burgos, dio la bienvenida a los participantes y explicó los objetivos del encuentro, que apunta a brindar herramientas para mejorar los procedimientos de control y el cumplimiento de las tareas institucionales.
El curso-taller continuará mañana miércoles y el jueves 5 de noviembre, en el Salón Auditorio “Dra. Serafina Dávalos”, ubicado en el primer piso del Palacio de Justicia de Asunción.
El MECIP 2015 establece pautas para que las instituciones públicas puedan controlar mejor sus actividades, detectar posibles debilidades y corregirlas a tiempo. En términos sencillos, busca que cada dependencia tenga claridad sobre sus responsabilidades, supervise sus procesos y trabaje de manera más ordenada para cumplir sus objetivos.
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La impunidad en los asesinatos de periodistas sube al 86 %, según alerta la Unesco
La impunidad en los asesinatos de periodistas aumenta por primera vez desde 2012, alertó la Unesco en un informe publicado el lunes, con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas. Este año, “la tasa global de impunidad por los asesinatos de periodistas ha aumentado un punto porcentual hasta alcanzar el 86 %”, señala el reporte, lo que supone que seis de cada siete autores escapan a la justicia.
Este índice, que abarca los homicidios cuyas investigaciones no han concluido o siguen en curso, venía disminuyendo desde 2012, pasando entonces del nivel récord del 95 % al 85 % en 2024. “Las investigaciones y los procesos judiciales relacionados con los asesinatos de periodistas en zonas de guerra siguen siendo particularmente insuficientes”, destacó ante la prensa Mariya Gabriel, subdirectora general de Comunicación e Información de la Unesco.
Si bien esta agencia de Naciones Unidas “no es un tribunal de justicia”, la responsable precisó que ejerce “presión para que se haga justicia”. El informe, que sale a la luz cada dos años, contabilizó el asesinato de 189 periodistas, trabajadores de los medios y creadores de contenido que realizaban actividades periodísticas en 2024 y 2025, entre ellos 14 mujeres.
Se trata del bienio más mortífero para los periodistas de la última década. Dos tercios de ellos (67 %) fueron asesinados en zonas de conflicto, como los Territorios Palestinos, Yemen o Ucrania. “Esto marca un cambio importante en el panorama mundial de los riesgos para los periodistas”, expresó Gabriel.
La Unesco también destaca el uso cada vez mayor de “vehículos aéreos no tripulados o drones”, responsables del 26 % de los homicidios en 2024 y 2025. Además, insiste en que los periodistas siguen siendo asesinados en sus casas o vistiendo un chaleco que identifica su profesión.
“El Estado de Palestina volvió a registrar el mayor número de casos” en 2025, “con al menos 32 homicidios”, subraya el informe. En total, 1.641 periodistas fueron asesinados en el mundo desde 2006, fecha en la que la Unesco comenzó su registro. Esto representa, en promedio, una muerte cada cuatro días.
Algunas de las cifras presentadas en este informe difieren de las publicadas por el Comité para la Protección de los Periodistas o Reporteros sin Fronteras. La Unesco argumentó estas diferencias por “las circunstancias de un deceso que a veces son difíciles de evaluar debido a la constante evolución de los conflictos”.
Fuente: AFP.
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Fronteras y continuidades entre periodismo y literatura
- Carlos Oliveira
- Foto: Imagen generada con IA
La literatura y el periodismo son formas complementarias de aproximarse a la realidad. Escribir no es una actividad que se agote en el ejercicio estético ni una forma de evasión frente al mundo. La literatura constituye, ante todo, una manera de comprender la vida y de comunicarse con los demás. También una posibilidad de imaginar aquello que la realidad, con sus limitaciones y contradicciones, no siempre permite alcanzar.
El empeño de la humanidad en producir y consumir ficciones quizá responda a la disconformidad con el mundo que nos rodea y la necesidad de establecer otra relación con él. La literatura permite, entonces, representar la vida no solamente como es, sino también como podría ser.
En esa búsqueda, la frontera entre ficción y realidad se vuelve menos rígida de lo que suele suponerse. Aunque el escritor trabaja con elementos imaginarios, sus historias encuentran, por lo general, un punto de partida en la experiencia concreta. El periodismo, por su parte, procura describir los acontecimientos y reconstruir los hechos desde la realidad verificable. Sin embargo, ambas disciplinas participan de una misma necesidad: narrar la experiencia humana y encontrar una forma de hacerla inteligible.
El periodismo y la literatura son territorios capaces de dialogar y enriquecerse mutuamente. Más que una oposición rígida entre ambos oficios, cabe reconocer una continuidad: la escritura como instrumento para explorar el mundo, interpretar sus conflictos y transmitir una experiencia a los otros.
La diferencia entre contar lo que sucedió e imaginar lo que pudo haber sucedido no elimina la responsabilidad de quien escribe. La ficción puede transformar los materiales de la realidad, pero no necesariamente se aparta de su verdad profunda. El periodismo, a su vez, no se reduce a la enumeración de datos: también necesita una mirada, una estructura narrativa y una sensibilidad capaz de reconocer aquello que los acontecimientos revelan sobre la condición humana.
UNA TÉCNICA DE CONOCIMIENTO
La literatura es, por eso, mucho más que entretenimiento o testimonio de una época. Es una manera de mirar, una forma de conocimiento y una vía de comunicación. El escritor no escribe únicamente para sí mismo, sino para los demás, con la posibilidad de ampliar sus horizontes y enriquecer la experiencia cotidiana.
La literatura, desde esta perspectiva, no tiene por qué ocultar las zonas incómodas de la experiencia ni silenciar las emociones que contradicen los relatos convencionales. La verdad histórica no se fortalece mediante la eliminación de sus contradicciones, sino a través de una aproximación que permita comprenderlas.
Pero el compromiso con la verdad no se limita a la reconstrucción del pasado. También alcanza la relación del escritor con su presente y con las instituciones políticas y culturales en las que desarrolla su trabajo.
Durante décadas, el debate sobre las relaciones entre creación artística e ideología ha enfrentado a quienes defienden la autonomía estética de la obra y quienes consideran que la escritura debe asumir una responsabilidad explícita ante la sociedad. La discusión, con sus distintas variantes, ha atravesado buena parte de la historia intelectual del siglo XX.
COMPROMISO Y EVASIÓN
Allí surge la pregunta de si una obra nacida de un compromiso explícito puede alcanzar verdadera complejidad literaria. La literatura hecha desde una determinada convicción ideológica, según una objeción frecuente, corre el riesgo de convertirse en una pieza esquemática, subordinada a una tesis previa y desprovista de la riqueza que nace de la exploración libre.
El problema, sin embargo, no reside necesariamente en el compromiso, sino en la forma en que este se incorpora a la escritura. Una obra puede partir de una convicción política y, aun así, explorar las ambigüedades, los conflictos y las contradicciones de la experiencia humana. Del mismo modo, la pretensión de escribir al margen de toda posición ideológica no garantiza por sí sola la complejidad ni la calidad literaria.
Por ello, muchas veces la separación entre literatura comprometida y literatura de evasión carece de sentido porque la escritura nace de una experiencia en la que lo personal y lo colectivo resultan inseparables. No se trata de incorporar desde afuera una doctrina a la ficción, sino de reconocer que la vida del escritor ya está atravesada por las circunstancias históricas en las que se desarrolla.
Entonces, ¿por qué escribimos ficciones? ¿Para qué contamos historias? Quizá porque la realidad, por sí sola, no siempre alcanza a revelar el significado de lo que vivimos. Necesitamos narrarla, reconstruirla y encontrar las palabras que permitan compartirla con otros.
MIRADA AMPLIA
La ficción no anula la realidad del mismo modo que el periodismo no puede reducirse a una reproducción mecánica de los hechos. Ambas formas de escritura requieren una mirada capaz de seleccionar, relacionar e interpretar. Allí donde una cronología ofrece una sucesión de acontecimientos, la narración puede revelar sus tensiones, sus consecuencias y su dimensión humana.
La literatura, entendida de este modo, no constituye un territorio aislado de la vida. Es una forma de habitarla y de interrogarla. El escritor transforma sus experiencias en relatos, pero también vuelve sobre ellas para descubrir sentidos que quizá no pudo reconocer cuando sucedieron. En ese movimiento, la memoria deja de ser una simple evocación del pasado y se convierte en una herramienta para comprender el presente.
Tal vez allí resida la continuidad entre el periodismo y la ficción: en la necesidad de contar, en la responsabilidad de mirar de frente los acontecimientos y en la búsqueda de una verdad que no se confunda con la comodidad de las versiones establecidas. Cambian los procedimientos, las convenciones y los recursos narrativos, pero permanece la voluntad de comprender la experiencia humana y hacerla comunicable.
Si la literatura busca explorar la experiencia humana en sus múltiples expresiones y contradicciones, esa búsqueda comienza precisamente allí donde el escritor se niega a separar la historia que vivió de la necesidad de contarla.
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Salud capacita a profesionales para mejorar la atención de personas con obesidad
Este martes, el Ministerio de Salud Pública informó que se realizó un taller de capacitación para el manejo integral de la obesidad en población adulta, con la participación de profesionales de consultorios especializados de distintas regiones sanitarias del país.
La jornada fue organizada por la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (DVENT) y buscó mejorar las herramientas de los equipos de salud para prevenir y tratar la obesidad mediante un abordaje multidisciplinario, que combine conocimientos actualizados, prácticas adecuadas y experiencias de los distintos servicios.
Durante el encuentro se abordaron aspectos relacionados con:
- los sistemas de información clínica
- la evaluación de la composición corporal
- la prescripción de ejercicios físicos
- y las alternativas de tratamiento farmacológico.
Los participantes también compartieron experiencias y analizaron las dificultades que enfrentan en la atención de personas con obesidad.
Mejorar registros
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de mejorar los registros y el seguimiento de los pacientes. Contar con información organizada permite conocer la actividad de los consultorios, evaluar la continuidad de los tratamientos y detectar aspectos que necesitan ser mejorados.
A través de actividades participativas, los profesionales identificaron dificultades comunes y plantearon propuestas para optimizar la atención, fortalecer el trabajo entre distintas especialidades y desarrollar herramientas de registro adaptadas a las necesidades de cada establecimiento sanitario.
La capacitación también permitió reforzar la coordinación entre los servicios de salud y la DVENT, con el propósito de mejorar la respuesta del sistema sanitario ante la obesidad y avanzar hacia una atención más organizada y continua para los pacientes.
La apertura del taller contó con la presencia de la directora de la DVENT, Felicia Cañete; el asesor de Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Paraguay, Lenildo de Moura; y el director general de Desarrollo de Servicios y Redes de Salud del Ministerio de Salud, Gustavo Ortiz.