El actor estadounidense sorprendió a sus 66 millones de seguidores al estrenar su nuevo sencillo Feel Like I Do, el cual lo aleja de su zona de confort dentro del cine y le abre puertas a un mundo totalmente diferente para él: el de la música pop.
El actor es conocido por interpretar personajes rudos en películas de acción; sin embargo, en su exploración por el rubro musical encontró un estilo más relajado, pero no por eso menos mainstream, ya que la música electrónica marca las claves en los más de 3 minutos que dura la canción. Su productor es Kygo, el dj noruego que está a la altura de lo que el público amante de la música pide hoy.
“Durante mucho tiempo he estado prometiendo lanzar mi música, alentado por ustedes principalmente, y también para salir de mi zona de confort. Gracias por creer en mí. Como siempre, espero hacerlos sentir orgullosos”, escribió en su cuenta de Instagram.
El nuevo sencillo de Vin Diesel fue lanzado por Palm Tree Records, una empresa conjunta de Sony Music cofundada por Kygo y su manager Myles Shear, y escrito y producido por Petey Martin, un colaborador cercano al actor estadounidense.
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Festival de Venecia promete a los hermanos Gallagher para estreno de Oasis
La última película del británico Robert Pattinson y un documental sobre los hermanos de Oasis estarán presentes este año en septiembre en el Festival de Venecia, que finalmente no contará con Alejandro González Iñárritu y su filme “Digger”, protagonizado por Tom Cruise.
Los organizadores desvelaron una programación repleta de producciones independientes y de cine de autor, pero sin el respaldo de las grandes productoras de Hollywood, una tendencia que también se ha observado este año en otros festivales europeos.
Un total de 20 películas competirán por el prestigioso León de Oro en este festival del 2 al 12 de septiembre, entre ellas “Prime Time”, de Lance Oppenheim, sobre un programa de televisión estadounidense que buscaba desenmascarar a los pedófilos.
Está protagonizada por Pattinson, quien acaba de recibir elogios por su interpretación del villano Antinoo en “La Odisea”, de Christopher Nolan. “Esta película cuenta la historia real del presentador sin escrúpulos de un inquietante reality show de la NBC”, declaró a la prensa el director del Festival de Venecia, Alberto Barbera.
Otros títulos en competencia incluyen “Wild Horse Nine”, una comedia negra del irlandés Martin McDonagh protagonizada por John Malkovich y Sam Rockwell, así como “Bunker”, de Florian Zeller, con la pareja española Javier Bardem y Penélope Cruz.
Como se anunció anteriormente, el festival comenzará con una película sobre la transformación de los medios de comunicación británicos a cargo del magnate de la prensa Rupert Murdoch, dirigida por Danny Boyle, director de “Trainspotting”.
También competirá por el León de Oro “Ritorno a Buenos Aires”, del director chileno-italiano Marco Bechis, sobre un médico italiano que regresa a la capital argentina para testificar contra los exmilitares de la dictadura que lo secuestraron.
Hollywood y los gigantes estadounidenses del streaming, Netflix y Amazon, eligieron Venecia el año pasado para presentar una serie de películas de gran presupuesto, pero este año han decidido mantenerse al margen.
Las grandes productoras ya ignoraron el festival de Berlín en febrero y el de Cannes en mayo. Algunos observadores esperaban que “Digger”, de Alejandro Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise, hiciera una entrada espectacular en el Lido de Venecia.
El documental producido por Disney sobre la banda inglesa de rock Oasis y su gira de regreso, “Don’t Look Back in Anger”, es la excepción. “Los hermanos Gallagher han prometido que estarán en Venecia”, dijo Barbera a los periodistas. Otro documental también llamará sin duda la atención, aunque pondrá a prueba la capacidad de concentración de los espectadores: una exploración de cuatro horas sobre Elon Musk a cargo del director estadounidense Alex Gibney.
Fuente: AFP.
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La Odisea navega hacia los USD 264 millones
La nueva película de Christopher Nolan superó las expectativas y convirtió su estreno en un fenómeno comercial. En apenas un fin de semana recuperó prácticamente todo su presupuesto de producción y se posicionó entre las grandes aperturas de Hollywood.
El regreso de los grandes estrenos cinematográficos como motores económicos quedó demostrado con La Odisea, la nueva producción dirigida por Christopher Nolan, que en su primer fin de semana en cartelera generó ingresos por USD 264,1 millones a nivel mundial, consolidándose como uno de los lanzamientos más exitosos del año para Hollywood.
La adaptación del clásico poema épico de Homero recaudó USD 124,5 millones en Estados Unidos y Canadá, mientras que los mercados internacionales aportaron otros USD 139,6 millones, según datos de la industria.
El resultado permitió que la película prácticamente alcanzara el valor estimado de su producción, calculado en alrededor de USD 250 millones, en solo sus primeros días de exhibición.
Desde una perspectiva económica, el desempeño de La Odisea representa una fuerte apuesta por el modelo tradicional de las grandes producciones cinematográficas, basado en presupuestos millonarios, distribución global y experiencias premium en salas.
La cinta fue rodada completamente con tecnología IMAX, un factor que impulsó la venta de entradas de mayor valor y elevó la rentabilidad inicial del proyecto.
El estreno también reafirma el peso comercial de Christopher Nolan dentro de la industria. Con esta producción, el director logró una de sus mejores aperturas internacionales y superó las previsiones iniciales de los analistas, que estimaban una recaudación inferior a los USD 100 millones durante el primer fin de semana en Norteamérica.
La película, protagonizada por Matt Damon junto a un elenco integrado por Anne Hathaway, Tom Holland, Zendaya y otros nombres destacados, se convirtió en un producto de alcance global que combina una marca cinematográfica reconocida, una historia universal y una estrategia de distribución orientada a maximizar ingresos en salas.
Industria de grandes estrenos. Aunque La Odisea logró una apertura extraordinaria, todavía se encuentra lejos de los récords históricos de Hollywood. El mayor estreno mundial registrado corresponde a “Avengers: Endgame”, que en 2019 obtuvo más de USD 1.200 millones en su primer fin de semana global, mientras que en el mercado norteamericano alcanzó aproximadamente USD 357,1 millones, liderando el ranking de aperturas domésticas.
Entre las mayores aperturas de Estados Unidos y Canadá también figuran “Spider-Man: No Way Home”, con unos USD 260 millones, y “Avengers: Infinity War”, con cerca de USD 257,7 millones en sus primeros días de exhibición.
En ese escenario, los USD 124,5 millones obtenidos por La Odisea no representan un récord absoluto, pero sí un resultado destacado para una película que no pertenece a una franquicia de superhéroes ni está basada en una saga moderna de consumo masivo. Su rendimiento confirma que los grandes nombres de la dirección, las producciones de alto presupuesto y las experiencias cinematográficas diferenciadas todavía tienen capacidad para atraer multitudes.
El impacto económico no se limita a las entradas vendidas. El éxito de un estreno de esta magnitud genera ingresos adicionales para cadenas de cines, plataformas de entretenimiento, empresas de distribución, fabricantes de productos asociados y todo un ecosistema vinculado a la industria audiovisual.
Con La Odisea, Hollywood vuelve a mostrar que una película puede transformarse en un verdadero activo económico global: una inversión multimillonaria que, cuando logra conectar con el público, puede convertirse en un fenómeno cultural y financiero.
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Canción de John Denver de 1971 se convierte en el himno no oficial de EE. UU.
“Take Me Home, Country Roads” de John Denver, una canción folk de 1971, se convirtió en el himno no oficial de Estados Unidos en el Mundial, entonado por decenas de miles de personas al final de los partidos de esta selección anfitriona. Mientras los festejos por los 250 años de Estados Unidos organizados por el presidente Donald Trump atraen a multitudes partidistas, los estadios del Mundial se llenan de aficionados unidos por una canción asociada a un país menos polarizado.
“Todos pueden cantarla en armonía”, comentó Drew Bastinelli, que viajó desde Oregón para asistir a las celebraciones del 4 de julio en Washington. Para Doug Hartmann, profesor de sociología en la Universidad de Minnesota, el atractivo radica en la manera en que evoca “una época más amable y más sencilla, con menos conflicto y división”.
La Federación de Fútbol de Estados Unidos había incluido el tema en una lista de canciones propuesta a la FIFA para emitir después de los partidos. También figuraban “Livin’ on a Prayer” de Bon Jovi, y “Sweet Caroline” de Neil Diamond. “Buscábamos canciones que fueran representativas de artistas estadounidenses y que también sirvieran para que la multitud cantara a coro”, dijo el portavoz de la selección de Estados Unidos, Michael Kammarman.
La ejecutiva del Mundial 2026 Amy Hopfinger eligió finalmente la canción de Denver para cerrar la victoria estadounidense por 2-0 sobre Australia el 19 de junio. Apenas sonaron las primeras notas, el canto del público, de 66.925 espectadores, acalló los altavoces.
La escena se repitió tras el triunfo ante Bosnia y Herzegovina el 1 de julio, que clasificó a Estados Unidos para los octavos de final. Ese partido registró una audiencia récord de 33,5 millones de televidentes en el país. “Soy argentino al 200 %”, pero “cuando esa canción empieza a sonar en el estadio, es imposible no cantarla”, afirmó el DT de la selección estadounidense, Mauricio Pochettino.
“Simbólicamente importante”
Esa reacción se llama “efervescencia colectiva”, explicó Jeffrey Montez de Oca, profesor de sociología en la Universidad de Colorado en Colorado Springs. “Cuando uno canta en un estadio con miles de otras personas, se siente parte de algo más grande”, dijo. “Es similar a una experiencia religiosa”. La selección de fútbol estadounidense representa el abanico de la inmigración en ese país.
“La diversidad del equipo, y la fuerza que esta diversidad genera, es simbólicamente importante en medio de un momento de fuerte reacción política en Estados Unidos en torno a derechos y libertades básicos”, señaló Jules Boykoff, profesor de ciencias políticas en la Pacific University.
El clásico de John Denver ya trascendió los partidos de la selección estadounidense. Los organizadores la utilizan durante el torneo incluso cuando el equipo anfitrión no está en la cancha. Para muchos aficionados, se ganó un lugar en la cultura futbolística del país.
“A todo el mundo le encanta esa canción”, dijo Andy Byford, un inglés en St. Petersburg, Florida, que la cantó después del partido Inglaterra-Ghana. Corearla es “una experiencia clásica estadounidense”, aseguró.
Fuente: AFP.
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Cielo Ámbar presentó su “Crónicas de un naufragio”
El material cuenta con ocho canciones que se desenvuelven entre el pop, el rock y el indie.
“Realmente hacemos música para producir esas cosas nosotros, música que nos haga expresar en nuestras melancolías, nuestras alegrías, no es tanto que busquemos que el público sienta algo, porque o si no vamos a privarnos, de repente, de algunas cosas a nivel compositivo”, explica Hugo González, quien junto a la cantante Aslin Prieto, Racco Bazán y Josemi Peralta lanzaron en los últimos días “Crónicas de un naufragio”, el primer álbum de larga duración del proyecto que comparten: Cielo Ámbar. “Hoy en día ya no jugamos más con eso, ya no nos metemos más en la cabeza el qué dirán o si va a gustar o no, hacemos nomás ya”, señala.
“La banda inició como un proyecto solista mío en el 2020, al principio iba a ser un proyecto solista en el que yo usaba el seudónimo de Cielo Ámbar. Después de sacar varios singles decidí formar la banda y en 2023, hice un EP con Aslin Prieto, que es la cantante”, narra Hugo, líder y bajista del proyecto.
Después de 6 años de mucho trabajo y búsquedas, Cielo Ámbar da un siguiente paso y presentó ya su nuevo material que cuenta con ocho canciones, siendo el corte de difusión “Crónicas de un naufragio”, que cuenta también con un video clip.
PROFUNDIDAD PERSONAL
“Este corte nuevo, ‘Crónicas de un naufragio’, lo elegimos más que nada, porque fue una producción artística hecha en conjunto con Miki González de Villagrán, y es un tema que tiene mucha profundidad personal. La canción la escribí yo y trata de esas situaciones que se suelen dar entre personas en diferentes tipos de relaciones”, explica el músico.
Esta es la canción con la que abre el disco, y contó con la producción artística de Miky González Merlo, de Villagrán. El tema muestra a la banda desde un lado diferente que se podría describir como más oscuro. Entre las influencias de la banda citan a Babasónicos, Tan Biónica, Maná y Soda Stereo, entre los latinoamericanos. También tenemos influencia de música en inglés, como Post Malone, Daft Punk, Depeche Mode, The Killers, etc.
SODA
El álbum, que cuenta con una versión de “Persiana americana” de Soda Stereo, se desarrolló entre el pop, el rock y el indie. “La versión de Soda salió por una cuestión de generar contenido nomás que estábamos haciendo los sábados. Acabamos temas acústicos nuestros y algunos covers y ‘Persiana americana’ pegó. Nos sentíamos muy cómodos con la tonalidad de cómo le salía a Aslin, y decidimos probar una versión extendida, y la incluimos en el álbum”, agregó.
Cielo Ámbar ya cuenta con un importante recorrido en la comunidad musical de Asunción, manteniendo su estilo y echando mano a su versatilidad que le ha abierto puertas a festivales como el Rock al Puerto donde compartieron escenario con artistas como Dillom y La Bersuit.