La moda y el arte siempre se han caracterizado por hurgar en elementos pocos convencionales para alimentar sus propuestas. En estas plataformas, muchas personas han sido objeto de inspiración directa ya sea por su forma de vestir, actuar o por la particularidad de sus trabajos. Recorremos algunos iconos que dieron cátedra de lo inusual como forma de inspiración.

Texto: Matías Irala

Isabella Blow: La última gran excéntrica

En el mundo de los amantes de la moda hay un dicho que reza así: Antes que Lady Gaga, existió Isabella Blow. Reconocida periodista de moda y estilista responsable de descubrir a grandes talentos como Phillip Treacy o el controvertido Alexander McQueen, fue dueña de un estilo único. Sus convenciones entorno a la moda no se limitaban solo a eventos del ámbito, Blow se caracterizó por su estilo excéntrico 24/7, demostrando que su pasión por lo fashion no era algo reducido solo al espectáculo.

Por cierto, tiempo fue mano derecha de Anna Wintour en la versión americana de Vogue. Sus aportes dentro del rubro no solo se reducen en el campo estilístico, sus concesiones a la hora de validar el trabajo de diseñadores emergentes en Londres demostraron su audacia para olfatear el estilo que sacudiría a la industria de la moda. Blow fue responsable de la revolución tanto visual como intelectual de la escena de la moda de los 90 de Londres.

¿Dónde podemos ver su legado?: Definitivamente, Lady Gaga es la que más ha hurtado elementos estilísticos de la fallecida Blow, especialmente en los primeros años de su carrera.

Leigh Bowery: El cuerpo como lienzo

“Pienso en mí como un lienzo” afirmaba el artista Leigh Bowery (1961-1994), autor de curiosas performances en las que modificaba su cuerpo con prendas hechas a partir de elementos poco convencionales como látex, tazas de inodoros, cascos de acero o cualquier otro elemento que le permitiera crear su propia filosofía de glamour.

Convertido en un icono de la cultura underground de Londres de los 80, caló profundamente en la movida nocturna gracias a sus arriesgadas propuestas visuales y presentaciones en público en el bar Taboo, donde se reunía la gente más particular de Londres y de donde salieron famosos como Boy George.

El artista australiano demostró que no existían limitaciones a la hora de expresar ideas a través del cuerpo. Llegó a ser retratado por prestigiosos fotógrafos como Nick Knight o el afamado pintor Lucian Freud. Falleció en Londres a mediados de los 90.

¿Dónde podemos ver su legado?: Alexander McQueen para su colección 2009/2010 citó a Bowery. La cantante Beth Ditto es una de las artistas actuales que dieron cátedra de su inspiración por el trabajo de Leigh.

Big Edie Beale y Little Edie Beale: Una oda a la decadencia

En los 70, una portada del New York Times coparía la atención del público. En ella se retrataba a Little Edie —la prima de la afamada Jackie Kennedy— ataviada con un saco de visón, un pañuelo cubriéndole la cabeza y una casa en declive como escenario del reportaje.

Little Edie vivía acompañada de su madre —Big Edie— en su mansión Grey Gardens. La casa, totalmente destartalada, llena de gatos, residuos fecales de animales y muebles hecho añicos, lucía muy alejada del imaginario acaudalado que caracterizaba a la ex primera dama Jackie Kennedy y su hermana Lee Radiziwill. Incómodos por la atmósfera que representaba Grey Gardens, los vecinos de la particular mansión clamaban por el desalojo de las mujeres.

El escándalo de alta sociedad no solo sirvió para visibilizar la realidad de los parientes de Jackie, también extrapoló la particular forma de vestir de Little Edie y su madre, que aún en la decadencia eran capaces de crear atuendos personalizados, demostrando ser las pioneras en el terreno de la improvisación, el vintage y el reciclaje. Las Beale sirven de ejemplo para analizar de que aún en tiempos de recesión económica como el que vivimos, se puede mantener el estilo.

¿Dónde podemos ver su legado?: Marc Jacobs bautizó una cartera cómo Little Edie Bag para su colección 2007. Para la portada de Harper’s Bazaar 2007, Mary Kate Olsen aparece vestida como Little Edie.

Joel Peter Witkin: Lo macabro como arte

Peter Witkin es un afamado fotógrafo que ha convertido su inclinación por el horror y lo macabro, en fotografías de culto. Trabajó como fotógrafo en la guerra de Vietnam, donde dio los primeros guiños de lo que sería su particular estilo al fotografía cuerpos desmembrados o soldados que terminaron por ceder al suicidio, incapaces de soportar la presión de la guerra.

En palabras del fotógrafo, su pasión por lo macabro nace a partir de presenciar los cadáveres de un accidente automovilístico de pequeño, desde entonces se ha sentido fascinado por dar sensibilidad a ese particular estadio de la condición humana.

Sus fotografías abordan temas como la sexualidad, la religión, alusiones a cuadros pictóricos y partes del cuerpo. A pesar de su controvertido estilo, los especialistas en arte han recalcado que Witkin es un precursor en convertir lo feo en bello, de ahí que su trabajo haya calado tan profundamente en la cultura pop.

¿Dónde podemos ver su legado?: Artistas como David Bowie, Trent Reznor y diseñadores de la talla de McQueen han expuesto en sus trabajos varias alusiones al trabajo de Witkin.