Las redes sociales son parte de nuestras vidas, pero más allá del uso que les damos como fuente de información —de lo que está pasando, dónde y a quién—,¿qué ocurre con lo que nosotros publicamos? Conversamos con la psicóloga Fátima López Moreira sobre lo que vemos y percibimos.
Texto: Jazmín Gómez Fleitas
@jazgomezf
¿Somos más de lo que está colgado en las redes? ¿O todo lo que se ve ahí es lo que hay de la vida real de las personas? Una respuesta más acertada sería decir que eso que dejamos ver ahí, es sólo una parte de ella.
“Desde el momento en que se trata de una plataforma virtual, evidentemente, no estamos hablando de una autenticidad al 100%. Hay una mezcla de todo: de lo que quisiera ser la persona, algunas realidades, otras no. Nadie muestra cuestiones que son dolorosas y no se tiene por qué tampoco, porque pertenecen a la intimidad”, explica López Moreira.
Pero lo que resulta curioso de todo esto es como repercute en nuestras vidas. “Es importante reflexionar acerca de lo que se ve en la plataforma, esas cuestiones detrás de, y hacer de ella un uso sano, que no nos deshumanice ni desconecte. El problema no son los medios digitales, sino la manera en la que los usamos. Pienso que eso debe ser equilibrado, que existe una intimidad que no hay por qué mostrarla. Esto es superficial. Entender que esa no es la vida real. Lo real es lo que vivís ahora, con tus amigos, con tu familia día a día, con tu pareja. La vida real sucede en la vida, no en las redes sociales”, argumenta la profesional.
Lo que enfrentan los adolescentes
López Moreira relata que en países del primer mundo ya se reglamentó el trabajo de los influencers en las redes sociales. Deben especificar que sus posteos son pagados, como de repente se puede ver en perfiles de actrices, celebrities, etc. ¿Por qué?
“Porque hacen esa mezcla de fantasía con realidad, es decir, te venden un producto por el cual le están pagando para hablar, lo cual en realidad es publicidad, pero el influencer te hace creer que lo utiliza en su vida real, en el día a día. Es una información que entra velada al inconsciente. ¿Qué quiere decir velada? Una información que ingresa sin pedir permiso y la persona no distingue en realidad que es una publicidad. Cree que ese influencer en verdad tiene ese auto fantástico o esa casa increíble”, explica.
Ya lo decía el filósofo y estudioso de los medios, Marshall McLuhan, “somos lo que vemos”. “A mí me preocupa como profesional, como les veo en consultorio a los adolescentes cada vez con menos herramientas para tolerar la frustración, porque ven una vida que no es real. Y creen que todo se consigue así de fácil. Creo que hay que mediar, entre influencers, marcas y el público, porque está habiendo un daño. Los adolescentes no están sabiendo diferenciar eso y les genera mucha angustia, tristeza, piensan que su vida es triste”.
Además, la profesional destaca la necesidad de darles herramientas para que ellos transiten su vida lo mejor posible. “Hoy se registran tasas altas de angustia, de ansiedad, de depresión, ya en adolescentes, y esto es alarmante. La poca tolerancia a la frustración, porque no entienden que la vida se trata de ir caminando y consiguiendo de a poquito, objetivos paso a paso. Que el auto o la casa no llegan por magia. Ven en redes y creen que todo es así de fácil de conseguir, aparentemente. Cuando lo que hay que enseñar es que la vida es linda de vivir, aprendiendo en cada etapa. Quiero instar a los adultos de la casa, a los padres, tíos, primos mayores, que se sienten a hablar con ellos, porque de repente muchos padres me dicen ‘no quiero hablar porque yo no entiendo bien cómo funciona eso’, pero que eso no sea un impedimento para ir dialogando con ellos al respecto. Hay que intervenir. Hay que estar ahí para ellos”, aconseja.
La ansiedad en la vida adulta
Los adultos tampoco están exentos de luchar contra las percepciones de una vida perfecta. “Como me dicen mis pacientes `estoy tan preocupado/a porque les veo a todos tan felices en las redes sociales y yo no estoy así´. Y esa es la metáfora de todo lo que estamos hablando. Hay algo que nos pasa a todos y que no pasa en redes sociales. La realidad está pasando ahora en nuestras vidas. No tomemos a las redes como una realidad absoluta”, expone la profesional.
López Moreira señala que la vida tiene sus altos y bajos, y que eso no se ve en las redes sociales. La visión es sólo parcial. Entonces muchas personas se hacen adictas a esa imagen que encuentran allí: “Esta es una problemática muy actual. El de estar adictos a lo que se ve en las redes sociales porque nuestra realidad no nos gusta. Sepan que hay un espacio terapéutico para esto. Que no hay que pasar solos por ello. De buscar caminos alternativos como para desarrollar fortalezas para enfrentarse a ese mundo y no sucumbir ante él”.
Y por último, señala una alternativa válida: “El equilibrio es la respuesta. Hay muchos espacios en redes sociales que son de crecimiento, que pueden ser perfiles personales o no, y les invito a que busquen esos espacios y que traten en lo posible de, no digo desconectarse, sino aprender a usar el tiempo en línea de la manera más productiva posible”.
Bomberos de CDE salvaron la vida de una joven que se atragantó con un pedazo de asado
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En Ciudad del Este, departamento de Alto Paraná, una joven estaba compartiendo una cena y se atragantó con un pedazo de asado. Sus familiares la azaron en un automóvil y la llevaron hasta el cuartel de los Bomberos Voluntarios, donde le salvaron la vida. Luego, la mujer fue llevada hasta el Hospital Regional donde fue estabilizada.
Según el reporte dado por los bomberos del Área 4 de Ciudad del Este, el hecho se registró durante la noche de ayer martes en el barrio Santa Ana, cuando la joven de estaba cenando con su familia, en un momento dado se atragantó con un pedazo de carne, que le obstruyó por completo las vías respiratorias.
Al ver la desesperación de la joven, su novio y otro familiar la alzaron a un automóvil, la llevaron hasta la base de los bomberos. Estos, que estaban de guardia, la recibireron alertados por los bocinazos y uno de ellos aplicó la maniobra de Heimlich, con la que lograron desatorar la vías aéreas.
Sin embargo, no logran despejar las vías y decidieron abordar el camión hidrante para trasladarla hasta el centro asistencial de la zona. “Supuestamente estaba comiendo asado, una vez que se le hizo la maniobra se le destrabó la vía, nos dimos cuenta cuando empezó a respirar y llorar. Ahí la trasladamos con suma urgencia al centro asistencial”, detalló el bomberos Leonardo Álvarez, en Telefuturo.
Explicó que en ese momento no tenían disponible la ambulancia ya que se encontraba en otro servicio. Los voluntarios instan a la ciudadanía a aprender a aplicar esta maniobra para casos de asfixia en los que los segundos son valiosos para salvar la vida de las personas que están en aprietos.
Operación Sallustro: vida, pasión y muerte de un tano y paraguayo
Ricardo Rivas
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Ricardo Rivas
Periodista
X: @RtrivasRivas
Fotos: Gentileza
Me impresiona esta novela periodística que está preñada de las voces y los silencios que las y los periodistas, donde fuere que intervengamos, atesoramos desde el primero de nuestros días de trabajo cuando procuramos informamos para informar.
“Me mataron de la manera más artera que se puedan imaginar: un balazo en el pecho y otro en la nuca”, escribe Pablo Sirvén, colega periodista, escritor y amigo desde poco antes del 17 de noviembre de 1982, cuando coincidimos en la redacción del diario Tiempo Argentino.
Esas veintiuna palabras se las hace decir post mortem a Oberdan Guillermo Sallustro, un paraguayo que el 10 de abril de 1972 fue asesinado por Mario Raúl Klancho, Guiomar Schmidt, Juan Manuel Carrizo, Roberto Coppo y Benito Urteaga, integrantes de una célula del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), una organización guerrillera marxista que clandestinamente operaba en la Argentina cuando transcurría la década de los años 70.
Hasta la puerta de la escena de aquel crimen, Castañares 5413, en el barrio de Villa Lugano, un suburbio capitalino bonaerense, en el preciso momento del trágico desenlace, había llegado un grupo de policías federales que procuraba su liberación. Era el 21 de marzo de 1972 cuando Oberdan, nacido en mi querida Asunción el 17 de julio de 1915, cuando salía de su casa, en Carlos Casares 2600, en la zona de Martínez, una barriada de clase alta, unos 25 kilómetros al norte de la capital argentina, fue interceptado y secuestrado por el ERP cuando bien temprano iba a trabajar a la empresa Fiat, donde era director general.
Solo lo acompañaba José Fuentes, conductor del Fiat 1600 en el que viajaban, a quien lo balearon en uno de sus brazos. Entre los irregulares, según algunos datos que emergieron informalmente a la prensa por aquellos años, también se encontraban José Luis da Silva Parreira, seminarista católico y su hermana Elena María; José Luis “Joe” Baxter, Ángel Averame, Elena Codan y Carlos Tomás Ponce de León. Encapuchado por sus captores, fue introducido en un utilitario en el que huyeron con rumbo desconocido.
RESCATE
¿Por qué se lo llevaron? Al parecer, “el objetivo era secuestrarlo por 48 horas y pedir cinco puntos: un millón de dólares para el PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores), un millón de dólares para reparto (popular), reincorporación de los obreros (despedidos) de la Fiat, la liberación de los (gremialistas) detenidos de (los sindicatos) Sitrac-Sitram (de la corriente sindical clasista) y la salida de la Gendarmería (instalada en) la fábrica (de Fiat ubicada en la provincia de Córdoba). No había más”, explicó el 22 de marzo de 2022 justamente Ponce de León al periodista e historiador Marcelo Larraquy.
Pero todo salió mal. De hecho, Enrique Gorriarán Merlo (1941-2006), líder el ERP, apodado como el Pelado, uno de los asesinos de Anastasio Somoza Debayle en Asunción el 17 de setiembre de 1980, entrevistado por el historiador Felipe Pigna, admitió que “uno de los compañeros (que cometieron el secuestro y asesinato) interpretando mal una orden que evidentemente estaba mal dada, disparó sobre Sallustro. Fue un grave error…”
“Estimado amigo Dr. Aurelio Peccei. Me han informado que usted está en B. Aires: más que el jefe está aquí el amigo. Resuelva todo con serenidad y equilibrio, como siempre. Sócrates, antes de tomar la cicuta, deploraba la actitud llorona de sus discípulos y de Santippe: los juzgaba de envidiosos porque él conocería, antes que los demás, la Verdad. A descargo de su conciencia, sepa que estoy muy sereno yo también porqué (sic) finalmente conoceré la verdad de Giorgio y de Dios. Cordialmente. (Firma) Sallustro”.
Sobre el margen izquierdo de la improvisada esquela, agrega una despedida: “SALLUTTI A TUTTI (sic). Particolari per Fuentes”, dice en esa carta póstuma, escrita de puño y letra, por Oberdan Guillermo Sallustro a su amigo y “protector”, Aurelio Peccei. Ese brevísimo testimonio –conmovedor– fue hallado en uno de los bolsillos del pantalón que vestía cuando fue ejecutado.
La policía encontró esta esquela en uno de los bolsillos del pantalón del cuerpo sin vida de Oberdan Sallustro, en el lugar en que fue ejecutado por sus secuestradores, integrantes de una célula del irregular ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo)
“LOS CADÁVERES HABLAN”
“Los cadáveres hablan”, suelen afirmar los médicos forenses. Así significan a los múltiples indicios y evidencias que recolectan en la escena del crimen. Esas 89 palabras que escribió Oberdan las percibo, interpreto y significo en esa línea de pensamiento. Siento que Sallustro –vital aún– se sabía muerto al momento de escribirlas. Se despidió de Peccei. Celebró el reencuentro que tenía la certeza que habría de tener con su hijo Giorgio, fallecido y –profundo creyente– aguardaba la revelación divina o, más aún, su resurrección en la esperanza de la vida eterna.
Morir y dejar vivir. Oberdan sabía de la vida… y de la muerte. Hijo de Gaetano y Anna D’Amato Volpe, napolitanos que en el sur peninsular “tuvieron su boda religiosa en la parroquia San Antonio de Padua” cuando “papá tenía treinta años y mamá, diecinueve”. Tiene claro ser “paraguayo de nacimiento, pero italiano hasta la médula y con todo mi árbol genealógico cargado de antepasados de esa nacionalidad”.
Tano y paraguayo. Papá Gaetano “abrió (en Asunción) una farmacia que llamó El Ciervo, ubicada en Estrella y 15 de Agosto. Ella (mamá Anna), a su vez, a pocas cuadras, en Estrella 256, instaló una joyería, en la que ofrecía preciosas creaciones de la orfebrería italiana provenientes directamente de Torre del Greco”, dice Sirvén que –para escribir esta novela periodística, su décimo libro publicado– hace suyo el sentir de Oberdan para ser la voz de quien nunca se hizo escuchar en público. Es palabra de Sallustro. No eran aquellos tiempos de selfies ni de teléfonos que cada día se usan menos para hablar y mucho más para mostrarse y que todos sepan qué sos y dónde estás.
“Era un hombre poderoso y, aunque no me daba corte con eso, por debajo de mi dirección (empresarial) había cerca de veinte mil empleados distribuidos entre nuestras distintas plantas fabriles, oficinas de administración y concesionarias. Abastecíamos al treinta por ciento del mercado automotor argentino; éramos la filial Fiat más importante fuera de Italia. Liderábamos la fabricación de vehículos, tractores, material ferroviario y motores diésel del país. (Y) desde la Argentina comenzábamos a expandirnos al resto del continente”.
TANO Y PARAGUAYO
Valiosos datos. Tano y paraguayo reseña su nacimiento “en Asunción, como el resto de mis hermanos, salvo el último, que nació en Italia. Fui el sexto en orden de aparición después de Iolanda, Manlio, Clelia, Attila y Orestes, mis hermanos mayores. Los que vinieron después fueron Cleodora Piave, Otavio Ángel y el benjamín con el nombre del célebre historiador de la Antigua Roma, Tito Livio, el único nacido en Nápoles (…) Éramos italianos por el ius sanguinis”.
Tano y guaraní. De allí su orgullo al recordar que su “hermano Attila Sallustro fue a su manera también un emperador, pero en las canchas de fútbol, como jugador de primera división en Asunción, luego como figura descollante en el Club di Napoli, entre 1926 y 1937, y también luciendo la gloriosa maglia azzurra (la camiseta azul del seleccionado italiano)”.
“Como autor he tenido muchísimo cuidado para tratar de ser lo más fiel al ideario y el temperamento de Oberdan Sullustro, haciendo que su relato en primera persona sea verosímil como testigo de la época”, sostiene Pablo Sirvén, periodista y escritor
Sirvén –la voz de Oberdan– recuerda que “otro de mis hermanos, bautizado Ottavio (…) llegó a ser un dirigente importante del Club Olimpia (y que, en lo personal) siendo alumno de la Escuela de Farmacia participé del Primer Torneo Universitario del Paraguay como integrante de su equipo de fútbol (y) hasta pude jugar en el Club Nacional de la primera división de la Liga Paraguaya de Fútbol!”.
Recuerda también que, ya en la Argentina, a una quinta de su propiedad ubicada en localidad bonaerense de Pilar, la llamó “con nombre paraguayo: Yei Porá”, donde con frecuencia “entre amigos (...) era DT Guillermo Stabile, el primer goleador en la historia de la Copa del Mundo, con sus ocho goles (…) en 1930”. ¿Y el amor? “Durante un baile en el Círculo Italiano (...) quedé prendado de Ida Laura Burgstaller”, hija de Hugo, “a cargo de la agencia marítima Italmar, que representaba en Asunción a los trasatlánticos italianos”.
AMOR A PRIMERA VISTA
El enamoramiento, a primera vista, avanzó indetenible. Ida Laura rompió con un pretendiente. “Lo nuestro prosperó hasta casarnos el 4 de julio de 1939 y seguir juntos en la vida (...) La ceremonia religiosa (fue) en la casa de ella. El cura celebrante fue el padre Agustín Bogarín Argaña, párroco de la iglesia de la Encarnación”. Ida, como yo, había nacido en Paraguay, aunque era descendiente de familias austríaca e italiana”. Es memoria de Sallustro, asesinado cuando tenía 56 y “todavía tenía mucho para dar al Grupo Fiat y, por añadidura, a la República Argentina”.
Tano y paraguayo. Tensionaba Europa. Oberdan sintió que su lugar estaba en la tierra de sus ancestros. Adolfo Hitler y Benito Mussolini avanzaban sobre la libertad de un continente cuyo cielo una vez más era cubierto por negros nubarrones. Se ofreció como voluntario para defender la patria de sus padres que sentía como propia. La familia se agrandó desde el nacimiento de Flavia, la primera hija del matrimonio.
El horror de la nueva Gran Guerra –la Segunda– se inició en setiembre de 1939. Ida Laura comprendió. Su esposo partió. En Asunción lo despidieron su esposa y la bebé. Pronto supieron que, “como oficial de artillería” del Ejército italiano fue a combatir “en el frente griego”. Ida Laura extrañaba. Fue al reencuentro del soldado Oberdan que también sentía la soledad.
“Era una alegría poder reencontrarme con Ida y mi pequeña Flavia. Pronto se sumaría un nuevo integrante a la familia, Ulpio, el único hijo mío que nació en Italia. Décadas más tarde, cuando nos radicamos en la Argentina, tendremos otros tres: Aldo, Buno y Giorgio”. Afincado en Turín, dejó de ser soldado. Volvió a estudiar. En la Università degli Studi di Torino comenzó su simpatía con el clandestino Esercito Nazionale di Liberazione.
Ida Laura Burgstaller, esposa de Sallustro, pide a través de la prensa la liberación de su marido
PARTISANO
Como combatiente irregular, partisano, “guerrillero que sigue a un partido”, alentó la constitución del Comitato di Liberazione Nazionale. Allí es donde “conocí a Aurelio Paccei cuando revistaba en las Brigate Giustizia e Libertà. (Aurelio) reportaba a Sandro Pertini, quien con el tiempo llegaría a ser presidente de Italia”. Fue el inicio de una sólida amistad que se mantuvo hasta mi último aliento… Para el gran público Sallustro –un desconocido– era y es un gran desconocido.
De él se supo solo sobre su secuestro y asesinato. Incluso, después de su muerte no es tarea sencilla recolectar datos. En la tarde del martes 10 de febrero con Pablo Sirvén no reencontramos después de largo tiempo, aunque siempre estamos en contacto. Caminamos brevemente por la Villa Victoria Ocampo, en Mar del Plata, donde, pese al abandono que se percibe por parte de las autoridades del Municipio de General Pueyrredón, se respira intelectualidad. Allí, en un muy austero salón con paredes y techos blancos, el autor compartió con un nutrido grupo de lectores de sus obras –literarias y periodísticas– entre los que me encuentro su “Operación Sallustro”.
Sé, desde hace muchas décadas, de su compromiso con el oficio de periodista y con la ciencia de la comunicación; pero desde ese momento estoy cierto de haber estado –además de con el amigo y respetado colega– con quien procura darle voz a Oberdan Guglielmo Sallustro para que, en, desde y con él, se conozcan sobre las dramáticas tensiones y las enormes tragedias que atravesaron –en todas direcciones– varias décadas del siglo XX, la centuria de las crueldades.
Las voces de Sallustro y del imaginario Nahuel Sima aportan. Declino de hablar del pasado o del futuro. Procuro no perder de vista –ni siquiera a la hora de la reflexión y haber transitado muchos de aquellos sucesos– que tanto lo que suponemos que “ya fue” y, por ende, creemos que dejó de ser, como el amanecer del día después, siempre (si y solo si) lo miramos desde el presente, que con cada suspiro es inmediatamente el pasado.
VOCES Y SILENCIOS
De allí que Pablo me impresiona con esta creación (con esta novela periodística, insisto) que está preñada de las voces y los silencios que las y los periodistas, donde fuere que intervengamos, atesoramos desde el primero de nuestros días de trabajo cuando procuramos informamos para informar.
“Los periodistas somos ricos en historias”, dijo Pablo esa misma tarde ante un grupo de sus lectores y lectoras que le pedían que firmara y les dedicara el libro que recién habían comprado. También firmó el mío. Para decirlo en italiano… un vero capo lavoro. “Tembiapokue iporãmbajepéva”, en guaraní como corresponde categorizar cuando se trata de un tano y paraguayo. De aquellas tragedias como la que comparten y tienen a Oberdan Sallustro como víctima y/o a Nahuel, en este caso, como victimario, no somos escasas las personas que quieren y queremos saber más.
El periodismo es también informarnos para informar, como tantas veces se dijo en estas historias de cada domingo. Y ese es el trabajo que hace Pablo Sirvén, que se le disparó con “una conversación al paso y casual con Carlos Tonelli (quien fuera) el asistente más cercano de Sallustro”, ese tano y paraguayo cuya vida, pasión y muerte no fueron solo veinte días.
Un emotivo testimonio de lucha, fe y resiliencia se volvió viral en redes sociales luego de que Andy Medina, una joven paciente con cáncer. Foto: Gentileza
Paciente con cáncer conmovió en redes al relatar su lucha y agradecer el apoyo recibido
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Un emotivo testimonio de lucha, fe y resiliencia se volvió viral en redes sociales luego de que Andy Medina, una joven paciente con cáncer, compartiera en TikTok un video en el que relata el duro proceso que atraviesa a raíz de su enfermedad y la fortaleza que encontró en su fe y en la amistad para seguir adelante.
Al publicar el video, la joven escribió: “Vivamos la vida intensamente y agradezcamos por cada día”, y en el video aseguró: “Hay días en que respirar ya es una victoria”. La forma en que elige llevar la enfermedad, priorizándose y eligiéndose es una muestra de resiliencia. “Sigo eligiéndome, sigo eligiendo la vida, aprendí a valorar cada abrazo, cada mensaje de aliento”.
En el material audiovisual, Andy recuerda cómo su vida cambió de manera abrupta. “Un día estaba bien, bailando, feliz, y al otro empecé a enfrentar una batalla que nunca me hubiera imaginado”, expresó al contar que fue diagnosticada con cáncer en etapa 4B, una noticia que marcó un antes y un después en su historia personal.
La joven describió el extenso y complejo tratamiento médico al que debió someterse, que incluyó quimioterapia, radioterapia, braquiterapia e inmunoterapia, además de constantes estudios, incertidumbre y miedo. También habló de las pérdidas que enfrentó en el proceso: su trabajo, su cabello y hasta las ganas de comer, experiencias que —según señaló— “no se ven en las fotos ni en las redes sociales”.
En su relato, Andy destacó el impacto emocional de la enfermedad y el abandono de algunas personas, pero subrayó que encontró contención en el amor de Dios y en sus amigos, a quienes definió como “ángeles” que la sostuvieron cuando ya no tenía fuerzas. “En mis momentos más difíciles, Dios nunca me soltó”, afirmó.
Pese a los cambios físicos y personales, aseguró que su esencia permanece intacta y que hoy valora cada gesto de apoyo, cada abrazo y cada nuevo día. “Aprendí que llorar también es parte de sanar y que, incluso en mis días más oscuros, yo no dejo de brillar”, reflexionó.
Finalmente, Andy dejó un mensaje de aliento para quienes atraviesan situaciones similares, recordando que nadie está solo y que la luz puede llegar en forma de fe, de personas o de esperanza. “No soy mi diagnóstico, soy una mujer que lucha, que crece y que brilla incluso en medio de una tormenta”, concluyó.
Mades retiró más de 41.000 metros de espineles y redes de ríos desde el inicio de la veda
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El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) informó que, desde el inicio de la veda pesquera el pasado 2 de noviembre, ya retiró del río Paraguay y río Paraná más de 41.000 metros de espineles y redes. Así también, decomisó varios lotes de pescados que fueron donados a hogares y hospitales.
La veda se inició este noviembre y se mantiene en aguas compartidas con Brasil y Argentina. Durante ese periodo no se puede pescar ni vender pescado. Los tiempos establecidos son: en aguas compartidas con Brasil, hasta el 31 de enero de 2026, y con Argentina, del 2 de noviembre al 20 de diciembre de este año.
“Se obtuvieron resultados contundentes en los operativos de veda pesquera, con el retiro de 27.100 metros de espineles y 14.380 metros de redes de monofilamento en el río Paraná, río Paraguay y otros cauces, entre el 2 y el 25 de noviembre”, expresó el ministro Rolando De Barros Barreto.
En cuanto a los controles, estos se realizan en rutas, puntos de venta y pescaderías. Así también, los funcionarios realizan patrullajes nocturnos en zonas críticas para frenar la pesca furtiva. Durante este periodo se decomisaron varios lotes de pescado que fueron donados a hospitales, hogares y centros de atención.
“Estos resultados reflejan el compromiso firme del Mades con la protección de los ríos y la conservación de la fauna ictícola. Destacamos el apoyo de la Armada y la Policía Nacional para el cumplimiento de esta resolución”, indicó.
Las personas a las que se les decomisaron bienes o que violen las restricciones son consideradas en infracción, lo que implica decomisos, sumarios y sanciones. Se insta a la ciudadanía a respetar las normas para la recuperación de las especies y asegurar la sostenibilidad de los recursos naturales del país.
Retiraron 14.380 metros de redes de monofilamento en el río Paraná, río Paraguay y otros cauces. Foto: Gentileza