Desde este 15 hasta el 29 de diciembre estará en exposición Sociología en 60 segundos, en el Espacio Miguel Acevedo en el Centro Cultural Carlos Colombino de la Manzana de la Rivera. Mediante el uso de recursos audiovisuales, la muestra abordará sobre la realidad social paraguaya y sobre el empoderamiento a través de conceptos sociológicos que son útiles en la vida diaria.
Esta actividad, organizada por Carlos Anibal Peris y Rebeka Nadir Sanabria, busca ser un espacio de debate abierto para toda la ciudadanía. “Tómese un minuto y piense: ¿cuánto de lo que usted cree ser le hicieron los otros? Posee sus ideas, sus modos culturales, sus creencias religiosas pero, ¿verdaderamente estas han sido sus elecciones? Por naturaleza somos seres sociales, vivimos en una dinámica, en una realidad, a la que hemos llamado sociedad. Entenderla para cambiarla e interpelarnos a nosotros mismos. Bienvenido a Sociología en 60 Segundos. #SaberParaTransformar”, plantean los autores en su página web.
La iniciativa, que es de acceso libre y gratuito, está patrocinada por el Centro Cultural de la Ciudad Carlos Colombino Manzana de la Rivera, la Sociedad Paraguaya de Sociología y el Centro de Investigación, Comunicación y Diseño Kuaa-ra-ra. La muestra cuenta con la curaduría de Mirta Moragas.
El Centro Cultural de la Ciudad Carlos Colombino Manzana de la Rivera se encuentra sobre la calle Ayolas 129 casi El Paraguayo Independiente. Sociología en 60 segundos estará habilitada en el horario de 08:00 a 15:00.
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Fotografías de arte rupestre paraguayo: 5 mil años de historia en exposición
La una por mantener vivos signos de hace más de 5 mil años, la otra por revelarlos, por ello se llama la muestra “La piedra y la luz”. Son imágenes tomadas hace 15 años en el marco de un estudio prospectivo en el que el fotógrafo Fernando Allen trabajó haciendo registro. Las inscripciones, las huellas de ancestros de 5 mil años exponen sus misterios en el emblemático centro europeo del arte prehistórico, el Museo de Altamira, en España.
- Por Jorge Zárate
- Jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hasta el 18 de octubre se puede asistir en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, a la muestra “La piedra y la luz” del fotógrafo compatriota Fernando Allen. El espacio, situado en la localidad de Santillana del Mar, Comunidad Autónoma de Cantabria, España, es uno de los centros de investigación y estudio de arte prehistórico más importantes del mundo. Allí se protege la historia de célebre Cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad, mediante una réplica exacta donde se muestran dibujos de más de 36 mil años, que se inscriben entre los más antiguos de la tierra.
De allí la importancia de mostrar el arte rupestre del Amambay y el Guairá en ese sitio emblemático. Las imágenes que se exponen se obtuvieron cuando Allen acompañó un estudio de los arqueólogos del Museo de Altamira. Ese equipo estuvo encabezado por el entonces director del centro, José Antonio Lasheras, fallecido en 2016, y realizó un completo estudio del arte rupestre de la región Oriental.
En la tarea realizada hace 15 años, Allen fue fotógrafo y colaborador local del equipo e hizo prospección y documentación junto a los investigadores españoles. Así mientras registraba los pedidos científicos, fue buscando distintas tomas de acuerdo a las diferentes intensidades de luz que le daban las jornadas.
Estas magnéticas imágenes presentadas en un especial soporte textil y en gran tamaño, ahora pueden disfrutarse en esta muestra elogiada por medios españoles.
Comentó el Museo de Altamira: “Las personas que poblaron esta región hace milenios nos dejaron signos inscritos en piedra, grabados en abrigos rocosos o en rocas aisladas que usaron como lienzo. Ahí plasmaron su pensamiento simbólico, expresión de su subconsciente colectivo. Hoy en día este arte supone un enigma, ya que el código que permitía descifrar su significado se perdió en algún momento a lo largo de sus miles de años de historia.
Con este proyecto, el fotógrafo Fernando Allen trata de arrojar luz sobre el arte rupestre de Paraguay, no para descifrar su significado, sino para hacernos sentir de alguna forma los secretos que albergan estas piedras”.
AQUÍ LA CHARLA DEL EXPOSITOR CON NACIÓN MEDIA:
–El Museo de Altamira es referencia en el arte prehistórico. ¿Qué sensaciones te deja estar exponiendo allí?
–Supongo que es un honor para mí, tanto en lo personal como en el plano artístico y cultural. La muestra pone en cartelera internacional al arte rupestre del Paraguay, lo cual significa visibilizar el arte prehistórico presente en varias regiones de nuestro país, como el Amambay y el Guairá.
–Contanos por qué elegiste el original soporte textil para tus imágenes ¿Tiene que ver con lo táctil?
–Sí, tiene mucho que ver con lo experiencia táctil, ya que las telas reproducen de manera muy particular las texturas y contrastes de las piedras que son el soporte de las inscripciones rupestres. Además de ello, la impresión por sublimación sobre textiles ofrece una sensación tridimensional que al papel le cuesta. Por todo esto, propuse a la dirección del Museo que las obras puedan ser tocadas, como si se tratara casi de una piel adornada con antiguos tatuajes. El diseño expositivo, a cargo de Elefante Mental, lo planteamos en base a estas configuraciones, para aprovechar al máximo las posibilidades expresivas del soporte. Las fotos, que son enormes modificando ex profeso la escala de las inscripciones originales, están montadas sobre una base de espuma fina que permite al tacto una sensación suave, como la de tocar la superficie de una piel.
–¿Qué devoluciones te van dando los que visitan la muestra?
–La propuesta conceptual en general, ha sido muy bien recibida por el público. Esperamos que durante los 4 meses que dura la muestra, el retorno siga siendo positivo.
–Acompañaste al equipo científico que estudió este arte rupestre. ¿Recordás algunas conclusiones de ese estudio?
–En palabras de la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás Monforte: “Este trabajo fue posible gracias a la colaboración entre especialistas españoles y paraguayos, unidos por un objetivo común: descubrir, documentar, conservar, investigar y difundir este valioso patrimonio cultural.
Hasta entonces, el arte rupestre paraguayo era prácticamente desconocido en el ámbito científico y, además, estaba rodeado de interpretaciones erróneas dentro del propio país, donde su origen y autoría se atribuían, de forma infundada, a la época vikinga.”
–¿A qué grupo étnico se adjudican los signos?
–De manera genérica, a grupos de cazadores - recolectores que poblaban estas regiones. Recordemos que la datación realizada por los técnicos del Museo de Altamira, registran una antigüedad mayor a 5.200 años antes del presente. Las clasificaciones por grupos étnicos tal como las conocemos hoy, comenzaron a utilizarse en tiempos más recientes.
–¿Qué recordás de aquellos días en que registraste estos grabados?
–Al realizar estas fotografías a lo largo de varios años, sentí siempre la conmoción de saberme en lugares extraordinarios. “Solo en los sitios en que se ha cometido un hecho tremendo, merodean fantasmas” (Sigfried Krakauer, “La fotografía”). Los he sentido (o quizás, presentido) en todos estos espacios, cada vez que he trabajado en ellos. Fantasmas de personas, jaguares, aves, bosques, aromas, murmullos y fogatas prehistóricas iluminando inimaginables rituales permanecen aún, delicadamente, en estos sitios. Fragmentos de aquellas expresiones sensibles que han sostenido un vasto universo simbólico, son hoy frágiles vínculos a ese pasado. Lo saben sus actuales guardianes, los Paí Tavyterã, quienes resguardan estos santuarios de la memoria para proyectarlos al futuro, junto con las claves que contienen el origen del mundo. Esta exposición está dedicada a ellos.
-–Tenés también importantes colaboradores en esta muestra.
–Sí, es muy importante mencionar que la muestra incluye la participación de la diseñadora Ofelia Aquino (cuya marca profesional es Ofelia Otello), con quien hemos desarrollado 3 piezas textiles que tienen un espacio propio en el montaje de la exposición. Estas 3 piezas han sido diseñadas y confeccionadas por Ofelia utilizando diferentes tipos de textiles previamente impresos con fotografías de arte rupestre de mi autoría. En palabras de Ofelia: “Del mismo modo en que los grabados ancestrales fueron trazados por la mano sobre la superficie de la piedra, cada una de las piezas textiles fue construida mediante técnicas de amasado y drapeado realizadas manualmente. Un gesto que recupera la huella del hacer, donde la mano actúa como herramienta de inscripción y transformación de la materia, estableciendo un diálogo entre el acto ancestral de grabar la piedra y el proceso contemporáneo de modelar el textil”.
–¿La podremos ver en Paraguay en algún momento?
–Me encantaría, pero dependerá de lograr el apoyo necesario para hacerla posible.
MENSAJES DE MÁS DE 5 MIL AÑOS
“Por un sistema de datación absoluta y de radiología hemos obtenido la fecha más antigua para este tipo de arte, en todo el continente”, dijo el arqueólogo José Antonio Lasheras durante la presentación del estudio en el que se tomaron las fotografías que componen la muestra de Allen.
En aquel mayo de 2012 se entregó a la Secretaría de Cultura (SNC) el Informe Final del “Plan de Registro y Realización del Inventario Nacional del Patrimonio Arqueológico Pre-cerámico y del Arte Rupestre en la Región Oriental del Paraguay”.
El equipo recorrió todos los sitios con inscripciones en los cerros del Amambay, a orillas del Aquidabán, del arroyo Ypané y del arroyo Yguasu, también los ubicados en la zona más norte de ese departamento cerca del Parque Nacional de Cerro Corá, algunos dentro del propio parque y otros en sus alrededores y un sitio aislado en el Ybyturusu, cerca de Villarrica, en el sitio de Ytororo y en el sitio de Ita Letra, que es conocido desde hace años.
Lasheras, fallecido en 2016, era director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira-España al momento de la realización del trabajo y al comentar sobre la tarea expresó: “En Brasil no está bien datado, no se conoce bien la cronología de este tipo de arte de signos grabados”, para recordar que en Argentina los arqueólogos piensan que los grabados más antiguos pueden ser de hace 4 mil años, cuando mucho. “Nuestra fechación es de 5.202 años. La tenemos asociada a la industria lítica, que es la más antigua del continente”.
Siguiendo con la idea expuso: “Creemos que quizás en Amambay, se generó un discurso, unas ideas que se acompañaban de unos signos, que esos signos se ordenaron aquí y luego se extendieron por todo el continente, y esta es una aportación muy importante que en este momento hace Paraguay a la Prehistoria del continente”.
Otro dato relevante en la consideración del arqueólogo fue que “además hay que pensar que esa fechación se obtuvo en el cerro sagrado de los Paí Tavyterã, en Jasyka Vendá, el Cerro Guasu, donde ellos saben que Dios creó el mundo y creó la humanidad, que todo se originó allí; entonces, que los arqueólogos descubramos ahora que algo quizá tuvo su origen allí, nos sorprende a nosotros, pero no sorprende a los Paí, que ya lo sabían que todo tuvo allí su origen”, consideró.
CÓMO SE HIZO
“La piedra y la luz” reúne a artistas, investigadores y técnicos de Paraguay y España en una experiencia inmersiva, cuenta Fernando Allen. Se incluyen Apykas, asientos ceremoniales realizados por la artista Silvia Arce de la Comunidad Paĩ Tavyterã de la localidad de Ita Guasu, en Amambay.
También reproducciones de arte rupestre realizadas por los especialistas Alfredo Prada Freixedo (del Museo de Altamira) y Anabel Panzuela Rodríguez (de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña). La exposición se apoya en textos elaborados en conjunto por el crítico de arte Ticio Escobar, Pilar Fatás y Alfredo Prada.
Las fotos pasaron al textil mediante el sistema de impresión por sublimación en los laboratorios especializados de la firma DLife en Asunción. El guion expositivo, la identidad visual y la gráfica de sala estuvieron a cargo del estudio paraguayo Elefante Mental, integrado por Javier Palma, Lucas González, Jimena Riso y Natalia Villar.
La impresión final, logística de sala y montaje en los pabellones de Cantabria fueron ejecutadas por la empresa Serisan Comunicación Gráfica, bajo la coordinación general de la plataforma NEXO.
La gestión institucional estuvo bajo la coordinación de Pilar Fatás Monforte y Adela González Arroyuelo con el apoyo del Ministerio de Cultura de España en alianza con el Museo de Altamira.
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Cadam Motor Show lanzó su edición 2026
La Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam), realizó el lanzamiento de la 29ª edición del Cadam Motor Show. El evento estuvo encabezado por el presidente de la Cámara, Dr. Miguel Carrizosa, el vicepresidente, Dr. Víctor Servín, el gerente general, Econ. Diego Lovera y representantes de las empresas auspiciantes que acompañan esta edición.
Cadam Motor Show es la mayor exposición del mundo automotor en un solo lugar, la propuesta contempla más de 11.000 metros cuadrados de exposición, con lo mejor del mundo automotor en un solo lugar, y la participación de más de 40 marcas y 300 modelos de vehículos, entre camionetas, SUV, furgones de carga y pasajeros, entre otros.
En su 29ª edición, el evento se caracteriza por presentar lo último en tecnología e innovación automotriz, con el respaldo de los representantes oficiales de las marcas. Esta muestra, dirigida a las familias paraguayas, permite a los visitantes comparar opciones en un entorno seguro y climatizado, así como acceder a condiciones de financiamiento preferenciales, gracias a las alianzas con bancos, cooperativas y concesionarias participantes.
Las marcas presentes con distintos modelos son Audi, Bestune, BYD, Chery, Chevrolet, Citroën, Fiat, Ford, Foton, GAC Motor, GWM, Honda, iCAUR, JAC, Jeep, Jetour, Kia, Leapmotor, Lexus, Mazda, MINI, Mitsubishi, Nissan, Peugeot, Porsche, RAM, Renault, Soueast, Subaru, Suzuki, Toyota, Volkswagen y Volvo.
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Una muestra para entender los pactos sociales del Paraguay
- Jorge Zárate
- jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Pánfilo Leguizamón / Gentileza
Está habilitada en el Archivo Nacional la exposición “Cuatro tiempos de la República”, un recorrido por documentos y archivos que dan cuenta de cómo se ordenaron las cuatro principales constituciones que tuvo el país. “Al contemplar estos documentos, el visitante no solo observa piezas históricas de extraordinario valor, sino que se encuentra con las huellas materiales de la construcción de la ciudadanía, la búsqueda de la justicia y el permanente fortalecimiento de la vida democrática”, se invita.
Los responsables de la muestra “Cuatro tiempos de la República. Las constituciones en el Paraguay” indicaron que fue “concebida como un desmontaje analítico que presenta las cartas magnas paraguayas no solo como fríos compendios normativos, sino como complejos testimonios políticos e históricos de los momentos de crisis y reorganización que experimentó el territorio nacional”.
La exhibición podrá visitarse hasta setiembre en la sede del Archivo Nacional, sito en Mariscal Estigarribia esquina Iturbe, con entrada libre y gratuita. Los horarios de visita fijados para la temporada son de lunes a viernes de 7:00 a 19:00 y los sábados en horario extendido de 11:00 a 20:00.
Vicente Arrúa, director del Archivo Nacional, explica que la muestra está enmarcada “dentro de la conmemoración de los 34 años de la puesta en vigencia de la Constitución de 1992. En realidad, lo que se intenta hacer es un recorrido sobre la historia constitucional del Paraguay a través de varios documentos tanto del Archivo Nacional, la hemeroteca de la Biblioteca Nacional y de la Biblioteca y archivo central del Congreso de la Nación”, cuenta.
DEVENIR HISTÓRICO
“Cada constitución refleja un momento específico, los cambios políticos que se dan en ese momento y también tiene que ver con el tema sociocultural y también establecen tipos, son una especie de testimonios que nos muestran un poco todo ese devenir histórico que se inicia prácticamente con la reconstrucción del país”, expone.
“Pero también hacemos una revisión de los antecedentes de lo que sería el periodo constitucional, que son los reglamentos de gobierno o de administración política, la de 1844, que se hace en tiempo de Carlos Antonio López, y el manifiesto del gobierno provisorio que se hace en 1869”, apunta.
Explica luego que “también estamos exponiendo un documento que es un borrador de Constitución Nacional o Constitución política del año 1866, que no llegó a sancionarse, pues estábamos en plena guerra, pero está dentro de nuestro acervo”, señala.
ORGANIZACIÓN ESTATAL
“Esa es la idea de la muestra, establecer un relato, una narrativa de cómo se fue organizando el Estado a través de las constituciones y estos marcos legales que garantizaban los derechos que se establecían, cómo eso fue, cuáles fueron los conflictos que generaron y en qué momento se dieron estas constituciones”, apunta Arrúa.
El recorrido se inicia con la Constitución de 1870, “que se enmarca dentro de ese momento de reconstrucción de la República tras la guerra contra la Triple Alianza con todo lo que ese momento representa históricamente”, agrega.
Sigue señalando que “también exponemos la Constitución o la Carta Política de 1940, que es más conocida como una constitución fascista o de corte fascista, autoritario, donde se le da mayor poder al Poder Ejecutivo”, hija de un proceso bastante convulsivo y que se corresponde a su contemporaneidad.
De allí se pasa “a la Constitución de 1967, que se establece en el marco del gobierno autoritario de Alfredo Stroesnner, que digamos de cierta forma legitima o establece la continuidad del gobierno”, al consagrar la posibilidad de una reelección indefinida.
SISTEMA DE PESOS Y CONTRAPESOS
Finalmente, se llega a la Constitución del 92, “que es digamos la que se establece dentro de un proceso de democratización y que nos rige hasta nuestros días”, indica recordando que la Constitución de 1992 estableció un diseño de pesos y contrapesos buscando asegurar el equilibrio de los poderes del Estado.
En síntesis, las constituciones del Paraguay testimonian más de un siglo de historia nacional. Cada una de ellas expresa una visión particular sobre la organización del poder, el papel del Estado y los derechos de los ciudadanos, constituyéndose en un reflejo de los debates y circunstancias que marcaron a distintas generaciones de paraguayos.
A través de sus disposiciones puede observarse la evolución de conceptos fundamentales como la representación política, la participación ciudadana, la división de poderes y la protección de los derechos y garantías individuales.
MONTAJE MUSEOGRÁFICO
El montaje museográfico está dividido en cuatro grandes núcleos temáticos: el recorrido se inicia con la Constitución de 1870, ligada al proceso de reconstrucción civil, demográfica e institucional posterior a la guerra contra la Triple Alianza. Continúa con la Constitución de 1940, un texto asociado conceptualmente a la estructuración de un modelo de Estado más fuerte, interventor y centralizado.
El tercer espacio examina la Constitución de 1967, diseñada y desarrollada durante una etapa de prolongada concentración y verticalidad del poder político. Finalmente, el circuito concluye con el núcleo dedicado a la Constitución de 1992, nacida durante la transición y la recuperación democrática.
En cada una de las estaciones del Archivo Nacional, estarán disponibles los ejemplares originales impresos y manuscritos de los textos constitucionales. Las vitrinas históricas se encuentran acompañadas por reproducciones gráficas de gran formato, fragmentos explicativos destacados, galerías de fotografías de época, retratos de los legisladores, así como las firmas autógrafas y los cuños oficiales de cada periodo, elementos que permiten apreciar de cerca detalles documentales que habitualmente permanecen bajo resguardo estricto en los depósitos de seguridad.
“Los documentos aquí exhibidos forman parte del patrimonio documental de la Nación. Más allá de su contenido jurídico, constituyen testimonios materiales de los procesos históricos que dieron forma al Paraguay contemporáneo. Su preservación permite mantener viva la memoria de las decisiones, acuerdos y transformaciones que contribuyeron a definir el rumbo institucional del país”, señala el texto curatorial de la muestra.
“Al contemplar estos documentos, el visitante no solo observa piezas históricas de extraordinario valor, sino que se encuentra con las huellas materiales de la construcción de la ciudadanía, la búsqueda de la justicia y el permanente fortalecimiento de la vida democrática. Esta exposición propone, así, una reflexión sobre el camino recorrido por el Paraguay y sobre la vigencia de los principios constitucionales que continúan orientando nuestro presente y nuestro futuro”, concluye.
UN HOMENAJE ESPECIAL
La muestra “Cuatro tiempos de la República” en el Archivo Nacional nace en el marco del recientemente instaurado Día Nacional de la Constitución, que se celebrará cada 20 de junio, de acuerdo a la Ley N.° 7544, en conmemoración de la sanción de la Carta Magna vigente.
Ante ello, el presidente Santiago Peña protagonizó un acto oficial de homenaje a los convencionales constituyentes de 1992 que hizo las veces de apertura del evento el pasado 22 de junio.
La jornada de conmemoración cívica se inició en las instalaciones del Espacio Cultural Staudt y continuó con un recorrido guiado por las salas del Archivo Nacional de Asunción. El encuentro contó con la participación de la primera dama, Leticia Ocampos; la ministra de Cultura, Adriana Ortiz; autoridades del gabinete nacional, convencionales redactores del texto de 1992, historiadores e invitados especiales.
Peña consideró: “Hoy conmemoramos el nacimiento de un Paraguay verdaderamente nuevo. Nuestra Constitución de 1992 es el texto que trajo democracia, pluralismo y el respeto a nuestros derechos después de décadas de autoritarismo. Este texto es el alma de nuestra democracia”. Y agregó: “Tenemos desafíos y deudas pendientes, pero esta Carta Magna es la herramienta que nos permite resolver nuestras diferencias en paz y seguir construyendo juntos el futuro. Conocer nuestra historia es la mejor manera de defender nuestra democracia”, dijo.
Acto seguido y, como homenaje a la tarea, tomaron la palabra algunos convencionales constituyentes.
José Félix Fernández Estigarribia, convencional y ex canciller nacional, recordó los difíciles inicios en 1991 y la voluntad de asegurar las libertades civiles recuperadas en febrero de 1989. Explicó entonces que fue central establecer límites estrictos al poder presidencial, entre ellos impedir la reelección, expandir los derechos individuales, avanzar en la descentralización de los recursos públicos y blindar la libertad de expresión.
El constitucionalista Emilio Camacho destacó el amplio pacto político, social, económico y cultural entre las distintas fuerzas para llegar al resultado final que entendió satisfactorio. La alternancia democrática pacífica, la organización de elecciones libres y competitivas, y la vigencia plena de los derechos fundamentales, constituyen el dato principal de esa consideración. El experto indicó que la defensa de este marco “es una responsabilidad compartida entre los poderes estatales y la sociedad civil”.
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Inaugurarán muestra internacional que une literatura y artes visuales
Cerca de cincuenta artistas latinoamericanos expondrán en Asunción obras inspiradas en el libro de 55 escritoras paraguayas.
Bajo el nombre “Tinta viva: alma escrita, alma pintada”, el lunes 8 será habilitada una gran exposición internacional, en el Centro Cultural de la Ciudad/Manzana de la Rivera (Juan de Ayolas entre El Paraguayo Independiente y Benjamín Constant).
Se trata de una muestra que fusiona literatura y artes visuales, como una manifestación de creatividad sin fronteras, en la que cincuenta artistas latinoamericanos presentarán sus obras inspiradas en los cuentos y poemas del libro “Tinta viva”, publicación colectiva de 55 escritoras paraguayas.
El acto inaugural está marcado para las 19:00, y en la organización de esta actividad cultural se encuentran la asociación Escritoras Paraguayas Asociadas (EPA), el Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA) y la Fundación SUCREA de Colombia, institución de la que forman parte los expositores provenientes de distintos países como México, Chile, Venezuela, Argentina, Cuba, Colombia, Ecuador, Perú y Panamá. La exhibición estará abierta al público hasta el jueves 11.
DIVERSAS TÉCNICAS
A través de diversas técnicas como el óleo, acrílico sobre lienzo, fotografía, técnicas mixtas y ediciones digitales, los artistas reinterpretan desde el lenguaje visual las obras literarias, generando nuevas lecturas y perspectivas sobre los textos escritos por autoras paraguayas. “Esta muestra constituye una experiencia artística singular que celebra la riqueza de la literatura paraguaya y demuestra cómo el arte puede unir distintas disciplinas, territorios y sensibilidades”, dice Carmen Cáceres, presidenta de EPA.
Las creaciones dan brillo a un encuentro entre la palabra escrita y la imagen, generando nuevas interpretaciones visuales a partir de textos creados por autoras nacionales.
“La iniciativa busca fortalecer los vínculos culturales entre los países de América Latina, promover el intercambio artístico interdisciplinario y destacar el aporte de las mujeres a la literatura y a las artes contemporáneas”, expresa Cáceres.
Para la inauguración de la exposición vendrán especialmente a Asunción 13 de los artistas expositores; son ellos: Bertha Aponte, Blanca Graciela Pava, Edward Barrera, Gina González, Hernán Lopera, Lucy Saavedra, María Cecilia González, María Elena Segura y Zonia Rojas de Colombia, Blanca Isabel Parra Castillo y Yoely Alegre Núñez de Chile, Eugenia Margarita Hernández de México, y Rita Maldonado de Perú.