La moda y el arte siempre se han caracterizado por hurgar en elementos pocos convencionales para alimentar sus propuestas. En estas plataformas, muchas personas han sido objeto de inspiración directa ya sea por su forma de vestir, actuar o por la particularidad de sus trabajos. Recorremos algunos iconos que dieron cátedra de lo inusual como forma de inspiración.
Texto: Matías Irala
Isabella Blow: La última gran excéntrica
En el mundo de los amantes de la moda hay un dicho que reza así: Antes que Lady Gaga, existió Isabella Blow. Reconocida periodista de moda y estilista responsable de descubrir a grandes talentos como Phillip Treacy o el controvertido Alexander McQueen, fue dueña de un estilo único. Sus convenciones entorno a la moda no se limitaban solo a eventos del ámbito, Blow se caracterizó por su estilo excéntrico 24/7, demostrando que su pasión por lo fashion no era algo reducido solo al espectáculo.
Por cierto, tiempo fue mano derecha de Anna Wintour en la versión americana de Vogue. Sus aportes dentro del rubro no solo se reducen en el campo estilístico, sus concesiones a la hora de validar el trabajo de diseñadores emergentes en Londres demostraron su audacia para olfatear el estilo que sacudiría a la industria de la moda. Blow fue responsable de la revolución tanto visual como intelectual de la escena de la moda de los 90 de Londres.
¿Dónde podemos ver su legado?: Definitivamente, Lady Gaga es la que más ha hurtado elementos estilísticos de la fallecida Blow, especialmente en los primeros años de su carrera.
Leigh Bowery: El cuerpo como lienzo
“Pienso en mí como un lienzo” afirmaba el artista Leigh Bowery (1961-1994), autor de curiosas performances en las que modificaba su cuerpo con prendas hechas a partir de elementos poco convencionales como látex, tazas de inodoros, cascos de acero o cualquier otro elemento que le permitiera crear su propia filosofía de glamour.
Convertido en un icono de la cultura underground de Londres de los 80, caló profundamente en la movida nocturna gracias a sus arriesgadas propuestas visuales y presentaciones en público en el bar Taboo, donde se reunía la gente más particular de Londres y de donde salieron famosos como Boy George.
El artista australiano demostró que no existían limitaciones a la hora de expresar ideas a través del cuerpo. Llegó a ser retratado por prestigiosos fotógrafos como Nick Knight o el afamado pintor Lucian Freud. Falleció en Londres a mediados de los 90.
¿Dónde podemos ver su legado?: Alexander McQueen para su colección 2009/2010 citó a Bowery. La cantante Beth Ditto es una de las artistas actuales que dieron cátedra de su inspiración por el trabajo de Leigh.
Big Edie Beale y Little Edie Beale: Una oda a la decadencia
En los 70, una portada del New York Times coparía la atención del público. En ella se retrataba a Little Edie —la prima de la afamada Jackie Kennedy— ataviada con un saco de visón, un pañuelo cubriéndole la cabeza y una casa en declive como escenario del reportaje.
Little Edie vivía acompañada de su madre —Big Edie— en su mansión Grey Gardens. La casa, totalmente destartalada, llena de gatos, residuos fecales de animales y muebles hecho añicos, lucía muy alejada del imaginario acaudalado que caracterizaba a la ex primera dama Jackie Kennedy y su hermana Lee Radiziwill. Incómodos por la atmósfera que representaba Grey Gardens, los vecinos de la particular mansión clamaban por el desalojo de las mujeres.
El escándalo de alta sociedad no solo sirvió para visibilizar la realidad de los parientes de Jackie, también extrapoló la particular forma de vestir de Little Edie y su madre, que aún en la decadencia eran capaces de crear atuendos personalizados, demostrando ser las pioneras en el terreno de la improvisación, el vintage y el reciclaje. Las Beale sirven de ejemplo para analizar de que aún en tiempos de recesión económica como el que vivimos, se puede mantener el estilo.
¿Dónde podemos ver su legado?: Marc Jacobs bautizó una cartera cómo Little Edie Bag para su colección 2007. Para la portada de Harper’s Bazaar 2007, Mary Kate Olsen aparece vestida como Little Edie.
Joel Peter Witkin: Lo macabro como arte
Peter Witkin es un afamado fotógrafo que ha convertido su inclinación por el horror y lo macabro, en fotografías de culto. Trabajó como fotógrafo en la guerra de Vietnam, donde dio los primeros guiños de lo que sería su particular estilo al fotografía cuerpos desmembrados o soldados que terminaron por ceder al suicidio, incapaces de soportar la presión de la guerra.
En palabras del fotógrafo, su pasión por lo macabro nace a partir de presenciar los cadáveres de un accidente automovilístico de pequeño, desde entonces se ha sentido fascinado por dar sensibilidad a ese particular estadio de la condición humana.
Sus fotografías abordan temas como la sexualidad, la religión, alusiones a cuadros pictóricos y partes del cuerpo. A pesar de su controvertido estilo, los especialistas en arte han recalcado que Witkin es un precursor en convertir lo feo en bello, de ahí que su trabajo haya calado tan profundamente en la cultura pop.
¿Dónde podemos ver su legado?: Artistas como David Bowie, Trent Reznor y diseñadores de la talla de McQueen han expuesto en sus trabajos varias alusiones al trabajo de Witkin.
Este 8 de abril, La Gala Dorada transforma el lujo en solidaridad. Arte, moda y esperanza se fusionan para acompañar a niños con cáncer y sus familias, recordándonos que la vida y la resiliencia se celebran colectivamente.
El próximo 8 de abril, el Hotel Crowne Plaza Asunción será sede de La Gala Dorada, un encuentro cultural y solidario organizado por la Cámara Paraguaya de Diseño e Innovación y la Organización Paraguaya de Empresarias mujeres en conjunto con la Fundación Nuestros Niños, institución que acompaña a niños con cáncer y leucemia y a sus familias.
La gala reunirá al sector empresarial, artístico y social del país en una experiencia que integra panel institucional, la puesta en escena testimonial “Los pájaros cantan”, interpretada por Rebeca Rivero, escrita por J.B. Barboza y dirigida por José Mora, además de un desfile de 13 diseñadores nacionales y una subasta de piezas creadas especialmente para la ocasión, inspiradas en el eje conceptual Esperanza, Luz, Vida, Resiliencia.
La elección de la fecha del evento se vincula simbólicamente con el Día Mundial de la Salud, que se conmemora el 7 de abril, y con el Tiempo de Pascua de Resurrección, una celebración que para la tradición cristiana representa un momento de reflexión y de alegría profunda por el triunfo de la vida sobre la muerte.
En este contexto, La Gala Dorada propone entender la palabra “gala” en un sentido más profundo, no como una expresión superficial asociada únicamente al lujo o a la vestimenta sino como una celebración de la vida, la solidaridad y la comunidad de apoyo que se forma alrededor de quienes atraviesan momentos difíciles
A través del arte, el diseño y el encuentro entre distintos sectores de la sociedad, la gala se convierte en un gesto simbólico de acompañamiento a los niños y familias que enfrentan el cáncer infantil, recordando que la esperanza también se construye colectivamente.
Quienes deseen colaborar podrán hacerlo a través de la compra de entradas para asistir al evento, la participación en la subasta silenciosa, la adquisición de Los Pañuelos de la Vida o la donación directa mediante los canales oficiales de la Fundación.
Todo lo recaudado será destinado íntegramente a fortalecer los programas de acompañamiento que la Fundación Nuestros Niños brinda para cubrir ámbitos muchas veces desatendidos en la vida de los niños con cáncer y sus familias, buscando mejorar la calidad de vida durante el proceso de tratamiento.
Por primera vez, piezas de moda y artesanía de identidad local participan en uno de los escenarios más destacados de la moda sostenible en la región, el Costa Rica Fashion Week 2026 (CRFW) Forever Green. Foto: Gentileza
Diseño y artesanía paraguaya en el Costa Rica Fashion Week
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Por primera vez, piezas de moda y artesanía de identidad local participan en uno de los escenarios más destacados de la moda sostenible en la región.
El Costa Rica Fashion Week 2026 (CRFW) Forever Green, una propuesta que conjuga diseño contemporáneo, identidad cultural y trabajo artesanal, en la que diseñadoras paraguayas se encuentran representando al país por primera vez.
El Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) y la Embajada de la República del Paraguay en Costa Rica, apoyan esta participación impulsando la proyección del talento nacional y fortaleciendo los lazos culturales a través de la moda como lenguaje universal.
Las diseñadoras Antonella Scavone, Maura Martí y Guadalupe Quiñones, presentarán colecciones que destacan por la incorporación de técnicas artesanales tradicionales del Paraguay.
Las diseñadoras Antonella Scavone, Maura Martí y Guadalupe Quiñones, presentarán colecciones que destacan por la incorporación de técnicas artesanales tradicionales del Paraguay. Foto: Gentileza
Sus propuestas integran materiales como cuero, textiles tradicionales y filigrana, transformados en piezas únicas que reflejan la riqueza cultural y el valor del trabajo hecho a mano por artesanas y artesanos paraguayos.
Cada diseño expuesto es resultado de un proceso que pone en valor el saber ancestral, reinterpretado desde una mirada actual, posicionando a la moda paraguaya como una expresión auténtica, con propósito, con identidad propia y sostenible.
La participación en el CRFW 2026, en San José, Costa Rica, no solo visibiliza el talento de las diseñadoras, sino que también abre oportunidades para el intercambio cultural y comercial, consolidando a Paraguay como un referente emergente en la moda latinoamericana.
La participación local no solo visibiliza el talento de las diseñadoras, sino también abre oportunidades para el intercambio cultural y comercial. Foto: Gentileza
El evento cuenta con una agenda de actividades en la que la comitiva de Paraguay participará con un espacio permanente con las maravillosas piezas de artesanías. Este miércoles 25 de marzo en el Fashion Talk en el Centro Cultural de España.
Mientras que en el Fashion Market, del 26 al 28 de marzo de 1:00 p.m. a 9:00 p.m. en la Antigua Aduana, y en la pasarela paraguaya el sábado 28 de marzo a las 7:00 p.m. en la Antigua Aduana. Esta edición celebra el 25° aniversario del evento y se integra por primera vez en la programación del Festival Internacional de las Artes (FIA).
Las propuestas integran materiales como cuero, textiles tradicionales y filigrana, transformados en piezas únicas. Foto: Gentileza
Huyeron de la guerra en Ucrania y encontraron en Paraguay su espacio
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“Paraguay superó todas nuestras expectativas: los miedos no se confirmaron y las esperanzas se cumplieron”, dice el artista Axander “Suricoma” Babich, mostrando la alegría de saber confirmada la intuición que tuvieron con su compañera, Anastasia Alforova, de que este rincón sudamericano al que arribaron en 2024, sería un sitio de bienestar. Sus dibujos y grabados sorprenden en redes sociales, muestras y galerías por la precisión de su técnica, por la aprehensión del espacio paraguayo con un afecto especial.
Hoy, todavía lidiando con las dificultades del español y aventurándose al guaraní, Alexander “Suricoma” Babich ya disfruta de “la tradición del tereré” y cuenta que antes de venir “leía que la mayoría de la gente siempre lleva un termo y guampa consigo, pero no lo creía hasta verlo”.
En sus redes sociales posteó su ranking de temas paraguayos: “Sí, realmente me gusta la música y el gusto musical de los paraguayos. Como complemento, por supuesto, está la cocina y la parrilla con la mejor carne del mundo y la tradición de que casi todas las casas están equipadas para el asado. Me encantan la chipa y el mbeyú”, reseña.
Con su esposa hacen un equipo artístico que va teniendo alta repercusión en medios digitales, muestras y galerías locales. “En esto me ayuda mi esposa Anastasia que es videógrafa y una verdadera estratega de marketing, porque este se ha convertido en una parte importante del trabajo del artista. Ella crea contenido para Instagram, promueve mi trabajo y ayuda a construir un diálogo con el espectador. Trabajamos como un equipo: yo creo mundos y ella hace que se vuelvan visibles y comprensibles”, destaca.
Alexander Babich posa con una de sus obras
“HUYAMOS DE LA GUERRA”
Pero todo tuvo un proceso de gestación: “La noche antes de nuestra boda, mi futura esposa y yo nos despertamos por un ataque con lanzagranadas, uno de los primeros actos de sabotaje militar, en 2014. Hoy en Járkov eso ya es algo cotidiano: bombardeos de artillería, el zumbido de drones y la oscuridad total por la noche. Pero en ese momento, fue un verdadero shock”, cuenta de aquellos tiempos de los inicios de las hostilidades en su Ucrania natal.
“Nos dimos cuenta de que no somos árboles, porque la evolución nos dio la capacidad de movernos y decidimos construir nuestra vida juntos lejos de la guerra”, explica.
“Después de nuestra primera emigración espontánea a Polonia, nos tomamos muy en serio la elección del siguiente país: establecimos criterios, ‘señales de alerta’ y pusimos la libertad como lo más importante. Entendimos que solo la libertad da verdadera seguridad a las personas y que solo un país libre puede ofrecer condiciones para ser feliz”, sigue narrando de ese momento tan especial.
Lo curioso del caso, la conclusión: “Según nuestro propio ranking, el país más libre del mundo resultó ser Paraguay y hacia aquí vinimos”.
También tuvo otras señales: “Incluso cuando vivía en Polonia, las estadísticas de Spotify mostraron que mi gusto musical coincidía más con la ciudad de Asunción. Ese fue también un aliciente para elegir el país. La gente mala no escucha buena música, y lo que más me gusta son las personas que escuchan y la interpretan”, destaca.
Pero la historia no termina ahí, “por aquel entonces, tenía sueños todas las noches sobre un país fantástico y caluroso. Parte del paisaje inusual eran unos majestuosos tótems que al despertarme dibujé. Incluso diseñé un juego de ajedrez inspirado en ellos. Hoy me parece que esos sueños eran sobre Paraguay. Y esos tótems los representé en mi obra ASU-2316”, cuenta.
Una nave espacial sobre el Palacio de López
TEMAS FAVORITOS
Apasionado del dibujo, lo cotidiano y lo fantástico conviven en su obra. “Me gusta crear mundos, en cualquier forma: diseño industrial, escultura, cómics y ahora gráfica. Para mí lo más importante es el mundo en sí, no la forma en que se presenta”, define.
“Actualmente trabajo simultáneamente en tres series: ‘Vedutas del Paraguay’, ‘Rohayhu Paraguay’ y ‘Paraguay Futurista’. En esencia, es un solo mundo, solo que varían el tiempo y el enfoque: lo cotidiano y lo futurista”, agrega.
“De niño me inspiraba Julio Verne: al estudiarlo, entendí que las ideas de las obras artísticas tarde o temprano se hacen realidad, de una forma u otra. Cuanto más popular es una obra, más gente sueña con ella y empieza a pensar en cómo llevarla a la realidad”, apunta.
Políptico “Libertad a lo coreano”
En “Vedutas…” registra haciendo gala de ductilidad en el “vedutismo”, género pictórico italiano del Settecento (siglo XVIII) donde el artista representa al detalle un paisaje urbano, edificios, etc.
Suricoma comenta sobre su versión de la Iglesia de la Candelaria de Areguá: “A veces, como autor, me gusta experimentar e introducir un poco más de estilización, como en esta obra. Los árboles aquí son más arquitectónicos lo que los hace lucir un poco más mágicos, algo que, en mi opinión, encaja muy bien con este paisaje… Estoy muy agradecido con mis amigos paraguayos que me llevaron y me mostraron este lugar: nos sentamos allí, tomamos tereré y observamos cómo los últimos rayos del sol caían sobre el lago Ypacaraí. Por cierto, mis amigos se esconden en la gráfica detrás de los árboles”, concluye bromeando.
En la serie “Rohayhu…” hay pequeños grabados numerados que comercializa a 100 mil guaraníes. “Cada ilustración está hecha con cuidado, numerada, firmada y lista para encontrar su lugar en tu hogar. Se puede pagar por transferencia, y coordinamos entrega o retiro en Asunción”, dice recordando su número telefónico (0987) 202-065. La misma tiene homenajes a las chiperas, al verano, los copetines, la danza de la botella, el campo y la guarania, aunque promete abordar nuevas temáticas.
Suricoma y sus grabados
En la mirada “Futurista…” se pueden apreciar “algunos elementos que me aparecieron en sueños hace mucho tiempo, cuando ni siquiera pensaba en mudarme a Paraguay. Otros se me ocurrieron después de emigrar. Creo que los trenes volverán a circular en Asunción muy pronto, mucho antes del año 2316. Y creo que en Paraguay siempre habrá lugar para los pastizales del ganado, incluso si toda la tierra estuviera completamente urbanizada”, comenta.
LA ANARKIOGRAFÍA
Suricoma desarrolló un concepto particular: la Anarkiografía. Así la define: “es más una filosofía que una técnica. Se suele creer que cuanto más compleja es la técnica, más valor tiene la obra. Pero yo pienso que si la idea es mala, es mala, y las decenas de horas dedicadas a preparar una plancha para un grabado a media tinta (mezzotinta) no mejorarán la obra”.
“Rohayhu verano paraguayo”
Explica entonces que “la idea principal es la libertad frente a la autoridad de la técnica. Puedes hacer lo que quieras, como quieras y con lo que quieras. Es arte porque tú lo consideras así, y eso es suficiente. Anarkiografía: tu arte, tus reglas, tu libertad con uso libre para todos. Para expresar mi posición, inventé el término. La palabra es hermosa por sí misma, y proviene de Anarkio (anarquía en esperanto) y de grafia (del griego graphía “escritura”, “dibujo”, “modo de representación”).
Alexander, de 41 años, estudió y fue profesor en Academia Estatal de Diseño y Artes de Járkov. Fundada en 1921, es una de las más destacadas de su región en diseño gráfico; diseño industrial y ambiental; multimedia; diseño de ropa y calzado, bellas artes, escultura, pintura, arquitectura, restauración y peritaje artístico, animación, fotografía, comunicación visual y estudios culturales.
Detalle de un edifico asunceno
Desde esa formación nos cuenta que a los artistas digitales “les resulta más difícil entrar en un museo, mientras que al mencionar la técnica de grabado de “punta seca” muchos entran en éxtasis. Pero la verdad es que todas estas técnicas fueron originalmente formas de simplificar y abaratar la producción, hasta que artistas concretos las elevaron a arte, como Andy Warhol con la serigrafía”, historia.
MIRAR Y SER MIRADO
Insiste entonces en que “en el mundo contemporáneo, el arte no es solo creación, sino también la capacidad de ser visto. El marketing”.
Desarrolla la idea comentando que “antes a un artista le bastaba con tener un solo mecenas, por ejemplo Leonardo da Vinci trabajó en la corte de Ludovico Sforza y de Francisco I; Velázquez fue pintor de corte de Felipe IV, y Jan Vermeer pintaba para su coleccionista Pieter van Ruijven”, recuerda.
Las series en las que encuentra trabajando el artista actualmente
“Más tarde ese papel lo asumieron los museos, las galerías y los galeristas. Así, Picasso trabajó con el marchante Kahnweiler; Jackson Pollock con Peggy Guggenheim, y las obras de Marcel Duchamp son prácticamente impensables fuera del contexto galerístico. Sin embargo, hoy estamos viviendo una nueva etapa: el artista puede comunicarse directamente con el mundo a través de las redes sociales. Y poco a poco esto deja de ser solo una posibilidad para convertirse en una necesidad, incluso en una obligación”, concluye.
Alexander y su esposa Anastasia Alforova
Un “marcante” casual
Cuenta Alexander que su primera experiencia en el internet fue en un sitio de citas: “Fue allí donde por primera vez conocí el concepto de los apodos (nicknames). ¿Cómo inventar algo único? Mi apellido, Babich, es muy común en Ucrania, y hay muchísimos, miles, con mi mismo nombre y apellido, entonces simplemente cerré los ojos y golpeé el teclado. El resultado me sorprendió: Suricoma”, cuenta.
“¿Qué probabilidad había de que, usando ese método de tecleo, cada vocal estuviera seguida de una consonante? En fin, muchos no me creen, pero fue así que salió y desde entonces he usado este nick en otros sitios, y más tarde se convirtió en mi pseudónimo artístico”, relata.
Ya con el aprendizaje del español, “mi seudónimo cobró nuevos colores. Asociativamente, para mí Suricoma ahora es un sueño de un país del sur, una fantasía, una ensoñación con un país fantástico del sur a través de su creatividad”, arriesga.
Un llamado a la paz
“Lo que más extraño es mi trabajo como profesor en la Academia en Járkov, para mí era valioso e importante”, cuenta Alexander Suricoma Babich con nostalgia y algún dolor.
Resulta que “muchos de mis profesores, que luego se convirtieron en colegas, fallecieron durante los 12 años de guerra. Doce años es mucho tiempo. Se trata principalmente de consecuencias indirectas de la guerra: no murieron por disparos ni explosiones, sino, por ejemplo, por un infarto mientras corrían a un refugio antiaéreo. La mayoría no eran jóvenes, aunque entre ellos había también algunos de mi edad (41 años). Más de la mitad de mis docentes falleció en ese período. Extraño la comunicación con ellos. Podríamos haber seguido en contacto al menos otros veinte años…”, lamenta.
A la hora de analizar cómo llegar a la paz reflexiona: “Hay un viejo anime ‘Un viento llamado amnesia’ (A Wind Named Amnesia/1990). En él, el viento borra toda la memoria de la humanidad, y la trama gira en torno a una pregunta filosófica: ¿merece la humanidad sus recuerdos perdidos o debería desaparecer para siempre?”. Entiende que “la mayoría de los políticos europeos no quieren la paz, y mucho menos el líder del país agresor (Vladimir Putin). Quieren un 1984 al estilo Orwell. Y, lamentablemente, se están acercando a su objetivo con gran éxito. No creo en la estupidez de los políticos ni en la debilidad de los países aliados. Los aliados tienen todos los medios para detener la guerra. Lo más fácil hubiera sido hacerlo en 2014, más difícil en 2022, y ahora aún es más difícil, pero todavía posible. Así que a los políticos simplemente les falta fuerza de voluntad y deseo”, desarrolla.
“Por eso solo nos queda soñar con que un viento de amnesia se lleve la memoria de todos los líderes y altos funcionarios. Que por un instante olviden ambiciones, lemas y juegos de poder, los pseudointereses nacionales, y finalmente vean cómo es el mundo real, sin sus máscaras habituales y sin reglas ilusorias. Entonces, quizá quede claro qué es lo que la humanidad realmente merece o no”, imagina.
Chase Infiniti, la hija ficticia de DiCaprio, brilló en la alfombra roja de los Óscar
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Las estrellas más rutilantes de Hollywood desfilaron ayer domingo por la alfombra roja con motivo de la 98.ª edición de los Premios de la Academia, la noche más importante de la industria cinematográfica. Estos son algunos puntos a destacar en los atuendos de los Óscar:
Tonos primaverales
Los toques de color primaveral fueron una grata sorpresa en la alfombra roja. Jessie Buckley, la favorita para ganar el Óscar a la mejor actriz por su interpretación de la afligida esposa de William Shakespeare en “Hamnet”, lució majestuosa con un corpiño rojo de Chanel con hombros descubiertos y una vaporosa falda rosa. Chase Infiniti, quien interpreta a la hija de Leonardo DiCaprio en “Una batalla tras otra”, no está nominada al Óscar, pero sin duda se llevó las miradas en el tapete rojo.
Infiniti derrochaba glamour con un traje lila sin mangas de Louis Vuitton, de corpiño ajustado y una cascada de volantes que caían desde su cadera hasta el suelo creando una larga cola. Y el veterano cineasta Spike Lee aportó un toque de color a su conjunto de tonos neutros con un sombrero y una corbata de moño de color púrpura brillante. En el pasado, ya lució este tono en honor a Prince.
La actriz estadounidense Chase Infiniti asiste a la 98.ª edición de los Premios Óscar en el Dolby Theatre de Hollywood, California, el 15 de marzo de 2026. Foto: Angela Weiss/AFP
Blanco y negro
El blanco y negro es un favorito de siempre entre las estrellas, y la nominada a mejor actriz Rose Byrne lo adoptó incorporando la tendencia primaveral. Se decantó por un vestido negro sin tirantes de Dior cubierto de flores blancas.
Emma Stone, en la misma categoría que Byrne por “Bugonia”, lució un brillante vestido largo blanco de Louis Vuitton de mangas cortas. Y Teyana Taylor, quien ha dominado la alfombra roja durante toda la temporada de premios, eligió un traje sin mangas de Chanel en blanco y negro con plumas y transparencias.
Estrellas del hockey, reales y ficticias
El provocativo personaje Shane Hollander de “Heated Rivalry” también asistió a los Premios de la Academia. Hudson Williams, el actor que lo encarna, ha estado en todas partes desde que la serie de amor gay en el hockey se volvió viral: llevó la antorcha olímpica en Italia, apareció en “Saturday Night Live” junto a su coprotagonista Connor Storrie y ahora, en los Óscar.
Williams lució un conjunto totalmente negro de Balenciaga —traje de doble botonadura, camisa y corbata— con un broche brillante para completar el “look”. Pero la estrella de hockey de Hollywood no fue la única en el Dolby Theatre.
Hilary Knight y Hannah Bilka, dos de las estrellas del equipo femenino de hockey sobre hielo estadounidense ganador de la medalla olímpica de oro, estaban listas para su primer plano en la alfombra roja de los mayores premios de la Meca del cine.