SomosH2O: cuando la música y el medioambiente se unen
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Durante 4 semanas, 260 familias y 180 líderes juveniles de 70 comunidades del país participaron de desafíos ambientales propuestos por la campaña #SomosH2O de Sonidos de la Tierra, programa de emprendurismo social de Tierranuestra. La Orquesta H2O Sonidos de la Tierra, dirigida por el maestro Willian Aguayo, junto con los embajadores H2O, los cantantes Andrea Valobra y Jaime Zacher, hicieron una serenata virtual como un llamado a tomar acciones que contribuyan a proteger el medioambiente hoy, desde donde estemos.
Los tres pilares que movilizaron a toda la red y al público en general a través de las redes sociales en el marco de la campaña #SomosH2O, fueron: Reciclá, transformá; Liderazgo de jóvenes, liderazgo que transforma, y Familia H2O.
El primero apunta a que la comunidad intervenga en la economía circular reciclando botellas, papeles, metales y otros que puedan luego ser comercializados. En este caso, los fondos se destinan para mejorar la infraestructura de los colegios de Ñemby y de la Orquesta de Cámara de la ciudad.
Asimismo, el segundo pilar, Liderazgo de los jóvenes, liderazgo que transforma, incentivó a más de 180 líderes a organizar y articular a sus comunidades para realizar acciones positivas como la producción de materiales educativos, las charlas virtuales informativas, las visitas a medios de comunicación, las alianzas con vecinos, municipios y empresas, etc. Caraguatay, Santa Rosa y Hernandarias fueron algunas de la comunidades que se sumaron.
“En Santa Rosa, los jóvenes organizaron y regalaron plantines de árboles nativos a sus vecinos. En San Juan Bautista Misiones, vecinos y líderes juveniles impulsaron una campaña para sembrar árboles a orillas del arroyo Paso Naranja. Además, en Hernandarias se plantaron 250 árboles nativos”, señala Gustavo Mario, promotor ambiental de Tierranuestra.
Y el tercer pilar, la #FamiliaH20, que es la Red de Escuelas Comunitarias de Música, se sumaron a la campaña inspirando a otros, es decir dando el ejemplo de cómo participar en esta transformación social. La Escuela de Música del Barrio San Francisco, en Zeballos Cué, participó por primera vez de la movida.
“El planeta necesita ciudadanos comprometidos con la protección de nuestro hogar y el de millones de seres vivos. Todo lo que hacemos con #SomosH2O no es algo esporádico, sino una filosofía de vida”, dice Lucha Abbate, directora de la Asociación Tierranuestra, la cual desarrolla el programa Sonidos de la Tierra.
Sobre la campaña
#SomosH2O es una campaña educativa de sensibilización y participación comunitaria que se desarrolla desde el 2014, en asociación con las Escuelas Comunitarias de Música de la Red Sonidos de la Tierra. Une la música, el ambiente y la comunidad para generar conciencia social y ambiental.
Este año, el cuidado y la salud de cada uno fue prioridad, por lo que la campaña se enfocó en acciones realizadas junto a la familia de manera segura desde la casa, respetando las medidas sanitarias dispuestas por las autoridades. #SomosH2O involucró a más de 1.100 personas, que trabajaron en la producción de 500 basureros artesanales y en la plantación de 1.100 árboles en distintas localidades. Además, recolectaron 215 kilogramos de plástico, papeles y cartones que serán reciclados.
Para Carolina Fernández, directora de programas de Tierranuestra, “estas experiencias enriquecedoras tienen el poder de motivar a los demás. Las personas con conciencia ambiental se comprometen y cambian sus hábitos, algo que ya no es momentáneo, sino que se queda para toda la vida”.
Nutrihuevos convierte su modelo de reciclaje en un caso global de éxito
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Con una inversión inteligente en economía circular, la empresa paraguaya ingresó al prestigioso Portal de Casos del Pacto Global de la ONU. Su modelo de “doble reciclaje” reduce un 70% el consumo de agua dulce y sirve de guía para industrias de todo el planeta.
Un caso paraguayo ya inspira al mundo. Ayer, Nutrihuevos presentó oficialmente su incorporación al Portal de Casos de Estudio del Pacto Global de las Naciones Unidas, donde su innovador sistema para reutilizar aguas residuales y reducir en un 70% el consumo de agua dulce pasó a formar parte de las experiencias empresariales que sirven de referencia para compañías de todo el mundo.
No se trata de un premio ni de una certificación. El reconocimiento tiene un alcance mucho mayor: desde ahora, cualquier empresa, investigador, universidad o institución que busque ejemplos reales de sostenibilidad podrá encontrar el caso paraguayo dentro de la biblioteca internacional del Pacto Global de la ONU
El proyecto nació dentro de Las Tacuaras S.A., empresa propietaria de la marca Nutrihuevos, donde el desafío era reducir el impacto ambiental generado en la fabricación de maples de cartón para huevos.
En lugar de limitarse a tratar las aguas residuales para cumplir con la normativa, la compañía decidió ir un paso más allá y preguntarse: ¿y si ese residuo pudiera volver al proceso productivo?
La respuesta dio origen a un sistema de “doble reciclaje”. Por un lado, el agua utilizada en la planta deja de ser un desecho y vuelve a utilizarse dentro del proceso industrial.
Por otro, la pulpa de papel que antes terminaba como residuo ahora se recupera para fabricar nuevos embalajes. En otras palabras, el agua se reutiliza y el papel también.
El dato que llamó la atención de Naciones Unidas. Gracias a este modelo de economía circular, la empresa logró reducir hasta un 70% el consumo de agua dulce, un indicador especialmente relevante en un contexto donde la disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los principales desafíos para la industria mundial.
Pero el ahorro de agua no fue el único aspecto destacado. La planta tiene capacidad para tratar 65 metros cúbicos de aguas residuales por día, equivalente a unos 65.000 litros diarios. Además, recupera alrededor de 3,5 kilos de fibra de papel por cada metro cúbico tratado, material que vuelve a convertirse en materia prima para fabricar nuevos maples.
Es decir, lo que antes era considerado un desperdicio hoy vuelve a ingresar al circuito productivo.
Una inversión que también genera ahorro. Detrás del proyecto hubo una inversión cercana a USD 72.700, destinada a desarrollar el sistema de tratamiento y recuperación.
Según el caso publicado por Naciones Unidas, además del beneficio ambiental, el proyecto genera una disminución de costos operativos al reducir tanto el consumo de agua como la compra de materia prima, con una recuperación estimada de la inversión en aproximadamente cinco años.
La experiencia demuestra que la sostenibilidad no necesariamente implica mayores costos, sino que puede convertirse en una estrategia de eficiencia y competitividad.
Más que tecnología, un cambio cultural. Uno de los aspectos más valorados por el Pacto Global fue que la innovación no quedó limitada a la instalación de una nueva planta.
La empresa capacitó a sus colaboradores, incorporó indicadores ambientales en la gestión diaria y promovió una cultura interna enfocada en la mejora continua y el aprovechamiento responsable de los recursos.
El objetivo dejó de ser únicamente producir más para empezar a producir mejor.
¿Por qué este reconocimiento es importante? El Portal de Casos de Estudio del Pacto Global de las Naciones Unidas reúne experiencias empresariales de distintos países que ofrecen soluciones concretas a desafíos ambientales, sociales y de gobernanza.
No cualquier iniciativa forma parte de esta plataforma. Los casos seleccionados deben demostrar resultados medibles, potencial de réplica y una contribución real a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Que una empresa paraguaya haya sido incorporada significa que su experiencia puede ser consultada e incluso replicada por organizaciones de cualquier parte del mundo.
Paraguay gana visibilidad con un caso de impacto global. La incorporación de Nutrihuevos posiciona a Paraguay en una vitrina internacional donde habitualmente aparecen experiencias de grandes compañías de distintos continentes.
El caso demuestra que la innovación también puede surgir desde industrias locales y que una solución desarrollada para resolver un problema cotidiano puede terminar convirtiéndose en un modelo de referencia global.
En un escenario donde las empresas enfrentan crecientes exigencias en materia ambiental, el ejemplo paraguayo deja una enseñanza clara: los residuos pueden transformarse en recursos, el ahorro puede convertirse en innovación y la sostenibilidad puede ser, al mismo tiempo, una ventaja competitiva y una historia capaz de inspirar al mundo.
Luis Szarán: “La música tiene el poder de humanizar a los humanos”
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Jimmi Peralta
Fotos: Cristóbal Núñez / Gentileza
El material audiovisual “Mborayhu porã: Luis Szarán” propone un recorrido íntimo por la historia de un hombre que convirtió la música en una herramienta de transformación social. El documental reconstruye el camino de quien, tras formarse en el exterior, eligió regresar al Paraguay para demostrar que el arte puede sembrar oportunidades, fortalecer comunidades y, sobre todo, humanizar a las personas.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” es el nombre del documental producido por Maneglia-Schembori, dirigido por Armando Aquino y Alfredo Galeano. Se trata de un trabajo que presenta la vida de superación del reconocido músico, intelectual y gestor social Luis Szarán. El audiovisual cuenta con coproducción de la Presidencia de la República, la Oficina de la Primera Dama, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), Itaipú Binacional y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic).
“Cuando me plantearon hacer el documental, yo pensé en principio que iba a ser algo muy sencillo, buscar fotos de archivo, recortes de periódicos, fotos, relatos en general y había sido era más complicado. Primero hacer el guion en tres meses de trabajo, para luego filmar con los directores, eso nos llevó 9 meses”, comenta el maestro respecto a la producción en conversación con La Nación/Nación Media.
La pieza audiovisual aborda distintas facetas de su vida: la dirección orquestal, su momento de creación musical, la investigación histórica y los últimos 25 años como “emprendedor social”. “El objetivo no era mostrar medallas de condecoración y todas las vanidades del mundo del espectáculo, sino un ejemplo de lucha, de vida, de alguien, de una persona que de la nada surgió, se fue armando herramientas, que tuvo que emigrar de un lugar a otro para capacitarse, para lograr sus objetivos y en el momento culminante de una carrera decide devolver a la vida lo que la vida le dio, un poco la síntesis de mi trabajo”, explica Szarán.
UNA HISTORIA
Hijo menor de inmigrantes polacos, nació en Itapúa en 1953. Empezó con apenas 8 años sus estudios musicales maravillado por el sonido de la guitarra. Se trasladó a Asunción para estudiar con el maestro José Luis Miranda y con un poco más de 20 años ya obtuvo becas internacionales para perfeccionarse, primero en Argentina, después pasó por Brasil y luego dio el gran salto a Italia. No obstante, ese no fue un camino recto y sin obstáculos, aunque siempre contó con cómplices para lograr su sueño.
“Mi madre era ultrarracional. Nos impulsó a pisar tierra siempre, a cuidar los recursos, a trabajar desde chicos, hacerse un pequeño capital, hacerse un techo. Su preocupación era la solidez. Por eso un poco era la negativa de acompañar mis sueños de ser músico”, comenta.
“Mi hermana mayor fue la que fue cómplice, porque me veía con talento. Ella era educadora, una educadora muy importante y buscó la forma de que yo cumpliera mis sueños. Mis otras dos hermanas que siempre están son las del equipo de aplauso desde el comienzo y también mis asesoras para bajar los humos cuando hay que bajar y para no desanimarme en esta profesión, que es una lucha permanente contra la indiferencia, contra la falta de apoyo, son personas claves dentro de mi carrera”, agrega.
El maestro Miranda fue su mentor, otorgándole una beca de por vida al hijo de dos agricultores que apenas conocía. El padre fue violinista aficionado que dejó esa práctica cuando subió al barco huyendo de la Segunda Guerra Mundial. Su madre se resistió a que su pequeño tome una carrera incierta como la de músico, aunque se haya inspirado en Luis Alberto del Paraná para darle el nombre.
“Mi padre fue un músico aficionado nomás en Polonia. No era músico, viene de una familia de agricultores y tenía sí su grupo musical, que los fines de semana tocaban entre ellos. Dentro del proceso de mi formación, como músico estudié un año violín y después estudié violonchelo. Recuerdo una vez que tenía el violín, le puse en sus manos y temblando pudo sacar una melodía sin problemas y no había tocado por más de 50 años”, recuerda.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” narra a través de sus palabras y de la voz de dos hermanas y sus hijos cómo es el maestro, qué relación tuvo con sus padres, qué legado y aprendizajes hereda a su descendencia.
COMPARTIR LA MAGIA
“Mi proceso con la música fue bastante natural. A mí me motivó de niño el sonido que salía de una guitarra, me parecía casi algo de magia, que algo que suena y que está en el aire, que es una belleza inaudita y que no podés tocar con las manos, no podés modificarla. Es un arte realmente mágico, porque en la literatura ves las palabras, en la pintura ves los cuadros, podés tocarlo físicamente”, explica.
Para el maestro Szarán, la música sigue siendo una magia extraordinaria que permite unir voluntades y talentos, eso vive regularmente como director de orquesta. Él celebra ese momento al que no podría llegarse tal vez a través de la palabra, sino solo a mediante el sonido, el instante de construir conexiones en las personas, algo propio de la música.
“La música tiene ese poder de apagar o encender las pasiones. Apagar digo en el sentido de hacer contención a momentos desagradables, a penurias. La gente que va a un concierto o a una sesión familiar de música en menos de 10 o 15 minutos experimenta ese milagro de que te limpia todo, es parte de la ceremonia de asistir a esos eventos. Y, por otro lado, en hacerte soñar y conectar con las personas”, sentencia.
EXPERIENCIA HUMANIZADORA
Ser no solo testigo, sino actor de esos momentos de magia lo llevaron a reflexionar sobre cómo podría compartir esa experiencia humanizadora con el resto de su pueblo. Y es así que luego de su formación en Europa regresa al país, primero comparte conocimiento musical, después documenta con registros la música popular, la música indígena, luego rescata archivos musicales de las comunidades jesuíticas de los siglos XVII y XVIII, de las misiones en Paraguay, para finalmente arrancar con un proyecto que le permite compartir el don de la música y abonar el tejido social alrededor de ella, Sonidos de la Tierra.
“Esa conexión yo ya la sentía cuando era adolescente, cuando con mi guitarra recorría y cantaba canciones en eventos de familiares, de amigos, donde sale una canción buena y a la gente le brillan los ojos y parece que se vuelve más buena, más sensible, más comprensiva, más humana. Y hoy día, con el trabajo masivo de la música que llevamos a cabo en los programas de orquestas juveniles, que sí produce un efecto social muy grande, de humanizar a los humanos, no solo a los participantes, sino a quienes acompañan. Eso es muy necesario, es una herramienta educativa hoy día fundamental para ir buscando crear las sociedades equilibradas emocionalmente, como necesitamos aquí en el Paraguay y en todo el mundo”, comenta.
VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS CIUDADANAS
Sonidos de la Tierra nace en 2002 de la mano de Szarán para promover valores y buenas prácticas ciudadanas mediante escuelas comunitarias de música, algunas en zonas muy vulnerables, poniendo lo social y lo humano como norte y la música como medio. Con ese mismo marco creó la Orquesta H2O Sonidos del Agua, promoviendo un mensaje ambiental y comunitario.
“Mborayhu porã: Luis Szarán” habla de la vida de un profesional de la música, pero lo presenta en un tono profundamente humanista y esperanzador. Szarán, quien decidió en un momento volver a Paraguay a pesar del contexto cuesta arriba que supone encarar una carrera artística de manera profesional en el país, cuenta aquí su historia poniendo lo social en el centro y reivindicando la mágica de la música como catalizador de un cambio estructural en la sociedad.
Lejos de limitarse a una biografía de logros y reconocimientos, el filme retrata una convicción que ha guiado toda una vida: la música no es un fin en sí mismo, sino un puente hacia una sociedad más sensible, solidaria y esperanzada. En tiempos marcados por la fragmentación y la indiferencia, el documental invita a redescubrir el inmenso poder del arte para transformar vidas y recuerda que las melodías más perdurables son aquellas que logran resonar en la condición humana.
La Delegación de la Unión Europea (UE) en Paraguay inauguró este jueves su primer EcoPunto, en el marco de una alianza con la Municipalidad de Asunción y Soluciones Ecológicas. Foto: Pánfilo Leguizamón
La Unión Europea inauguró su primer EcoPunto en Asunción para promover el reciclaje
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La Delegación de la Unión Europea (UE) en Paraguay inauguró este jueves su primer EcoPunto, en el marco de una alianza con la Municipalidad de Asunción y Soluciones Ecológicas. El evento se llevó a cabo en la sede de la Delegación de la Unión Europea en Paraguay.
El EcoPunto es un contenedor de tres compartimientos destinados a la separación en origen de residuos reciclables, plásticos, metales, papeles y cartones y estará disponible de forma permanente sobre la avenida General Máximo Santos para uso de toda la ciudadanía.
El contenedor estará a cargo de un reciclador de base, quien retirará periódicamente los materiales y los reincorporará a la cadena productiva. De esta manera, no solo facilita el reciclaje, sino que también ofrece a los recicladores de base una forma más digna de desarrollar su labor, reconociendo el papel fundamental que cumplen en la economía circular.
Habilitación del EcoPunto, un contenedor de tres compartimientos. Foto: Pánfilo Leguizamón
Al mismo tiempo, busca fomentar la participación de toda la ciudadanía en el cuidado del ambiente. Este proyecto se suma a una serie de compromisos concretos de la Delegación de la UE con el medio ambiente. La sede de la UE en Asunción fue el primer edificio en Paraguay en obtener la certificación LEED Gold, distinción internacional que reconoce su diseño sustentable y su alto rendimiento en eficiencia energética, manejo del agua y calidad ambiental interior.
El edificio opera además con paneles solares, y la movilidad del equipo de la Delegación se realiza a través de un vehículo híbrido. El EcoPunto completa así un ecosistema de sostenibilidad que refleja el compromiso de la UE con el cuidado del ambiente. La ciudadanía está invitada a sumarse a esta iniciativa y utilizar el nuevo punto de reciclaje que estará disponible de manera permanente sobre la avenida General Máximo Santos casi España.
Paraguay se entrena para convertir residuos en desarrollo
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En un contexto global donde la sostenibilidad dejó de ser una tendencia para convertirse en una urgencia, Paraguay comienza a dar pasos concretos hacia un modelo más circular, eficiente y resiliente. La Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) abre una nueva oportunidad que apunta justamente a ese cambio: el Programa de Fortalecimiento de Capacidades en Gestión de Residuos Sólidos, que se realizará en Busan, Corea del Sur, del 9 al 22 de agosto.
Paraguay enfrenta un desafío creciente en la gestión de residuos urbanos. El crecimiento acelerado de las ciudades, el aumento del consumo y la presión sobre los sistemas de disposición final hacen cada vez más necesario repensar las formas de manejo de la basura.
En ese contexto, la economía circular surge como un cambio de paradigma clave, pues propone dejar de ver los residuos como un problema para empezar a entenderlos como recursos que pueden volver al sistema productivo.
Con esa visión, la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), a través del Programa de Becas CIAT, invita a postular al Programa de Fortalecimiento de Capacidades en Gestión de Residuos Sólidos, que se realizará en Busan, Corea del Sur, del 9 al 22 de agosto.
La iniciativa busca formar a profesionales paraguayos en áreas estratégicas del desarrollo urbano actual, como la gestión integral de residuos, la economía circular y el uso sostenible de los recursos.
Corea del Sur es uno de los países referentes en políticas de reciclaje, innovación ambiental y economía circular. En particular, la ciudad de Busan se ha convertido en un laboratorio urbano donde se combinan tecnología, planificación y políticas públicas orientadas a reducir al máximo el desperdicio.
Durante las dos semanas de formación, los participantes accederán a clases especializadas, estudios de caso, visitas técnicas y experiencias prácticas sobre sistemas modernos de reciclaje, estrategias climáticas y eficiencia en el uso de recursos. El objetivo es claro: aplicar conocimientos internacionales para generar cambios concretos a nivel local.
El programa es una beca integral que incluye pasaje aéreo internacional, visa, alojamiento, alimentación y un estipendio diario, lo que permite que los seleccionados se concentren exclusivamente en su formación.
En total se habilitan 15 plazas, dirigidas a funcionarios municipales del Área Metropolitana de Asunción, representantes del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), así como expertos y emprendedores del sector ambiental.
Impulsada por KOICA, la capacitación busca formar perfiles capaces de liderar la transición hacia un modelo más sostenible, donde la gestión de residuos deje de ser solo un problema operativo y pase a convertirse en una oportunidad de desarrollo.
Las postulaciones estarán abiertas hasta el 30 de junio a través del portal de becas del INAPP.
Más que una oportunidad académica, esta iniciativa se presenta como una invitación a repensar el desarrollo desde la sostenibilidad, colocando a la economía circular en el centro de las decisiones.